Maruchi estaba abocada a salir en mi defensa. Ser un caballo no es nada fácil, donde la carne de burro está sobrevalorada. No me quería con ella, pero ser cuidador de Ernesto es lo que tiene.
Su "Ernesto" llegó al establo cuando me iba a jubilar.
Tan a tiempo, llegó un corcel, que lo era sólo porque su padre había sido una mula de tiro al servicio de la enseñanza privada.
El jovencito andaba ufano; primero su engendrador y luego sus amos le habian puesto también, en manos de especuladores.
Aunque corcel de planta impresionante, solo era un mandado, maldito para más señas. Hablaba de un cobro excesivo de pensiones y salarios, a cambio podía exhibirse en los establos más valorados, incluso aspiró a tomar alimento de calidad, sin especulacion.
Le fue un fracaso, se le reconoció y fue a llorar donde sus pagadores, estos andaban poniendo etiquetas de ecológico a lo que no tenía ni una lógica de natural.
Reconocer a los mercenarios es una necesidad y dejarles hechos una basura, un deber.
Si fuéramos capaces de comprender que los Wert no es una opción a contrastar con los no Wert; el objetivo nuestro es ser.
Las estrellas fugaces es lo que tiene que te arrastran por los dilemas y un dia te das cuenta que te pisaste un juanete y las pensiones y prefieres quejarte del primero, porque te daría vergüenza reconocer que ya te habían avisado que todo te lo quitarían en lo segundo.
A ver quien es el guapo que se dice me metí en la hormigonera y me dejaron emparedado.
¡No te da oportunidades la vida de echar la culpa, incluso al perro del hortelano!
Lo aprovechas y lo haces; al final claro te encuentras con un chorro y te enterneces, y solo le mandas a la mierda que es una forma fina de decir a paseo.
Recordando los paseos de los criminales, incluso después de haber ganado, y de poner a dios por testigo.
Que ya es darle al señorito un paseo de aupa.
Que te lo imaginas bondadoso y aguantar la falsedad y esas mandagas que se toman y echan, y lo soporta porque sería bueno.
Llega a ser justo, les mira y sentencia:
¡Que os parta un rayo!