lunes, octubre 26, 2026

Eric y las furias a desvelar

Cuando Furia rechazo a Eric por la luna del agua, cometió un error fatídico.

    Estaba blindada con escudos, porras, gases y la peor de las armas el odio mercadeado.

    Lo bestial era su dependencia de símbolos, de luminosidades parpadeantes. 
     
Troubling rise of violence against politicians. En The Guardian ponen ese titular; en una mesa, en cualquier bar se habla. 

    Hablar es gratis; hoy se ha universalizado y se ha dado valor altavoz, incluso a la estupidez. La unión de muchas de ellas, es un campo abonado para que se imponga el más macarra y en eso a muchos les meten dinero en el paquete para que parezcan un macho, si luego le ponen chaquetas mínimas, el efecto es pictórico y el título podría ser "el dios de la ignorancia".
 
   Eric camina por un sembrado de libros, pasa este, por una época yerma; no la de Federico, al que asesinaron la persona, germinó la leyenda. 
 
   En las páginas que visita de forma cotidiana y exploradora Juan José Millás se adentran en lo cuántico, lo cotidiano con nombre de asteroide y se descubre los antecedentes de muchas de nuestras violencias.

   Concostrina, Nieves y su equipo de "Acontece que no es poco", que sabe de las nuevas debilidades, se han informado en la lectura, profundización y extracción de datos que se han ido exponiendo en diferentes textos.
 
    A Éric hoy le hablan del nacimiento de Israel y explica como la violencia desatada, esta no viene de los últimos años.
 
   Nieves es un poco bestia, tiene la tentación de decir más de una vez Francino, pero es la crudeza de decir su verdad, muy trabajada y documentada, sobre la Iglesia Católica, los Borbones, u hoy que proclama que ¡hostias va a tener derecho una antigua civilización para volver a un sitio que dice que le perteneció!. 
   La historia se ha ido haciendo con migraciones o violencias que trasladaron o hicieron desaparecer a Mayas como civilizaciones. 

    Aparece hoy un mensaje, donde una policía es felicitada por gente con banderas impuestas que han tomado por suya para  todos.

      Esa feliz funcionaria rodeada de ese attrezzo que define como de grandeza española

          - No nos dice si son los rentistas de casas heredadas por una dictadura
  
          - Quienes enfrentan a otros españoles que tendrían derecho a pensar diferente

          - Si admiten como su dios radiofónico a quienes toman dinero corrupto o repartido de forma parcial por sus instituciones tomadas.

        Cree que salir a la calle, sin esa parafernalia pero 

         - Pidiendo no someterse a rentistas y poderosos

         - Tener derecho a una educación pública de todas para todos, sin seleccionar ni apartar

         - Desnudando a especuladores que se benefician de guerras y dádivas parciales

      No es cómoda para ellos, como si se les hubiera nombrado funcionarios para defender a los primeros

        Más pronto que tarde tendrán que entender, como parte de la policía francesa que hacerse servidores de los primeros, les llevará a su propia hecatombe, viéndose servidores de la violencia que están creando desde otros países.
    
         Cuando se den cuenta que son arrastrados a un caos que les convertirá en parte de un gobierno opresor de sus ciudadanos.
 
        Entonces serán serviles y dueños de la violencia pero indignos como persona que es lo que debieran buscar ser cuando recorren las alamedas.

        Eric, esperemos que no le hayan dañado en ese interim estará construyendo sociedad cuando sus condiciones de vida no estén atadas ni a viviendas con fauces destructoras, ni a especuladores que se ponen banderas mientras masacran a personas aquí, o en otros lugares donde les explotan para su beneficio.

        A las furias ciegas se las tienen que dar luz para que no nos hagan caer en manos de los bestialismos que pretenden ser ajenos a las primeras.

domingo, octubre 25, 2026

Aprender a manejar furias

Eric se decidió a montar sobre una de las dos lunas que se hallaban ante él

   No era la habitual; había elegido cabalgar en las aguas. Caminaba solitario, tal vez en apariencia entristecido, parecía que vencido. Era consciente que sus pasos flotaban sobre las huellas dejadas por las ironías de gente querida con la que había coincidido.
    
      No podía dejar de sonreír cuando recordaba las brutalidades que le decían: "das pena, corres como si tuvieras 90 años", "no te da vergüenza ir tan despacio, no dejas pasar a la gente". Cuando en días como este, al lado del agua que tanto había significado en otra época de su vida, recordaba la melodía de sus asperezas, no podía dejar de sentir el abrazo de Raúl o Manolo.

     Le habían dicho lo mismo el día anterior y no, que iba a ser lo mismo. Dos personajes, habían entrado con el juego de menosprecio.

     Andaba embarcado en seguir otro curso del río con una luna llena de nuevos signos que convergerían como las estrellas en el cielo, en armonías. Esta cabalgada sobre nuevas aguas,  ya llevaba una época larga dando a entender que no lo pondría fácil superar ese nuevo recorrido. Tenía los vericuetos y caídas del Cinqueta y el volumen de la Durance. 
     Le podían entrar dudas, si también volvía a ser tarde, como cuando había empezado a preparar carreras o estar con el kayak polo. 
     No pasaba nada, porque en aquellos tiempos, había agachado la cabeza; realizado un entrenamiento tras otro y llegar a sentir vértigos de lo trazado.
    Ahora, en esto veía que era la especialidad era la más difícil de las escogidas. 
     Si, en las carreras, había valorado su capacidad de sacrificio, por encima de su habilidad con un balón y las primeras le habían hecho obtener marcas grabadas en su interior para decirse: "si se puede".
    En la segunda, el kayak, fue arropado por compañeros para disfrutar de aguas caudalosas y paisajes únicos, dibujados por todas las corrientes pictóricas.
     
     En su actual viaje con la luna, esta recogía notas, con sus intervalos, sus acordes, que daban armonías y todas encajadas en un saxofón del que tenía que obtener un sonido que no fuera ruido, de enfrentamiento con el instrumento; muchos días, nada fácil de sentir
     
     El paso siguiente, angosto y con cascadas con bocas que te desgarran para encuentros, era respetar las más mínimas de las ritmos que contenía una canción. 
  
     Por supuesto, era por la pieza musical en sí, pero ese respeto, tenía una consecuencia aún más grande, universal, diría el poeta, le uniría con un combo, una banda o un homenaje a Patti Smith. 
   
     Reproducir música era bello, ser capaz de describir ese paso por el río Ourika, en Marruecos, no sólo el hecho físico, sino el miedo que puedes sentir ante una gruta gigante babeando espumarajos; sentirse en aquellos momentos y en esta aventura, dentro de comunidad en sintonía, podría ser único.

     No sabía si estaba más o menos lejos de ese instante maravilloso; lo que sabía era que aquellos dos personajes que le habían tratado con desdén, carecían de nombre.

sábado, octubre 24, 2026

Conciertos del pueblo

  Se acaba el día y Patti vuelve una y otra vez. La gente amó su himno y la provocan para que se lo reciten como una oración pagana.

   Aquella chica dijo que eso era de extrema izquierda.

     ¡Que la gente tenga el poder!

   Con los años puede que haya conseguido ser la introductora de datos para quienes se creen que por ser mercaderes de alto rango, pueden diseñar un universo feudal, con fosos de cocodrilos de dientes de conexiones.      

   Saldrá el Sol, aunque el tiempo se hace demasiado largo; la música, ahora supura tiempos, acordes, lecturas pérdidas, cientos de esfuerzos, que recorren las armonías de la noche. 

 Tu,  sólo, compartirlo con gente ajena, sería estúpido buscarlo. 

                    Ya les has dado tu tiempo y pagos. 

     ¡Qué importa que haya un cierto desprecio en ellos!, hace cuatro años, la boca inmensa de las canciones amadas, se tragaba las notas que las sustentaban para caer en el vacío.

          ¡Eres tú! en un viaje a Allegra, un planeta en construcción.

   Ahora al emprender el vuelo. Los segundos del universo se convierten en estrellas, esperando que los hagas su propia "Vía láctea".

    Exigir La Entrada para la salida y de ahí, haberte encontrado con los tiempos, que si ya respetas, o casí, porque la cabeza siempre tiene otros mundos que aparecen de súbito, no supino.

       Haber concluido que un Tenorio, puede tener su ritmo, más llevadero, en el encuentro o con la monja u otras más concupiscentes damas; y aunque te aparezcan los sudores, hasta ahora ha sido más fácil seguirlos que los desgarradores pasos, aún más lentos, que en la muerte de D. Juan te exasperan porque hace un tiempo se perdió la templanza  para explorar la casi quietud.

       No sabes si un cocidito madrileño, lo tendrás bien condimentado con todos los productos por comer y conseguirás, evitar que lo condimenten los policías nacionales con toda su ensalada de hostias. A veces, en vivo; otras veces, encapuchados, provocando una acritud que aún violenten más a las heridas que parecen provocarles esa violencia.

       Surge una pregunta, que es necesaria y nadie parece querer hacerse; en muchos casos de forma premeditada

     ¿Como puede salir un bocaza, bocachancla, instigador de nadas, salir protegido por una maraña de guardaespaldas, que, a sus vez, proteger policías nacionales cuando ha ido a un lugar donde no ha pedido permiso?

      Cada instante de hostias, casi hueso magullado, incluso por un funcionario armado, es una ofensa a un estado democrático.

      Todo el mundo pasa por encima de este hecho, hasta que


      Si, la Irene Montero, 

       a la que la derecha montaraz, llama cajera y la izquierda, con aspiraciones de yupis, la definen como la eterna enfadada, se le ocurre hacer una especie de pregunta que en realidad es.

     ¡Qué hostias está pasando!, 

       People have the power, para pedir que la educación se haga en condiciones de dignidad

          - Un mercader no controle nuestros destinos

          - Unos especuladores no nos jodan la vida para pagarles sus casas.

        Claro que sí, niña, ahora ya mayor, People have the power, y lo pueden cantar con la dulzura de un juego de abrazos en Oviedo

           Pero es decir

         - Cómo te permites violar mis cuerpos, con tus golpes embrutecidos

         - Cómo me llamas violento por acampar y no se lo llamas a los Jíménez Losantos mediáticos que reciben recursos públicos desde hace, demasiado años, para embarrar una convivencia e insultar, primero desde su púlpito y ahora desde su despreciable libertad, ejecutada como servicio al poderoso.

           Claro que si

            Los coros responden a Patti y  

              Nieves Concostrina te diría que somos, cada uno de nosotros, quienes te celebramos, no necesitamos los salones embadurnados de buenura con banderas, sin gente. Ni reyes o princesas que se limpien en tu bondad, sus abrazos a los seres más deleznables de la sociedad; fascistas servidores de amos.

        Queremos saber

            Las verdaderas historias de la Princesa de Éboli y tantos otros seres denostados para no ser 

             Educandos que más bien han sido sometidos a historias sin realidad.

        Y si terminamos entre noblezas, traiciones y cerramos La Entrada, porque quienes mandan no saben contestar a quienes les piden empatía y no soberbía

        

              

viernes, octubre 23, 2026

Matices en power verde.

 Tarzan se sube por las paredes, Rose Marie, acaba de ver como una avispa, puede estar silenciosa pero introduciendo veneno en otras. Heidi, se sale de clase para ver a Pedro. Clara se levanta, ha dejado la silla de ruedas. Marco imita a su mono Amedio. A Fátima sabe que le podrán velo y mientras rompe todas formas de respeto, Anatoly escapó por días de una guerra y no sabe si quedarse quieto o salir huyendo.

 Andrea mira y sueña con ser estatua

Segunda fila: Leo, sueña ser Messi, con las patas de la silla de delante. Jessi,  ve videos once horas al día.  Jossue cree que la profe puede ser la reencarnación del diablo. Le ha hecho leer. Barbie cree que debe responder a cada palabra de un humano, varón.  Encarna no sabe si está en Mostoles o en la empanadilla, lo pregunta a voces. Enrique se le sale el pavor de debajo de la mesa, creando expectación.  Nicolás,  como el más pequeño, tiene sueños de chistes de Jaimito. De Esme, sospechamos que tiene a ET, en el armario, va de sobresalto en sobresalto y de Juanjo, se espera que no aterrice hasta que termine la clase, para que no rompa de nuevo la pared. Y Bea, dulce, disfruta y alienta estos barros. 

   Andrea cree que cuando todo parece secarse,  Bea trae un cubo de mala hostia y lo vuelve a humedecer. Su mamá dice que es dulce como la muerte, piensa Eugenio que ha ido un rato a sustituir a la profe Andrea

    Esta se ha subido a las ramas del cedro, del patio interior de profesoras y canta, pio pio en SibMayor.

Ya nos vamos al tema de la enseñanza y en Madrid, con mis compañeras, más. El tema, si pasa de lo anecdotico y se convierte en el valor que se quiera dar a la enseñanza

   Y así un número de 25 estudiantes o más, en la enseñanza pública. 

   La Administración ha aprendido de la privada que rellenar papeles calma a las familias y lo ha trasladado a lo público, pero quiénes nos debieran interesar, el alumnado, salen adelante como pueden y quiénes debieran estar para ayudarles, ven que se les escapan entre los dedos sudoroso que escriben en papeles para tintas sin corazón.

   ¿Qué puede hacer un padre? 

     No admitir que así son las cosas y tener conciencia del deterioro en los apoyos en un mundo asomado a miles de microcosmos.

    

jueves, octubre 22, 2026

Pegaso de realidades

 Iba a volar. Convertirme en caballo, me llevó a sacar otras conclusiones.

   Antes había leído, ahora, nada, imposible. Pero de lo leído, lo de Pegaso, el caballo alado, se me había quedado grabado.

   Cuando aquella mañana, amanecí como un corcel, enseguida se me vino a la cabeza. poder llegar a aquel pico, al que ya, ni me acercaba. Era pura vaguería, sabía que el recorrido era duro, pero una sensación de bienestar me abrigaba tanta en la cima como en los tiempos venideros.

   Dulce que se había marchado con Benito a la selva amazónica, había sido mi compañera en tantas y variadas aproximaciones y llegadas.

   Cuando conoció a Benito, ella pasaba por un momento de crisis absoluta. Aunque hacía gala de tener idealistas anarquistas se había echado en brazos de la especulación más salvaje e inhumana. Había llegado a la conclusión que el sistema implosionaría si se ponía a invertir en bolsa, tanto en tecnológicas de guerra como en las grandes empresas de combustible. 

   Ella se haría rica y ahí, es donde su relato no conseguía tener un nudo para desarrollar. 

    Achacaba a los relatos de Rufi, su antigua compañera de pupitre de al lado, su esperanza en que ese mundo se mantendría y para nada debiera ser soliviantado porque quienes en esos instantes eran golpeados o arrojados a las más profundas de las cloacas.

    Había calculado que en diez años, sería rica y podría empezar su labor de romper el sistema. 

No se porque se me ocurrió preguntar que pasaba con quienes en eso momentos sufrían los embates de esas subidas descontroladas del precio de los carburantes,

     Bueno, mala suerte, ellos estaban en disposición de ganar por las fuentes solventes de información económica a las que podían llegar y por otro lado, argumentaban que, también, les afectaba la subida; reconocían que menos o nada por las ganancias que obtenían de aquel estado de cosas. 

     Repetía, para eso todo debía estar tranquilo y claro la anarquía la tomaban como una no existencia del estado para que no disminuyera las consecuencias de aquella especulación de la que ellos formaban parte, junto con grandes fortunas, a las cuales defendían.

      Un día llegó por allí Benito y la hizo ver que la promesa de bienestares futuros, había matado el presente de mucha gente. 

       Dulce se desperezó, agarró la mochila y tiró de Benito para el Amazonas, querían vivir cada instante; no dibujar sueños en el air.

      A mí, antes de volverme Pegaso, aquello me supuso un palo. Sin darme cuenta, estaba enamorado de Dulce, pero no había dado el paso, en todas aquellas subidas de expresarle mi amor. 

      Creía tener la tierra firme de compartir aquellos maravillosos instantes. De sus abrazos al coronar la cima, en la que su cabeza caía sobre mis hombros y besaba mi cuello que tiritaba. Quise ser prudente especulando con el valor de nuestros encuentros futuros y las acciones en las que nos mezclaríamos para ser uno.

  Cuando anunció su partida, caí en un océano de nadas, y la volatibilidad de los valores a futuro.

      Sólo, empezar a relinchar con mi saxofón, consiguió darme alas, para convertirme en el cuadrupedo que soy y ahora soñar con mis propios pasos.

       Dulce Carmen es un recuerdo y como tantos otros, nos habitan en nuestros descubrimientos.

miércoles, octubre 21, 2026

Árboles de abrazos.

     Se respetarán los árboles,  a los que se rodea de bocas abiertas con dientes de hormigón. 
 
      Ay, ay, proyecta su pena el sauce, que será de mí; apenas fui visitado pero quien lo hizo fue porque me amaba. Había un silencio y una intimidad en la cual Luis tomaba apuntes, ahora de mis hojas, de mis ramas, de mi tronco, ¡vaya tronco!
       
     El fresno estará orgulloso, ya se han quitado todo impedimento para que fuera rodeado de abrazos. No le sacaremos de sus "curiosas" certezas y esperaremos a ver como es agobiado por unas, los otros y los pesados de los vientos que ya no podrán ser parados por los setos y otros colegas que le hacían la vida más fácil.
     
     Estará alguna olma que se libró de la cruel enfermedad, pero que ahora estará expuesta a las que inoculan las manzanas podridas de aquí un volantazo, aquí siete patadas, veinte inscripciones y, tal vez, un principio de corte de alguien que quiere desafiar los bienes que les aporta un árbol.
   
     Felipe estuvo presente  cuando el nogal se empezó a secar. 
     Allí, en principio, no conocían de las artes de José pero en sus herramientas llevaba el veneno de su ineptitud, regado de odio. 
     Adiós generaciones de humanos que os protegistéis, en su sombra, de los veranos que volcaban el sol sobre vuestras labores que se hacían pesadas y sinuosas.

     Velázquez, por favor no confundir con el pintor que trabajó sobre la casa solariega de Merce, había decidido que ya no levantaría los brazos a modo de rendición y no tendría en su cara, la pesadez de la derrota; se había erguido, cogido del suelo sus mil derrotas y había empezado a diseñar sueños sobre un saxofón.
      Aprovechó el viento que  mecía las hojas para introducirlo sobre sus pulmones y lo soltaba con las sonrisas del anverso que es por donde van sus nervios y tienen mayor sonoridad.
   
       Quienes unas horas antes se sentían desamparados y hundidos ahora recogían los sonidos que les producían cosquillas, muy ligeras, nada profundas, pero ese "besame mucho" le producía sonrisas por el bigotillo que llevaba.
   
        Era un problema "cielito lindo" porque el roble, la carrasca, el manzano pugnaban por sentirse ellos, los dueños de esa agradable apelativo.
     
         No digamos el jaleo montado por "over the rainbow"; ellos no tienen los problemas humanos y todos los árboles, al unísono, como en una gran tormenta decían "a mi, a mí" sin que fuera posible atenderlos, más que en muy determinadas circunstancias.
  
         Al terminar con "El Padrino", todos se atemorizaban pensando que una ventolera vendría, con peligros de ser arrancados. Cuando luego Nacho, cantaba aquello, todos se sentían dichosos; sabiendo que junto a la tormenta, la voz puede producir la calma.
 
          Nada menos que tres mil novecientas setenta y ocho instantes se habían cogido para contactar con las profundidades o superficialidades.  Había muchas palabras esperando salir, porque la caldera siempre está en ebullición, pero dedicarle un poquito al amado árbol, para escribir el agradecimiento por sus sombras, tenía que ser en un dato tan señalado.
 
   

martes, octubre 20, 2026

Silencio, en enorme ruido

  Será sonora la protesta

   No tenemos Zendales para mercenarios

 entramos en las clases y 

 compartimos conocimiento

 Tomar el poder, para dar al rico

  Violencia es mentir al informar

y robar, el recibir ayudas por mentir

  por encima de pedir lo digno

     Romper los abrazos del lecho

por encima de la violencia del agua 

   Son semilla para otro mundo

como que acepta la megariqueza

de, también, seres humanos.

 Como que la especulación 

 nos encierra en habitaciones

 Como que los golpes son humanos

   A los soberbios, son porque somos

 y de eso, levantaremos las botas

    A sus cálculos, trazamos redes

 para que caiga su riqueza y vivamos

     Demandar lo justo, contra porrazos,

relatos pagados y chaquetas de sangre

   Trazar pasos donde confluir.

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y