sábado, agosto 22, 2026

Árbol, abrazo, latido y caricias

  Hoy, un árbol ha dado sombra y paciencia a la búsqueda de los sonidos.

  Era en Montjuic, el refugio para las búsquedas de intervalos, acordes, menores, mayores,  disminuidos. 

  Salían brotando de los pinos armaduras y te preguntaban a que no sabes que tonalidad doy, tampoco si soy mayor o menor. 

  Abrazaba el saxofón y me empeñaba en seguir tropezando y él,  me miraba irónico. 

  Ibas mal en la carrera y ahora, golpeas instrumentos y no era condescendiente, como su compinche, Manolo. 

  No me importa, sé que siempre me abrazan.

  El árbol me daba refugio y yo le devolvía encuentros. 

   No le he dicho que en mi cuidad,  Guadalajara a los árboles,  les quieren cortar, para humanizar,  añaden. 

   Se ha enterado, a los de la Zorra, nos identifican a lo lejos. 

    He querido cambiar de tono y he puesto, la voz de corazón de Glen cantando a su hijo, Christy, o tal vez a nuestra intrepida Irati. 

    No lo han permitido. 121 árboles talados en tu ciudad. Te he ofrecido uno y 

  ¿Tan mal te ha ido?, ni las moscas te han vencido.

   Has escuchado Chamaleon, tocaste Moon River y te acordaste de quien te llevaron a ser intrépido, aquellas Silvia, Aslhey, Alfonso, Claudia, te lanzaron a las aguas de la musica y hasta ahora, a veces, por la Durance, otras por el Tajo, por días por el Güil, indomable o el Ourika. 

  Siempre árboles, sin necesitar esos aires acondicionados que desde miles de casas y comercios, como los bots, proclamaban, pio, pio que yo no he sido, con lo del cambio político o climático. 

    Al Llobregat le han hecho un paseo,  pero no lo han colonizado con parques en zonas inundables. 

  ¿Será por eso que en deporte de base, popular, es otro mundo?

    Proyectos de pretensiones brillantes, grandiosos para consumir, para tapiar, para arrancar árboles cargados de abrazos. Son, por lo general, callados,  aunque con viento,  se junta Coltrane, Davis y Parker y te imaginas coger los ritmos, pero al vuelo, con el riesgo de estrellarte, entonces te grita: " no lo pierdas, no lo pierdas", es Azahara, agárrate con fuerza,  cuéntalo y ¡dios! Es increíble la sensación. 

  Los árboles,  por eso, y tantas cosas, son maestros, además de madre. 

   Ahí arriba, quienes me han protegido, me han encargado de animar a los árboles amenazasos de mi ciudad.

    Cuando hay dinero, tenemos la lucha casi pérdida,  pero no abandonamos, aunque los mercenarios te den razones tan concienzudas como tramposas; pero como dice la canción,  nuestras razones,  son razones del alma, razones que nunca podremos olvidar, porque sus hojas nos acarician y besan, cantaba, más o menos, a capella como el árbol,  aquella Bebe, y tenemos en nuestras oraciones paganas conciencia de sus cuidados.

   Árbol, constructor de ciudades humanas.

viernes, agosto 21, 2026

Velas, vientos y Bm7

 Estaría esperando el autobús,  pero leía a Lorena Salazar y la guagua se escabulló como uno de aquellos niños que viajaban en el bote, por la ciénaga,  nada menos. No es difícil salir de una, así que atravesarla llamaría la atención a cualquier Ulysses. 

 A Petro, ya calmado de su pasada actividad, le invadian todos los habitantes de aquel lugar; era en sus sueños; algunas veces, se los cruzaba por la acera, en el lado derecho según acudes al viento.  

  Sabía que era una atracción natural, igual que la niña en su trayecto a la compra de medicinas, es capaz de olvidarse del motivo de su viaje y actuar como la pequeña que es. Luciano, vecino de Petro, admira el viento porque cree que le sacará de la pesadez de los días, a los que anda clavado y mártir. 

  El viento, eólo, un dios promete romper las ataduras y volar a los ideales.

  Petro, que ha visto algunas de las grandes  hostias en su colonia, la de Mari Tere de vértigo,  les ofrece velas, con la única condición que tienen que aprender a rizarlas cuando el viento de las certezas, amenazan en huracán. Lo cotidiano le gana a la mayoría de sus convecinos.

   Oyen granjas y se les va la mente a su pueblo. Nadie de nuestra época estaría capacitado para saber que con bots, pueden inundar tus cielos hasta creer que las estrellas, todas, son las que te guían al pesebre de la verdad, cada una. 

  De esta manera, crees volar sobre las aguas, te crees ingrávido. 

   Cada uno de los que quieres escuchar te dice una verdad más absoluta.

   No rizas la vela mayor; esta se rasga, el barco frena de repente,  la proa clava en un picado perfecto, te hundes,  sin remisión. Miras de frente el fondo marino y aún te crees a quien te miente. 

   ¿Por qué?

  Te enseñaron a odiar al diferente. A quien te avisa de las marejadas, a quien te habló de los rizos. A mí,  puto calvo.

   En tus razonamientos estaba que como iban a tener un chalet. 

  Eso invalidaba,  que le amenazarán de muerte,  que le rodearan su lugar de descanso, que era el de sus hijas. 

  Sucede en pueblos, gente sin responsabilidad en los daños ajenos, acosando por no se sabe que tradición. 

   Nos les valió que les diera un timón y les enseñará a navegar a través, en ceñida, ni a descubrir como estaba el agua, sus olas y mareas.

   Se crearon un imaginario para ya no creer, pongamos a Irene Montero.

  Sucede de aquellas hipotecas; por el contrario llegaron las comisiones y no sabe porque bueno, si los múltiples vientos, se vieron defendiendo a gente con casa en el centro de Madrid, de millonadas varias y de ninguna claridad.

    Si en Tarifa, dicen que se vuelven locos con el viento, los lugareños 

     Parece como si nos hubiéramos hecho,  todos habitantes.

     O, al menos, los Cerimedo y el nuevo amigui del rey, ponen en juego tantos bots, como la grandeza de sus mentiras y si, Petro la dureza de los golpes que se reciben, son terribles, descorazonador. 

  Países asesiados por piratas criminales que someten un país a su control. 

  Sus muñecos, en una tragedia gigantesca se dedican a repartir balones y arrodillarse, les han dicho que las religiones a su pueblo les hace confiar en el destino y no actuar. 

  Algunos días, los canallas reúnen a sus carneros. Les dieron en el clavo con lo de anormales; se rodean de lechazo y se ciegan. Quieren hablar de España y eructan; esos días,  algunos rizaron sus velas y les adventan sus gases.

   Navegar días,  se aprende si se quiere

jueves, agosto 20, 2026

Saludadios

  Entra Luz y confirma que esto se apaga. Nada que añadir, no había calculado que poseer es tener obligaciones.

Algunas se suplen como por inercia, o eso crees. Votas porque da igual uno que otro. Te lo repite Manuela, pero nada resulta que se organiza un fuego. Y vas a fotos, y claro, un ganadero puede ser de derechas pero resulta que a los Montes los has olvidado y a las corridas, las de toros también,  las has dedicado toda tu atención y Félix,  que se puede llamar así el ganadero, te dices que que hostias le dices de capas y dioses.

   El argumentario y cursos de hablar sin decir nada los has seguido a pie juntillas, pero estos no son periodistas ni panfleteros y sales diciendo

   ¡Coño si esto es la realidad!

  Un dia te ves incomunicado y las voces antiguas no las reconoces.

  En la plaza de les Dones del 36, la nena sigue firme con su poesia, aquella en una icónica foto con su fusil y amamos los viajes por los que nos enseñan a encontrarnos.

  Las ninfas en el Tajo,  también tejen sus actos para hacernos trajes nuevos, de un día.  Estrenos donde sembramos hacernos

miércoles, agosto 19, 2026

Afortunado acorde

 Pepe!, ¡Pepe!; no, no era él pero al lado estaba Beatrice. Ha amanecido en A Mayor, un lío porque G, en su soberbía se queda disminuido y no sabemos como, pero acude Rosa, con un vestido negro, escotes y un pelo negro. 

  Saca su cámara y luego nos enseñará el resultado de lo que percibe su mente. Es la belleza la que la busca. 

 La contempló y la guardo para cuando el riesgo visite lo obvio y le ponga ante el acantalidado donde el borde es el caballo donde monta.

 ¿Te imaginas un cuarto grado Eb al que le subas hasta el cielo con el columpio del segundo al que disminuyes quizás para bajar hasta quebrar la belleza que nos proponen?

Podrías ser la poza escondida a la que tienes que buscar, soltándote de la mano de los hechos repetidos que se mueven sin corazón.

  Sientes miedo, pánico ¡y lo sabes!, estos dias darlos, han hecho bien.

 Aunque cuando ibas por el aire maldecias y te contestaban, 

    ¡hostias tira para adelante!

 Hecho y si, aquellos tiempos.

  ¡Beatrice give me the hell!

  Ella recoge su equipaje y parte al infinito; no he llegado al tiempo.

     La luna crece y promete acoger las realidades. No existe el olor sin haberlo mamado. En el CCCB hacen ensayos.  En la mente se caincelaron durante años. Tantos años sin viento para borrarlo

  Si a cambio cogiera un tercer grado y le subiéramos medio tono a D, asi como quien no tiene la culpa de ningun hundimiento, podríamos encontrar alguna leve caricia.

martes, agosto 18, 2026

Una amenaza y la mirada

  Cuando ya deciden lo que harán; creen que es la mejor manera de silenciarle.

 De hecho, calculan que uno de ellos irá jactándose de lo hecho. Por los bares, los lugares de la aquiescencia

  Su mujer entrará  en la carnicería y tienda de ultramarinos engreída y sintiéndose única y sobre todo, impune o incluso la que podía impartir carnets de buenos y malos.

  Habrá un respeto reverencial hasta el punto que los propios familiares crearán una realidad alternativa para tapiar el horror ocurrido.

  La persona ha escrito, como a Jason le ha pasado ahora. El primero dibuja realidades con la paleta de sus palabras bailadas en las profundidades de lo onírico.  Al segundo, le han encontrado muerto en Cambridge,  era profesor. Desde cuentas bots le atacaron sin piedad,  durante veinte días. Le abrumaron, su alumnado le homenajea. Mundo bestia convertido en el paraíso de los zombies.

   No, no hay perdón,  comentan en el grupo, será llevado al amanecer. Veis aquellos olivos, aceituneros altivos los limpiaron, por ahi le llevaremos.

   Su fruto prensado impregna el pan para ofrecer al cielo de paladares donde asentar sus placeres de deseos profundos. 

 Lanzó sus rimas, preparaban sus fusiles ellos. Su mente abrazaba como las de ellos, silbaban  balas y odio.

  ¡Ay Federico, que orgullo que a tantos les abras los cielos donde lucen sus estrellas que les guian!

  Aquellos, con armas ejecutoras, sólo siguieron viviendo para cubrir sus necesidades animales. Rieron, celebraron cumpleaños como el aguila trae comida a sus polluelos. 

 La prevalencia de la obra de Lorca desnuda a aquellos canallas y a los que hoy le siguen intentando domesticar. Limpiar sus cuchillos de sangre con toallas de espinas 

    Nunca floreza en sus campos de odio.  Cuando lanzas la mirada desde un skate, con sus giros, encuentras las perspectivas de tantas hojas como en las que escriben los vientos

lunes, agosto 17, 2026

El ignorante

   Distingue al ignorante la arrogancia. Puede parecer muy calmado pero cuando llega el momento de tirar para adelante, se deja llevar por sus lejanos recuerdos, de haber pasado dos o tres veces por el lugar que quiere asentar fue una parcela de su propiedad. 

  Señala y asegura el mejor lugar por donde pasar sin haber dedicado ni varios minutos a estudiar ni un somero plano y menos uno con gran verosimilitud. En el momento oportuno mostrará rechazo y más tarde pavor porque no tiene ni puñetera idea de adonde se había metido. Tendrá que bajar las orejas ante quien si lo había hecho. 

   Al ignorante le da seguridad el que él mismo sea juez y parte en sus aconteceres diarios. Alguna vez algo de conciencia le fue a intentar que reflexionara, pero enseguida llegó otro momento de gran acierto por su parte y entonces se banalizó aquel matizado reconocimiento de falta de preparación para opinar.

   Acontece que quien conlleva el pesado fardo que arrastra el soberbio, incluso cuando la noche le ha llegado y sabe que a esas horas no sólo es por la falta de luz solar, sino de un buen riego sanguíneo a la mente. Aún en ese instante, de un pequeño detalle querrá hacer una tesis doctoral, de la que por supuesto, una matrícula de honor es lo menos que se merece. 

   Desorientado, también humillado, sólo una dulce voz le sacará de su ceguera neuronal y ante algun aspaviento demás,  le reclamará una compostura que parece perder con cierta periodicidad.

  El ignorante hará un último intento por mimetizarse en todos esos seres que han descubierto que un teclado le permiten ser participar en la entronización del canallismo que es de lo que se aprovechan los poderosos para que la ignorancia prepotente se expanda sin ningún rubor.

    En esa miasma, las grandes fortunas confunden a la reflexión y análisis de los hechos.

   No, este ignorante no tiene derecho a camuflarse y razonar sus descortesias. Tiene la obligación de hacerse participe de los viajes, de querer aprender de los que se informan y en último término, si no quiere cumplir con lo anterior y emprender una odisea,  de la que desde luego no es Ulysses, deberá respetar a quien si quiso tomar el timón y afrontar los riesgos que si le habían ido previniendo en sus estudios.

    Al ignorante, extirparle la soberbia, cuando enraizo en las entrañas es una tarea hérculea. Ya no tiene que mirar al lado para sentirse parte de una multitud.

  Tiene que mirar a la cara a quien le está ayudando y, no asegurar que no volverá a pasar, porque la soberbia es animal grandeza enciclopédica universal; si, por el contrario, asegurarle su agradecimiento y la toma de un barco para encontrar la Penélope tejiendo complicidades

domingo, agosto 16, 2026

Maravillas en A Mayor

  Entre nosotros, el Maravillas fue mítico.  Tuvimos míticos porteros. El más,  en un partido miras para tu portería y estaba subido en el larguero. No pasa en los videos que nos vacilan en Camerún. 

  Se luchó y se perdió con una facilidad digna de encomio.

  No nos planteamos fichajes millonarios, habiendo tenido a un mítico central de la tacha de Benito, y de la contundencia, también. 

  Hoy anda sonando Herbie Hancock y nos lo hemos trasladado al estado,  que se resumiría en escucha el ritmo, tómatelo en la dosis justa y ahora sí, mira a ver todas tonalidades (AMayor) con su armadura de tres sostenidos: F, C, G y te sorprender iniciando en un acorde de VI F#A, C#, E donde el fluctuante se mixta con las otras notas y de ahí sí,  a un I grado con A, C#, E, G# donde los dos sostenidos mezclan con A, notas de floreo, paso que es que se da a la memoria de Maravillas Lamberto que fue violada y asesinada por las tropas que la iglesia católica bendijo. 

  Delito querer acompañar a su padre a la cárcel.  Quizás una niña les haría ver a las suyas propia y le dejarían libre.

   No la tuvieron, sus familiares. Se quedó el terror que produjo la barbarie y se investiga en el propio interior para revivirla y celebrarla para la vida que arrebataron pero aquel suspiro de 14 años, se mantiene.

    El V grado con E, G#, B, D hace girar varios compases hacia aquel G en el que revivimos sus rayos

    El séptimo,  ufff, el séptimo nos mantiene en vilo G#, B, D, F# para no dejar que los relatos edulcorados de una dictadura borre la maldad

Y si, A, C#, E, G# nos calma para emprender viajes

  Abandonar el club Maravillas por correr los caminos fue uno de los tránsitos que se han tenido. 

   Correr se convirtió en una especie de oración pagana donde en una carrera te puedes sentir el más débil y en otra arrobarte con la belleza de una senda boscosa,  a la vez que me acompañan las niñas Maravillas y mis compañeros, aún en cunetas.

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y