lunes, octubre 31, 2022

Un día de hace ya tres años

 Mientras sigue el submarino exhibiendo su procaz periscopio, comienzo un paseo por lo que me ocupa. Un día aparecerá con sus pretensiones, tal vez no en campo abierto; saldrá emboscado pretendiendo ser garante, digo yo, de una traición.

  Un rico, hecho de las riquezas familiares, toma un vuelo para que le contemplamos como un pavo real ingrávido. Al Estado, hace tiempo que le han traicionado los que le absorben sus recursos, pero piden respeto para pertrechar sus actos que le vuelan; también lo hacen los recaderos que colocan para que lo anterior pase de esta manera y los titiriteros con la fanfarria que como el flautista de Hamelín hacen pensar a sus seguidores que los culpables son los tocan el saxofón para soñar que a Coltrane se le puede escuchar para volar las estructuras montadas por los anteriores.

   Habrá una madre que se asuste y piense, oh he visto a unos titiriteros de las palabras, y a esos si, se les podrá encerrar, pero a quienes resplandecen en la dicción de sus borricadas, les dirán que es la nueva ortodoxia, que no se asusten. Nuevas verdades nombradas, pero desmintiendo a las realidades que están detrás de los sucesos.

   Siempre Susan George, siempre dándola la razón porque existen quienes pueden mantener a un oteador, con, entre uno de los fines, el avisar que está siendo avistado y a tu orilla llegarán un día que consideren apropiado para ejercer su autoridad, que no es la discursiva de ser expuesto ante la realidad de sus traiciones a lo que dice, y proclama.

  Una noticia dirá que todo es fruto de la polarización. El burro rebuzna y hace espejo, dice el abducido 

   

Mirada sin ver

 Nos llenaron de miradas y nos pudimos ver.

  Magos nos llamaban a observar lo próximo, lo lejano, lo alto; procuraban que no percibiéramos lo que nos sujetaba, porque estaba lleno de agujeros que eran bocas que nos tragaban para desaparecernos y aún así no calmar su ansia infinita

   Maquiavelo, podría estar orgulloso de la maldad que han exhibido muchos de sus fieles más fanáticos y aplicados;, y, a la vez, envidioso porque la perfección adquirida le minimizaba hasta hacerle parecer un pelele, aunque viera que en su ejecución mostraba un comportamiento que parecía la de un psicópata de minuciosos procederes.

“Mostrar lo que pasa detrás de los sucesos”, dijo Brecht, “mostrar el mundo de manera
que se pueda dominar”. Y acompañar las luchas que hagan posi
ble esa transformación.

  En una imagen vemos el glamour de una bestia. Alguien, muy conocido, muy esclavizado luce una elástica mágica que se ha amparado en sus gambetas, desafíos, técnica para olvidarse de contemplar a quienes maravilla y le adoran. 

  Cree que ya les ha dado suficiente con su aparición en las pantallas porque ha cumplido una máxima de las palabras huecas, su exaltación de la palabra, pongamos BRASIL; a cambio les ha quitado millones de un dinero que, apagada la televisión, les alimentará, que les ayudará a recibir información que hará lo más maravilloso que se le puede dar a un país, hacerles conscientes de ser tenido por seres humanos. 

  Pide respeto en las gradas que le chillan; él, colocado en la grada cerrada de la riqueza, escupe desprecio a los suyos. A Michael le convencieron para que se blanqueara porque así sería reconocido por quienes tienen el dinero, a este le permitieron entrar en el salón de la codicia, a cambio de descolorarse; las raíces que están en la esencia de lo que le ha dado su identidad.

   Es uno más de los desclasados; de los que aceptan la maldad en el otro, porque se la proclaman en una televisión tomada. La observan en el otro, porque no conocen a Bertold, yo tampoco, sólo lo quiero porque en lo que me he aproximado, me ha mostrado su compromiso desde el teatro o la poesía, por la dignidad para las personas; en las denuncias de los mafiosos que saquean la sociedad, vestidos de banderas, travestidos que bajan escaleras, con sus ropajes comprados en los exclusivos grandes almacenes, al ritmo de himnos que les sirven como trompetas para proclamar su advenimiento ante el apocalipsis.

   Mientras por el subsuelo de la sociedad, transcurren las cañerías llenas de un dinero negro que a la Confederación de Empresarios Españoles, no parece atañerles.  Curiosa formar de defender una patria con sus trabajadores y sus consumidores; pedirles a estos sacrificios, mientras saben y conocen las formas de fortalecer los cimientos de un Estado, pero la llenan de las aluminosis de los impuestos extraviados y de serviles ministros que les han ido librando de corresponder a un Estado que no están sólo formado por ellos; y que ante la dejación de funciones debieran ser considerados unos traidores.

  ¡Ay esas televisiones y esos periódicos que son escaparates donde los flashes tapan esos comportamientos canallas! y a cambio les hacen aparecer con sus corbatas alargadas, como sus narices, y sus elegantes chaquetas, forradas del oro que les atasca y les ofusca!

sábado, octubre 29, 2022

Cansado

 Se podía haber llamado Javier, pero su famila pensó que le podía marcar su futuro, al final ha sido Paul. Se encuentra en coma, mientras su padre está intubado después de haber sufrido un infarto cerebral.

   No es fácil reconocerse en su propia situación; un punto le habría dado una nueva oportunidad. Haberse quedado en coma le ha impedido acudir en ayuda de su progenitor que cuando todo ocurrió se hallaba en cama, cumpliendo con lo que siempre había tenido como obsesión, follar.

  Paul se salió de una vida privilegiada que le había dado Michel, en un ministerio de Francia y había venido a hacer surf a las playas de Tenerife. Pronto hizo amistad con un alcarreño que se estableció en la isla, puede que hace más de 30 años. Es

   Cambió de idea cuando vio practicar a Ángel, primero el windsurf y luego el Kite surf. En esta ultima modalidad había una monitora que había sido toda una campeona desde su tierna infancia. Paul estaba metido ya en los 50, mientras que ella, también, lucía unos esplendorosos 30. Ambos congenieron y poco a poco, empezaron a eliminar trabas que hacían sus dos orillas separadas por un océano. Paulina tenía un altar para los de su edad, incluso más jóvenes porque en ellos veía un vigor exterior al que se veía entregada como un cénit del placer; por otro lado, Paul, se había abandonado a aceptarse en un espejo que le transformaba su edad, en una carga, que temía hacer llevar a una joven, que no debiera transportar sino cabalga su cuerpo sobre esos pletóricos y salvajes años. 

    Navegaron días, fueron buscando playas y olas que ella domesticaba con pericia y que él sufría con un quebranto en su autoestima de funcionario de la Escuela francesa de diplómaticos, que sólo olvidaba cuando, a cambio, la vida explotaba en aquella salvaje joven a la que una vez defendieron en una televisión estatal de un profesor que había osado no ponerla una matrícula de honor, cuando ella era ya una campeona.

    Ella lo oyó, en su adolescencia quedó satisfecha de haber humillado a aquel profesor que no se conformaba con mirar su currículum victorioso para ponerla aquella nota, pero sí, como comprendió al final de aquel curso, de tener que siempre respetar en lo que hallaba metida.

    Ese día habían llegado a una cala, sólo accesible por mar; su bocana era estrecha y los vientos, allí, se arremolinaban, junto con las olas cruzadas para hacer aquel paso que parecía llamarse "la boca del infierno", cuando entraron en él, se sintieron agotados. Paul ya había pasado, la pesada soledad que le hacía pensar que su aprendizaje ya no sería posible; como le había comentado su compañero de oficina, Bruno, que le insinúo no postrarse ante lo nuevo, porque los tiempos, ahora ya son finitos.

    Se tumbaron en una arena cálida, aún no golpeado por el sol del mediodia. Se sintieron extenuados y se abandonaron, cada uno, a sus pensamientos que ahora tenían que ser placenteros porque todo ese marco, era haber traspasado, no sólo lo físico de olas y vientos asilvestrados, también de los marcos de la edad, de las orillas fortificadas en certezas y ahora eran dos seres, entregados al agua que les susurraba a sus pies, que era un agua que no habrán de coger mañana. 

   Semilla en los dedos que fueron germinando para que los de ambos se entrelazarán. Cómo en una tierra fértil, los brotes se fortalecieron buscando los brazos, luego se aproximaron los cuerpos; los ojos atravesaron las pieles exteriores y se posaron sobre las células de unas neuronas atemporales. 

   De allí, pasaron a fundirse uno, para dar a la juventud, la sabiduría de explorar en el otro, los lugares donde ella, vibraba por ser descubierta en una nueva ella. Paulina le recordaba la sabiduria joven de no desfallecer aunque cada paso sea atravesar aquel puente destrozado que, sin embargo, nos dejaban explorar, sin que los agujeros al vacío nos supieran una paralización para llegar a la otra orilla.

  Por  ello, se encontraron envueltos en fluidos que salian de cada poro que se extasiaba mirándose en el otro.

   Cuando el helicóptero salió, entre el torbellino de arena que había levantado; en la cara de Paul, en un coma profundo, se intuía una vida dentro de un incendio

viernes, octubre 28, 2022

La obra

 Existen muchas obras, algunas dicen que es de Dios, pero creo que es mentira. Mandar enterrar cadáveres sin darles un mínimo de dignidad, para mí que no sería una obra de ese tamaño que dice tener su autor.

 Existen otras obras que sin poder decir que es de ese tal dios, sin embargo, la apariencia te la da; sino dime tú a mí. Mandas construir un espacio municipal, enorme, como si fuera una visión apocalíptica del cielo. De repente, porque de alguna manera no lo eres, lo de divino, te das cuenta de la metedura de pata, al menos eso te hacen llegar algunos de los soplapollas que te rodean

  ¡Inocentes, piensas para tí, con esa obra están comiendo empresas, intermediarios, corruptos y vividores; te llevan a un altar como nosotros llevamos "la pierna", sin más.

   Eres el más macarra, en los dominios, donde los jueces, si saben aprovechan y si sospechan, ven cabezas de yeguas en su cama

  Otra pata importante, en esa Comunidad es  tienes a lo más depravado de cada casa, en el orden periodístico. 

   Estos te ha tenido como su mantenedora, a ti no te importa, cada mañana apareces como una diosa.

  Y aquí estamos adorando la libertad, como nos postramos ante los buitres, en sus banquetes

jueves, octubre 27, 2022

Tumbado en Re

 Vicki no ha metido gol, pero su presencia llena la escena. 

  Esta por llegar a la final, en un día clave para su carrera.

  Su equipo contrario es muy variopinto porque gente de muchas procedencias se han unido para conseguir pararla.

  Ella se ha dado cuenta, que aunque su equipo parece pequeño, sin embargo, es muy aguerrido. 

   Tiene las cosas muy claras y esas armas las utiliza para debilitar a ese férreo grupo obsesionado con ella y su amigas. 

Su valor debiera ser el de una jugadora de límpidas acciones; que ha realizado su juego sin subterfugios y ha mirado a los ojos a los otros equipos para convencerlos de la honestidad de sus herramientas para ganar.

  Puede que todos lo pudieran afirmar antes del partido definitivo; si esta Vicki fuera Vicki López, la estarían alabando porque es una futbolista, digna de admirar, pero puesta en un escaparate donde los dueños del cotarro distraen a mentes como la mía

  Es, a cambio, Vicki Rossell y su presencia ha desnudado la fiabilidad de trajeados mercenarios. 

  Quieren que no nos fijemos en su trayectoria, sólo en su pelo, " a lo López" pero ella y los de su equipo, son de una "honestidad brutal", sin Andrés pero llenando Calas, limpias de los chapapotes

miércoles, octubre 26, 2022

Tribalismo

   Aceptemos la mentira porque son realizadas por uno de los nuestros. Han conseguido minimizarnos en nuestra capacidad de pensar, hasta el punto de considerar al otro, fruto de un razonamiento de niño, sin darse cuenta de lo vacío de lo que defiende porque se lo han dicho desde una pantalla.

   Un jugador negro de fútbol americano, es un republicano radical antiabortista, que durante su etapa de jugador pagó abortos a las diferentes mujeres a las que dejó embarazadas. Dice, a la vez, haber sido un sheriff, cuando nunca lo fue. Sin embargo, las masas republicanas le aceptan porque es uno de los suyos.

   Le han aceptado, primero porque así esos blancos empobrecidos limpian su imagen de no ser racista. Armando, periodista de la radio pública de Estados Unidos analiza ese pais. 

   Blancos, "chavizados" como díria Owen Jones, se agarran a símbolos, palabra, himnos vacíos de contenidos, de consistencia para sujetarles en su lenta pero continúa caída a los pozos de la marginación, a los que se les ha ayudado a encontrar a sus enemigos, entre los diferentes, migrantes por mil perrería de los suyos y los del pais faro, colectivos LGTBI, negros desfavorecidos.

  Periodistas que se convirtieron en propagandistas porque el dinero que les saciaba era entregado por mil millonarios que maldicen a el pais que les ha dado su condición, con sus actos voluntarios, medidos y criminales con los que bombardean a los ciudadanos con las mentiras que patrocinan, los odios que promueven y las roturas, por explosiones controladas, de los puentes por las que transcurrren las vidas de los ciudadanos que en los actos diarios no encuentran esas paredes, que les recrecen, esos traidores, sembradores de cizaña. 

  Pais, que van desmembrando como auténticos descuartizadores fanáticos en su riqueza, desde sus jardines esplendorosos, exhibidos límpidos, como entradas a paraísos que sólo ellos poseen, mientras con su actos de bastón golpean, sin distinción, tanto a los que hacen odiar, como a sus admiradores a los que les empobrecen.

martes, octubre 25, 2022

Grata

 Se acerca un ser indefinible, trae tres garfios en cada mano y una sonrisa en su cara desdentada. Ser su amigo en esas condiciones es un ejercicio de buenismo que, como ser humano, necesitamos hacer, de vez en cuando, para limpiar nuestros actos más turbios. 

  Volvemos a mirar sus manos, en sus hierros llevan banderas, sus otros dedos parecen invocar un himno; la abertura de los brazos, la entiendes cuando estás dentro de su radio de acción y comprendes que si, la acción es la del "abrazo del oso".

   En esos criticos instantes buscas refugio en su mirada, de los dientes que le quedan sale un trozo de carne. 

   Ese ser, confiado en símbolos, fue despedazado por los aquellas bestias, esclavas a su voz de las ansias infinitas.

  Yo escribo esto, a 50 centímetros de esa boca, pero paralizando el desmembramiento porque les he dicho que soy protésico para la dentadura. Esta es unas últimas voluntades a no ser que, rápido, envíen alguna otra idea.

lunes, octubre 24, 2022

Una nota e Inna

 Visito los pentagramas por si en sus escaleras encuentro un misterio. Su altura es muy grande, pero cuando saltar ni puedo y oír, me está vedado, descubro que siendo yo, mis saltos y mis sueños suben montañas y coronan Everest, pero es tras un paso, otro, y la mano de quién me sujeta, el abrazo de quienes nos descubrimos que nos necesitamos.

  Existen los odios de quién no escucha a los demás, como un periodista de La Vanguardia, por nombre Pedro, que dice no oír el podcast de La Base, pero le desprecia sabiendo que quienes perdieron la dignidad, aplaudiran con las orejas al que él, el tal Vallín. Atacó a ese tal Pablo, fue vicepresidente de un Gobierno de España, por votos, no defendió a los ricos, ha vuelto a sus puestos de trabajo, enseñanza, periodismo, sin acudir a pesebres llenados con dinero, como recompensa.

   A Iglesias le ha llamado sobre todo fusarista, vamos defensor de Putin; Enric Juliana, Antonio Maestre, al oírlo, como en el experimento de Pavlov, han sentido que sus orejas se les alargaba y aprovechando la ocasión, las han utilizado para aplaudir la osadía de meterse con su ogro. No deja amigos, entre quienes se someten a las excrecencias que les han hecho tragar sus pagadores. Nada pulcros estos, canallas de medio pelo que conocen las claves del periodismo y como en una partida de póker, las mezclan y las echan sobre los tapices dorados que les pusieron los amos a los pagadores. 

   Periodismo es mucho más; hoy en día, te han elevado a la categoría de dios; un bello oficio si lo cumples comunicando a los demás lo que tu sabes. Te tienes que enfrentar a él, con tu ideología, pero con tu dignidad. 

   Cuando te llega una noticia y tienes el poder que te da una sociedad que entregó a la televisión su manera de razonar, en tus manos te han colocado un tesoro y en tu mente un puzzles en forma de jeroglífico que tienes que ir rellenando con una decencia mental que no empozoñe a seres que en muchos casos han confiado en tí, la forma de entender la sociedad. 

   A ese señor, Pablo Iglesias que le han puesto a los pies de carretas, sicarios, depredadores, alucinados y zumbados, le tienes que dar el respeto de contrastar una noticia, porque tú sabes que han existido informes sacados de policías corruptos; no te extrañara eso, cuando conoces a compañeros corruptos, pagados sus programas por cajas B de partidos. 

   Si Antonio, que ya rie, casi todo lo que vaya contra Iglesias, escucha de Vallín decir que tiene a gala no ver los vídeos de La Base; lo de buen periodista, tendrá pues que poner en cuarentena, las afirmaciones de este tal Pedro, de la Vanguardia, porque si no, muchos podrán pensar de él, de Maestre, que al verse señalado por dar cobertura de izquierdas a un gángster audiovisual, es capaz de aceptar un mediocre artículo de un periodista, en general honesto.

   En su descargo, podemos decir que la bazofía patrocinada por Comunidades y Ayuntamientos, no la ha defendido nunca. Por cierto, esas entidades públicas, parecen necesitar más súbditos meapilas, pistoleros catódicos que seres humanos a los que dicen representar.

   Cuando me agarro a los pasamanos musicales, contemplo con mi mano izquierda que el DO mira arriba para sujetarse en el RE, pero decide descansar sobre el SI de la anterior octava 

   Nunca he querido dar un DO de pecho, pero escuchar " le duela a quien le duela" una análisis de todo lo que le está pasando a Inna Afinogenova, por venirse de Rusia y pasar a estar ejerciendo su oficio, ese bello periodismo, en esta multicultura España, desde, entre otras opciones, La Base, les tendría que poner sobre aviso esos silenciosos seguidores de los patrones. Un pais con mil millonarios que tienen a un gran número de sus compatriotas viviendo en la calle; con su indecencia para utilizar sus millones para también querer gobernar un pais, donde ellos sean cada vez más ricos, a la vez que millones de sus vecinos, vagan vidas atravesadas por una cera que les traspasa su futuro, y les anclan a un horizonte de cartón y hormigón; debería hacer pensar sobre la honestidad de quienes se someten a los suyos a ese estado y que pensarán de los ajenos, de los "otros", que no son capaces de contemplar en su aclamada patria, que les es sólo una carcasa, sin sonidos que compartir

domingo, octubre 23, 2022

Un viaje accidentado

 Cuando mi nave, de un mar quiere pasar a un arroyuelo, su proa se revuelve, su vela se pliega y las dos me miran con cara de ningún amigo. 

  No les puedo contar todos los condicionantes que me pusieron, ni toda la prisa que me metieron. Sólo, con una tristeza infinita les miro y me vuelvo. Ellos, como si comprendieran mi desazón, no me abandonan y nos preparamos a entrar.

 No estamos preparados, pero, quizás una excavadora decidió que el mar, aún fuera, más grande, y nuestras vidas, se quedara muy pequeña.

  Me importa poco la inhumanidad de esa máquina; en ese océano cambian tantas cosas, tantas experiencias que recogerlas en una mochila, nos está costando un mundo. 

  A veces, en una lágrima siento que un instante más, nos haría feliz subir al puesto de observación y acercar desde el horizonte, unos minutos de su sonrisa cuando me recordaba el tiempo que me había metido en la maraton de la Millenium. 

No es posible, está grabado a fuego en mis entrañas, aunque quisiera encontrar una palanca que nos borrara aquel instante, pero ahora, me pide que preparé el viaje a un arroyuelo que es el que me espera para seguir navegando.

sábado, octubre 22, 2022

Estrella en pozos

 Cuando en las noches nubladas, no me recomiendan volar, me siento al lado de un pozo, y muevo el agua porque, allí, ya no me gusta ver un sucedáneo de estrella.

 No siempre fue así, cuando era pequeño, en las noches estrelladas, porque no estaba enamorado de un amor carnal como lo había estado Neruda, yo me conformaba con coger un cazo, acercarme sigiloso al agua y, por detrás, porque a la luna yo la ponía ojos, entraba, para salir de abajo y entonces sabía que me había bebido alguna estrella. 

  Después de un rato ensimismado, porque yo también era dueño de un cielo interior, miraba hacía arriba y desafiaba a las galaxias diciendo que poco a poco iría construyendo la mía. 

  Algunas noches, perdido, por la carretera que cruzaba el bosque, me sentaba en su asfalto, ningun coche pasaba, y buscaba los huecos que había ido dejando mi insaciable hambre de estrellas. 

  Mi abuelo me había enseñado que de un esqueje puede salir una nueva vida; por eso, yo me afanaba por quitarle un rabillo de los que siempre han tenido las estrellas, lo dejaba allí sobre la mesa de la constelación y me intentaba fijar del lugar exacto, tomando referencias de la Osa Mayor, de Andrómeda, en fin, cuatro o cinco más, por si algun día pedían que era necesario regar las estrellas nacientes, para que supiera el camino a tomar.

  La verdad que luego me hacía un lío, regaba la de mi vecino, que tenía a su mujer tomando el Sol en otras de la punta de una estrella, y ya tenías allí, a ella, que si yo pensaba que estaba tan empanada como mi marido, que ya estaba pidiéndola disculpas, que por cierto, si la podía dar crema por la espalda. 

   Asimilar todo eso en el espacio produce un estréss que casi lo convierto en cuatro, por los puntos cardinales que no siempre estaban bien definidos por la la brújula estaba muy de irse con la escoba a donde a ella le diera la gana. No son formas, alguna vez la tuve que decir.

  Conocí a una Estrella que no estaba en el cielo, atravesaba silenciosa muchos caminos y obstáculos y de repente entraba en un espacio y allí, nacían luces sobre cabecitas que si construían castillos sobre las del cielo y cabezas que encontraban una mirada fuera de los papeles en los que tenían que especular, redactar, crear moles de grises momentos de vidas comunes. 

  Todo lo había conseguido con las palabras que había ido encontrando en un cubo que metía hasta lo más profundo de la Vía Láctea donde su amigas homónimas salían en los recreos con la esperanza que las cogiera y las llevará a salir con la voz, a los oídos inquietos que salen un día del desayuno repetido, la clase que tiene sonidos de campana repetido y televisiones que le encierra sus sueños que, a veces, intuye que vagan alrededor de ese camión regalado por la abuela, que llena su cabina de ritmos con los que bailar bachatas, mientras los actos repetidos quieren imponer los grises de su banalidad.

   A Estrella,voló una cometa para, desde un horizonte de impresión, llegar a aquel sembrado donde había un campesino al que le dio un beso un traje con el que bucear por las aguas de su surco para sorprender a una patata, hablando de cuando decidía crecer. 


viernes, octubre 21, 2022

Mi señora

 No se cree mi señora que me voy a la huerta, varios días a la semana. La doy detalles de todas las capturas que allí hago.

  Me dice que sólo por el hecho de utilizar la palabra captura, pienso que estoy a otras cosas. A mi me entristece que no confie en mí, pero son cosas personales que no vienen al caso. Cuando me meto en esa maraña de plantas, árboles y flores que se han creado, el agua amenaza anegarlas y debo arrojarme, con lo poco que llevo puesto, a sus profundidades. No siempre es fácil. Nunca fui hombre de nados o hacerme el muerto en su superficie.

   Siempre tuve que arrojarme boca arriba para que, estando en contacto con ese liquido, no sufriera yo merma en una de mis cualidades mas valoradas. 

    Todo empezó un fatídico día de Octubre, me dí cuenta donde estaba el problema, para que aguas abajo todo estuviera colmado, hasta el barranco que parecía había conseguido desecar, pues su función anterior, dar salida a un agua que movía el molino para producir electricidad se había acabado hacía muchos años. Entonces, cuando salía precipitado de casa, para evitar la mala cara por esa desconfianza hacía mí, miré hacía el cielo y ví que adonde me dirigía, tenía una capota de nubes de una consistencia jamás vista. Aún así, tenía cosas que hacer, me dirigí hacía el lugar y al llegar descubrí que los peces que iban por el manantial se estaban saliendo de su cauce. 

    No fue una decisión de "a vida o muerte" pero arrojarme dentro de la corriente desatada, desbordada que daba hacía zarzales me supuso sopesarlo un momento, tras el cual y viendo en que penosas condiciones  quedaban tanto la trucha, como el barbo, como la rana, no Gustava, me sumergí y con la boca fuí devolviendo, una a una cada una de las diferentes especie que habían comenzado a ahogarse sin el agua suficiente para que les cubriera. 

     Tras un verano que pensaba que jamás volvería a haber lluvias porque cualquier nube que llegaba parecía que nos había maldecido porque pasaba de largo, con un desdén que hacía mella en las esperanzas que teníamos que aquellos lugares volvieran a ser productivos. Ahora las lluvias parecían querer ocupar cualquier horizonte en espacio, pero también en el tiempo, porque no se contempla ni una tierra más allá, ni una hora de reposo. Por lo cual llevaba varios días en esa labor, que había empezado a agradecerme algunos de los papas y mamas trucha y barbo que conseguía asirse a alguna de las contracorrientes que eran mínimas en tamaño y allí con una cabriola, mostraban su agradecimiento. 

    Por eso, cuando agotado volvía a casa, sin ninguno repollo, ni tomate, ni tan siquiera una remolacha, que al final había aprendido a encontrar pues siempre me había parecido como un adorno del paisaje; como digo, era llamar a la puerta, que el chico abriera, que me preguntara donde había estado que yo, sin darme cuenta utilizará la palabra captura, que no trajera nada, para que una tormenta se desatara. 

   Ganas me daban, al final lo conseguí, que compartiéramos, otra vez, nuestras tareas en la huerta. No había podido ser porque las últimas semanas, ella había tenido que ir a la casa donde estaba construyendo un nuevo hogar aquel extraño ser venido de lejos; nosotros que por nuestro aspecto, hemos sufrido lo nuestro, no olvidamos todos nuestros avatares y cuando nos pidieron fuego para iluminar aquel paraje tan tétrico, ella salío "ipso facto" a dar luz con su fuego de ..

   Pirania; a veces los dragones somos utilizados para cosas de lo más variopintas. Nuestra vida, después vuelve a lo más cotidiano.

jueves, octubre 20, 2022

Un jardín

 Nadie cree que todo lo sucedido ha podido ser verdad. Nunca ha aceptado que su nombre pueda ser una forma de negación de algo que no pasaría.

   Los dos han caminado durante años, con la cabeza alta, por todo lo que habían vivido. Cabal imagino que las imágenes que se le grababan en su mente habían sido tallada por un río que, en su momento, manaba a borbotones como para celebrar la obra de aquel herrero que había decidido trabajar sobre una maqueta, que desafiaba a la gravedad.

 Cuando descubrió que Nadie insistía en ser un ángel volador que era pasar de atisbar todos los suelos con sus rugosidades de jugadoras de póker, le dejó hablar pensando que Nunca le había aleccionado sobre los eternos inviernos en los que los días se refugiaban en las sábanas de las noches para apenas sacar 4 pelos y los pies, que habían sido calzados por calcetines de colores, que tenían redes de ledes para avisar por si venía el frío para que no se quedará.

  My odds are stacked

   Cuando comprendí que era verdad lo que Nunca había dicho. Yo, que pensaba, que Nadie tendría que salir de aquellas noches que forraban para atrapar las ideas que invernaban en las cavernas, descubrí que se había acomodado porque las luces de su pies se habían dejado seducir por aquellas que andan por las carreteras, parpadeando como ofreciendo un productor mayor, pero que al final sólo espera un pago por la transacción de dinero por una carne a la que la han despojado de horizontes, flores, y unas manos que explore la sangre que fluye como buscando besos reales de mutuas satisfacciones.

   Nunca contempla un panorama de letras juntadas para ser esos carteles fluorescentes de colores que a golpe de banners invade la cama invernal donde Nadie cree ver un mundo, encerrado él en los tenebrosos laberintos que le muestran como avenidas

miércoles, octubre 19, 2022

Esterilla

 Nunca quise poner el "mi" para esta esterilla que estaba en mi casa. Creo que debío llegar de una manera tenebrosa y maligna porque el día que salí despedido por el balcón, agarrado "de chiripa" a ella, que incluso hizo un tirabuzón para desprenderse de mí; en ese instante comprendí que todo lo demás estaba en el aire.

   Hubiera debido tener cuidado a la hora de empezar a aprender 

           He left no time to regret

           Kept his dick wet

    Si fue verdad, con aquella chica de Madison debiera haber tenido cuidado, cuando se me olvidó decirla que en la piscina de aquel club naútico, no había toallas y saldría, aunque fuera de noche, desnudo y su constipado permanecería durante todo ese verano tan raro.

          with his same old safe bet

         Me and my head high

   Salíamos los siguientes días a navegar, cada vez más lejos, creyéndonos má seguro de nuestras habilidades que ibamos ensayando en cada uno de nuestros diarios viajes, pues así nos lo tomábamos, sobretodo cuando sus toses, que no duraban mucho, tenían la fuerza de pequeños terremotos. Muchas veces, con aire creciente, y dadas sus convulsiones, tuve que decidir entre sujetar el timón, más la mayor, más el foque que desventado amenazaba cruzar al lado contrario hasta que me tumbará como aquella vez en Lorient, Bretaña, donde tuve que ser socorrido para desvolcar un hobbit 16 que preferí decir al que cuidaba el negocio en que condiciones había hecho. Una operación sufrida un mes antes, de una hernia inginal. Puesto el arnés, tenía miedo que como años anteriores, todo aquel mejunje volviera al caos. 

   Claro que a mi cabeza alta, preferí añadirle un silencio, mejor que una sinceridad que desatará una tormenta mayor. La fuerza de ella, me recordaba aquellos días de zozobra.

             And my tears dry

             Get on without my guy

     Cuando el barco se recuperaba de todo aquel desorden, ella empezaba a contar una historia en una torre, en un día de verano gris, tan oscuro como un invierno en el que no amanece. Vío como se alejaba un bajel en el cual soñaba dar la vuelta al mundo. Le pidió a una pareja que le tomará una foto, de aquel momento, de aquel cielo, de unas aguas congeladas, cuando luego le enviaron la fotografía sabía que aquella gente, ni había entendido su estado emocional, ni, por supuesto, lo había reflejado. Ella que había visto alejarse con las velas despregadas para recoger el viento que le entraba por la popa a aquel lugar para su última esperanza. Luego tuvo que embarcarse en la cotidianedad; aquello fue un maremoto para su ánimo

           You went back to what you knew

            So far removed
            From all that we went through

     Le conte que aquella noche, los dos desnudos, nos entrelazamos, contando todas las estrellas. Cuando al día siguiente en aquella pequeña piscina, hubo una soledad tan grande como las aguas que llenaban el horizonte; permanecí horas agarrado a la orilla, mientras llegaba la noche e iba contando en el cielo cada una de los instantes que la anterior noche había surcado por su cuerpo. El cansancio me invadió, pero la pena de no tenerla a mí lado, me hizo desaparecer


martes, octubre 18, 2022

El nombre correcto

 Ahora que he dejado de leer; no sé, twitter; no sé, la vida que se agarra a la barandilla de los actos y no quiere volar, con las vidas plasmadas en los libros, me vuelven a nombrar a Albert Camus. A él, le intenté leer durante la pandemia pero quizás era demasiado real lo que contaba en contraste con una realidad que parecía un cuento oscuro en el que parecía que nos desapareciamos, ahogándonos sin la presencia de los otros.

  Una frase que ponen en su boca es la necesidad de nombrar a las cosas por su nombre, para que se "hagan carn". 

     A mí esta noche, me ha aparecido un nombre; en un papel he escrito Totem y estoy seguro que antiguos compañeros de estudios que confluirán la próxima semana se plantearán si me llaman o no.

    Don't exist this god who is taken and driven by corrupt people

    Doesn't exist this Iesus that supported by  some Catholic Church

    spill liars from its radio swab

               Here, there is a Totem where people's trust prostrates

     Doesn't exist some god that make difference between people:

     the rich men to driven poor peolpe when they'll drive society;

     the "Chavs" to accept the conditions of first

          BUT THIS ONLY A TOTEM to control society

   we knew a god who are in every person to transform society

       Entreprises, dark power shouldn't have the control of society with their houses

     the life.

             Only owners of TOTEM

      Can justify coup 

      Destroy theirs enemies

      Control Medias and newspaper

    Cuando ando errático, en mi cabeza se van colocando el caos de los agujeros crecientes o menguantes por donde se corre el riesgo de ser tragado. 

     No existen soluciones mágicas, sólo eliminar los nombres con los que envuelven los hechos y mirar dentro para darles, tú, tu propia denominación.

lunes, octubre 17, 2022

El hilo

 A lo lejos, un nutrido número de personas parece que quiere cerrar el horizonte para atraer nuestra atención. Es un grupo compacto y aunque plantados en el suelo, toda su gestualidad con las manos, tronco y cabeza toma nuestra atención, esperando que suceda algo que con el paso del tiempo, comprenderás que están allí para quedarse. 

   Sus acciones han fijado tu atención durante esos instantes que hoy parecen una vida que se quiere escapar a la carrera, y sin embargo, percibías, casi anónima un hilo transportado por una persona oscura en sus vestidos, pero también en sus movimientos. Su lema era pasar desapercibida. 

   Empiezas a fijar la atención, ese hilo no para, unas veces más grueso; las más de las veces, pequeño imperceptible pero siempre continúo en sus acciones. Al contrario que ese grupo que, si es imponente, que si, parece albergar grandes misterios, por la cerrazón con la que actúa, la continuidad de sale de un ovillo que no tiene fin y después de un rato aún te fija más tu interés por él porque cambia de colores, amarillo, como de unos árboles otoñales, grises, como de un invierno, convulso, tapado en nubes y hielos, verdes, tan salvajes como la potencia de una primavera, exuberante, con tanto poder que desprendía de aquella grandiosa, informe masa de personas que acaparaban espacio como murallas que encerraban un misterio pero sin un significado fuera de la más mediocre existencia; separaba parte de aquello que era un dios, para sumarlo a la vida que manaba a traves de aquel filamento; lo que antes era gestualidad y poderio en un mismo espacio, que les había hecho irse apagando ahora eran saltos, giros que buscaban la continuidad de actos de una naturaleza poderosa. 

    Si ese fluir permanente lo tuvieramos que comparar con algo que ya conocíamos, sería un río, en su sepiterna exploración hacía un verano donde disminuye el tamaño de sus aguas, pero el Sol construye vidas entre las sombras de aquellos personajes que ya se habían desgajado de aquel primitivo grupo tan atrayente porque aquel conjunto cerrado, una cantera de rocas inamovibles, sin embargo, en ese transcurrir anónimo, casi imperceptible, pero persistente había terminado por horadar. 

   Un río Henares, casi de tapadillo avanza por todo el corredor, al que da su nombre, pero que han sido tomados por industrias que nos parecen necesarias para persistencia del ser humano. Bloques graníticos, cada vez más como gigantes, parecen quererse beber ese pequeño, pero incesante hilillo de agua. Cualquiera de las naves, con sus bocas serían capaces de absorberlas, pero su boca se cierra, porque el río siempre sigue, y ellos se ven saturados de ese líquido que amenaza con ahogar su prepotencia

domingo, octubre 16, 2022

Periodismo

 Escuchar a carne cruda sobre la renta básica o ser mero transmisor de tu amo, con armas de mus y póker, actos para aplicar en tableros televisivos donde los contrarios, televidentes, no saben las reglas del juego

sábado, octubre 15, 2022

Enigmático

 La gente no quiere informarse, quiere sentirse informado. 

    Lo recuerda en Pandemia Digital, Julian Macias que lo dijo el presidente de la Fox, y lo han llevado a cabo de una manera criminal, los periódicos y medios financiados por muchas empresas que han recibido dinero público, porque gente como tú, o tú votas a gente que dicen que son eficientes a la hora del uso de ese dinero que les donamos en los sobrecostes de obras, a veces, innecesarias, otras sobredimensionadas.

    Alguien, un sábado por la noche, puede meterse, como aquel madrileño, en medio de un colector, entonces de Sacedón, ahora de basura informativa, porque cree que el estado en un medio, que trata de considerar como sabio.

     Puede chocarle a nuestro inteligente y equisdante lector, oír la contundencia de personas, porque lo parecen, que han aparecido como desinformadores en muchas de las noticias anteriores. Como a dios, se le ha dado valor al salir en la televisión, como un plus de validez y honorabilidad. Nuestro conocido, no me concederia el privilegio de ser su amigo, se cree con la inteligencia suficiente para mostrarse como equidistante ante cualquier noticia que pueda recibir. De esta manera, si oye como en un soniquete sin más, 100 veces una mentira y apenas le nombran la demostración de la realidad y la refutación de lo manipulado. Su medio es dar validez y solidez a una bazofía, que no existe.

  Nuestra lectora, lo mismo es en un lector, cree que ir buscando las visiones con la que tratan a una misma información le dara un valor sobre quien tiene ya, piensa él, sin contrastar, una opinión formada.

   No comprende que cuando se ha lanzado a dar valor a una mentira, esta no tiene paracaidas y caer en vacío no le da ningun sustento ante la nada. Flota, quizás, y siendo muy vasto, mejor que muy burdo como decía aquel, porque la mierda despide olores nauseámbudos y creemos verle como un vuelo místico, pero no el hedor que le empuja a este ser hacía arriba, a tí te tira para atrás

viernes, octubre 14, 2022

No es fácil

 El perro, en el pueblo, lo tienen suelto todo el día. Algunos días se viene conmigo a labrar. Es gracioso porque despues de estropear la mula por quinta vez, he decidido que me ponía yo la escollera y me he puesto a tirar del arado.

 Nunca lo hubiera pensado, porque mi perro es de natural apático. Lo de acompañarme para correr, también fue flor de un día. Le puse el collar, yo mi arnés de última moda y los dos quedamos de maravilla. Alguna vez que me vio débil, tiro un poco de mi para que saliera del sopor.

   A cambio, ese primer día todo fue sobre ruedas,de tal manera que alguien nos denunció porque aquello no le parecía creíble. Yo, esa capacidad de asombro, la voy perdiendo pero que el ganso de mi perro, que no ha tirado de mi ni cuando caí al barranco, aunque debo reconocer que se quedó allí, y sin hacer nada, se mantuvo firme para que fuera yo el que casí se hernía

   Pero ese día parecía ser especial, tiró con ganas, durante un buen rato y me salvo que la avenida de agua que dejó mi casa inundada.

   Debo reconocer que he amado a los perros, de lejos y que, a veces, se me hace, por ejemplo "el culo gaseosa" viendo sus vídeos. Pocas veces se me ha pasado tener uno, pero

   Me parece, cuanto menos, curioso, lo de estos animales. Si han escrito muchos libros sobre su fidelidad. Pero claro, son las 23h y empieza a refrescar en ese otoño que no llega, con las temperaturas aún altas, pero que vista la naturaleza con un primor que provoca un paroxismo de emociones, todo parece fruto del caos climático

   Todo esto, en mi perro, me causa curiosidad a donde podrá llegar estos con medios y ese correaje; pero, perplejidad es la palabra que me causan los esbirros, que ahora se quejan un poco porque son puestos a la luz.

    Tu te puedas ser en la puerta de entrada al pueblo y observar como van llegando las diferentes familias; ahora bien que venga un autobus con jubilados de Badajoz y se te bajen para ir a jugar al bingo y a comprar mantas, si que te tiene que extrañar.

     Una pareja de afamados periodistas lanzan alguna queja por recibir una serie de  imprecaciones ante haber sido puestos a la luz, su canallismo y su servilismo a la riqueza. Podrán en un avión privado y exhibir en todo su plumaje, lo que si es, también, verdad es que no podrán aparecer ante el común de los mortales, como almas inocentes.

    El periodismo no es nada inocente y la petición que se está haciendo que la información no este en manos de holdings parece lógicas; se propone una teoría de los tres tercios, donde diferentes fuerzas equilibrarían las ejercidas por el gran capital. 

     Son dueños del casino y ellos los groupiers que nos hacen sentir que tenemos igualdad de oportunidad parar enfrentarnos con lo que sucede a su alrededor, pero no. Esas sectas que tienen a un dios como su referencia, actúa con una desvergüenza que traspasa la violencia porque se protege de unos jueces atacados en su frenesí cerebral por servir a ese dios y terminar siendo el diab.  lo de la injusticia.

      A mi, que mi perro se me vaya a estar horas, me importa. Que un amoral, dentro de una emisora, se pudiera ir a Somalia, ni tan siquiera en nombrarlo. 

     Y es que la última vez, no fue fácil encontrarlo, a veces se va con los de su raza, dice. Para mí, que no; que cada uno es de su padre y de su madres, aparecen, incluso como desalmados; y lo más turbio obedeciendo como si no hubiera un mañana, o al menos una pizca de dignidad para salirse de sus sota, caballo y rey. Además ahora que para jugar al guiñote, ya sabemos la teoría del número de palitos, podríamos hablar con estos táhures para que nos dijeran la cuantía de su sinvergonzonería, pero, ahora se pliegan y reclaman lo que no pidieron para otros. Bueno esto sería otra historia, pero, por entretenerles, se lo quería contar.

jueves, octubre 13, 2022

Un observatorio

 He cambiado la claraboya y vaya si he notado la diferencia. La de antes era de plástico, duro, duro, pero la luna se me distorsionaba

  Con la nueva, he descubierto que dentro existe un laboratorio con telescopio para inspeccionar el cielo de mi pueblo. Yo ya me había dado cuenta que este era especial; cuando voy corriendo, a veces, me caigo por las terreras porque mi cabeza se va a ver tanta belleza. 

Algunas veces, me pongo a girar y claro cojo velocidad y termino arrojado sobre unos arbustos. Podría decir el lector, "a quien no le ha pasado", pero claro a mí me pasó en una época de berrea y caí al lado de donde una cierva y un ciervo se estaban apareando pero a lo bruto. Mira que se suelen asustan, pero esta vez nada, me miraron y el ciervo pegó el último embate y se me quedó de muestra. Yo, aún aturdido, me di cuenta del detalle y que tenía unos segundos para inventarme alguna excusa.

  En esto la cierva, salvadora ella, se interpuso ante aquella bestia que ya sólo tenía una idea fija. Y le espetó, con una contundencia que me asombró, mira nos quedan tres veces aún. Este mindungí no te va a dar lo que te doy yo y si das un paso más, por aquí unos cuantos más con las mismas ganas e igual ímpetu.

  Aproveché el momento y salí cuesta abajo hacía el río; ahí sabía que estos animales se lo pensaban. Allí una pradera, en el otro lado del agua, se me ofrecía para seguir observando los cielos.

   Esas son las experiencias en el exterior, pero sentado, en la buhardilla la visión es aún más espectacular. Mirando hacía la Osa Mayor, sin embargo, algo me despisto, por la definición que tenía; era una nota de un saxófono que estaba en do sostenido. 

      Este instrumento es lo que tiene, parece que es duro para el que tiene poca persistencia en aprender, pero cuando sale de la boca tiene tal consistencia que toman cuerpo. Después de caerme hacía atrás al tomar conciencia de lo que estaba pasando, he prestado atención y en una labor de concentración máximo, las he unido hasta que me he dado cuenta que estaban tocando "back to black". 

     Soy así de sensible, no lo puedo negar, enseguida a la mente me ha venido la imagen de Amy Winehouse y "su vuelta al negro". 

      Me ha vuelto al altercado, llamémosle así, con la jornada de apareamiento entre cierva y ciervo y como él, cuando se dio cuenta que yo me había escapado y ella había huido, se quedó allí, de tal manera, y empezó a tatarear la canción. 

      Escondido, nada tomaba para mí sentido, pero lo repitió "cientos de veces" y se desesperó sólo, mientras cantaba o lo que se diga, que vale que ella se había ido con el otro.

      Cuando regreso a mi puesto de "mando" veo que otras notas salen; las reúno y vaya Bob Dylan, y el cielo es que es así, y vaya canción, escúchenla

           Don't fall apart on Me Tonigh

    Siempre me preguntaré como tardé tanto en cambiar la claraboya. De un saxo, sale un corazón y a mi se me nubla la vista. No creo que sea la claraboya 

miércoles, octubre 12, 2022

La rebelión de los tomates y los gimnasios

 Subiendo por el surco no acierto a ver como está la planta.

  No fue fácil enviar un grupo de tomates a la conquista de la cima. El sol era radiante y el agua penetraba con soltura sobre la tierra para engendrar un néctar divino. No muy lejos Pere que siempre había pensado que no serviría para nada el uso de aquel artilugio se dió cuenta que las alas que se desplegaban desde una panza cervecera les llevaría a conseguir sus objetivos. Antes, aún atrapado en el barro, creía que allí tendría su fin porque este era contundente y parecía que se secaba tan rápido que ya los movimientos le empezaban en las rodillas. Fue una salida en tromba de un grupo de hormigas las que produciendo el susodicho montón de agua desalmado la que le liberó en el último instante que no momento, que parece como más plácido, no el de la película.

   El grupo de tomates negros de las plantas se avino a recibir a nosotros tomates sin más. Ante la atenta mirada de nuestro interlocutor Pere, empezamos una negociación acerca de si era bueno injertar muy abajo o si el mestizaje podía empezar a la altura de la cerviz del corzo. A este le señalamos como testigo porque al contrario que la yegua que he comprado, hoy, en Cantalojas, el animal se te pone delante le des la luz, un pitido o un masaje cardiovascular, en este caso es el hijo el que tira para adelante y claro, quédate mirando a la madre, con un disgusto que se va a la berrea y allí, como yo, a ver si nos viene alguien. La corza gana, no hay más comentarios.

  En ese intercambio de pareces, los tomates rojos, como el de Twitter, reconociendo sus características, no negaban lo que eran, pero el tomate negro tiene su aquel, vino del Mar de su nombre y fuera por la sal, porque ese tipo de pepino no mixta tan bien, que aquello no parecia marchar. Sucedió que el sudor de un nadador que se había impregnado en el tomate le llegó al otro y reconociendo a su padre en esas gotas, empezaron a hablar lo que había sido su juventud y cómo quedaron desamparados por marchar su padre a la frente de una señora, que estaba muy bien para qué negarlo, pero no había leído a Pikketi. Este tiene su miga pero los acaparadores más, por eso van a los gimnasios, por disimular

martes, octubre 11, 2022

Palmadas

 Oigo cantar a Meryl Streep, una de las canciones de la película "Mamma mía" y a mi lado, mi mujer me comenta que ha vuelto a tener una cita con aquel su primer amor.

  Hubo una época que pensé que era saxofonista en la Orquesta de Viena; ensayaba una media de 5 horas diarias y luego me iba a cuidar las colmenas porque era un de los sonidos que más me ha atraído en la vida. 

   No siempre fueron fáciles esos momentos. Ella siempre mostraba la necesidad de revisitar aquel hombre que había llenado su imaginario, sus cuadernos y sus días enfebrecidos de amor. Todo eran construcciones sobre gusanillos que te recorrían el cuerpo, sobre lo que era un cuadro que te va tomando de la mano para que sientas el vértigo de desprenderte del suelo para vivir en un balcón desde el que te asomas para ver las imágenes para arrobadoras sobre las que quieras edificar toda su existencia. No me lo dice, a mi me duele, que siga buscando aquellas momentos, porque son como asomarse desde aquella torres que tenían los castillos que suelen ser donde viven las grandes ilusiones. 

   Cuando vuelve, hacemos el amor de una manera tan desaforada que me asusta. A veces, como en broma, en mitad de esos momentos, se incorpora y da una palmada, sólo una, ni fuerte, ni pequeña, pero si contundente. Alguna vez me hizo reir y me sacó de la atención que prestaba, en ese momento, a una parte de su cuerpo que me parecía muy erótica. Tras ese instante, que era eso, ni un segundo. Ella había destruido aquel lugar imaginario y nos entregábamos de tal manera, era una al otro, que cuando nos levantamos seguían existiendo los problemas que parecía que manaban constantes, como para desgastarnos. 

    A mí, durante tiempo, demasiado, también me costó comprender que esa entrega tan en común, entre nosotros tenía que estar adornada de los detalles cotidianos de visualizar sus necesidades. 

   Todo estuvo a punto de irse al garete más de una vez, por ese ensimismamiento. Me costó ver que en esa palmada de ella, yo, por tanto tiempo, en mí, tenía que realizar un zapateado. 

   Los dos, en el salón, descansando, a veces, improvisábamos lo que, desde fuera, sería un tablado flamenco; nuestra lucha por encontrarnos, tenía mucho de ahora estar en un escenario, donde habíamos participado, con nuestros egos, para deshacerlos en encuentros con el otro, en los actos más pequeños, más cotidianos, más lazadas para seguir pasos a otros caminos, con horizontes, siempre por hacer

lunes, octubre 10, 2022

Sitios

 Yo tengo un sitio donde por mucho que me rodeen, me siento libre cuando me siento con ella. Escucha, porque es inteligente y reposa, ahora, porque yo creo que quiere que la queramos. Antes, movía tanto, que parecía que no se la quisiera porque la veíamos tan fuerte.

  Esta mañana en Madrid he visto otros sitios.

   Y he aprendido que lo aprendido por mí hace más de 40 años y dado por bueno sobre Pepe Botella, era un mensaje dado por quienes metieron aquí a un rey corrupto, al que hicieron estar tan feliz pidiéndole que les pusieran las cadena. 

   En realidad se llamó José y le llamaron el plazuelas. Quiso sanear la ciudad y tiro para adelante a la hora de derribar chabolas e iglesias porque había que sanear una ciudad. Creo plazas pequeñas y me imagino que dejaría descolocado algún trabajador muy español. En algún momento, no les cuadraría que un francés cuidara de su salud. Si iba a protestar, se le había pasado el turno y su rey ya se ocupará de sí mismo, no de ti, zoquete. 

  Lecciones a un maestro, pero no por torero

 Sitios los hay diferentes y cada uno de ellos con muchos significados. 

  En una cripta, alguien paga 150.000 euros para el reposo eterno, ???. En un círculo Moncho Alpuente, hace una performance para defender el humo, en aquellos tiempos de prohibiciones iniciales. 

   Alguien cambia de significado. Al segundo, le conceden el significado de Chekas y a la iglesia, no le olvidamos su amor al ser humano, seleccionando a los que van a dirigir y apaciguando a quienes son sometidos.

   Los sitios y sus cambiantes significados

A cuenta de prometer dice la Polla Records. Demasiado inglés, a veces, secuestra canciones redondas.

domingo, octubre 09, 2022

Llegado el día

 En el momento determinado, habiendo cogido el cuchillo y trazando una marca sobre el escenario. Se dispone a salir al escenario, un hombre venido en tren. Allí, acaba de ver a un afamado busca fortunas que acudía a la Corte, como quien cree que le caerá una gracia.

    Nuestro protagonista lo observa, lo explora y amparado en el sustento que le da "su señora", me dice, se disponer a indagar el fin último de ese cascarrabias. No tiene suerte, nuestro clown saca de una bolsa que parecía inocentes tres bolas y le muestra su destreza, aún sin haber calentado el tiempo oportuno.

     La mujer de él, se pone nerviosa porque el marido lleva la faca a la vista y aunque el otro parece capaz de quedarse en un tren encerrado, con sus ensayos y sus lecturas. Ella teme que le haya visto ese abultamiento y "válgame dios", no vaya a pensar el titiritero que esa es el arma que me ensarta cada noche, porque eso si, desde el primer día cada noche.

     El titiritero, casi despistado, se ofrece a contarles una historia haciendo malabares. Nimio, que así se llama nuestro protagonista, es muy de escuchar, aunque al parecer, sólo las filípicas de su oráculo, sin que la terminación tenga nada que ver con un palabro que dirige a otros, incluso cuando pasa por un espejo.

     La mujer, azorada, por aquel arma, por este palabro, por quitárselo del medio; lanza un gritito como de entusiasmo y anima al amigo de la farándula para que diga algo que les haga reír que ese ha sido siempre el concepto que tiene de los juglares y cuasimodos, que sean pasto de risas aunque sea despectivas.

     Nuestro filibustero, para que le vamos a negar un adjetivo que le viene al dedo. Hace un primer movimiento, un tanto espectacular y le llama Juanito; el segundo, aún aumenta más en complejidad y en capacidad de atraer la atención, se llama, Luis; por fin, la tercera secuencia de movimientos, destroza cualquier atisbo de sentido común, porque puede botar en el suelo, o golpear el techo, para siempre seguir por los caminos marcados, A esta tercera acción la llaman Jaimito.

     Arrobados por la puesta en escena e incluso porque ha cambiado la voz , el narrador para hacerla o más tenebrosa, cuando Jaimito se va tropezando con los mismos tipos de poste, una y otra vez; o después de estos, como reacciona atontado y en un caminar estúpido, que ya entrevieron en su conjunto los Monty Phyton, pues es pasto de todo tipo de burlas.

     Luis, exuberante como Juan, se pavonea porque va contemplando todos los tropiezos del anterior. Mira que le ayuda, le enciende una luz, le paga un viaje en silla hasta su cocina y hace soñar a iluminados con que, por su cercanía, podrán imitarle en el porte. 

     Jaimito es patético, cuenta ahora el narrador. Una cotorra, ahora acelera en su paroxismo para tratar de describir las veces que o topa con la cabeza contra un techo de cristal que siempre se le termina cayendo o cae arrodillado porque se subió a un Pegaso, creyendo que le permitiría cabalga lo sufiente como para contarlo como un logro y cuando estaba subiendo en una escalera, aquí el malabarista se exhibía, para montar en el caballo alado, resulta que este no existía. 

     El viajero y  su mujer, parecen incomodarse porque entienden que habían ido a pitar a Luis; pero, por disimular y salir al paso, preguntar por Juan, que les contó que tenía también una gran presencia. 

     Parece como si quisieran adoptarlo, porque el otro les ha hecho sentir incómodo. 

      Luis no les responde. Los otros, ya al borde de un ataque de nervios, le gritan

           Es que no vas a decir nada

            Luis, concede y sentencia: es lo que hace

       El titiritero corre y la pareja sale a la luz a decir los exabruptos que escuchan en la cueva. Luego se comerán un bocadillo de calamares y esperarán a la noche. 

sábado, octubre 08, 2022

Un plan

  Descubrí un centollo apostado tras unos garbanzos. A estos los había convocado por si querían participar en mi nueva serie. Esta,  pretendía, que sólo durará dos capítulos, pero veinticinco años después de aquel primer viaje a la sala oscura donde se prepara un río, tenía la sensación que podía ser una saga.

 Estaba dudando, sentado en un glacial banco, con miradas de expectación, previa al odio; con palabras afiladas donde los cuchillos se hacen bisturis para los corderos. Las hojas mutaban para agradecer al Sol el tiempo vivido. De repente, abriéndose el abismo, me puse el arnés y, habiendo aprendido de aquel francés, no dude, o al menos no como en aquel salto de ocho metros a una poza, en la que paralizado no me sobraron muchos centímetros de aquella roca afilada para rasgar el futuro. ¡Cuántos momentos se han cruzado con el cristal roto que amenazaba abrirte en canal de un futuro ortodoxo!

  Le dije al guia que siguiendo el río pretendía llegar al asentamiento donde los dragonios habían construido en sus dársenas, un barco volador. Él nunca hubiera pensado que yo conociera aquel pueblo, pues este permanecía escondido desde hace siglos, a los ojos humanos.

   Sólo los que podían ver en la luna los drakays podían conocer la familia dragonia. 

   Nacieron los primeros en las márgenes de la vida de la segunda. Lucharon por ser aceptados, porque hicieron todo lo posible para ser aceptados por los orgullosos dragonios. Todo resultó infructuoso; cuando tuvieron que probar el artefacto inventado por el profesor mosterio, les abrieron la puerta a los drakays; sin darse cuenta se la habían abierto, pero la de la nave experimental.

    Nacido en los Estados Unidos, mi vida no ha sido fácil. Viví en los suburbios de Nueva Orleans, donde bailar al ritmo del Doctor John era la unica medicina para imaginar mi pobreza, como una mulata que me sometiera a la luz de sus caderas y al embrujo de su cadencia. Sucedieron, allí, entonces, aquellas inundaciones, donde afloraron todas las ilegalidades que se habían juntado para que la sociedad del pais más poderosa del mundo, mostraran los putrefactas cañerias para evacuar tanta inmudicia e injusticias arrojadas para los desheredados.

    Cuando en las noches de luna llena nos asomábamos a nuestros respectivos balcones. A la luna le susurro "such a night"; mi mejor amigo también la quiere, pero no ve a aquel pueblo hermano de los dragonios. Por eso sé que ella, aunque algun otro, se me vuelva a adelantar, como ha sido siempre mi vida, permanecera con la esencia de los que la habitan. 

      Muchos nombran los tarros, como en un plan preconcebido, pero pocos conocen lo contenido. 

    Al Doctor John, el círculo de esta noche, le encerrará en el corazón que necesita cantar

viernes, octubre 07, 2022

La época

 Estamos fuera de un tiempo en el que el relato viene impuesto por un quebrantahuesos que como un ángel lleva anunciando nuestra pequeñez y la frugalidad de la existencia. 

Al desplegar sus alas, una nube se cernía sobre nuestra cabeza.

  Cuando pedimos un polideportivo para ampliar las posibilidades de nuestro alumnado, oímos el resoplido de quién siempre niega ni la más remota luz para que no tropecemos en el graderío. 

   Después de 20 años, con la misma monserga de Septiembre las nubes tienen las alas del gigantesco pájaro que amenazan traer chubascos con sus babas sanguilonentas que lanzan un aviso de cómo quedaron sus otras víctimas.

    Soñamos que, como un día destruimos otras paredes de otros cúmulos, hoy tendríamos la fuerza de abrir brechas entre aquellos lúgubres presagios. Hoy, los tiempos son de cuchillos y las palabras de ponzoñas.

   Quién se siente atacado, en una poltrona que quieren hacer hereditaria, ha visto juegos de tronos y te lo hace saber. 

   A aquellos que vimos "yo, Claudio", con un espasmódico movimiento de cabeza, le lanzamos una mirada que tiene que ser como un rayo, en rapidez, porque enseguida, en el viaje del movimiento de la testa, puede viajar amenazante a la cabeza de mi suegra. Esta, siempre he sabido que se revuelve para convertir mi gesto en una caricia de los gatitos que hoy, bajo mi balcón, esperan su comida. Siempre tuvo la capacidad a eliminarme con la suavidad del filo de su indiferencia.

De aquella otra mujer, en la sociedad de la competitividad, percibo que en sus pasteles con los que se despide en nuestra entrevista están inoculados los venenos de Connie, pero sería difícil tomarlos por haber salido de esas óperas sociales. A cambio buscarían inocularlos en las plantas que acarician mis piernas desnudas que luchan por superar las sendas, atrapadas en las cuerdas en las que se van convirtiendo mis músculos.

  Intento, pues, no quedarme quieto por si, descendiendo, su primer picotazo lo llevará dirigido a mi sexo, vamos polla, ahora que he iniciado mi relación con una coneja ninfómana, que me ha dicho, ella, úfana que tampoco es cuestión de reiterarse a la hora de describirla.

   Si un día, porque descubriera que tengo un mayor control de mi esfínter me reuniera con ella para obligarla a dar un sí, porque a cambio, yo hubiera sido capaz de producirla una cestiti. Los pueblos siempre caen rendidos ante los contenidos por encima de los incontinentes.

   Un polideportivo descubre las flaquezas de ser poco ante las grandezas de las estructuras y grande para crecer desde ser casi nimio

jueves, octubre 06, 2022

Uno por ciento

 España tiene un uno por ciento de vivienda social.

  En España existen señoras que se hacen fotos cuando van a derribar chabolas o s desalojar viviendas. 

  En este país existe tanto salvajismo arraigado a la gente bien pensante que necesitan palmeros para acallar su conciencia.

  Por las ventanas entra la voz de Silvia Cruz, a mí me acuna su voz, el texto me da rabia y por aquella puerta que queda en pie, pero todo lo demás está machacado, sale un ser que creyó en un mundo mejor para su familia y descubrió puede más odio en un rímel exclusivo que en uno que vota a ese espacio que sujeta el maquillaje. 

   ¿La explicación? Estoy por pedirla el próximo día. Un hijo de un trabajador emigrado de un pueblo confía más en quien le habla de una paz, de un dios, de un meritaje. La primera la asalto junto con quienes las había allanado. Su dios, no creo que tenga ningún pasaje de arenga a los ladrones, por mucho que un descebrado proclame a un histérico dios que no es, para él, el del papa actual.

     Insinúa ese ente que su puesto de superioridad lo ha merecido. Patriotas que evitan el impuesto de patrimonio pese a que sus privilegios les han elevado inalcanzables e inmunes a una pequeña empatía.

     Necesitan partir desde arriba, sobre la espalda de todos y con la adoración de los descastados

     Los 8 de Guada tienen pronto un juicio por apoyar a una persona que iba ser desahuciada. A algunos les pide tres años de cárcel. Los tres y más que lleva el socialismo sin querer igualar esa España, que no es la de los Page, en el número de viviendas con los paisajes de tradición aún más conservadora.

  Hostias PSOE, uno por ciento de vivienda social en España. 

   ,¿Sabes lo que pasaría con 17 por ciento de vivienda como Inglaterra?

    Sería la bomba y los especuladores no jugarían con un derecho constitucional y la gente no estaría sometida a las migajas de rentistas y otros.

    ¿Tanto pueden desestabilizar los especuladores a un país?

     

miércoles, octubre 05, 2022

50.000 y la PAH

 Tu puedes ser un heroe, por un día, por unos segundos, por un sueño. Por siempre lo ha sido la PAH. Sus miembros, algunas Marías, llegaron a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca porque habían confiado en los trabajadores de la sucursal de su banco de toda la vida. Un día descubrieron que estos estaban atrapados en una lógica de servir a unas entidades que tenían como único fin el enriquecimiento para paraisos terrenales para unos cuantos. Todo esto aunque aquellos edificios hubieran sido bendecidas por aguas benditas con isopos que desparramaban tantas bendiciones como desparrames tenían los hacedores de aquellas estafas. El muerto se lo pasaron a aquellos que hasta ese momento habían sido receptores de confidencias y dineros que pensaban se lo protegerían bien.

   María cuando descubrió eso, me imagino sería una bajada a los infiernos de la autoestima, pero por Guada, por Madrid, por Barcelona, por Azuqueca de Henares se habían reproducido unos seres que tenian clara su empatía por los engañados y su enojo, siempre por los trileros que habían creados las casas de apuestas y bingos, con el dinero que les habían conseguido los que soñaban tenían una posición de privilegio y de ascendencia social.

    En el ultimo pueblo o ciudad se unían y entre varios estudiaban las situaciones creadas y las estrategias para proteger al ser humano. 

     Fueron denostados e insultados por los periodistas que habían recibido concesiones y publicidades de los políticos y estos, a su vez, habían sido ascendidos porque habían repetido "de pe a pa" el argumentario de los escribanos que lo habían oido a los grandes tenedores.

    No tengo ningún excusa, quizás que no soy un hombre de sociedad, pero tengo algo muy claro, en lo político y en lo social siempre serán mis hermanos mayores y en mi poco servicio que les pueda hacer, con este escrito les muestro mi admiración.

    Oía hoy en laBase, un análisis de la internacional ultraderechista que se organiza por todo este mundo. Se apoyan siempre en que defienden valores católicos. Nunca entenderé cuales.

       Les preocupa el aborto, pero quieren tener el control de los pisos privados para controlar la rebeldía de sus compradores. Nunca han hablado de los pisos sociales. Esos que no tendrían ahogadas a las familias y les darían más libertad de elección.

      Nunca les entendí esa sumisión a la riqueza que dicen que es para tener recursos para expandir ese mensaje, pero los hacen en los colegios concertados que, dice un estudio, en el 90% hace que los consumidores aporten más dinero del dado por la administración., para quitar dinero a los desfavorecidos para que tengan menos recursos para educarse y que esa élite siga agrandando las diferencias. Ese mandamiento, sólo lo he encontrado rubricado y ensalzado en los pobres de espíritu y en los miserables.

      Es el dinero, su vellocino de oro, y le han dado a su dios la patina con incienso y magias para que en su despiste muchos de seguidores dejen de pensar tantas incongruencias en las que viven.

     Puede que mañana, despues de dieciséis años, llegue a las 50.000 visitas. Siempre he evitado que sumarán las mías. No volví sobre la mayoria de los textos. Si algun valor ha tenido para alguien, será un orgullo.

     A nivel social, la PAH ayudando a tantos diferentes seres, tienen todo mi amor. En los pasillos de la consciencia por donde me vaya hundiendo, espero que la fuerza de gente como Domingo y Maroto, siempre me ayuden a dar un paso más

martes, octubre 04, 2022

15 años sin Charly, silencio

 Fuí más seguidor de Carlos Llamas; no comprendí tanto a Jesús Quintero. 

   El tiempo se fuga y con él los recuerdos. Dice una voz juvenil que le costará no verme por el insti. Charly, le llamaban sus próximos, se enfrentaba al micrófono para ser honesto, una máxima, dicen, también que defendía el loco. 

   Por aquellos días, una Maribel me concedía el privilegio de poder escuchar la radio. Pero existen momentos, en los que la entrega a la otra, tiene que ser total. No sé si con el tiempo lo supo valorar; cuando estabámos juntos, en nuestros encuentros amorosos quería ser ella, para que disfrutará en nuestra plenitud.

   Si, no dejamos que entrarán más que nuestros sonidos, pero el periodista Llamas ya había abierto grietas por las que penetrar para conocer lo que pasaba. Tenía, ya sus comentaristas, los sabía manejar para que Mendo, no inventará una realidad nueva, como había sido el relato de la bomba de Palomares; a Miguel Ángel le daba cancha, pero le iba encerrando para que no se escapará a Úbeda. 

    No le dió tiempo a ver el estallido de la burbuja económica y financiera; ni todo el salvajismo que se ha utilizado hacía una formación que ha logrado que no se produjera un estallido social, pese a que otros periodistas que dicen ejercer su misma profesión, se han convertido en abyectos canallas al servicio de millonarios intereses. 

     Veía estos días un video de Jesús Quintero en una de sus últimas intervenciones que escribiría un libro con algunos de los hijos de la gran puta que florecen ahora por los medios audiovisuales. Le intentaba moderar Alsina, ¡como si estuviera para eso!; lo quería hacer con él y no era capaz de situar aen la realidad, algunos de los que él intenta entrevistar y se convierte en un lavado a medida de quienes acuden a su platea de dorar la pildora.

      Nos iremos del insti, como se nos fue Camarasa, en un día, en el que nos celebrábamos, tras muchos años. No le he dicho a la alumna que la semana pasada fuí allí, donde Raúl cayó fulminado por corazón, que estaba lleno de mucha empatía y mucha entrega. Acudí, porque me había visto incapaz de motivar al alumnado y me veía abrumado.

    Comprendí cuando bromeaba con mis pasadas de rosca; como cuando metí a Castilla, que apenas se sujetaba en la piragua, para que ayudará en la prueba del triatlón o en este mismo, yo me metiera en medio con una prueba que comenzaba. Se reía en aquellos momentos y me lo recordaba y este pasado martes, cuando todo mi mundo académico se hundía comprendía que aquellas meteduras de patas tenían una importancia relativa y mis incomprensiones de los momentos de los alumnos, también.

    El silencio de aquel espacio lo había celebrado el Loco porque detrás había muchas risas, encuentros y caminos en los que nos sentiremos acompañados.

lunes, octubre 03, 2022

Ver una tormenta

 Aquí en mi ciudad, por ahora, cuando se acerca una tormenta la ves llegar de "Chiloeches". Ves que todo se pone negro e intuyes que la podrás ver pasar.

  Otros días, viéndola medir sabes que tienes que ir hacía ella, porque te toca, porque lo necesitas, porque hace tiempo empezaste un viaje y como la tierra que gira, ese día siguiente tienes que ir al puerto y desde allí, levar las anclas y ver hasta donde te llegarán las olas y lo que te dejara ver el agua caida. Ante ello, una brújula que se ilumina en medio de una oscuridad que ha engullido el gran Sol, es nuestro único cordón umbilical por un mundo que pudiera quedar, si es que queda tras esa gran caida al abismo de la oscuridad.

    En la mochila, has ido dejando un plástico para intentar tapar la comida que quieres que no sea una sopa. 

     Has metido, también, hurácanes que fueron ganando intensidad porque te faltó dejar de dar vuelta sobre un problema, que provocó que este se acelerada, en vez de haber ido al centro de aquella leve tormenta que llevaba agua y brisa, pero no barreños y el leveche que nos tumbó el hobie cat, primero y luego nos arrojó contra las piedras de un acantilado. 

     Esta mañana, cuando vuelve a tocar salir, hacía esos cielos que tanto te han hecho hablar durante este fin de semana, anclado en el puerto, te acuerdas de los pequeños tornados que te desorientado este pasada semana y decides que los meteras en un bolsillo, para que en el primer momento, teniéndolo "a mano", lo sacas para buscar sus centros y que estos sepan que tienes algunas herramientas con los que les miraras a los ojos de sus fuerzas. 

     Porque en otro lugar de ese macuto; este apenas perceptible, más inaccesible que lúcido, metiste el sentimiento de victoria; no buscas contorsionarte, ni exhibir tu nombre sobre un claro. en medio de esa inmensa amazonía de nubes. Sólo encontrar marineros, guias, capitanes con los que lleguemos al otro lado de esa tormenta que prometía alimentarse de los crecientes y acelerados círculos en los que nos encerrramos.

     Todo se mueve y quizás un muro infranqueable de agua se haya generado porque, con nuestros miedos y egoismos, nos hemos hecho todos constructores de obstáculos sobre los que chocan las plácidas aguas, para ser esas, eso murallas que vierten aceite hirviendo que nos alejan. Incluso en esos momentos, se ofrecen sendas, sólo para escurridizas palabras que dichas deshacen las incomprensiones

domingo, octubre 02, 2022

Bellotas y vellacos

 A Julian le recuerdo cogiendo una sabina que alberga en su interior, un corazón que irradiaba la vida del Alto Tajo y casí a ras de aire, con su pulmón bocanaba con su boca de corteza para eliminar los venenos que le traíamos los de la ciudad y nunca se había cansado de beberlo y masticarlo, de lo denso que podía ser para donarnoslo como el oxígeno que necesitábamos con el que nos ampliaba nuestro pecho eufórico por adentrarnos en el río.

 Una estantería, una nieta deja un libro con el que viaja a la tierra Media; después de un rato, la mano callosa de aquel hombre, pega un bote, se ha caido el anillo de la hoja y se le ha colado en su dedo indice. Enseguida Gollum se baja de la piedra donde estaba preparando una emboscada a Frodo, y pide hablar con el dueño de ese dedo, de esa mano, de ese brazo y claro eso era lo que le faltaba a Julian, alguien dispuesto a oír. Empieza a contar historias y se desliza hacía sus tardes de taller y sus fines de semana de bar. 

  Trabajo siempre uno detrás o junto con el otro. Nunca perdió la perspectiva de donde venía y de lo que era. Siguió en su pueblo y ayer defendió a la gente. 

   Hoy, que se nos ha ido Jesús Quintero, como tantas palabras se han perdido con Javier Marias y andan buscando alguien que las mime y las coloque en el espacio justo y comto andamos por la ladera de un momento para que la melodía de un espíritu inquieto, calme la sinrazón que se apodera en la ceguera de sólo escuchar lo que crees haber oido. 

   Con el tiempo que navega sin espacio, como decía Santiago Alba, para quedarte reducido a "ya ha pasado" contemplas a esas bocas que mendigan una buenas migajas en las televisiones para saciar sus ocios pero con las pesadas cadenas de ser loros que lanzan loas a quienes les alimentan, como aquel que estaba en la calle Bardales y que con los años lo escuchabas como creyendo oír un eco.

    Decía Quintero que se había dejado de leer para pasar a ser ser ensalzados lo banal, lo vacuo. Constat los  analfabetos que saben leer y escribir pero no ejercen porque lo que se ha pasado a valorar es el exhibicionismo y el insulto. 

     Se despierta el pueblo, y otros meten la cabeza en sus agujeros de oro, y los ricos encuentran secuaces, sean investidos de disfraces de unas profesiones que no ejercen, dispuestos a vivir subyugados pero mordiendo a quienes les dicen esos poderosos, siempre mortales.

     Los Olmos Dalcos fueron asesinados por los humanos Gerard y se ponen micrófonos a las bestias como esperando que digan cosas diferentes a bestialidades

    

sábado, octubre 01, 2022

Una nota. Para vivir en voz alta

 Ya ha salido la primera nota. Durante tres días he debido soplar y sorber. Creía que eso se decía para los otros, pero nadie está a salvo de hacerlo en su vida. Delante del saxo, que estoy preparando me he cansado de poner una boca de oso y un sonido de pito.

  Algunos les soplaron el dinero y luego las orejas, más tarde se darían cuenta que los venteadores tenían otras opciones, pero no les salió, y cuando no sale, no sale.

  Entre un viento que arranca una hoja con una sentencia de Emilio Zola, que estás en algún oscuro de mi educación literaria, me dispongo a levantar de un suelo limpio, seco y duro: “nací para vivir en voz alta”.

  Lo consiguió porque me llevó a las calles universales donde una mujer compra con su ultimo gramo de fuerza, un cuenco de leche para su niño, nacido de un 15 segundos de ilusión por celebrar la vida y todo un recorrido diario por casa donde limpiar para un señorito, que lo viste y lo habla, pero que se acerca a una bazofia cuando no la quiere reconocer en sus derechos.

   Mientras esto sucede en una calle de la Pigalle, en otra de Wedding unos emigrantes deshacen un pañuelo, donde quedaban algunas monedas con las que intentar alimentarse este día. Les prometieron que esta noche les darían trabajo para proteger un edificio magnífico donde se hacen transacciones que evitan el pago a la economía que le sustenta en este país.

   El edificio estará cuidado con la dignidad de quien se cree útil para cualquier tipo de acción dentro de una sociedad que le acogió. Las máquinas y los sujetos del interior de esa construcción debieran estar protegidos por un Estado que tiene ciudadanos.  En las cadenas de mando, sin embargo, se parasitaron quienes quieren ser recompensados por haber entregado a los mercados todo el funcionamiento de un Estado.

  El paseante Zola desbroza un habitación para dejar a la luz las pasiones, los sustos y las necesidades de sus habitantes. Junto a él, puede ir Isabel Serra para sentir los infiernos a los que arrojan a una persona con parálisis que va a ser arrojada a los primeros frios del otoño. Funcionarios creen hacer nación cuando ejecutan ese deshaucio por la petición de un banco que pidió ser salvado cuando quiso ser Rey y como analiza Noam Chomsky, sólo se quedó en una de esas grandes empresas marxistas que siempre recurren al Estado. El autor ha quedado para la posterioridad, la militante de Podemos, pese a la condena, ha sido reconocida como una persona que luchó por la dignidad por alguna de aquellas calles de Paris. De los jueces, de aquellos que no presentan más que las pruebas de su palabra, que fue embestida de poder por quienes necesitan guardianes para protegerles de sus tropelias, no sabríamos su nombre y si alguna vez saliera escrita en la placa de una "rue", sus herederos ante cualquier insinuación intentarían borrar sus miserias, pero no el lugar de honor de esa paredón frío, duro, deshumanizado.

  En una sala, alguien tiene que explicar que está en el mismo barco. Existen viajes por alta mar, que para un marinero solitario puede ser el paraiso, aunque las olas le desafien en sus habilidades y los vientos deban ser reducidos con velas recogidas.

 Llegado el momento, los silencios crean nieblas que como hace años, pueden dejar parado a un portero de fútbol que no se entera que el partido ha sido suspendido hace 17 minutos o a alguien que se expuso, los tsunamis le dejaren islas deshabitadas, donde vago con pasos circulares.

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y