lunes, septiembre 30, 2019

Encuentros las fases de Guillem. Ya llego CTXT

No me leas, porque es una imitación de tus cuantiosos puntos que en noches, ya agotadas, se me hacen Puy;

¿Sigues?

vale pero luego no me mires mal

1. Cumplo años, fuera de la pizarra del motorista busca humos; en su ciudad, maestros y profes buscamos soluciones para una educación pública de calidad.

2. Nos debemos cuidar de no caminar por miles de sendas que llevan al claro donde se ven las dos torres humeantes por su agotada lucha para controlar la radiación. Nos agotamos para conseguir los mismos objetivos, que ya estaban siendo luchados por los sindicatos, que limitados, quizás limitantes, ya estaban siguiendo con abogados específicos: Ratios, dieciocho horas, son pequeños garbanzos que el trilero esconde en los pliegues

3. Se activan los enemigos de la pública, cuando de verdad tocas sus estructuras. La ILA, que perseguía que en una educación pública de calidad se pudieran incluir algunos alumnos con necesidades educativas especiales, sin cerrar centros muy específicos, fue convertidas por esos lindos olorosos señores del punto dos, en, horror, educación pública persigue cerrar, sin misericordia esos necesarios centros. ¿Altavoces? todos nuestros medios, a nuestro servicio, que para eso lo paga el contribuyente (rabia de ironía, cuando no se puede con su desvergüenza)

4. Cualquier político, en estos próximos días, me dirá, quiero un futuro para mi patria, tras las elecciones sólo sera la de ellos y sus intereses pero no perdamos el hilo, donde se desarrolle una Educación de Calidad para todos mis ciudadanos (nos poseen, pero nada bíblicos). Claro tu te sientas a comer, después de calentarte el contenido de la tartera y te atragantas, porque algunos te dicen, estúpendos, únicos, y para eso daremos libertad de elección de centros. ¿Por qué? no habían dicho que querían lo mejor para todos..

5.- La otra opción es decir, vamos a por todo: el daño son los privados que reciben dinero público o incluso, vamos más allá. El Estado, la patria, España, nuestra gloriosa España cierra esos colegios que buscan dar una serie de privilegios; no, mejor enseñanza, no, que ya lo sabemos; mejores profesores, no, que ya lo sabemos. Si instalaciones que vienen de privilegios anteriores; si el menor número de alumnos disruptivos. Se rebelan nuestros votantes, volvamos al punto 0, ¿quien se atreve con los comerciantes de la enseñanza? desde luego no, quien depende de sus pulcros votos.

6. Me agoto Guillem, hoy me ganas, menos puntos, menos triples, menos rebotes. Aunque el más grande será que después de tres o cuatro años no consiga renovar con CTXT, por quitame de ahí, esos números. ¡Máldito plástico!

7. Vaya artículo, es que no me quiero ir me has sacado tanta ventaja, el último que he leido "la memoria de Annual: una gloria incierta. Estoy seguro que llega, por ejemplo, la máxima autoridad del estado, la lee como si fuera de Picasso y si tiene un horizonte, lo emprende callado y se deja de "merdes" y "compis". Pero claro, ¿quien ha llegado a este punto?, pues nadie, estoy jodio pijotero no nos va a amargar las fotos y sus photoshop

8. Lo dicho habla, con Alex, que preparé el Dobladillo, el libro, que mi cuenta, la bancaria, no la de mis manos que no pasan de diez, os atenderá

9. Ah y seguir así. Yo, con las vistas en el Alto Tajo, os rememoro y me conmemoro.

sábado, septiembre 28, 2019

Fases para nuestro propio encuentro

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Tomo de FESCIGU, la foto que nos pusó ayer, para concierzarnos sobre el único planeta que tenemos para amar, soñar, caminar, descubrirnos


Surge Pedro, loco, intransigente, habiendo roto todas las normas con las que nos han dicho que tenemos que comportarnos; no, no le acepto porque muestra todas las codicias con las que he montado mi propia forma de vivir.

Sólo la acepto a ella, a Marie Colvin, "la corresponsal", la mujer que se internó en los conflictos para describirnos lo que eran las personas sufriendo la violencia salvaje de quienes quieren mantener el poder, de quienes son utilizados, en su supervivencia, para extraer lo más negro que habita en nuestros corazones necesitados, arropados por dineros, ignorancia y credulidad en palabras sin paladar.
¡Cuantas ataduras para salir de nuestra zona de confort!. Ella lo hizo, amando, dudando, siendo acribillada, vilipendiada, exhausta, pero veía el ser humano, silenciado por la impudicia del martillo de los intereses ocultos de paises que defienden criminales, porque a la vez nuestra acepta los dones esparcidos de tanta injusticia.

Marie debieron ser ayer miles de personas, jóvenes, que soltaron las amarras del barco comodidad y que se enfrentan a los endiosados políticos y sus manejadores que les piden que retrasen medidas hasta que ellos mismos están en disposición de dominarlas para enriquecerse

Bolígrafo en una mano temblorosa por los impactos de tanta publicidad que nos ensalza en la misma medida que nos quiere hacer consumista, para sostener un modelo de sociedad marcado por los beneficio de las acciones para permitirnos viajar a la estela de nuestra huella ecológica que en nuestro destino se habrá embellecido con playas transparentes, cocos de daikiris, placer en nuestro harakiri, sonrisas de nativos agradecidos por darles un tapanecesidades, que les mantengan apocados ante la visión del destrozo en la naturaleza de sus antepasados para producir estampas dignas de postales a un euro.

Caciques con acceso a púlpitos mediáticos proclaman las irrelevancia de las evidencias, hasta que las preguntas, repreguntas, e insistencias en las realidades sucedidas, les hacen trastabillar pese a haber convertido sus apariciones en vodeviles dónde representar una papel, que a las personas de esta sociedad les ha servido hasta ahora, porque su honradez y el tiempo en el que les tienen anclados no les permiten más que ser voceros, muchas veces parcializados, por tantas corbatas y trajes confeccionados por telas de arañas de medias verdades. Nuestra señora Colvin, se mete ahora en esos avisperos dónde se siguen retrasando las medidas en las que nuestro amigo el Sol, si pueda compartir sus poderes para que no sigamos tirando de lo que fueron nuestros detritus naturales, que mejor están en el subsuelo, fósiles y petróleo.

¿Quién es ahora nuestro intrépido conductor, guía? Greta, Leonardo y tantas y tantos nombres con corazón y conocimiento se exponen ante la alimañas pagadas con colonias que engañan sus podredumbres para decirnos, decirme: José da pasos, viajaste buscando seres humanos, no tantos monumentos (¡qué bruto eres no ser capaz de adentrarte en museos, parlamentos, casas!) pero ahora contempla los tomates a los que cuidaste con descuido y te nacieron, las judias que exhausta te abrazan para darte besos de ternura; juega a la cartas con las personas que están cerca, para darte cuenta de lo poco atento y lo malo que eres jugando pero del aprecio que les tienes a estos seres que te conectan con el pasado.
Te montaste para descubrirte en inglés, rodeado de caras y dinero, pero siempre, siempre permanecerá el olor de bollos, que egoista saboreaste sólo, de aquella casa comprometida con la naturaleza, en aquella escalera, del tercer piso donde se cocinaba con ingredientes de corazón, naturaleza y cariño, expolvoreada de por vida por los ojos de aquella chica que besa la memoria

viernes, septiembre 27, 2019

Encuentros para la vida en cualquier fase

Nos creimos dioses porque alcanzabamos todo y si había alguna se encargaban los modernos Mongos de servirnoslo para hacernos sentir libres cuando en realidad nos esclavizaban a sus prácticas, que pretendíamos no ver.

Sociedad limpia porque sólo esos negreros devenidos en triunfadores emprendendores rascaban todas las podedumbres en las que viajabamos. Era difícil que les negaramos, pues en el fondo sabiamos nuestra dependencias.

Cuando ahora queríamos un mundo limpio, renovado para la vida; ellos nos mostraban nuestra pobreza de depender de sus coches, de sus botes que nos eliminaban los bichos que rompian nuestro equilibrio y de sus cajas mágicas que nos rejuvenecian.

Huelga por el Clima, empezando con ser feliz sin las ataduras de las comodidades que nos habíamos impuesto

miércoles, septiembre 25, 2019

Encuentros en depende que fase

Una mujer de armas tomar, ea, ea, ea atruena con su verborrea de ratrata ta para decir que si a ella la ofenden, ofenderán a toda la ralea; calma mi niña, ea, ea, ea no sea que lo único que quieras es amartillar para saciar tu sangre nerviosa que te repiquetea.

           - No hablas de un ser humano, que está encerrado con su esposa que se acurrucó hace tiempo en un redil de brumas, con respuestas inconexas

           - No te súlfuras por quien anda sólo en una ciudad que amó y ahora se le hace cuesta Montjuich una pequeña escalera y a veces, las manos que acuden a socorrerla se dirigen marcialmente a su billetera, sin darles apoyo, bastón y conversación de sus tiempos que vivieron, que son transmutados similares a los que nos esperan.

Sólo rodeada de sudor insano, de palabras de hormigón, de mirada de odio a los que habitan en tu ideal espacio pero se suenan los mocos con tus sinsentidos que no tienen más que estructuras sin corazón, te proclamas heroina de ratrata ta que siega vidas sanas diferentes a tus opáceas mentiras. Te proclamas reinona, torticera supremacista

        - Sumisa a las fabuladas empresas que dicen atender a los mayores, aunque estas vivan ibextadas en resultados y porciones que siempre calman a los que se sienten viajando en un clase superior, intentando no enterarse que abajo la acuática superficie es igual para todos, y está última anda agitada por todo lo que nos queremos recibir, sin por ello pagar

         - Postrata en falsete para alabar a un dios que tiene posesiones terrenales que se incrementan para ser dueños de voluntades, pero con pagos sólo, celestiales. Se evaden impuestos por alegar celebraciones cuando, en verdad lo único en lo que aconteces es que no paran de entrar dádivas, cobros con intereses y especulaciones en terrenos que reclamaría la condición humana para su dignidad, pero tu la manteas

Hojas, antenas, cámaras te dan baza porque siempre cuidaron que el miedo se engrandeciera aunque tu sólo viajarás en una caduca calabaza. Translúcida picadora con tus razones en bandolera de ratrata ta que creyéndote enviada, sólo encabezas manadas de babas sanguinarias. Vives en huecas palabras, cabezas y miradas, ni tan siquiera

          - Hablaste de las leyes de dependencia a cumplir, a cubrir, para que los acompañantes complementen su vida dedicada a la otra persona, con la atención a si mismo que las haga sentirse acompañadas en una sociedad que privilegio la idea del individuo para así poder dominar mejor

          - (ni tan siquiera) observas los seres que están atados a enfermedades, años y lesiones, si no es más que para atarlos a las concesionarias que os alaban, vuestros buitres que acuden tras haberos atragantado de codicia. No amas a una sociedad que necesita mirar a sus mayores porque de ellos recibieron su presente y con ellos deben haber aprendido lo que se ofrece para el futuro.

No, no es a tí, inyectada en odios patrios, sin seres humanos, a la que dirijo mis palabras hilvanadas en prisas, son a las personas, con nuestras discrepancias, con las que comparto mis esperanzas que a tus ratrata ta, podamos ofrecernos encuentros fuera de extremismos y alucinaciones.

Dependencias que nos agrandan como seres humanos, que miramos y atendemos al otro, porque entendemos el crecimiento de la sociedad en números de atenciones y comprensiones

martes, septiembre 24, 2019

Encuentros en esta fase

            Algunos dicen que el ser humano es el centro del universo. A cada uno le han ensalzado porque son seres únicos e irrepetibles, por lo tanto tienen que estar orgullosos de si mismo y luchar por ser ellos mismos, los dueños de su vida y ahí están, estamos, cada uno en su torre, cada uno encerrado en su círculo de dominio, mas eso sí, sin poder salir de él. De hecho, están donde sus aduladores habían querido situarles, en medio de cercas que cada uno se ha encargado de alzar y por lo tanto de la que no pueden salir. Les elevaron a los cielos del egoismo, sin decirles que allí estarían estabulados con celdas individuales, desde donde allí mirarían, se arrodillarían ante los nuevos sacerdotes del poder económico, estos que se unían para subyugar.


            ¿Sería Greta?, ¿sería yo mismo?, a alguien oiríamos que llevaba siglos esperando ser oído, aquellos que habían descubierto que el ser humano es más fuerte cuando se une a otros seres humanos para desnudar las desvergüenzas de esos primeros que nos adulan para encadenarnos como los Mongos que buscaban las luchas estúpidas en nuestros reyes interiores, con reinos en el aire y coronas de piedra granítica.

            Se habían cansado de repetir que la libertad de elección de centro, era de estos últimos que ponían las trabas suficientes para que sólo entrarán en sus establos, los caballos de puro pago, no otro y que hoy, no más tarde, como el partido laborista inglés

Abogaban por tener sólo colegios públicos, con profesores que habían pasado diferentes pruebas y por tanto tenían su independencia de directores mercantilistas. Principalmente la diferencia sería que buscarían la mejor educación para todos, no para crear élites que ya se diferenciarán desde estos lugares que dejarían de ser criaderos parcelados donde ir marcando los níveles que pudieran alcanzar cada uno de ellos.

     ¿Había algún partido, el próximo 10 de Noviembre, que sería capaz de comprometerse a ello?. ¿Tenían algún cálculo marrullero que al final proclamará la imposibilidad de alcanzarlo?

No había tiempo para llegar a ello, sólo mentiras y trucos de magía para hacer aparecer a mercenarios con objetivos marcados de crear castas, como los luchadores de una libertad, que efectivamente era sólo la suya y quienes, teniendo dinero, se sometían a ella

domingo, septiembre 08, 2019

Cádiz

Eres un bestia, dices, soliviantado
no tomas ya la leche que te preparo
y, sin embargo,  a José, Antonio, pepillo, toño
se les revienta el pecho de como la traga

No me digan, señores, que no es pa' quererlo
si en el envase, requetepintado, sustancias
ya, mas sus labios no encuentran nada
a su ansia conscupiscente que soñaba mamas 


Danos tu cuenta, yo soy el de la Pinta, Santa María
y la Niña, gloriosos encantos, enchanté, proclaman

A ti, satisfechos tus ojos vidriosos
tus oidos inflamados, que no infectados
te acuestas sobre la tabla erizada
si a la dependencia, ellos la cantan: "depende"

Calabazas ausentes, sus jugos en tacitas
sus texturas, galanaduras por descubrir
sus formas curvas, me llamen al agarre
crecen tus ramas inexploradas en playas
y allí, historias se mezclan, no tienen fin

Invierno para sólo ser investido de olas
para descubrirte marinero de sueños
que construye una barca, hoy quieres
alada


sábado, septiembre 07, 2019

Allí estaba Juan Martínez, por el maestro Chaves Nogales

Intensidad si te sientas en una terraza enfrente al inmenso mar y se te hacen realidad los mundos que nos describe Chaves Nogales, en su libro "el maestro Juan Martínez estuvo allí".

Personaje inverosimil en un mundo que le tuvo sitiado durante seis años para ser testigo en visceras y neuronas de la caida de un mundo saciado de realidades para élites egoistas y uno nuevo insertado de espadas que pudren las entrañas para una realidad, edificada en castillos de palabras convertidas en buñuelos de egoismos al arañar los hambres de las carencias descomunales cuando crece el resquemor por la ausencia de respeto a los frutos del sudor.
Besos de ceniza para sajar una esperanza
Taconeo para el rico acalla al deshumanizado
cuchillos en el pecho para el niño cadavérico
exhausta en muestra, se muere sin corazón,
no alimentar a sus entrañas, asesina su mente
¿qué fue de una liberación si entregó al bárbaro
mecanismos de control y tortura?.
Protegerte del quinta columnismo te asalvaja
te justifica, pero la costra mata la sociedad

Brenda, "en lugar de nada"

Cine y cena a cargo de Contrapicado Film, con Adela Burgos en el Rincón Lento. Miércoles, 4 de Septiembre 2019
Busca Brenda los momentos previos que vistieron a sus progenitores para una vida que le ha sido incomprensible. Finales de los años setenta y los ochenta que para una juventud no parecía tener horizontes. Su vida era el infinito y sin embargo, vivieron los setenta y los ochenta golpeados por la introducción de la heroina en la sociedad. Madres, padres que ante el amor, ante la vida se engancharon a las apariencias. Allí, se frustaron vidas, familias que vivieron enmudecidas los avatares de su existencia. Callaron y ayudaron para que el decorado de los bellos momentos familiares se mantuvieron a pesar de que la carcoma insaciable de los polvos nocivos se hiciera una bola de derrumbre que actuó rápida y eficaz en la destrucción de los cimientos puestos para una vida compartida.

Se fue el amigo futbolista que emprendió un viaje a la noche infinita, que nos llamaba a todas personas, prometiendo que no acabaría, cada una de ellas. Se fue, ajeno a aquel mundo, cuando las sirenas de una liberación a unos días de mili, fueron más fuertes que las ataduras necesarias para una prudente travesia que no encontraron marineros que las amarrarán.

Brenda, Carmen, seres que recibieron las consecuencias de esos embates mortales; una, como hija, guiada por el cariño de quienes la acogieron para parar las replicas de un terremoto que puede no haber terminado todavia; otra, Carmen, como madre que fue sumergida en un líquido que la dejaba respirar, sólo por momentos, en un hundimiento de años que sólo ella, aún rodeada de amor, sintió al ser privada de la ternura con la que la rodeaba su hijo.

Proyecciones sin trípode, sin guías, con una mano firme en sus propósitos pero que se deshace como un azucarillo, cuando intuye los infiernos en los que circularon aquellos seres que sólo tenían la vida y esta se la confiaron a ilusiones en forma de bolsitas que les liberaban de incertidumbres, miedos, aproximaciones a vacios, intentos comprender a los seres amados que no habían calculado, la profundidad de los abismos en los que entraban.

Brenda Boyer suelta amarras con su cámara para un mediometraje, quizás no sanador pero necesario para sentirse ella, creciendo

jueves, septiembre 05, 2019

Joe, Peter's field y las batallas pérdidas

Joe en el medio del caos ha perdido la razón. Alrededor de él pasan las monturas hacia un lado, hacia otro, no sabe hacia donde ir, toca la corneta sin rumbo. En el medio de las turbulencias de principios del siglo XIX, en una sociedad que se está industrializando, que premia al ganador y deja en el olvido a quienes la sustentan. Joe escucha, busca razones para entender el nuevo mundo, para tener ilusiones en su colectivo que también es patria, que crea tejido para sustentar una sociedad. Empobrecidos, porque ya no son necesarios, porque a los millonarios, se les premia con más obsceno dinero en cantidad, mientras ellos vagan, pensando que fueron utiles fuera y en su patria, lo serán más.

Desde la balconada, asisten deshumanizados, los que utilizan las pomposas palabras: patria, dios, bandera; unos poderosos, otros arribistas; unos adinerados, otros mendicantes en sus mesas que se pavonean siendo nada. Desde las alturas, unos endiosados, por tanto, impólutos; otros, melifluos pero aceptando la violencia, para no salir de su status, mandan impasibles, a hordas embrutecidas para mantener su orden. Unos son billys que muerden por el placer de la violencia ejercida con los tuls de los trapos al viento, sanadores; otros son fieles cumplidores de unas leyes creadas desde unas bancadas, tomadas por ratas; algunos, levantándose de su montura, observan como los ejecutores, cegados, toman por enemigos, a su propia casaca; les llaman, les exhortan a ser personas pero se envilecieron cuando olvidaron servir al ser humano, para ser siervos de los poderosos que les hipnotizan con sangre. Peterloo es el desastre tras la victoria. Las élites beneficiadas por guerras exteriores, ganan la batalla que tienen contra sus conciudadanos que piensan, pero cae de rodillas la creación de una sociedad más equitativa, más humana.

Y a lo lejos, muy lejos, el sinsentido de un reinado. Los ojos pérdidos de un joven aterrados por tantas violencias, ante los ojos acuosos de yoguis que compadrean en carrozas, calabazas por pudrirse

martes, septiembre 03, 2019

Consideraciones veraniegas, previas a mi lectura de "los amnésicos", Geraldine Schwarz

Leo la entrevista con Geraldine de este fin de semana en El Pais; su libro es una búsqueda del pasado de sus abuelos y abuelas. Tengo la necesidad de leerlo, aunque antes, el reportaje me ha dado unas claves sobre mis vivencias actuales.
Empieza una noche, en  una terraza y debatiendo con personas que empezarán el día siguiente, pidiéndome datos de lo que estamos hablando en estas horas. En un momento determinado, existe el silencio en otro ser que merodea por allí, se incorporará dos días después, con unos mantras: Venezuela, Chaves, Pablo Iglesia-chale y entonces, sabes que es imposible seguir, porque a cada idea proyectada, adquirida en la famosa diosa televisión, le corresponde una contrarréplica que el primer interlocutor sabía pero que esconde en su  cuarto oscuro, como castigada, como que se vive mejor con lo expulsado por algunas de las voces guías que dominan el espacio audiovisual.

Y se te hace difícil todo, porque al final de la noche comprenderás que el guion lo ponen siempre ellos; que no son capaces de ver todo el daño que están admitiendo a una sociedad. Y te dan ganas de desnudarte y ponerle a su enemigo, el traje de las múltiples corrupciones que han admitido a sus votados. No podrían aguantarlo, creo que por su actitud, ante lo sin nada sucedido, ante trajes de reyes magos, ante magdalenas para los manteros  sin futuro, ahora me lapidarían o seguro, que admitirían que fuera asesinado, sólo por plantearles una hipótesis que nunca ha sido: su enemigo ha destrozado su amado país, bandera de amor, en sus odios.
Sin embargo, ¿dónde esconden la cabeza, como avestruces? ellos, con sus votos, han hecho posible que verdaderos ladrones profesionales, de cuello blanco, imagen impoluta y mirada clara al flamear, hayan estado saqueando los recursos de una sociedad para dárselos a sus apoyos económicos, mediáticos, religiosos, y si, entonces reconocemos a esos amnésicos, esos seres límpidos, inocentes, no interesados en política pero que llevan a sus hijos-as a la concertada porque adoran la libertad de elección de centros, una mentira más en la que viven porque no existe igualdad, porque los recursos estatales recibidos han sido detraídos de una escuela pública, que debiera ser excelente desde la igualdad de oportunidades.
Somos nosotros, ¿por qué no yo? quienes "ande yo caliente y ríase la gente" seguimos sin comprender como la aceptación de ser gobernados por un partido delincuente, que ha cogido su cuchillo en forma de leyes mal dictadas, que tardíamente son modificadas, va produciendo víctimas caídas en los suelos, con lágrimas de impotencia y desesperanzas, que, a veces, mínimamente, se levantan ciegas, tambaleantes para luchar por la supervivencia que les ha negado tanta codicia, tanto odio al pobre y que ante cualquier reacción contundente de estas personas outsiders; ellos, los maquillados por las maquinarias de la irrealidad, se ofrecen como garantes de una sociedad, que han vejado, que han destruido.
Y en tu cabeza, esa noche, esa petición de datos te estalla porque si tanto les interesa lo que les rodea, quizás tienen que empezar a interpretar su propia realidad, y si en el espacio donde viven pueden realizar una vida, que siempre estará limitada por la convivencia de tantas y tantas personas diversas y que por desgracia desde arriba se les enfrenta, no pueden ir haciendo un panegírico de una realidad mediatizada pero no sufrida, en general.
Existió y existe esa sociedad que relata Geraldine, hoy, si no más tarde, me compraré su libro, veré sus indagaciones, muchas veces dolorosas, mas curativas para conocerse, para saber que nuestras indiferencias ante los poderosos que nos reclaman-mediatizan nuestro voto, ya esclavo; nuestras soledades en luchas que nos han inflamado para que sean individuales, y se convierten en postraciones de aceptación de su salvaguarda, son escalones que siempre sube el personaje corrupto de Brecht para obtener su único interés: la codicia con el poder

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y