miércoles, enero 31, 2024

treintayuno

 Poco queda para que llegue el capitán, ahora que soy grumete, que soñé embarcarme en este barco, me imagino al joven siendo condescendiente con las manías adquiridas por los años.

  Te levantas para hablar cuando ya todos se han ido. Decides cantar una jota, bailarla como sardana y hablar de estos días pasados

   Mientras parece que el libro se acabará de leer cualquier día que los sueños monten sobre una tabla de surf.  "Last colonny", escrito por Philips Sand, sobre una mesa, conviene destacarlo por si se ponen en duda por la consistencia que nos produce la visión de una granítica playa. Chagos fue tomada por lo que quedaba de la aspiración del Reino Unido de ser un imperio. Utilizó la isla para sus experimentos, sus cárceles para ejecutar su justicia que un día impuso por los diferentes continentes; a cambio creyó comprar las personas que estaban arraigadas allí; las puso unos billetes como maleta de viaje, para dejarlos tirados por las diferentes tierras. Les había dado un dinero, como si aquella inglesa, subiendo por las escaleras "a gatas" pudiera ser una pantera, convertido en gatita que vaga por las calles, buscando las sobras de quienes no las acogen en su hogar.

  Llegando por estribor vienen vacas volando, quienes vamos por la cubierta nos tiramos porque por algunos tramos de la barandilla parece llegan manadas de avispas, con los aguijones recién estrenados. Todo lo van transmitiendo vigías que se desgañitan anunciando más plagas de las que sus bocas han podido tragar para ser saciados. 

    Cuando salen de ellas sus bocas paladean decir las inconsistencias de una realidad a la que expulsan entre los altavoces por los que escuchen la brutalidades que realizan mientras las ponen en el debe de lo que llega.

martes, enero 30, 2024

Una sudorosa historia

 Se descubrió mirando el agua que bajaba fuerte, invasora. Estaba quieto, escuchando, su mente se había quedado en blanco, sólo era ese líquido y sus ritmos; ya no recordaba aquellos risueños momentos, le habían abandonado, mucho por su dejadez, otro poco, por lo poquito que él se había ofrecido.

 Era una época de ruidos. Aunque las nieves de Enero no llegaban, si se producía unas lluvias primaverales, pero este no era su tiempo. No anunciaban nada bueno, porque el calor primaveral en un Enero es algo que deja dañado todo el año. 

   Ayer Carnecruda.es ofreció un intenso y largo análisis con dos personas implicadas en el cuidado del planeta, el científico Valladares y Miguel Brieva hablaron sobre un tema que afecta a millones de españoles, incluso a los que creen que esto es una patochada de Podemos. En la Base describieron como se acusaba a personas que intentan que focalicemos nuestra atención en lo importante, llamándoles incluso terroristas por tirar material que no produce ningun daño sobre diferentes monumentos y pinturas; mientras muchos de los acusadores con la boca llena de esas palabras gruesas, ven destruir la obra de su dios, con la dejadez, voluntaria provocada por las grandes industrias que siguen obteniendo la mayoría de sus ganancias.

   En el mismo día, una democracia gasta el tiempo en intentar protegerse de las maniobras de un juez, del que existen los suficientes indicios sonoros y judiciales que podría ser un prevaricador. Un partido pone en sus manos, el no perdón a unas personas, con las que hablan a escondidas, y hace que nos traguemos su relato.

   Manu, Sara, Inna, Pablo nos hablan de quitarles esa poderosa herramienta que es concederles la imposición de sus supuestos.

   Personas como las integrantes de Futuro Vegetal, Extinction Rebellion nos ayudan a comprender en que momento estamos y la necesidad de tomar soluciones. 

   Los grandes oligopolios, en muchas de sus actuaciones, se acercan más a ese concepto de terrorismo,        - por el daño medioambiental que producen para el momento y nuestro futuro

      - por la premeditación en no poner las medidas adecuadas para proteger a la ciudadanía de sus practica; 

      - por provocar la erradicación de masas ingentes de personas de los lugares que les vieron nacer y que, actuaciones corruptas como comprar voluntades de políticos, los convierten en inhabitables.

      Una sociedad tiene que poder defenderse de quien está próximo a un terrorismo mediático, financiado por poderes públicos que discriminan sus subvenciones, entre buenos, los suyos y malos, los que quieren hacer el mal. 

     Contaba ayer Nieves Congostrina, como consciente del poder de esos medios, más en aquellos días, Goebbels mando, por un lado seleccionar a los medios afines y a los otros, los hizo desaparecer; por otro, financió una radio, crucial aparición anterior e importante en los años 30 del siglo XX, (1933); estos aparatos tenían poco alcance, importante para que sólo se escuchará sus emisiones. Lenin, del que habló la Base el otro día, ya en 1900 hizo una gran apuesta por la información. Hoy en día, los grandes emporios, enriquecidos por las concesiones públicas, por nosotros, financian programadas variados que les ayuden a que paguen los impuestos justos y llegan al poder creaciones suyas, que mediatizadas, han provocado la subida a los altares de los más mediocres desvergonzados, eso si que es importante.

    En diferentes aldeas, casi encerrados y enterradores en la sociedad de la información, en el silencio y la manipulación de noticias, sobreviven los quincemayista, nacidos siempre, pero que resurgieron aquellos días y cada uno de los días, después de los mordiscos de los depredadores, que en el colmo de la desvergüenza y mientras sangran por la boca, por sus ultimos mordiscos de mentiras y creaciones de odio, llegan a decir que se debe quitar el carne de periodista a los mentirosos

    La desvergüenza proclamada de lanzar al otro, lo que llevan haciendo años.

lunes, enero 29, 2024

La manzana

A ese ser, le pregunta: ¿Qué estás dispuesto a hacer?

   Se les queda mirando. Ya le han dicho que por muchas veces que tenga una manzana en la cabeza. Siempre las flechas van a ir a su sitio, jamás le afectará ni a ese ser, ni a sus amantes, ni a su familia. Nunca la pondrán en duda, es más intentarán eliminar a quien así lo haga.

   Entonces en un gesto propia de la infancia que perdió y a la que regresa con una cierta frecuencia, cogerá "aupa" a su compañera con la que soñó que otro mundo le podría ser posible y aguantó con ella dando vueltas a la plaza como si no existiera ni la palabra, ni la acción misma de quedar exhausta. 

   Cogió una piedra, de esas que dejan las niñas de ahora, y se puso a pintar, a dibujar, a escribir sobre la explanada; estaba alegre, con una felicidad que traspiraba por todos sus poros. Cuando después de esas dos horas de éxtasis de ser ella misma, miro a quien había cogido, lo que había escrito tan salido de lo mas intimo de su mente. Corroboró una cosa, por mucho que miro, porque no concebía que no pudiera ser así, porque temía la misteriosa voz que llamaba primero y dirigía, en el segundo siguiente. Se subió al balcón donde todos los que jaleaban sus osadías, sus palabras, sus hechos, hicieron un hueco hasta que se asomará por este. Miro cada uno de los dibujos, de las letras, de pequeñas carreteras por si las había escrito hay. Sólo entonces, con una ligera mueca de fastidió, con una frialdad terrible, dio una orden que ponía en valor su disposición a quienes izaban su desfachatez junto a banderas.

      ¡Borrad todo lo que se ha dibujado ahí, como si no fuera suyo, un mapa de lo que podría ser su vida!

        Alguien preguntó que pasaba

      Tiene pánico, en ese mapa de su vida, no ha puesto ni una traza, ni un inicio de la palabra maldita 

        - Tan importante es la palabra, si me habéis dicho que tiene que ver con el perdón al prójimo

           ¡Amnistía, amnistía! ¡no lo enfangues tú más!. es Amnistía, mil veces, la palabra que no quiso escribir cuando se sintió libre. 

            Nadie puede ver los frutos de esas horas de libertad en su mente

domingo, enero 28, 2024

Glamour lo tendrás tú

 Se acerca un pavo, con sus plumas desplegadas y su cara de ser superior, impregnada de granos y por una cierta rigidez, podemos entrever con un forúnculo que le trae por la calle de la amargura. 

  Viste su macarronea mente, con trajes de elegancia que nos deja estupefactos. Si le subieran en andas, que es por donde cree que debe andar; exhibiría su, creída mente, desnuda, aunque por detrás, nada lejos, como creando una imagen un tanto sado, iría el escribía como guiando, como ensamblado.

  Nadie llega a su acidez, muy pocos a su desvergüenza. Se acerca com con parsimonia, la que pudiera dar su grandeza, se espera un mantra y de repente, suelta un esputo; entonces, consciente de su bajeza, porque no es estúpido pero si servil, se vuelve, le sonríen los Antonios, Ana y Yolanda la que ha ensalzado y llevado en andas por sus escritos pero que todos sabían que siempre había trepado y destruido proyectos, como su eco, Iñigo y sin embargo, la encumbraron. 

   Lo hizo un, cada vez más admirado Pablo, quien ahora, se nos ha ofrecido para crear un medio en el que poder aprender e informarnos por ser ofrecido con dignidad y una objetividad no exenta de compromiso político; él, en un claro ejemplo de como las mentes brillantes, muchas veces, se echan en manos de una cierta soberbia: en un momento determinado la señaló como sucesora, a ella, venida de la destrucción de "las mareas gallegas" y luego se descubrió golpeado a si mismo y en quienes a él se ha confiado. Hemos visto tantas piedras que le han tirado, que nosotros, en tantos de nuestros errores, no las cogemos y nos las apartamos para utilizarlas en la construcción, para caminar junto en su proyecto de información que desde pequeño tanto nos ha atraído.

  Cuando nuestro hombre, divino faltón, pontifica, clama contra La Base, sufragado por suscriptores; nunca lo dijo de esos medios, deplorables, financiados por dinero públicos para que escriban de parte,  para poder trepanar a quienes compartiendo en su mismo espacio, pero enfrente. Dice una especie de anatema para quien dice ser periodista: cerrar un medio de comunicación, clausurar La Base y detrás de sus gafas de intelectual, le crece un látigo como flagelar al oponente. Si supiera que está haciendo un ejercicio de autoflagelación, tendría cuidado, porque se está produciendo heridas en su honestidad, dignidad, credibilidad.

   Pero, ¿Quién soy yo, Pedro Vallín? para criticar toda tu brillantez con la que revistes tu zafiedad. Cerrar un medio que tiene la fuerza de los análisis de Sara, Manu, Laura, Inna, Dina, Alfredo, Willy y tantos otros. 

    Si quieres, coge un cartel sevillano y que te sirva de inspiración.

      Si te quitarás tu falsa capa voladora, te darías cuenta que te estás estampando, no ante quienes te jalean, si no ante los cimientos de ser ser humano


sábado, enero 27, 2024

Polcas y suposiciones

 Había empezado a practicar yoga. Se quedaba sobre un pie, se sumergía en la visualización y contemplación de la parte más recóndita de su cuerpo. 

  Hasta ella llegaba de una manera segura, nítida, arrítmica; lo que iba a buscar en las cuatro siguientes noches era converger con quienes en esos momentos mantenían un cierto poder. 

   Miraba a su alrededor y observaba en el lado derecho, la peana donde habían dejado, bien ordenados, todo una serie de personajes que debían aplicar las leyes. Pese al gran número de miembros, agitados en su vida particular, allí yacían según un orden. El que habían puesto en sus vidas, para lograr un lugar tan confortable, en el que se hallaban ahora. 

   Alguien pudiera pensar que quedarse quieto, en aquel pequeño espacio, puede ser algo incómodo, triste, repetitivo, claustrofóbico; no tienen idea esos seres que piensan acerca de sus míseras vidas. Fuera de esas horas, se les abren la puerta y corren, twittean, dicen burradas, van a las iglesias, se refocilan con empresarios, aquellas inmensas horas memorizando textos, ideas, les ha abierto cielos paradisiacos en tierra.

    Desde ese pequeño atril, por otro lado, se hallan subidos a un faro privilegiado; que si, que es verdad que no se desplaza, pero tiene esos 360 grados de giro para ver a los que penan, o tienen enfrente problemas de todo tipo, y luego a los lados tiene a sus acompañantes a los que observa con un cierto tono, unas veces de resquemor; otras, de admiración; muchas, muchas de flipar, por lo que imaginan, como si el estudiar tantas horas, le hubiera dado la magia de descubrir la mente de los demás, mejor digamos de sus enemigos, y no los actos de sus, correligionarios, porque ¿Qué es la vida de un estudiante de Derecho, si luego no lo aplica bajo sus convicciones más íntimas, a las que ahora ha domesticado? El estudiar los grandes manuales elaborados por el ser humano, para ser interpretados desde una creencia, eso, aunque pudiera parecerlo, no es falta de respeto a quienes se dieron esas leyes.    Son exhibiciones de las mentes, liberadas de la decencia del respeto al prójimo para aplicar lo que cada uno cree que le están diciendo unas escrituras. Gracioso es, cuando se descubren ellos mismos discutiendo y negándose, sobre lo que es el orden, lo que es objetivo, lo injusto y las ejecuciones o rebeliones que realizan quienes siempre se han visto sometidos a esos vaivenes que sólo son fruto de un ansía de poder.

    Defienden con vehemencia ese estrecho status quo, para que no se mueva esa estantería. De verdad en cuando se ven domados en su espíritu porque observan como cae y se destroza "alguno de los suyos", que quisieron poner a la luz tanta indigencia moral. Es tal el estruendo y durante tanto tiempo no terminan de recoger cada uno de los cachitos en los que se deshizo aquel, su compañero, que se conforman con el silencio, y la falta de movimiento porque lo que les dio su sacrificio no lo quieren destrozar en esta pasajera vida. 

     Narcocorridos a ritmo de polcas y por supuesto, ¡no se agiten!, sobre suposiciones. 

    

viernes, enero 26, 2024

Por la oscuridad

 Ya me ha liado la noche, salí de aquel antro pensando que ya habría amanecido pero todo lo que me iba encontrando parecía cubierto por una pesada manta tejida de oscuridad.

  Como en estas noches de invierno en la que te metes debajo de todo lo que te ha sido posible poner encima; andas dubitativo, sin esperanza de encontrar una luz aunque sea la que se enciende por alguna conexión que despierta a un móvil desconectado.

   En Madrid, porque alguien ha creído que la libertad que le derramaban como una lluvia dorada ante la que se abren con el cuerpo y con la boca la paladean, van a dar cabida a un circuito de coches. Tendrá éxito, muchos encontrarán unos trabajos temporales; otros, pensarán que viven cerca del cielo que en una época determinada les acogerá, como luego San Pedro; muchos encontrarán la diversión adecuada para enseñarle a sus peques la suerte que tienen de vivir en un mundo exclusivo. Habrá periodistas que sacarán números, lo magnificarán, encontrarán los lugares más cool, más antiguos, con mejores restaurantes, con mejores vistas a la vez que recibirán en sus cuentas jugosas cifras por sólo ver esas cosas, de unos días concretas; las cifras les serán dadas por esas empresas con grandes beneficios y por esos gobiernos que alegarán que hacen una gran labor de difusión de la ciudad, pero que obviarán que están patrocinando a mentirosos compulsivos, eso si, sobre sus enemigos. 

  Aquellos ciclistas que ganaron Tours, eran tan maravillosos como despreciables cuando se descubrieron que iban dopados. En la política, eso no pasa, si un bello edificio, tiene aluminosos, los corruptos dan partidas para que se traslade el problema, pero que siga la corrupción. 

  Más arriba están los que tienen el verdadero poder, esos que tienen la capacidad de poner a su bufón, que parece burlarse de ellos, sus amos, pero que lo que están en embobando a todo un país, para que se eché en mano de su dueño. Puede ser allende de los mares, puede ser en tu ciudad. 

 Al bufón, cuando ya se tiene alucinada a la plebe, porque así la consideras, tú, rey feudal, le puedes dar una colleja sin que nadie perciba que quien la recibe es un ser humano. Incluso a este, sabiendo quien es el pagador, la recibe como un premio. 

   En ese estado de cosas, igual que has validado un circuito, puedes plantearte meter 2000 coches más en un aparcamiento en pleno centro de la ciudad. Alguien te diría, ¡mira más gente! y ella, a la que quisieron despojar de toda su dignidad, te mirará y dirá, si, encerrada, porque las vas llevando donde tu quieres, pensando ellas, que es su libertad.

    Quien tiene poder, y sus secuaces, lo intentan ejercer siempre, pareciendo humanos al principio, siendo vengativos y canallas cuando les has cuestionado. Lo esconden, pero ni los que lo admitieron, ni quien lo ejerce, dejan de ser unos miserables.

    

jueves, enero 25, 2024

Escarpados sueños

Encuentro el esfuerzo realizado como un impulso para llegar a la nada por el camino más entreverado que me han ofrecido. No me quieren, lo descubrí y escuché la voz de un nadie que me lo decía; en aquellos días, cogí un sueño y viaje a la isla de la oscuridad. Vagué durante horas buscando algo o alguien que fuera un espejo, mi espejo y me diera cuatro achuchones, un abrazo y para adelante.

  Lo último es lo primero que encontré, lo fui labrando entre todas mis inconsistencias; estas aparecían una y otra vez, para machacarme con aquella voz, que ahora, ya era nada y que preveía que quien la modulaba entonces, ahora fuera sólo eso, un sonido, sin más verdad, que su sólo yo, entristecida, abandonada por la belleza física de la juventud y sometido al silencio de su cuerpo envejecido, como entonces lo estaba su mente; aplastada entre las brumas de una pared que no serán los oídos que la dieron alas para ser estúpida crítica desde su podredumbre de no encontrar en ella misma, lo que, en apariencia criticaba como carencias en los otros. 

  Era ardua la tarea de quererme, eso si era verdad; unos días, se sucedían palabras que no comprendía ó números que se saltaban mis reglas. Me miré y quise quererme; a lo que me angustia, a unos los fui cantando, a otros coloreando, colocando entre mis pasos, que bailaban merengue, porque mi cuerpo, mi mente ya empezaban a liberarse de aquella isla en donde me dejé postrarme por una voz esclavizada en su apariencia.

  Cogiendo mi propio barco, asaltaba olas, o las surfeaba según quisiera, dándoles mi timón, mi ánimo y el sentirme que nadie me lo iba a coger.  Sentí que navegaría y que quedaría contenta porque aunque vientos me hicieran alargarme en la travesía por hacer mil trazadas;  marejadas, me empaparán de lágrimas porque yo no veía nada, aunque sirenas o hades me susurraran: abandónate, déjate ser ¡nada!. No dude porque aunque viera miradas que como puñales lucharán para que me quedará en aquella quietud, aislado para que fuera al altar del sacrificio de aquel: "Confórmate con lo que la voz te otorgaba".

   Decide no quedarme ahí, y si mirar a lo que te angustia, veía que cuando recorría caminos, y conseguido algunas Itacas, sería consciente que de aquella isla saliste para ser yo, mi amado yo, en el que confiaste y alrededor, a estribor a babor, en proa, en poca en ese barco te acompañan tus seres queridos. Siempre, ellos si te querían por lo que eras, por lo que llevabas puesto y ahora, aquí, empieza tu viaje, vístete de tus estrellas, de tus sueños.

    Ellos te irán dando mañanas, tu mañana y no dejes de amar los instantes, los duros, los tenebrosos, los bellos, los que te hacen tú, por encima de las miserias de los otros.

miércoles, enero 24, 2024

Tony y sus escritos

 Hace ya tiempo "race" de Toni Morrison, fue una opción de lectura, como tantas otras que hoy mueren en la información rápida de algunos tweets u otros podcast que han sustituido a las tardes con Gemma. Hoy, todo es más inmediato, aunque sean diferentes, por exhaustivos, algunos; más festivos, otros. 

  Otro Tony mete una canasta con un balón de fútbol desde el otro extremo de la cancha de baloncesto. Alguien quiere aprender a tocar un saxofón y escucha el tiempo que le dedicaron sus profesores. No pasa nada, no habrá excelencia pero si banda, al menos eso quieren algunos creadores

   Se acumula trabajo sobre la partitura que escuchó en otro saxo; la observa, ya se va llenando de matices y de otros ritmos; cuando la apareció, un poco, la minusvaloró; de repente alguien, que estaba por allí, le avisó de cada uno de los muros y trampas, y le volvieron a repetir, ve despacio, metrónomo y pie; el segundo siempre debe estar cuando el primero se debe esconder por deferencia. 

   Volver a donde empiezan los niños, ritmo y movimiento, para que cada saliente sea un lugar de llegar al siguiente. Tiempo de ruidos, incluso para esto; se arroba uno cuando un profesor le pide paciencia; en el inconsciente está llegar al futuro, pero no para en ese paso que debe superar. Simeone lo describe muy bien, partido a partido y este es en el que estamos ya, y por fin, él ha empezado a confiar en sus jóvenes venidos de la cantera y por aquí, pese a un pie que pueda ir unas veces, por soleares y otros por batallas de hip hop; el darle tiempo a los pequeños detalles de andar y tocar; el ofrecerle tu esfuerzo a pronunciar cada intrincada nota como si fueran las palabras que te faltaron para quien pudo ser viajera de mundos compartidos.

     Toni cuando tira a la canasta traza espacios como nuestra Toni va deslizando los mundos que les iban cayendo, si podían, para aplastarles. Los describe para enfrentarlos.

martes, enero 23, 2024

Coco loki

 Llámame Loki y tírame un coco. Lo cojo, les veo y encuentro un momento en el que dibujo mi cara, dentro de ella, ojos, un poco más arriba mis mejillas, abajo a ambos lados marco una prominente nariz y por ahí, a los lados de una boca carnosa, envidiada, le marco unos mofletes que ya quisiera tener Charlie Parker y qué decir del hoyuelo debajo del labio superior que sujeta una planeta en el que bebo!. La barbilla por lo demás podría ser usada para apoyar al Pensador o para ayudar a masticar mil futuros, a cambio, desaparezco.

  No, no le introduzco un cerebro, esa tarea se la delego a los opinadores de las diferentes tertulias. 

    ¡Hola eléctricas! 

          ¡Hola banca!, parece que dopáis, así, por lo general. No os pongáis chungos a esos medios que ven mi abuelo, mi padre, mi madre en la televisión que está al lado del perejil, y que hace cosquillas a los chorizos de la matanza del otro día ¡qué cerdo, madre mía!. El que sacrificamos por nuestros colesterol, no vayan a pensar otra cosa. 

       Suerte tienen de ver tanto revuelo, mis ancestros, mesas de sesudas frentes, tatuados brazos, bustos parlantes que debajo van guardando lo que les pagan; mi prima Cosmética es muy de eso de maquillarse; está época toca de rubia. ¡no, que te veo venir! tonta no, ella como esas presentadoras saben a quien le pueden dejar decir hijo puta a un presidente de un país, no, de tu PAIS y, a cambio, mostrarse digna ¡ahhhhg, la Digna! señora de eternas opiniones, después de haber servido a un partido, la del tipo ese, al que no se le puede decir tipo; como si ellos, evitarán decir el nombre de enésimo corrupto al que han pillado y al que ya no se puede nombrar; eso si, muerto, hasta le hacen estatuas, sean ecuestres, rupestres o campestres.

        Me preguntan que para que mi cabeza, no la de encima de los hombros, sino la del coco. La he tenido que poner en una mesa. No como la de las películas de 6 metros, donde a esta edad, ni descubriría los matices de su incipiente bigote. Es muy pequeña y nos miramos a los ojos. La efigie me lanza, bueno me lo imagino, un piropo sobre mis ojos; yo se lo devuelvo

       ¡cabeza hueca!, se ruboriza vaya si se ruboriza; parece como si hubiera entendido todo sobre ella, como Almodóvar. 

        El perro de la vecina, animal, el primero, me saca de mi abstracción. No me importa, yo, a veces, toco el saxo y se queda como ensimismado; cuando me lo cruzo, antes veía una pizca de odio, si que me tenía, ahora que he mejorado hasta intenta hacer caca a mi lado, menos mal que mi vecina está atenta. ¡Gracias Luci!, eres un cielo. Algunas noches nos lo damos, entre arrumacos y sábanas. 

        Darle su valor me lo agradecido el coco, está hueco; algunos bustos parlantes en la televisión, parecen carecer de cerebro, pero hablar, hablan, han descubierto que, mientras mi madre prepara la morcilla y mi abuelo dormita, el decir lo contrario de lo que dijo ayer sobre el intento de compra de la dignidad de Irene Montero, no tendrá la mayor importancia. Un buen pan, y un poco de lechuga para engañar al colesterol de mi padre, será igual que su palabrería para tapar su sinvergüencería.

      Al fruto del cocotero, diseñado, me dio la respuesta la que llevan años dando quienes han sido vilipendiados por encima de una sociedad honesta. El cuidado de quienes le reconocieron su valor, no se vende entre sonrisas falsas, palabras burdas repetidas entre cacareos y brumas de datos que tapan la realidad de partidos que existen y se les esconde. 

       La abuela coge un trozo de chorizo; el otro se lo come, y en la mesillita que lo tiene de altar a medio metro de la televisión, deja ese primer trozo. 

       Se puede decir lo que quieras, pero que a esos dioses mediáticos y sus apóstoles le haya dejado un chorizo en su altar, tiene su aquel.

       Me quedo mirándola, mastica meditando en sus cosas, ¡no ha dejado de enseñarme nunca!

lunes, enero 22, 2024

Equilibrios peligrosos

 Existe una nueva ave zancuda. Silue sale de su casa más temprano de lo habitual. Hoy, sobre el perchero tenía dos objetos, tenía que elegir aunque podía haberse llevado los dos. Se ha decidido por los prismáticos. Son de una calidad inmensa no porque su belleza sea inconmensurable y digna de ver. Es muy eficaz y puedes observar con el máximo detalle desde una larga distancia.

   Se ha tomado su tiempo para preparar el bocadillo; lo ha hecho con esmero y porque prevé que se va a tirar casi todo el día fuera de la ciudad. Esta está llena de ruidos, pero de un tiempo a estos días, observa que sus habitantes caminan por railes que les llevan de una forma cómoda a su propio conformismo.  

   No tenía apenas noticias del pájaro que iba a buscar. Lo había visto en alguna foto; de pasada algunas imágenes en movimiento le daban a entender que si, tenía sus cierta capacidad para emprender algun vuelo; pero debía reconocer que no iba con más información sobre él.

   Llegar hasta ese lugar no le ha costado mucho; es una pantanosa de esas que ha visto cerca de Barcelona, donde dicen que ninfas se bañan. Como no terminaba de encontrarla incluso con sus maravillosos binoculares, se ha tenido que meter por una zona más ponzoñosa, de olor vomitivo; allí, ha sentido que no podía dar ni un paso más. No podía creérselo, era como un resort de animales carroñeros, infectos y perjudiciales para el medio ambiente. Muchos seres creadores y pagadores de arenas movedizas lo habían adecuado para que aquel inframundo fuera su paraiso.

    Menos mal que había envuelto bien el bocadillo, que no podría comerlo en horas, por las nauseas que estaba sintiendo; la mochila era estanca y el cierre doble. Se ha asegurado y al girarse allí estaba ese bicho. Tenía su aquel, nunca lo hubiera pensado pese a la indiferencia que había mostrado por sus costumbres y vuelos, creía que sabía encontrar lugares en los que no se invitará a regurgitar de una forma tan obscena. Si pese a poderlo observar con los binoculares, con una cierta distancia, no ha podido evitar devolver y en pleno fragor de desprenderse de las ultimas comidas, cuando los ácidos remontaban y salían por narices y boca se ha cuestionado, ¿qué hace a un ser negar la existencia de una realidad contrastada de un ave que a la vez que se queda sobre un pie, mete la cabeza en lo que parecer ser una bañera de porquería?

     Le ha venido a la cabeza el periodista David Cantero y la negación de participar en las elecciones gallegas al partido de Podemos.

      Existen fotos de todos esos seres, con un glamour inmenso, su realidad es tan venenosa; pero muchos cogen los tranvías con railes trazados a sus cocheras

domingo, enero 21, 2024

Una practica peligrosa

 En el curso que está realizando, le dan un texto. Comentan de pronunciarlo delante del espejo. Los ojos empiezan a realizar chiribitas sobre nuestro sujeto de estudio. 

  Después de varias horas utilizando el traductor para descubrir que idioma era, alguien que pasa al lado le pregunta si está estudiando solfeo. Por lo que sea, se da cuenta que es una partitura. 

   Es muy bruto ha pasado por paisajes y cerca de monumentos y apenas se ha dado cuenta de su valor, iba enfilado por la vida y hete aquí, que le ha dado por pararse sobre esa hoja que le está produciendo un nerviosismo que hacía tiempo no sentía. Mueve las piernas, las cruza: derecha sobre izquierda, sobre el muslo; izquierda monta cerca del periostio de la derecha, la cabeza, siempre la cabeza se le va y le recuerda aquel dolor infernal, Debía ser en está época, enero tras unas vacaciones con entrenamientos salvajes para el maratón de Sevilla, subió al monte y cuando le empezó  el dolor, quiso acortar, atravesando una valla caída pero indicativa de una propiedad privada;  se le apareció el perro, ¿sería justiciero? primero, por abajo y al subir, por arriba, le indicaba que le tenía controlado; bajó y el de cuatro patas, le dejó; los miedos, los terrores, están para enfrentarlos.

   El profesor del maestro, le indica la necesidad de empezar por el principio; al segundo parece que la vida se le escapa y quiere saltar los primeros escalones. Eso le supone pegarse guarrazos, unas veces en los morros; otras veces, en la barbilla, se queda sin dientes para tararear la nueva canción porque el aire se le escapa arrítmico

   Se pone nervioso, se justifica que ¡no hay tiempo!, porque hasta ahora, aún con tropiezos, todas las anteriores partituras, las estaba cogiendo y las ejecutaba, en la ficción, poniéndolas ante un paredón de contemplarlas faltas de belleza. Con la cabeza baja, humilde, descubría un mundo nuevo cuando las daba su justa melodía y los tiempos necesarios.

   Ahora es diferente, ya existe un muro, gigantesco que él mismo se ha ido construyendo por no haberle dado tiempo al solfear lo fácil, lo menos fácil, ahora, le ha llegado lo difícil

    La escuchó a través de otra maestra, que aprende, es un Aria de Eugéne Bozza

Tiene 11 líneas, es un compás de 3/8. Si eso de notas de corcheas, 3 nada menos, la medida, ¡horror! no se le da una nota de negra.

   Ha tenido la tentación de hacer lo anterior, en el teatro, abandonar; solfear le da miedo, pánico. Se  acuerda de aquel día de nieve, de dolor indescriptible de querer llegar a casa y la partitura es el perro, tira para adelante.

    Mírala a la hoja, las dos primeras líneas de compases coinciden con las dos últimas. Aprende, las montañas te llevan a subirlas y a bajarlas, puede que los dos hechos tengan dificultad pero la primera te habrá dado conocimiento para la segunda. Cuando las trazaste sin solfear todo era un caos; el profesor te ha dado calma y tu se la pones; suena mejor, llega a lo bello. 

     Vamos para arriba, antes, ¡si, profesor!, me fijo en varios pasos de gran dificultad, ¡uff! hasta soldarlas es un mundo. Pero aquí descubro que tiene sitio para un disipado; por aquí se puede meter los dedos para un agarre. En ese hueco, puedo introducir aseguradores, aquí algun mosquetón. 

     Descubro que en esa montaña, en esa partitura me podría quedar una vida, sería un Itaca, en si mismo ya justificaría todo lo que has aprendido durante marejadas, caída en las garras de cíclopes de notas añadidas en nuestro compás de tres tiempos de corcheas ¡¡¡aaaaaahhh!!!

      Se oyen podcasts, me ató a los mástiles para que no me despisten al pasar por zona de hielo; crampones y a apagar los otros sonidos; y ahora a pasar despacio por la séptima línea de compases. Sus voces son las de Janis Joplin y Tom Jones, lo suficiente para resbalar a una caída infinita; sigo mi mano va lenta para arriba, a la derecha y comprendo y te emociona ver que por ahí, se va a llegar a la cima y entonces, verás otra Itaca y en tu mochila habrás guardado dos instrumentos imprescindibles solfear y el metrónomo. Solfear para contemplar cada punto de un cielo en el que amanece y te ofrece cielos teñidos de tonalidades indefinibles y adorables.

sábado, enero 20, 2024

Rotundo rechazo. Últimos segundos, en una larga reflexión

 Leo que el poder judicial envía su rotundo rechazo a unas palabras de una ministra. 

      Ay, Carmena, ¡no me des tus magdalenas que me atragantaron!

   Xavier Fortes para despedir a su invitada, Irene Montero, una de las lideresa de Podemos, trata de ser amable reconociéndola su valor para haberse enfrentado a tantas y tantas calumnias que durante millones, millones, más Millones, suma de MIllones, añadiendo MILlones, agregando MILLones, montando MILLOnes, incorporando MILLONes, adheriendo MILLONEs, juntando MILLONES de segundos de voceros para magnificar querellas que en su origen estaban viciadas y como consecuencia, al final eran desechadas; pero mi vecino, aquella que me mira con lascivia, aquella con la que compartiría el placer quizás no dedican ese tiempo para oír a quienes acusados avisan que esa insidia quedará en nada, aquel vocero no reconocerá que no investigo para saber cuales eran la suma de las acusaciones que utilizaba aquel justiciero, traído del extranjero por aquellos que tenían cuentas pendientes con la justicia y que ese poder judicial, calla, ¡CALLA!.

    Vale, de acuerdo, callo y sigo, porque pongo en duda, esa inocencia de periodistas, proclamo su malicia, porque si ¡existe malicia! cuando en una mesa pones la mierda y una comida de DiverXO; tú, honesto, nos tienen que decir que no existen dos comidas sobre la mesa, sino que por el pasado, por olores, por una serie de datos objetivos, en los que la experiencia es un grado, nos hace pensar que no merecería la pena adentrarse ; y por tanto, proclamas que una, es una guarrería y lo otro, merece la pena investigarlo; vamos, comerlo.

     El canalla, por muchos premios que le dé, quien incluso tiene la obligación de protegernos y defendernos de aquella, su iniquidad, pudiera ser la guardia civil, hará lo primero, mezclar la imagen de las dos.

     Xavier Fortes cuando insinúa que Podemos ha perdido el favor de algunos periodistas que estaban con ellos en su inicios, tiene que permitir que a su malicia de esos últimos segundos en el colofón de la entrevista con Irene, que había revestido con un cierto ropaje de reconocimiento, se le conteste, porque si señor periodista, existe mucha malicia para dar a entender uno de los leivmotivs de toda su entrevista: la cerrazón de ese partido ante todos los demás; obviando el tutelaje que quisieron ejercer sobre ese partido nacido, entre otras cosas de un 15M que mirándose a los ojos en las plazas, no permitía manipuladores, ni chamanes que llevarán a las mismas casillas en las que habíamos sido metidos durante años, siglos.

     Se debe ser honesto, cuando alguien te ha contestado con pulcritud, con una sonrisa a todas las preguntas lanzadas con los más diversos instrumentos de la mala uva, a los que sí, cada uno tiene derecho.

     Cerrar, insinuando, es dejar abierta la puerta a la indecencia, por mucho que te debas a un cierto corporativismo.

viernes, enero 19, 2024

Un pozo minero; ..y la dignidad humana. Stop al genocidio en Palestina

 Rocío habla de Anita, esa mujer luchadora de la cuenca minera de Asturias que luchó por dar dignidad a la condiciones de trabajo y de vida que tenían los trabajadores: tener duchas calientes tras salir del pozo, ropa de recambio, porque allí, en aquel verde universo, la lluvia era el beso de despedida o de amanecer para cada una, en la mayoría de los días. Eso, en algunos momentos, era todo; luego había mucha más cosas, porque daban riquezas a los patronos que no respiran el grisú y que a ellas les encaminaba hacía una muerte lenta, pero mucho más temprana.

   Riqueza y vida para los que dominaban por aquellos pagos, malas condiciones económicas y recorte en las esperanzas de acompañar a sus seres queridos para quienes extraían el motivo de su riqueza. 

   Miley, político que dice que no hay que confiar en estos, en él, pensaríamos; y que aclama a los explotadores para que muevan el mundo, en sus palabras derramar odio como forma de vida para enfrentar a unos con otros.

   En la sala se forman cuatro grupos, uno en cada esquina, cada uno tiene seis personas que están en dos filas, 3 delante, 3 detrás.

    Es un simple ejercicio, lo había concebido como eso. Deben hacer los cinco pasos de aeróbic que hemos aprendido. No es fácil enseñarlo; todo es muy lento, se necesita un esquema previo y que ellos lo vean. 

   Alguien ha dicho en días anteriores, que ellos necesitan verlo. Si, es verdad, vivimos en la sociedad de la imagen.

   Avanzamos con pasos de elefante y con vuelos de inquietos mosquitos que producen dolor de cabeza. Desde las cuatro esquinas, en un lado se forma un sólo grupo de cuatro filas que se han ensamblado. Enfrente, en el otro extremo, ha pasado lo mismo. 

   Antes, ya se les ha avisado que tienen que amoldar los pasos para que nada se descomponga y que formen un solo grupo; que serán dos, pero que cuando cada grupo vaya hacía el centro de la sala, llegarán ya sí, a formar uno. Se van dando cuenta, van comprendiendo, vas aprendiendo, porque no lo habías hecho ninguna vez este año. Ojalá menos tiempo, para llegar a hacerlo, una realidad de llegar.

    Cada uno, se va a diluir en una pequeña parte de un gran grupo. La tentación es pensar que no eres nada, que nadie se va a percatar de tu gran capacidad para participar en la construcción de una nueva sociedad.

     Cuentan la anécdota que cuando los Chicago Bulls empezaron a ganar los anillos de la NBA es cuando consiguieron hacer comprender a Michael Jordan que es sería más grande, cuando hiciera hacer funcionar a ese su equipo y pudieran ganar las finales entre los campeones del Oeste y del Este. 

     Este momento es hacer sentir a cada uno de los integrantes del nuevo único grupo que es esencial que un mal paso, o un paso tarde o una desequilibrada acción destruye el trabajo de todo el grupo.

     Él, es esencial, puede que otro día, más adelante, alguien realice alguna acción especial, pero no tendrá ningun sentido si antes, él no ha creado una pequeña gran obra dando la forma que debía en el desplazamiento de su grupo.

     Aquel mínimo político, será eliminado por los mismos que le pusieron, ya dijimos en otros texto, porque la sociedad confía en los bufones, creyendo que se ríen de sus amos. La sociedad necesita a cada niña, a cada persona diferente pero que forma parte de un universo. Eliminar a unos, va descomponiendo nuestro equilibrio como ser humanos. 

      El odio con el que se lanza las bombas fabricadas por esos explotadores que se las venden a los mercaderes que ensalzan el individualismo para que odiemos a los que siendo diferentes podríamos crear una convivencia que se nos hace necesaria.

      A ese ideal, lo rompen cada instante, quienes ganan creando enemistades magnificando las diferencias entre quienes tienen mucho que construir

         Y sí, a cada una de las personas que están haciendo desaparecer en Palestina

              A cada niña, niño, madre, padre, le echamos en falta, en nuestro coreografía de un mundo.

                         Stop los genocidios y la violencia del poderoso sobre quien participa en la construcción de mundos.

jueves, enero 18, 2024

Un cuento

 Muy escondido, encerrado alguien idea un cuento sobre un niño que tenía hambre y que años después repoblará con pinos una montaña y entonces estos retendrán el agua de las lluvias y manaran manantiales.    Al hombre le encerraron por sus ideas políticas; a los que lo hicieron, nadie les recuerda sólo que seguían las ordenes de un caudillo que sólo tenía poder porque las élites económicas les patrocinaban,  estas que dicen ahora en Davos que se les pida más impuestos, como si mi sueño se pudiera cumplir. 

  ¡Qué no, tonto!

  A nuestro autor, con una teoría social muy vigente entre quienes idean una sociedad diferente, le visitaba su mujer y a esta la preparaba cuento para que luego se los leyera a sus hijos y muchos años después, quien se había implicado en construir una sociedad diferente se lo contaba a su prole y nos lo contaba a nosotros y, silenciosos, le enviábamos corazones porque habíamos comprendido muchas cosas; una era que había pensado en nosotros, en los nadies, que aprendíamos, nos implicábamos, nos dábamos cuenta que todo tenía que cambiar porque estar de forma continúa golpeando a los de abajo, aunque, muchas veces fuera entre los que andaban por ahí también, tenía un futuro inmediato que era el que podían vivir ellos, pero iban tomando conciencia que todo estallaría, que por mucho, que dijeran que protegían la vida de los no nacidos, participaban de forma muy activa en las ejecuciones que se realizaban de muy diversa manera de las personas vivas, desahuciándolas , explotándolas, enfrentándolas, abandonándolas. 

   Defendían una libertad pero era tan suya, tan de ellos, los privilegiados, que ellos podían hacer lo que quisieran y a tí, te ponían el sambenito de que eras político, como si su religión no hubiera sido utilizada para justificar una rebelión y tras ella, ser un martillo con el que vivieron encima durante una larga dictadura gentes que se daban cuenta de las injusticias que se iban sucediendo.

    Y Raúl tan irónico como profundo le animaba a Pablo para que nos hiciera visible esa fuente arreglada, por la condescendencia de la montaña, que acogería a cabras, que serían descendientes de la que había dado su leche al niño que tenía hambre. Manu nos daba un continente adecuado, Laura y Sara nos contaban más detalles de por donde andábamos e Inna, Inna nos decoraba la vasija con las informaciones de las diversas sociedades de las que formábamos parte

   

miércoles, enero 17, 2024

Díez años después

 Los Rodríguez cantan "diez años pasados". 

   No, es ese el tiempo exacto, diez años en el que todo empezó, ni existe ninguna sala de espera; no somos lo mismo que entonces, pero admiro a los que son casi igual.

   Orgullo por haber pertenecido a una primera toma de conciencia colectiva que denunció las fechorías de quienes se alternaban en el poder y que fue castigada con la mayor de las miserias humanas que no reciben castigo, porque esos aquelarres de trampas, mentiras, persecuciones se organizaron desde los que redactan leyes y los otros que las reinterpretan y las ejecutan sobre seres humanos.

    Tristeza por no haber estado cuando se formó aquel partido que tiene que ser muy peligroso para que se haya vertido sobre ellos tanta canallada y se haya permitido tanto agresividad y se haya pagado a tantos traidores.

    Nos invitan, diez años después, a volver a empezar, pero más sabios, no permitiendo que los errejontrepas, envanecidos por los villanos mediáticos, se coman las magdalenas de la buenura que sólo se reparten entre los que aceptan arrodillarse ante los poderosos que, tanta tranquilidad te dan, como sumisión y desaparición aceptas.

    El sueño de empezar a viajar hacía un Itaca, no se sabe si grande, pudiera ser que pequeña, sabiendo que sonaran músicas para la rendición, la pereza, acompañadas, aunque parezca mentira, por las olas, como orquestas que apacigüen tu estado de alerta, hasta que tarde te des cuenta que has corrido el peligro de haber sido engullido por un Océano, que al rato vuelve a estar tranquilo.

    Encontrarte atrapado en una cueva, sabiendo que el tiempo empieza a pesar, que en las cartucheras, los enemigos, tenían cientos de balas; unas veces, para matar la voz a un Alberto, al que silenciaron, otras veces, para disparar escritos falsificados al que algun inocente le hacían leerlo con malicia para buscar colaboradores necesarios; siempre para crear señuelos de glamour y reconocimiento para que con su pólvora acallen a quienes han sido honestos y consecuentes hasta el final. 

   Será la magia de Dylan, que nos hagan fijarnos en cada grano de tierra, como esos garbanzos que nos evitan nos equivoquemos ante los señuelos trampa que nos hayan puesto los Cíclopes,

   Si os escribo porque desde dentro de mi corazón, se deslizan los sonidos de la armónica que enaltece con la alegría, que adormece al monstruo. 

  Narrar los que nos hemos ido dando cuenta de salir de las cuevas de los rateros y de la oscuridad de la soledad, porque lo que sentimos es que no perdimos la razón; proclamo la belleza de la voz de Dylan que no nos abandona porque es el faro que nos sigue guiando a sus 82 años y la fortaleza de quienes volvieron a la playa a coger de nuevo el barco, dejando a los mercenarios embriagados por el tintilíneo de las monedas por las que se vendieron.

   En el horizonte sabemos que deberemos dormir, porque el tiempo será largo; que hablaremos porque ya rechazamos callar. Diremos que no sabemos, ni queremos vivir de otra manera, porque la gente no se entera. Y sobre todo, 

               "no queremos volver atrás", aunque tengamos que conducir durante todas las noches

    ¡Conocemos a tantos Clemons que nos tocan, como ángeles, el saxofón en un compromiso!

martes, enero 16, 2024

Branch y lo prescindible

 Jaimie me pasea por sus sonidos, los activistas por el clima son criminalizados, el hedonismo favorece la indiferencia y los medios públicos nos lo exacerba con coches potentes, ciudades por la contaminación y nos señala a Monstruos que perturba nuestros apacibles días. Estos se diluyen en maquinarias estatales que se los tragan o en aguas que quitan esa efímera fealdad.

   Un nacionalismo vence pero señala al otro. Tiene dos razones muy importantes; primero siempre el otro, es el enemigo, el peligroso, el que rompe la armonía. Todo se evoca teniendo detrás un panel con las empresas que dan soporte a esas palabras y son servidas con dinero extra. Admitido el capitalismo como forma de convertirnos en Ogros que destrozamos todo lo que encontramos a nuestro paso; tenemos esos conglomerados empresariales, dopante de lo mediático, como la religión que nos alivia de todas nuestras agresiones al medio ambiente.

    Existen las ensoñaciones donde los pobres, no son aislados por los gobiernos que votamos, para que se vayan de la Cañada Real y algunos de nuestros heroes futboleros puedan "tirar para adelante" con su labor de seguir construyendo pisos, innecesarios si en esta sociedad la tan nombrada Constitución fuera respetada en el apartado de todo ciudadano español tiene derecho a la vivienda. No el extranjero que da salida a pisos, para quitarlos del mercado y además penalizar a la sociedad con su exención de parte de los impuestos  

     Contemplas como delante de esos paneles colocan a quien erosiona todo los cimientos de la convivencia pero como el gitano, ni el migrante no eres tú, pues cuando habla de esos jóvenes que no quieren comprar casas, te pones a Jaimie Branch, con su trompeta salvaje y en la percusión que la adorna cierras los ojos y bajas por el río Ara acompañado de una serie de jóvenes intrépidos en los que creías encontrar una camaradería que te permitía salir de aquella encerrona en Torla para bajar hasta Broto y allí, ver como uno de los nuestros se escapa, porque ha abierto los ojos y no quiere dejar de votar; seguro, sí, a la persona que está criticando a los outsiders que, sólo por un momento, no entran en la rueda a la que movemos como los ratones de los experimentos.  

      Ahora, envejecidos, con los actos cerrados, aliviados con una cierta asunción de apoyo a esos Activistas por el clima, que jamás van a comprar minutos de radio, páginas de periódicos, segundos de televisión en contraste con tantas empresas, que se dicen emprendedoras, promotoras de nuevas barriadas, enganchadas, como drogadictas, a los dineros corruptos que construyen "LA ULTIMA GRAN PERLA EN HOSPITALES" o un barrio ECOLÓGICO, con las ultimas tecnologías aplicadas, GRACIAS al innegable sacrificio y la gran oportunidad emprendedora de los niños sacando coltán en condiciones infrahumanas y viajera en la barca de los sobreprecios anabolizantes de dinero negro que marcha a las paradisiacas islas fiscales y otro mucho se solaza en las cubiertas de embarcaciones-basura periodística que ha sido aceptada, porque si entregamos a todo lo anterior, lo único que pasa es que ellos son el fruto.

      Mientras Jaimie Branch entra con su World War, pareciera que ya todo ha sucedido, que se van levantando algunos brazos, abriendo algunos ojos para tomar conciencia de la gran catástrofe que nos hemos producido. 

       Nos ofrecieron apoderarnos del mundo, luchando contra los otros. Las banderas se han destrozado entre ellas, ansiosas; mientras en medio de esas batallas, los activistas por el clima luchando por hacernos conscientes de la futilidad de esos trozos de tela y la importancia de nuestras alas para volar y crear otros mundos. 

       Estamos asustados, a la policía y a los fiscales, nuestra salida a defender el medio ambiente les asusta porque nos ven haciendo un "tonel" como aquel F18, al que penalizaron a su piloto, mientras los cielos se nos desploman y no somos capaces de ver desplomes continuos en las condiciones de la naturaleza.

       Las bestias mediáticas hacen bellas a quienes contribuyen a destruir nuestras condiciones de vida en la Tierra

    

     

lunes, enero 15, 2024

Carnaval

 Mira que la quieren invisibilizar. Ya ni los ricos quieren bufones. Siempre habían consentido que se hiciera alguna gracieta con su desvergonzada forma de ganar dinero y dominar el mundo, pero ahora se nos han puesto estupendos y ya no les gusta que nos riamos, ni tan siquieera de forma inofensiva de ellos. ¡qué tiempos!.

     Cogen y como en una procesión, la sacan en andas, la ponen un micrófono y empieza a soltar por su boquita, todo lo que son los otros; porque si no puede ser bufona de los ricos, al menos que sea, quien se mete con sus enemigos; pues nada, termina de lo primero, porque lo que suelta como exabruptos contra el enemigo, dibuja de manera que ni pintiparada a sus amos. 

     Y estos, que ya se van dando cuenta, que si, su manada lo siguen a pies juntillas; pero que los pocos, los de siempre, los "DISIDENTES",  de "la vida de Brian", no terminan de callar y de aceptar; poquito a poquito van haciéndose mayoría, y el poder se mosquea.

      Por el escenario, se van colocando las diferentes comparsas, las celebran, las ensalzan, cuando no tienen el dominio de "la cosa política" mandan a sus escribas y aparecen por los medios que han sido subvencionados por las obras "sobredimensionadas", se les permite escucharlos por las radios que dan paso a la cháchara mientras preparas la comida y te sueltan un oremus. En lo audiovisual, te comentan las palabras de las comparsas, profesionales del humor, abiertos, jajaja, jajaja, jajaja a ser siempre comprensivos con las letras y martillos pilones con los que atacan a sus dueños, porque saben quienes son sus dueños, ¿no? Antonio, Virginia. Esos es válido para esas épocas.

      Ya cuando, no han tenido el poder durante demasiado tiempo o, al final, porque lo de Susanita ya atacaba a la inteligencia y entregamos la autoestima y los votos al mugido de un emperador que baja las escalinatas porque nos desaparecimos, sin más justificación; entonces no, en ese momento mandan que vistan en negro las pantallas que retransmitían los carnavales de Cádiz y que ensordezcan con un descomunual silencio sus letras, que les reprochan sus gananciales presidenciales.

  ¡Qué tontos! dicen que me he subido el sueldo, se piensa, mientras el salario mínimo defiendo que se quedé como está. 

   Claro que si "cuquis" por eso estoy donde me embellezco, porque soy lo que mando y me defienden los que ordenan, que si, "churris" que no sois vosotros.

     Roma no pagaba a traidores, pero los ricos, estos hasta les hacen altares para que tu te digas, con estos no puedo, me meteré con los que me digan y me los hayan, antes ridiculizado

           Carnaval, carnaval, para los otros; vale moreno, vale; comparsa de la historia y de tus señoritos 

domingo, enero 14, 2024

Mis conversaciones

   Mi libro se retrasará por tiempo indefinido.  Sobre el escenario alguien habla sobre la belleza, la canta pero no conoció la cadencia de Luis Eduardo Aute; me conmueve cuando pienso que se lo tengo que enseñar, porque no es para describir la sensibilidad que se deslizaba a través del autor.
  
   Con mi cabra, cada vez, debo reconocerlo hablo menos y no es porque no sepa de la vida. Es la caña, por picarle, le saco el tema de hacerme televidente de los "partes" más comunes que escuchan los que se dicen que están en la media. 
    Esos momentos, esos días, no he visto a nadie más cabreada que la cabra. Desde luego, me niega el saludo y dice como pongas el "mi" delante de cabra, te embisto y te lanzo en medio de lo que están rezando el rosario por las calle. 
     Para que negarlo me asusto, tu fíjate si después me confunden con un maniquí y pimpampum. No estoy ya para esas cosas. 
      
      El caso es que es muy reflexiva, la cabra; se calla, empieza a hacer como que rumia pero el asunto es que le da muchas vueltas a las cosas. No es el caso de Yolanda Díaz, que le dicen habla con Podemos y te pega un respingo que menos mal que no es cocaína porque te coloca en un periquete.
      Nuestro interlocutor es tranquilota, mueve la boca, una y mil veces, te mira con esos ojos que puede estar mirando a Madrid o a Barcelona, bueno hoy no, que cualquier a los de Canaletas tras el 4-1.
      Después de un rato, me intriga el motivo de su enfado; digo no será porque ya no te hablo del kayak, porque cada vez, voy menos a practicar en el río. Su cara ante esa insinuación es de menosprecio; sabe que nunca fue un buen piragüista que nuestro querido Antxon nos recibía con su gran humanidad y la consciencia de lo descabezados que éramos por meternos en algunas de las aventuras a la que nos llevaba algun peligroso río.
       Le hablo de alguna cosa más; no muestra el mayor interés. De repente por lo que sea se me aparece la lista Forbes en el cielo; como los millonarios están ganando un 27% más en estos momentos de crisis, de guerras. Al contrario muchos de los que pululamos por ahí, nos preocupamos si uno no quiere estar contigo, o con aquel o con algun otro; nos cabreamos, nos preguntamos: ¿pero como puede ser que no quieran estar con nosotros que les ridiculizamos y odiamos por encima de nuestras posibilidades y porque nos lo dicen algunos telepredicadores?
        Pasan las semanas y la cabra se ha dado cuenta que seguimos con nuestros raca, raca; nos oye que en los centros de salud, las colas de enfermo se salen del edificio. Nos lo escucha decir de la forma más natural y resignada del mundo.
         No para, la cabra, la muy cabra, que sigue mirando al cielo, que salta como para darle cuatro empellones con los cuernos y, si han pasado cuatro horas y como a modo de idea, pero no muy convencido me digo
                     ¡lo mismo teníamos que obligarles a esos ricos, que se van a morir, que a saber lo que serán sus hijos, que ya nos hemos calado a sus dioses y reyes que nos lo ponen como venidos del más allá, pero que en realidad, nos paralizan en la toma de conciencia de nuestro propio!

                 Es decir en voz alta eso, darme una empellón la cabra como diciendo,
                         Si, hombre si, pero ya, de una puñetera vez
           El animal se queda más pancho, que pancho; yo con el culo dolorido, insinúo de tumbarme
                     ¡para que quiero más! ¡qué se viene a por mi!
  

     Coge una hoja y me escribe, porque si es mucho de usar el bolígrafo: "Te das cuenta de quien domina el mundo porque siempre te hablan de dinero que ganan los pobres, no del dinero que te roban los ricos". La madre que la parió, ¡tiene unas cosas!.

     

sábado, enero 13, 2024

Pasadepasardepalabras

 En una imagen se hace mofa de alguien que se ve obligado a decir una palabra que no quiere pronunciar: España

  Pasa mucho a todos; en mi casa entra un señor que apoya controlar el precio de los alquileres en zonas tensionadas y le digo: sabes lo que pienso, creo que la mayoría de las personas que conozco agradecerá esa medida; claro prescindir de la capacidad de autocrítica y dar voz y voto al vocero de la libertad que te censura, te llevara a ver a aquellos conocidos sin poder entrar en sus necesarias moradas, porque el precio lo ponen los fondos que se alimentan con esos gobiernos y a estos les dan la imagen de glamour que tanto admiran sus votantes: España

  Le pasó el otro día a mi saxofón; tenía un diálogo con él acerca de los siguientes pasos a dar, después de un año y dos meses practicando. Me decía que era un ser pretencioso. Me recordó que a los carnavales de Cádiz, se les puede censurar; siempre, siempre, always por parte de los reyes de la libertad. Me invita a la reflexión y al trabajo,  por lo que pueda pasar. Si, comento, noto que a la técnica la tengo que dar mi corazón. Si, si, responde, lo mismo hacen las charangas, ven las fallas del sistema y como temporales bufones, las ponen en evidencia. En Andalucia, no es tiempo de zarandajas, ni bromas; es tiempo de virreinatos por montar. La censura a esa su maravillosa libertad, tiene nombre: España y cierra.......... la boca.

   Esa palabra: España se mira, se gusta, se reconoce, se remira, se ama, se extasía y ay, ayyyyy, aaaaaayyy, ufff, ah. Cuando se recupera, se pregunta y que tengo que ver yo con las empresas a las que me entregan y se dedican sólo a sus beneficios; otros cuestionarán si es que a mí me gusta que en mis tierras, tengan que vagar en largas colas las personas enfermas que no son atendidas porque los recursos se están dando a las entidades con gran animo de lucro.

   Se cruza con un espejo, la palabra España y no empecemos, pero si se vuelve a enamorar de si mismo, se grita a la imagen que le devuelve: ¡Tómame! pero no para diferenciar a un alumnado de la concertada-privado de los estudiantes de la Pública. No se concibe esa gloriosa palabra, discriminando, desde la religión, en su mayoría, a los que caminan buscando preparándose para su futuro.

  Ah, ahhhjh, ahjjaja esa entelequia España, mentida en sus tantos y tantas de sus ciudadanos, ciudadanas por tantos medios de comunicación patrocinados por esas empresas que poníamos arriba, son sobrealimentadas por concesiones corruptas, vamos a llamar Zendaleadas. Nuestra palabra se pregunta a qué intereses obedecen y porque quieren enfrentarnos engrandeciendo nuestras pequeñas diferencias y  anulando el día a día de cada calle, barrio, distrito ciudad, provincia, comunidad, España en la que lo cotidiano tanto nos acerca.

   

viernes, enero 12, 2024

Rarezas

 Todo fue raro, me escribieron desde el más acá y no he podido contestar hasta ahora.

 Nadie quería decir quién había dirigido la maniobra que había hundido las manos, nada inocentes, de un ser apostador a caballo no ganador, sino parece ser por los resultados, percherón; ni reconocer lo que habia pasado en aquella habitación convertida en un plató donde seres que se habían labrado una cierta reputación de honestidad mental para analizar los hechos y hablaban con tal contundencia que minimizaban su cuerpo tatuado; al contrario, todos, como los Monty Phyton en Flying Circus andaban alocados, unos, no superando diez centímetros de altura; otros, cayendo desde una línea amarrada a la hierba y otros, haciendo virguerías para desaparecer de los focos, cuando todo el mundo pensaba que eran los grandes sabios de la Biblioteca de mi barrio.

   Pasaba, entre el humor de Max Pradera y Virginia Riezu que hacen el humor para que los amos de los medios que les alimentan a través de ellos, puedan expulsar sus bilis para que tapen a los disidentes, Podemos, por aclarar: ¡eh! tu disidente (con odio). Disidente....(indiferencia) disidenteeeeeeeeee (irritación). 

   Otra cosa son los bufones; estos confunden a la sociedad; se meten, antes con los reyes, ahora con los amos. La gente se cree que quién maneja la motosierra podría cortar las piernas, la cabeza a la casta. Esta, la de los poderosos, lo agitan, lo meten en la coctelera, ahí se diluyen. Los votantes votan al bufón y descubren que en realidad le han dado el poder a los de siempre y si, estos les siguen golpeando como a una piñata. Sus pensiones, su educación y sanidad se las han cedido a las empresas, con intereses privados.

    Rareza hubiera sido, y siento su incapacidad, que "a vivir" hubiera juntado a Idafe, con Laura Arroyo o Manu Levin (canal Red) el tema que han tratado sobre el autoanálisis de los Medios de Comunicación

    Dicen que no es un gran Medio (canal Red). ¿Discutimos lo que propone y lo que ha conseguido para que exista este gobierno en esta legislatura?

   

jueves, enero 11, 2024

La pareja

 Encontré su diario detrás de las cortinas, donde se supone, yo me había escondido tantas veces de pequeño.

 Describía estos tiempos con una precisión milimétrica. Contaba como, esta vez si, Antonio Maestre creía haber encontrado la criptonica que terminaría con Podemos y empezaba a cavar, como el otro ser que creyendo que había oro debajo de su casa, hizo un agujero en el que cayó y parece ser que se mató; nuestro inefable periodista caía pero no lo suficiente, dios no lo quiera, para matarse, si que se hundía lo suficiente para que tuviera que ir su tocayo y le dijera: si no fuera por tu fidelidad a mí y tus pocos complejos para lanzarte a embestir a ese partido; ya me hubiera cansado de tantos topetazos que te vas pegando.

  Salía ella, brillante, esplendorosa, iba bajo el paladio que le ofrecía la pareja mediática del primer salvador. Nuestra Yolanda, andaba con un porte y una gallardía que pocas veces se ha visto entre tanto zafío que tiene que preguntar que vota, y no se asusta de que le voten a él, que no sabe lo que vota y piden que se lo confirmen (vamos como lo del perro de San Roque). Comentan que ya en sus 20 años en la política, a parte de logros se ha ido revistiendo de su capacidad para medrar, trepar y traicionar en los diferentes lugares por donde ha ido pasando. Pero, ahora, AHORA, creyó que la invistieron reina; lo rechazó, pero los medios audiovisuales, la dijeron: ¡eres divina! y ya no se bajó ni del altar, ni de la burra y ahí anda con capa, corona y un bastón de mando que por lo que parece le impide convocar consultas dentro de la amalgama de partidos a los que cree pastorear (¡vaya broma me ha salido con Pastor!, ¡qué fuerte!, ¡tengo unas ocurrencias!).

  No podemos negar que desde lo lejos vamos apreciando como el palio, parece ir cayendo sobre ella y nos produce, más de una vez que su aura de buena gestora del ministerio de Trabajo, ¡ay Casero, Casero que alegría y alivio nos diste! va siendo aplastada por las taimadas alabanzas que de forma torticera va poniendo como zanahoria que sigue, la otra parte, burda de la pareja. 

   Y ahí, andamos, viendo como aquel denostado Pedro, al que salvamos, calculando como instaurar otra vez el bipartidismo; él con un partido socialista en el que se pisaban el cuello, entre ellos mismos y el partido instaurado, defendido, salvado del antiguo regimen. Contemplamos, por un lado risueños, por su capacidad digna de Mortadelo para disfrazarse y sobrevivir a tan variadas cuchilladas que se le lanzaron; y por otro lado, entristecidos porque con sus maquiavélicas maniobras sabe que desactiva a una parte muy grande de una izquierda necesaria que nunca podrá aceptar ni un rey, ni el estado de las cosas de los poderes económicos que ceden muy poquito de sus ganancias y su control de la sociedad.

   Si, nos viene a la memoria el oráculo del Tajo, que pontificaba sobre su sabiduría, pero que sólo le fue, un poquito reconocida, cuando desde los indignados le hicieron un cierto casito. 

    El escribiente pone esto tal y como lo encontró detrás de aquella cortina, y la parejita, siempre bien y feliz porque el amo, por su disciplencia, les paseaba en el avión.

miércoles, enero 10, 2024

Aquel coche

   Vuelve a ver el número de la matrícula de aquel coche. Dicen que después de quitarlo de la circulación, lo vieron haciendo piruetas por algunos caminos que estaban cerca de un desguace próximo. Pudiera ser que no lo condujera ningun ser humano. 

    Sería, quizás la inercia de todo lo que había viajado, de la fuerza de la juventud que le había dado a un conductor, los intrépidos seres que buscaban hacer tabla en Entrepeñas o aquellos locos piragüistas que viajaron a jugar al kayak polo, dándole el vértigo a la baca de aquel coche de buscar el equilibrio para nueve embarcaciones de esa modalidad.

    El vehículo, como dice Pablo, no de Tarso, podría ser la cabalgadura en la que se dibujó la juventud, hasta que llegó el siguiente auto, no se le debería acusar de haber llamado a la senectud pero si fue un llamada al del anclaje a lo más próximo, al yo que posee a cada uno y en el que se refugia. 

   Se dejó de explorar los espacios, como lugares que nos podían modelar  y darnos las claves de nuestra vida para pasar a descubrirse uno mismo; no se mira a lo exterior, aunque todo lo vivido con el viejo auto volvía a la memoria para ayudar a dar explicaciones de lo que ocurría en el presente.

    Tenía la facultad de arrastrar, de portar, de hacer sentir que nada sería imposible; incluso de meterse en las vacías arenas de una playa, para que no volviera a amanecer insomne como le había pasado en todos las notas que se habían posado sobre cada uno de los granos del albero de las corridas de la Ortigueira. El coche quedó varado como una ballena, la pareja que se hallaba a unos metros, a la que ya había pasado el desorientado vehículos y que desnudos, consumaban su pasión, perdieron toda la magia de aquel instante y se dispusieron a ayudar a quien había huido de los ruidos para provocarlos él mismo.

     Sería toda una serie televisiva todos los momentos que ayudar vivir aquel Escort.

martes, enero 09, 2024

Una habitación salpicada

 Permanecen cinco personas en una habitación; desperdigadas entre tres de los rincones y la zona centro. Entre ellas, no parece existir comunicación. 

   Al silencio le golpea, de vez en cuando un suspiro y una frase rápida, pero entrecortada. Los momentos de gemidos cada vez son más próximo, pero la repetición de la sentencia se hace cada más lenta y el sonido más bajo.

   Si alguien quisiera encontrar un lugar idílico no sería este.

   Fuera, rompiendo la cuarta pared están los espectadores; a estos les han concedido el privilegio de poder dar tres ordenes sobre los protagonistas.

   El primero, en su esquina, mirando hacía las paredes que le pudieran oprimir, parece refugiarse de la somanta de zascas que le han dado por su petulancia hacía quienes entrevista. 

   ¡eh, amiguitos! les exhortan a loos dos que permanecían en el centro para que se cojan de las manos y empiezan a dar vueltas; dan una imagen tribal, con los focos proyectándoles auras, parecen los Sumaristas que para explicar una reducción en las sobrecotizaciones para que los parados mayores de 52 ( a los que nadie va a contratar) tuvieran una pensión digna. Quería marear a sus interlocutores, pero caen tumbados de la pesadez de sus mentiras y las vueltas que dieron a sus neuronas.

    A los dos que quedan, cada uno desde su esquina, les animan a que se lancen improperios. Uno le dice: tonto el haba que no te enteras, que si ilegalizas los partidos corruptos, nos vamos todos a tomar por saco. El otro, haciéndose el ofendidito, calla y aguanta mareas, como quienes nos votan se someten a todo tipo de vejaciones a los que se puede someter un cerebro. Dales pienso, como nosotros te atiborramos a tí para que toda la sarta de mentiras expelidas sin ninguna vergüenza pueda sedarles.


lunes, enero 08, 2024

Tizas

 Escribe Paul Laverty una poesía Chalk, tiza; Él es guionista de muchas de las películas de Ken Loach. 

  Descubrir a través de La Marea nuevas músicas; escribir entre las exploraciones sonoras de David Holmes; transcribir los pensamientos que se amontonan sobre la explicación acerca de la película  "Zona de interés" de Jonathan Glazer, concebida a partir de un libro con el mismo nombre de Martin Amis. Resumir las  reflexiones de Leila Guerreiro sobre nuestra indiferencia ante todos los sucesos que se nos amontonan y que nos pueden merecer un paso rápido de la imagen, o un clickbait que ayudará a que amorales periódicos y periodistas puedan ir acumulando riqueza y apoyos de empresas que se alejaron de los deportistas dopados para proclamar la honradez de sus objetivos pero se permiten apoyar a quienes toman un doping aún más dañino para la sociedad: la mentira, la infamia. 

    Eléctricas, bancos, constructoras alegan hacerlo como apoyo a la cultura, a la información, cuando esos panfletos no cumplen ni los más mínimos cánones de lo uno y de lo otro. 

    La acumulación de actos de fanatismo se van normalizando; lo que son los escuadristas, seguidores de imágenes, de figuras, que les arrojan contra los seres que están en su misma condición pero que no se hicieron siervos del capitalismo.

    Cuando desaparecieron las bufonadas de los outsiders que amagan con ridiculizar y quitar el poder a sus amos; los seguidores se percataron que el poder seguía en poder de los de siempre. Vieron desaparecer a los bufones porque ahora quienes les eran necesarios, a los poderosos, eran los mantenedores de su orden. Se acabó el tiempo de la farsa y se abrió el tiempo para las sombras de las celdas y de los golpes de los torturadores. Se consolaba la historia, no nuestro tiempo presente que pasarían los negros momentos; no con los derechos que se habían conquistado sino con los que se tenían al principio de las luchas. 

     Mientras, al lado de los lugares de tortura, de las carencias, algunas familias, vivirían felices, jugando con los dientes de los apaleados y cultivando flores, desde su pureza. Sobre la mesa de entrada dejarían como un vudú, la imaginería de un ideal de familia, que en su portal, tendrían más necesidades como las de los que sufrían, cerca, que la belleza en aquellos "lobos esteparios" ausentes de empatía.

domingo, enero 07, 2024

Espejos

   Se asoma un poco antes de salir a la calle, ha desaparecido su imagen y, a cambio, encuentra las ausencias. Las saluda, la recoloca, quieren abrazarle, pero les hace un gesto con las dos manos, de calma, de quedar ahí; realizan un último intento de aproximación y aunque parece resignado a reconocerlas como parte de su vida que estuvieron y son, con el gesto que ahora realiza es taxativo, abre y cierra los brazos delante de él y todas, todas se quedan al borde del cristal, como si el abismo de romper esa fina cuarta pared las quebraría ante él y las desnudará en una importancia que sería relativizada.

   En el otro lado de esa misma pared, ese otro espejo; en él se refleja el rostro de un ser que huye de su presente. Se mira, es un hombre de su tiempo, escribe en diferentes medios y es tertuliano de ciertos medios audiovisuales. No conforme con eso, ha dejado que se imprimiera sobre su piel, algunos de sus pensamientos, deseos o totems más queridos por él.

    Arroja al ser de enfrente su seguridad, no puede disimular, porque, es probable, que esas cosas sean imposibles, un cierto rictus de la rabia que profesa sobre ciertas personas que estuvieron o están en un proyecto que el defendía.

    Los personajes del cristal del apartamento de al lado se dieron la vuelta, cuando vieron que ya no podían dominar a quien solían atormentar y, buscando disfrazarse de la vida del vecino, vieron que este les dejaba salir de uno a uno, les animaba a bajarse del marco y caminar ante una indiferencia que le hubiera parecido, incluso, cruel a quien ya las había mandado quedarse en un rincón.

     No hace enemigos ese ser tatuado, sueña con destruirlos, sería como su alimento; los que se escaparon huyendo del otro lado, no le afecta, no tiene ninguna empatía por su vecino, ni por su historia. En un segundo plano, que le devuelve su espejo contempla los enormes ojos de un búho, a él no le asusta; sin embargo, por la increíble labor del taxidermista, alguien que entrara de nuevo en aquel coqueto estudio podría sentir que primero lo observa, por lo que está vivo y ante esto, a punto de lanzarse sobre ese presunto invasor. Para nuestro seguro residente, no confundir con el necesario Residente, esa especie de lechuza está viva, de vez en cuando despliega una de sus alas y con una cierta afinidad pero más con una contundente seguridad parece decirle que cuando llegué al plató debe ser contundente con la víctima que persigue el tecolote, con lo cual es también el suyo.

    Nuestro contundente protagonista, asiente ante la ideal lámina que le devuelve de sí. Ese fugaz rictus anterior no se lo quita; le da rabia porque ha ayudado a crear un mito que le trajo el mochuelo entre sus mediáticas garras. 

    Es inteligente y cree que su supervivencia le ha hecho indiferente a los graves ataques a quienes saben son el alimento preferido de ese ave mediático. En ese apartamento, ante la devolución de la imagen de la rapaz y de él mismo, reconoce que ha terminado perdonando los graves errores y mentiras de quien va siendo un bluff al que él ha ayudado a amamantar, utilizado como señuelo para eliminarles, 

    Por un momento siente que el último gesto antes de abrir la puerta y salir a lidiar, exhibiendo sus mundos escritos, visuales y grabados es que las alas se le despliegan alrededor del cuello; un escalofrío le hace dudar si es para abrigarle, tal vez para recordar lo fácil que muchos pueden ser ahogados, desde la última calidez, no humana, sino del odio.

sábado, enero 06, 2024

Duermevela

 En algunos de los duermevelas que solía tener ciertas noches, sabía que ya, por la mañana, le serviría de inspiración. Le había servido en muchas ocasiones y hoy, cuando se había despertado, lo había ido buscando por las diferentes habitaciones y en sus actos. Se dio cuenta que esta vez se había evaporado lo que unas horas antes era un agujero en su vida. De esto último no estaba seguro, porque en ese agujero negro, le vino la sospecha que le había venido una idea sobre como exponer a la luz la lucha fratricida entre los dos perros que se habían quedado de aquella camada que encontró protegida por un oso, de un grupo de cazadores que habían querido tenerlos para explotarlos.

  Exploró el lugar, preparo el desayuno de aquellos dos animales, se quedó oliéndolo, le entró hambre y después de verlos calmados, se dedicó unos minutos a preparar aquel desayuno que tanto le había inspirado. Voló su cabeza sobre la última vez que había hecho el amor, nada le inspiraba; su excitación voló hacía la mujer que ahora deseaba y sabía que tenía que buscar la oportunidad, porque ya iban quedando menos instantes, menos intensidades. 

  No, ese tema tampoco era el imprescindible que había forjado a fuego; en el muro, había unas palabras de Chaplin, que eran el final de uno de sus poemas.

       ¡Hey tú.....

       Ahora ve en paz

       Yo preciso decirte que....Te ADORO

        Simplemente porque existes.

   Me vino un temblor y la figura de la ausencia de ella, tan cerca, tan inalcanzable. Bajé la vista, en la taza con un fuerte café dentro, encontré una parte del texto de Itaca de Kavafis; me vino el recuerdo de la música y la adaptación de esa letra por parte de Lluis Llach. Recordaba como me la habían dado a conocer en aquellos cursos que se hacían en Motril. Me hizo sonreír esa duelo dialéctico entre dos machos por una chica de Calasparra; el texto se imprimió en mi ánimo, los sabores de ella no nos lo compartimos, su presencia y nombre permanecen diluidos en sólo un instante.

    Aquel café iba ayudando a vaciar un bol de frutos secos, mezclados con una bebida de soja, que terminaba de hacerle sentir lleno. Había empezado a leer solo letras, que no tenían ningun sentido. Bajaba unos milímetros y aquel conjunto parecía enrevesarse más. Ya, casi llegando al fondo y saciado su hambre, pero ávido de comprender aquel endiablado texto, pego un gran sorbo de la taza y dos "paladas" del bol, se vacío y pudo leer lo que había soñado que debiera desarrollar durante el día, pero que ahora sólo con leerlo y reflexionarlo, le tenía postrado en el sillón, ya sólo con su aromatizado café; el texto era 

     "Los medios de comunicación son la entidad más poderosa del mundo; tienen el poder de hacer culpable al inocente e inocente al culpable eso es poder. Ellos controlan las mentes de las masas". 

     Era una letra que le había confundido en la lectura de todo el texto. Cuando vio que pertenecía a Malcom X, se tranquilizó; creía que era una incógnita y no entendía como la debía despejar, si eran letras y no números lo que tenía que descubrir.

    Cerró los ojos, era 6 de Enero, recorrió las calles de su barrio, en cada uno de los portales, vio la cara de las personas que habitaban las casas.  Era el cumpleaños de un rey, al que admitían en sus vidas, pese a que iban conociendo que su riqueza era fruto de su minusvaloración; aunque dentro de ella, no vivían mal y eso les servía, para admitir el estado de las cosas, que también heredarían el hijo de él y sus propios hijos; estos en las carencias por esos saqueos repetidos, que aceptaban en hospitales colapsados, en los trenes que les enlataban para postrarles en la conciencia de lo que era su condición.

viernes, enero 05, 2024

Por las cuestas

 Imaginando que iba a llegar en aquellos momentos, había preparado una lectura sobre la frugalidad de las grandes verdades que se manejaban como si fuera una pequeña guía, biblia en la que ir edificando nuestra sociedad.

 Una de ellas, unos días antes, sabiendo el texto que estaba manejando aquellos días, había destrozado la hoja en la que se desvelaba toda la palabrería que se había utilizado alrededor de sus excelencias, los adláteres que la coronaban con un seguidismo de bufón, los cumplidores que se arrodillaban ante la prevalencia de algo que les diera certeza a los desequilibrios que vivían en su día. 

  Nadie podría imaginarse el grado de exaltación que tenía aquella evidencia acerca de su pureza. Aquel libro si se había entretenido en buscar las fallas por las que los caminantes confiados iban cayendo, quedando atrapados como moscas en una tela de araña, tan sedosa, una, como hambrienta la otra

   Un padre había acudido a ella, abriendo por la primera página, donde un preámbulo venía a afirmar que sin ella, no existía nada. El hombre paraba, pálido, con un rictus de exasperación que iría aumentando, primero al leer aquellas palabras que parecía le mantendría dentro de un habitat al que creía pertenecer, y luego, en su segundo acto, volviéndose, saliendo por la vuelta que tenía, pegado a él, detrás y entrando con su niña fallecida entre los brazos que la estrechaban. 

    Era un gran grupo de personas, quienes como en el sermón de la montaña, rodeaba  aquella certitud. A las primeras palabras de aquella inoportuna presencia, todas ellas habían asentido, mirando, antes, y buscando la aquiescencia de quien les hablaba. 

    Ante la segunda acción de aquel intruso, todo había cambiado. Varios individuos del círculo más próximo, habían tomado a la egregia persona oradora por los brazos, y la habían sacado del medio de aquella muchedumbre que llevaban horas escuchando, embelesados todas sus afirmaciones. 

     Avisados por un último gesto de quien se escurrió de su altar, en volandas, de una forma, tal vez un poco obscena, se volvieron hacía el padre, le taladraron con sus miradas y le exhortaron a que, primero callará; segundo, pidiera perdón y tercero a que saliera de aquel lugar, porque era rechazado, bueno más bien repudiado como ser humano. Aquel hombre desesperado había terminado gritando:

       ¡No existe la justicia para mí!

           Negar su totem fue la gota que colmo el vaso de aquellos hombres que momentos antes la habían estado adorando, apostados en las laderas de aquellas cuestas. Le zarandearon, le izaron y luego, su historia al cuerpo inerte de su hija.

jueves, enero 04, 2024

Unos arreglos

 Matt recomendó unos arreglos; lo hizo con una sencillez pasmosa y además resultaron ser trascendentales para el éxito del nuevo montaje.

  Algo está pasando en el piso de arriba. Nöel no se puede concentrar para escribir sobre el nuevo texto de la novela; decide utiliza el ritmo de lo que está oyendo para escribir una canción. Su estribillo es muy estridente pero las estrofas llevan tal cantidad de veneno como para aturdir un elefante, tanto que teme que cualquier petimetre lo utilice para luego asestarle nun tiro traicionero al calmado animal.

 Cuando percibe que ha caído un silencio sobre la imaginación que le tiene enfrascado en la terminación de la canción, decide dejar lo escrito, sobre un lado de la mesa, el izquierdo que es donde suele dejar sus ilusiones; en la derecha, deja las facturas que de un tiempo a estar parte, se han hecho más grande, el montón que el de sus ingresos; todo porque escribió sobre la vida de una cabra que tras una agitada carrera, haber subido por los peñascos más verticales, quedarse en ellos, desafiando la gravedad y el acoso de varias manadas de lobos que, aunque hambrientos, bestializados por una época donde la caza se les había complicado hasta unos niveles increíbles, había decidido ser psicóloga de la clase alta.  

  En la historia, se narraban todos los esfuerzos que aquellos perros hacían por tener el control de aquellas equilibristas chivas; hasta el punto que a los más inconscientes, por su hambre, por mostrarse los más osados de aquel grupo de raposas, los habían contemplado, cruzando la mirada en su caída, despeñados por la atracción de la gravedad. 

  Contaba que por aquellos perrunos trágicos momentos, la cabra había vuelto a bajar y poder pastar por aquellas praderas. 

   En mitad de sus recuerdos, de recordar el episodio donde un rebaño de cabras siguen a un cabrón que las hace misioneras de un nuevo orden mundial; los vecinos parecen haber retomado su agitación. Sabe que al hijo lo han llevado al colegio y a la pareja, cuando se les ha cruzado, los ha visto que se comían entre ellos por el deseo y en algun cruce esporádico de miradas, intuyó que le invitaban en una complicidad por si quisiera participar en alguno de sus juegos. No ha sido este el día; se le viene una imagen muy borrosa, del último día del año, en el que venía achispado de uno de los multiples vermuts que se sucedieron y apretando de forma, quiere pensar que fortuita al piso de la pareja, estos le hicieron entrar hasta su habitación. El niño había salido con los abuelos, para ver el belén, mientras ellos tres lo montaban por un tiempo indefinido para él, en aquella enorme cama. A todo ello, no le da mucha importancia porque podría ser un sueño, un deseo cumplido, o una realidad, como la de salir, quince segundos antes, que aparecieran por la puerta, abuelos e hijos e incluso, la intuición de la abuela lanzará una pregunta descendente, ¿eres tu Nöel? que por supuesto no contesté porque no consideraba que hubiera realizado la tarea de traer regalos a toda la familia, que es lo que debiera hacer Santa Claus, nunca fue bueno ser selectivos, como aquellos lobos, tan sedientos de sangre y hambrientos de carne y de poder. Ridiculizados en sus ansías, por las plasticidad de aquellas cabras, para esquivar tantos zarpazos, aunque cayeran pocas, siempre demasiadas, en alguno de sus aquelarres.

  Cuando reanudo la escritura de la historia de traiciones, dependencias y alucinaciones, todo lo que sucede músicas, voces, llamadas, gritos fluye en mi cabeza; me ha costado pero mundo superior, quizás el real, que habita en el piso de arriba se ha diluido, ahora una mujer le hace ver a su marido, como la hija les ha roto la cuarta pared y todo el escenario que les marcaba sus actuaciones están siendo rasgado por el cuchillo de los hechos y la hoz que siega las malas hierbas que nacen de los bajos de esa pantalla.

miércoles, enero 03, 2024

Colina

A punto de llegar la gran ola, he conseguido subir a una pequeña colina. No ha sido fácil, estaba sembrada de pequeñas propiedades y todas ellas con una valla que las circundaba y por las puertas, unos guardias de seguridad que ponía freno a mi precipitación. 

  Todo empezó hace varios años, me contaba mi padre que había vivido dos grandes maremotos que conocían sus avisos, por, entre otras cosas, una gran mortandad que hubo hacía 121, un 16 de Junio. Aquel día, habían escrito los supervivientes a la isla llegó, primero, un gigantesco silencio, pues todos los animales habían subido por las laderas de la pequeña colina y después fue llegaron de forma sucesiva, un silbido, un rumor insistente, un ruido hasta convertirse en un estruendo, quienes se hallaban en las laderas pudieron correr cuando contemplaron la gran ola avanzando entre las cabañas que se iban disolviendo y los árboles que comenzaron, con sus raíces a andar sobre las aguas. Quedaron muy pocas, pero aprendieron, lo escribieron y ya entonces a las generaciones sucesivas empezaron a enseñarles como actuar, en el tiempo que tenían desde que el manto de silencio caía por aquellos lares.

   La playa tenía una arena a la que, subyugado, permitías que se deslizará por todo tu cuerpo y te abrazará, en una complicidad erótica. 

   En cualquier momento del día, te apetecía introducirte en las aguas cálidas y esmeraldas que buscaban, envidiosas, aquellas caricias. Ellas, a cambio, les traía un frescor con el que alguno de los habitantes habían estallado en varios momentos. La gente, en corro, estaba en carcajadas, pero todos eran conscientes que en ellos, se había producido aquel trance; en la primera adolescencia, aquella sensación les habían sorprendido y agitado.

    Fue más tarde, ya vivía Pira Dro, mi padre, empezaron a llegar gente de otros países, algunos eran tan blancos que, desde el primer momento, los habitantes de allí, los llevaron a algun experto pensando que morirían en pocas horas. Contaba Pira que cuando a estos seres les sucedía, dentro del agua, aquellas pequeñas muertes, caían sin sentido y abandonados como una piedra, de tal manera que tuvieron que estar prevenidos y acudían a sacarles del agua, con esa cada, como atontada que se les había quedado.

   Descubrieron que buscaban aquellos instantes, aunque se fueron acostumbrando como los nativos, tanto al estallido, como al color con el que la piel se iba impregnando del arco iris de colores que se habían posado de forma permanente sobre nuestra isla.

   Aquellos seres emprendieron una ida, pero también vuelta. La complicidad con los habitantes era grande. Estos les comunicaron los peligros de los maremotos. Los nuevos vecinos empezaron a quedarse, cada vez, más tiempo. Ofrecieron nuevas experiencias, materiales y una cierta riqueza para todos los que habían vivido siempre allí; a cambio poco a poco, pidieron permiso para construir desde el lugar donde habían llegado las aguas agitadas del maremoto más terrible. Desde ahí, hacía arriba; muchos familiares prosperaron, pero otros tantos percibieron que se estaban quedando sin las vías que habían preparado los ancestros para escapar de las aguas con hambre de seres humanos. 

    Hubo discusiones entre ellos y viendo el cariz que tomaba el asunto, aquellos nuevos habitantes empezaron a levantar vallas, primero en los alrededores de su casa, y luego una más grande para el grupo de construcciones; con esta última, ya pareció imposible encontrar una vía de escape. 

    Así estaban las cosas, desde aquella invasión, porque así lo llamaban los discrepantes, de seres que se habían descubierto egoístas y crueles. Sucedía que no había habido ningun maremoto, pero ya, en el lecho de muerte, Pira Dro, me recordó que no tardaría mucho en llegar alguna gran ola. Su muerte, fue una gran terremoto emocional, para mí. 

    Reunidos, tomamos la medida de no dejarles bajar a las playas. Aceptaron porque desde la cima de la colina luego habían descubierto otras tierras e incluso alguna playa, no muy lejana, pero estas eran pedregosas y pareciera que quisieran succionarles hacía un sifón que no les devolvía, como habían pasado con una pareja a la que no volvieron a ver nunca.

     Sus guardias de seguridad eran nativos que creían haber encontrado su sustento en ese estado de cosas. No querían recordar las enseñanzas que habíamos recibido acerca de los preavisos cuando un maremoto provocaba una gran ola. Cuando alguna vez abrían la puerta para que habitantes de aquella cárcel, eso era para nosotros, bajaran a nuestras playas, se producía una gran tensión; pero unos se volvían para atrás y ellos, miraban a los ojos de sus madres, para darse cuenta que su supervivencia no era destruir la vida de quienes se las habían dado.

     Ese día, estábamos en ese trance, tensión creciente, voces, gritos, alguna pelea había comenzado, parecía que sería un punto y aparte entre las dos sociedades. Era tal la algarabía que tuvo que ser una  las madres quien señalara de forma sucesiva al cielo, luego les dijo que escucharán, si era un sombrío y asfixiante silencio, en los últimos instantes cuando ya la ola apareció en el horizonte, las puertas fueron o abiertas o derribadas, todos, porque era tal el estado de las cosas que la gente se había congregado allí, para una epifanía o destrucción final. Unos y otras se ayudaban porque la ola era veloz, violenta hasta desgarrar la tierra, escaladora porque amenazaba con subir la altura límite que había sucedido hacía ya 100 años. Al llegar arriba de la colina el último, la última gota le tocó el talón de Aquiles como para avisarle de la debilidad que hubieran tenido si el egoísmo se hubiera impuesto sobre la vida.

      Las construcciones de las playas estaban todas derruidas, las casas de los nativos intactas porque desde hacían año, habían tenido la habilidad de construirlas, quizás en el lugar más feo y empinado, pero también más protegido para los evitar los primeros embates. Las de los colonizadores, quedaron dañadas, a muchas las dejaron como ruinas y ejemplo para las siguientes generaciones de aviso de quienes se aíslan y pueden quedar atrapados en aquellas trampas. Se fueron avergonzados; se fueron extendiendo las casas de los nativos, los caminos eran amplios, los árboles de poderosas raíces y los materiales utilizados se anclaban con profundos cimientos y en su parte superior sin que fueran dañinos a quienes tuvieran que pasar por allí, por alguna otra ola, que ya sabían estaba por llegar.

     Alguna vez, con pequeños simulacros que hacían, veían que llegaban en piraguas, excursiones de nuevos blanquitos. Sin llegar a la orilla, cuando veían que se iban a tirar a las aguas; sucedía que se reían a carcajadas pero, en ese mismo instante estaban bajando sin parar porque sabía que les tenían que sacar cuando su placer les convirtiera en pesadas rocas. 

     Había una tradición en el pueblo, que decían que las rocas del lado izquierdo de la playa, no era porque hubieran caído de los acantilados, sino de seres que no habían podido salvar 

martes, enero 02, 2024

Encerrados

 En medio de lo cotidiano, crece la maleza. Alguien quiere todo, incluso lo primero, le sirve de traje de noche, aunque lo desprecie; provoca huracanes, patrocina exilios, provoca odios; suelta el imaginario de unos seres crecidos entre venenos. 

  Campan desbocados, alocados, enfebrecidos por los multimillonarios que ganan con cualquier estado de cosas, pero que no quieren ser señalados en sus ganancias obscenas; creyéndose que todo ha sido fruto de su clarividencia y sus consumidores deben ser eso, elementos que le ayuden a ser más grandes, pero como receptores que una mana que él derrama por condescendencia; no comprende que no es nada sin el dinero de sus compradores, a los que no regala nada; que sería una parodia si le cobrarán todo el daño que ha hecho a sólo uno de los trabajadores a los que asesinó por sus malas condiciones de trabajo.

  La cuestión sería ponerle en las condiciones de trabajo de algunos que les generaron riqueza. En Sudamérica, alguien de una mansión exclusiva de la zona más rica de algun punto más inaccesible de Estados Unidos, ha aparecido desposeído de todos sus privilegios y con su familia emprende su tarea de recolectar alguno de los productos que le enriquecieron. En su anterior casa se ha instalado la familia a la que ahora, podríamos decir que ha expropiado su lugar de descanso tras la explotación que sufría el anterior inquilino.

  En un programa de televisión, un cuerpo revestido de maquillaje, en exceso; de pelo, hasta tapar las operaciones y de luces, hasta esconder las miserias, va describiendo cada una de las acciones que hizo que aquel nuevo habitante de las tierras tomadas para el origen de su riqueza, tuvo que dar para que permaneciera dopado, allí en lo que se han pasado diciendo, las cinco últimas décadas, era el Imperio del Mundo. 

  El cuerpo parlante, embellecido por las luces de los focos, describe como hubo un capataz que pegó a algun familiar de un impreciso nuevo Tom Joab, que atemorizado cumplió en exceso de horas su jornada de trabajo. El busto, temeroso de ser reemplazado por otro aún más abyecto describe con pelos y señales al dueño de aquella finca, que luego le vendería sus frutos al dueño de los más grandes almacenes del Norte. Ese poseedor de tierras pudo ser el hermano del criminal que se adueño de aquella región apoyado en una panda de menesterosos que no habían llegado a entrar en la finca explotadora porque antes les habían ofrecido las condiciones de ser unos pistoleros. 

   Si volvemos al capataz, dice la voz extracorpórea, vemos que, obediente a su amo, pone una bandera y un dios, para calmar a quien va a estar 16 horas trabajando, pero no cobrando sino sólo recibiendo comida, un catre con muelles como púas, pero eso si la bandera y el dios. 

   Pasa que, por inercia, la cara bonita querría mentir, porque siempre fue sumisa a la imagen de riqueza de aquel grandioso espacio que contenía una espectacular mansión de 50 habitaciones con sus respectivos baños. Pasa, también, para su desgracia, que de aquel lugar idílico no llegan las dádivas que la mantengan maquillada, operada y tamizada; por lo cual lo único que está facultada a realizar es a decir que el exceso de horas de trabajo, era para que aquel dueño, extrajera la máxima producción y se la vendiera a la empresa tapadera del dictador que, ahora si, tenía que reconocer había sido una canalla reduciendo las ganancias de sus conductores, que si tenían el estímulo de contribuir a una gran obra, que se les aparecía en el cielo, pero que rascando era su avaricia. 

   La boca, no acostumbrada a decir la verdad, o a dorar la podredumbre tenía momentos de congestión e instantes de contracción, pero, hacía una nueva conexión a la nueva situación del multimillonario, que antes pagaba para que a través de su preciosa, arreglada, dentadura dijera las bondades de ser fieles a un orden, que ahora parecía pesarle en aquel lúgubre espacio. Los cielos caían pesarosos sobre quien tenía que levantarse y empezar a preparar los frijoles para su familia. Nada le ayudaba, la lengua de ser retransmisor, antes con terminación de víbora, ahora parece secarse y quedarse enmohecida; le rebotan imágenes de las recompensas que recibía por anular lo que ahora está viendo en directo. Al tren, donde llevará el producto, robado, porque no se le pagaba a quien había ayudado a recolectarlo con su trabajo, tiempo y eficacia, se le sube ese anterior menesteroso como le llamaba el sumiso capataz. Allí, arriba, montado en la Bestia, se ha vuelto a convertir en un ser humano, nuestro, antes, esclavo. Sueña, ama a quien vivía compartiendo su pobreza y contempla la belleza de los lugares por donde pasa. Es capaz de encontrar la armonía de cada uno de los parajes. Golpea y sopla para provocar una música, por momentos violentas cuando el tren remonta el curso de un excesivo río o se extasía sobre una inmensa pradera en la que su cansancio infinito de explotación quedaría postrado por una eternidad, hasta que todo su ser recorriera aquella extensión montado en una cumbia.

   De la garganta salen gorgoritos de sollozos por toda la bajeza anterior de haber sido inclinado ante quien va percatándose que necesitaba la corrupción en muchos por los lugares por donde va pasando la Bestia  para que aquella, sin horizonte posesión, con construcción tomando el cielo fuera el lugar que derramaba gotas de excrementos, donaciones ajenas a los impuestos que debiera haber pagado a una sociedad que le estaba permitiendo y dando soporte a todas sus ganancias. De aquellos extemporáneos grititos se va perdiendo la añoranza de la grandeza porque aquella sublime familia se va diluyendo en uno de los campos que era el origen de su riqueza. Una maquinaria humana, era capaz de dar cobijo a las necesidades y aspiraciones de vivir con unos derechos y deberes en el que cada uno, pudiera enfrentarse a la maleza que se había sembrado a lo largo de los diferentes países para que sus ramificaciones fueran ahogando cada una de las aspiraciones de los habitantes.

  Mientras, aquella voz, se ahogaba en ella misma, sus traiciones y bajezas que la llevaban a hablar como para las cavernas, donde se supone existían seres que seguían viendo las grandezas que les habían proyectado y alimentado para justificar unas condiciones que se habían alimentado desde el  canallismo. Ahí, todavía era la reina, pero el aire fresco iba agrandando aquel espacio lúgubre; entraba el conocimiento, el descubrimiento y el valorar la marcha del tren de vuelta que dejaba a nuestro viajero en su lugar de origen, pero cambiada la sociedad porque aquel menesteroso del país elegido, había dejado de crecer, hasta morirse y había dejado de tener cómplices que provocarán tantas sumisiones. 

   Cuando salían a la luz, les costaba aceptar que sólo eran seres bestializados por su pasado

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y