Hepiranares
lunes, octubre 26, 2026
Eric y las furias a desvelar
domingo, octubre 25, 2026
Aprender a manejar furias
sábado, octubre 24, 2026
Conciertos del pueblo
Se acaba el día y Patti vuelve una y otra vez. La gente amó su himno y la provocan para que se lo reciten como una oración pagana.
Aquella chica dijo que eso era de extrema izquierda.
¡Que la gente tenga el poder!
Con los años puede que haya conseguido ser la introductora de datos para quienes se creen que por ser mercaderes de alto rango, pueden diseñar un universo feudal, con fosos de cocodrilos de dientes de conexiones.
Saldrá el Sol, aunque el tiempo se hace demasiado largo; la música, ahora supura tiempos, acordes, lecturas pérdidas, cientos de esfuerzos, que recorren las armonías de la noche.
Tu, sólo, compartirlo con gente ajena, sería estúpido buscarlo.
Ya les has dado tu tiempo y pagos.
¡Qué importa que haya un cierto desprecio en ellos!, hace cuatro años, la boca inmensa de las canciones amadas, se tragaba las notas que las sustentaban para caer en el vacío.
¡Eres tú! en un viaje a Allegra, un planeta en construcción.
Ahora al emprender el vuelo. Los segundos del universo se convierten en estrellas, esperando que los hagas su propia "Vía láctea".
Exigir La Entrada para la salida y de ahí, haberte encontrado con los tiempos, que si ya respetas, o casí, porque la cabeza siempre tiene otros mundos que aparecen de súbito, no supino.
Haber concluido que un Tenorio, puede tener su ritmo, más llevadero, en el encuentro o con la monja u otras más concupiscentes damas; y aunque te aparezcan los sudores, hasta ahora ha sido más fácil seguirlos que los desgarradores pasos, aún más lentos, que en la muerte de D. Juan te exasperan porque hace un tiempo se perdió la templanza para explorar la casi quietud.
No sabes si un cocidito madrileño, lo tendrás bien condimentado con todos los productos por comer y conseguirás, evitar que lo condimenten los policías nacionales con toda su ensalada de hostias. A veces, en vivo; otras veces, encapuchados, provocando una acritud que aún violenten más a las heridas que parecen provocarles esa violencia.
Surge una pregunta, que es necesaria y nadie parece querer hacerse; en muchos casos de forma premeditada
¿Como puede salir un bocaza, bocachancla, instigador de nadas, salir protegido por una maraña de guardaespaldas, que, a sus vez, proteger policías nacionales cuando ha ido a un lugar donde no ha pedido permiso?
Cada instante de hostias, casi hueso magullado, incluso por un funcionario armado, es una ofensa a un estado democrático.
Todo el mundo pasa por encima de este hecho, hasta que
Si, la Irene Montero,
a la que la derecha montaraz, llama cajera y la izquierda, con aspiraciones de yupis, la definen como la eterna enfadada, se le ocurre hacer una especie de pregunta que en realidad es.
¡Qué hostias está pasando!,
People have the power, para pedir que la educación se haga en condiciones de dignidad
- Un mercader no controle nuestros destinos
- Unos especuladores no nos jodan la vida para pagarles sus casas.
Claro que sí, niña, ahora ya mayor, People have the power, y lo pueden cantar con la dulzura de un juego de abrazos en Oviedo
Pero es decir
- Cómo te permites violar mis cuerpos, con tus golpes embrutecidos
- Cómo me llamas violento por acampar y no se lo llamas a los Jíménez Losantos mediáticos que reciben recursos públicos desde hace, demasiado años, para embarrar una convivencia e insultar, primero desde su púlpito y ahora desde su despreciable libertad, ejecutada como servicio al poderoso.
Claro que si
Los coros responden a Patti y
Nieves Concostrina te diría que somos, cada uno de nosotros, quienes te celebramos, no necesitamos los salones embadurnados de buenura con banderas, sin gente. Ni reyes o princesas que se limpien en tu bondad, sus abrazos a los seres más deleznables de la sociedad; fascistas servidores de amos.
Queremos saber
Las verdaderas historias de la Princesa de Éboli y tantos otros seres denostados para no ser
Educandos que más bien han sido sometidos a historias sin realidad.
Y si terminamos entre noblezas, traiciones y cerramos La Entrada, porque quienes mandan no saben contestar a quienes les piden empatía y no soberbía
viernes, octubre 23, 2026
Matices en power verde.
Tarzan se sube por las paredes, Rose Marie, acaba de ver como una avispa, puede estar silenciosa pero introduciendo veneno en otras. Heidi, se sale de clase para ver a Pedro. Clara se levanta, ha dejado la silla de ruedas. Marco imita a su mono Amedio. A Fátima sabe que le podrán velo y mientras rompe todas formas de respeto, Anatoly escapó por días de una guerra y no sabe si quedarse quieto o salir huyendo.
Andrea mira y sueña con ser estatua
Segunda fila: Leo, sueña ser Messi, con las patas de la silla de delante. Jessi, ve videos once horas al día. Jossue cree que la profe puede ser la reencarnación del diablo. Le ha hecho leer. Barbie cree que debe responder a cada palabra de un humano, varón. Encarna no sabe si está en Mostoles o en la empanadilla, lo pregunta a voces. Enrique se le sale el pavor de debajo de la mesa, creando expectación. Nicolás, como el más pequeño, tiene sueños de chistes de Jaimito. De Esme, sospechamos que tiene a ET, en el armario, va de sobresalto en sobresalto y de Juanjo, se espera que no aterrice hasta que termine la clase, para que no rompa de nuevo la pared. Y Bea, dulce, disfruta y alienta estos barros.
Andrea cree que cuando todo parece secarse, Bea trae un cubo de mala hostia y lo vuelve a humedecer. Su mamá dice que es dulce como la muerte, piensa Eugenio que ha ido un rato a sustituir a la profe Andrea
Esta se ha subido a las ramas del cedro, del patio interior de profesoras y canta, pio pio en SibMayor.
Ya nos vamos al tema de la enseñanza y en Madrid, con mis compañeras, más. El tema, si pasa de lo anecdotico y se convierte en el valor que se quiera dar a la enseñanza
Y así un número de 25 estudiantes o más, en la enseñanza pública.
La Administración ha aprendido de la privada que rellenar papeles calma a las familias y lo ha trasladado a lo público, pero quiénes nos debieran interesar, el alumnado, salen adelante como pueden y quiénes debieran estar para ayudarles, ven que se les escapan entre los dedos sudoroso que escriben en papeles para tintas sin corazón.
¿Qué puede hacer un padre?
No admitir que así son las cosas y tener conciencia del deterioro en los apoyos en un mundo asomado a miles de microcosmos.
jueves, octubre 22, 2026
Pegaso de realidades
Iba a volar. Convertirme en caballo, me llevó a sacar otras conclusiones.
Antes había leído, ahora, nada, imposible. Pero de lo leído, lo de Pegaso, el caballo alado, se me había quedado grabado.
Cuando aquella mañana, amanecí como un corcel, enseguida se me vino a la cabeza. poder llegar a aquel pico, al que ya, ni me acercaba. Era pura vaguería, sabía que el recorrido era duro, pero una sensación de bienestar me abrigaba tanta en la cima como en los tiempos venideros.
Dulce que se había marchado con Benito a la selva amazónica, había sido mi compañera en tantas y variadas aproximaciones y llegadas.
Cuando conoció a Benito, ella pasaba por un momento de crisis absoluta. Aunque hacía gala de tener idealistas anarquistas se había echado en brazos de la especulación más salvaje e inhumana. Había llegado a la conclusión que el sistema implosionaría si se ponía a invertir en bolsa, tanto en tecnológicas de guerra como en las grandes empresas de combustible.
Ella se haría rica y ahí, es donde su relato no conseguía tener un nudo para desarrollar.
Achacaba a los relatos de Rufi, su antigua compañera de pupitre de al lado, su esperanza en que ese mundo se mantendría y para nada debiera ser soliviantado porque quienes en esos instantes eran golpeados o arrojados a las más profundas de las cloacas.
Había calculado que en diez años, sería rica y podría empezar su labor de romper el sistema.
No se porque se me ocurrió preguntar que pasaba con quienes en eso momentos sufrían los embates de esas subidas descontroladas del precio de los carburantes,
Bueno, mala suerte, ellos estaban en disposición de ganar por las fuentes solventes de información económica a las que podían llegar y por otro lado, argumentaban que, también, les afectaba la subida; reconocían que menos o nada por las ganancias que obtenían de aquel estado de cosas.
Repetía, para eso todo debía estar tranquilo y claro la anarquía la tomaban como una no existencia del estado para que no disminuyera las consecuencias de aquella especulación de la que ellos formaban parte, junto con grandes fortunas, a las cuales defendían.
Un día llegó por allí Benito y la hizo ver que la promesa de bienestares futuros, había matado el presente de mucha gente.
Dulce se desperezó, agarró la mochila y tiró de Benito para el Amazonas, querían vivir cada instante; no dibujar sueños en el air.
A mí, antes de volverme Pegaso, aquello me supuso un palo. Sin darme cuenta, estaba enamorado de Dulce, pero no había dado el paso, en todas aquellas subidas de expresarle mi amor.
Creía tener la tierra firme de compartir aquellos maravillosos instantes. De sus abrazos al coronar la cima, en la que su cabeza caía sobre mis hombros y besaba mi cuello que tiritaba. Quise ser prudente especulando con el valor de nuestros encuentros futuros y las acciones en las que nos mezclaríamos para ser uno.
Cuando anunció su partida, caí en un océano de nadas, y la volatibilidad de los valores a futuro.
Sólo, empezar a relinchar con mi saxofón, consiguió darme alas, para convertirme en el cuadrupedo que soy y ahora soñar con mis propios pasos.
Dulce Carmen es un recuerdo y como tantos otros, nos habitan en nuestros descubrimientos.
miércoles, octubre 21, 2026
Árboles de abrazos.
martes, octubre 20, 2026
Silencio, en enorme ruido
Será sonora la protesta
No tenemos Zendales para mercenarios
entramos en las clases y
compartimos conocimiento
Tomar el poder, para dar al rico
Violencia es mentir al informar
y robar, el recibir ayudas por mentir
por encima de pedir lo digno
Romper los abrazos del lecho
por encima de la violencia del agua
Son semilla para otro mundo
como que acepta la megariqueza
de, también, seres humanos.
Como que la especulación
nos encierra en habitaciones
Como que los golpes son humanos
A los soberbios, son porque somos
y de eso, levantaremos las botas
A sus cálculos, trazamos redes
para que caiga su riqueza y vivamos
Demandar lo justo, contra porrazos,
relatos pagados y chaquetas de sangre
Trazar pasos donde confluir.
Siameses y mercader
Zaida, Fernando y