Todo preparado, un atrezzo de lo más bello; el disfraz atrevido y un baile, repetido hasta la saciedad, al son del Kalinka de mi hermano; su saxofón no estaba ajustado y joder, cuando se le iba algún grave, a mí en el calentamiento, me sacaba de quicio.
Mi narración iba detrás de un bombero, y claro, yo confiado, aquí no se quema nada, la manguera no se la va a pisar un ingeniero, Luisa acude rauda y yo estiro.
Se retrasa, paro, caliento y vuelvo a estirar, me agacho; dada mi provecta edad, con unas ciertas limitaciones.
El saxofón hace los primeros acordes, me tengo que tirar de 1 y 21 centímetros y estoy al borde.
- Que se ha perdido una parte de la narración de bombero.
Suena On fire, me imagino que será para estimular su búsqueda. Dos minutos, tres y once segundos, me vuelvo para atrás.
Bien, el hombre se encuentra y continúa con su narración, bueno un poco más, ya va por catorce minutos.
Me abrigo, Dulce lanza un beso, se lo devuelvo; ella sonríe pero dice que no, que es para el de detrás, me vuelvo, ¡mi hermano! hace la señal de haberlo cogido, ponérselo en los labios, excitarse, la madre que le pario, va y lo reenvía con una suavidad que encabritaría a cualquiera.
¡Ha aparecido la parte pérdida de la narración del bombero!
¡Granada! grito y Euse, se pone a tocarla en el saxofón, A mi, me parece endiablada, la he oído multitud de veces y no consigue cogerla el ritmo.
Espera, me dice el Casanova, coge el ritmo de marcha de El puente sobre el río Kwai
Empiezo, hostias, ¡qué bueno! a ver si va a ser verdad que si se puede
Tropiezo en pleno alboroto, empujo a mí hermano, el saxofón sale por los aires. Grita, me revuelvo y lo amortiguo y para su caída por un hueco con boca de comerse la tierra.
Llora, me dice: "por favor, no te vayas a Navarra"
No puedo, por mucho que me ofrezca la trompeta y un curso completo, que creo que primero debiera ser unos pulmones.
La pruebo, me arde los pulmones, la boca se contorsiona y Pepa vale al ritmo del pasodoble, saca a Feliciano que no lo andaba mucho, hasta este momento. Más que bailar, de la emoción da botes y ahí la tienes a la buena de Pepa, guiado por un nuevo Groucho. Yo pensaba que ya había visto todo, pero la capacidad de sorpresa, me cuenta Juana es
Ob la di Ob la da y claro esto es Beatles y yo saco a bailar a la apuntadora. Chico que se queda mirando también detrás mío,
¡será posible!, así que salgo de mi ensimismamiento
El cuento ¡eh tú! entras o no
Por supuesto, no tenía pensado entrar corriendo pero Ob la di ob la da es la caña y Lennon, siempre está ahí, así que ni Terra de Montagne, ni Tico Tico, cojo la escalera y bajo ese metro y veintiún; mi hermano empieza el Mambo número 5
Y Leo se queda mirando el saxofón de mi flipado hermano.
Me señala como preguntando y yo le digo
Engañó a los diablos
Dentro de menos de un mes, lo mismo todas estas canciones tienen dueño.
Desde hoy, las abrazamos, por si nos quieren hacer compañía,
Ammerland esa es la palabra mágica. Ammerland, la pronunció y se apaga la luz y
si descanso, todo va llegando.