Kae Tempest derrama una y otra vez su poesía, para conectarnos con sus realidades.
Sabemos que la deberemos escuchar y sentir; por ahora, de un forma hipnótica, la ponemos para que derrame sus ritmos, en las que nos buscamos para la música.
De CTXT tenemos buenos recuerdos y nos acompaño la extrañeza cuando Soledad Gallego Díaz entró a formar parte de esta revista digital.
Aunque ayer en el Rincón le sujetará la pantalla a un fotógrafo de El País, este periódico se acabó hace mucho años. Igual que fue buscado hasta en los Rincones más recónditos de Europa. Ahora existe una indiferencia grandísima, sobre lo que me puede aportar. Esta semana el equipo de La Base desgranaba de una manera muy profesional todo el origen de este periódico de referencia. Es mucho más prosaico que la poesía que se metió de por medio. Antes del 75 fue supervisada su fundación por Manuel Fraga y por ahí, estuvo Carlos Mendo que se le podía querer un poco por su bonhomía, pero era derecha dura, quizás no desquiciada como la de la "Hundida" de Hernán Cortés o el amoral gallego, puro veneno para construcción de una sociedad con algo de equilibrio.
Volvemos a Soledad, su apoyo a quienes fueron expulsados y vejados cuando Soraya "piernas cruzadas" Saenz de Santamaría, Antonio Caño y otro degradaron a fanzine al periódico. Soledad tenía empatía y Miguel Mora en sus elogios de estos días, tras el fallecimiento de ella, lo ha alabado y puesto en valor.
Para su lectura, CTXT tiene el problema que tienen hoy en días los libros y otras lecturas de intensidad, se ha eliminado esa capacidad y no es fácil recuperarla.
Es una delicia que existan esos periodistas que se han reinventado y de lo que hemos podido leer, en demasía, poco, es de agradecer su honestidad y compromiso y se le ha devuelto. En algún momento con exageración.
Es difícil que la Sexta pueda recuperar ese sambenito de personas de izquierdas. Quienes les siguieron pudieron comprobar la miseria moral de Antonio García Ferreras y su mujer, Ana Pastor.
Tu no consigues que una posición crítica ante la vida, como puede ser una votante de izquierdas vuelva a confiarles, ni el bocadillo del recreo, aunque hayan atraído a Aimar Bretos y, sobre todo, lo más sangrante es a Marc Giró. Muy estimado cuando estaba en la 1, pero a esa gran persona, no se la ve en la Sexta porque el veneno que tiene está cadena se inocula a la vida misma y eso con personas críticas no lo consigue, por muchos Vallines, PeD2 y otras monsergas con las que se hagan un traje trans.
Cuando la abyección se expande, podrá venderse mucho glamour; podrán tener a verdaderos "fanáticos" de un club, pero como decía Maquiavelo, cuando creas monstruos, estos se terminan devorando entre ellos.
Ay Florentino, esos abrazos paternos y esas puñaladas a quien cambiar la dinámica de un club cainita.
Tempestades sin fin, para un mundo de apariencias