martes, febrero 24, 2026

Consejos vendo y el ghosted

 Que para mí no tengo y es un problema, lo reconoce Laura que me escribe desde el despacho en el que trabajamos juntos y nos miramos con un abismo de por medio.

  Le expuse mi problemas entre los períodos y las frases y no me termino de dejar claro donde podría encontrar los mundos de Massive Attack.

  No pasa nada, los escucho e irán haciendo su marcha cuando en los despertadores los mundos se fragmenten en pulsos.

   Belén que podía estar en Cobeta pero no estaba escondida bajo los trajes de carnaval en Anquela, cortaba con una precisión propia de su profesión y sobre todo de su pulso, cualquier atisbo de pasión, incluso cuando bajaba al tren y era sorprendida por las palabras torpes un viajante que sólo ofrecía apariencias.

   Lo de Mónica era otra cosa; atacada, una y otra vez, por por la maraña tejida en una sociedad que había permitido la permanencia de servidores públicos que se habían bañado en las pútridas aguas de un Estado manejado por un dictador que les aupó con leyes canallas, además, de hacer lo que hacen quienes proclaman servir a un ideal, al final se apropió de bienes públicos, tantos como para que su descendencia la pueda exhibir con una impudicia que no tiene las grandezas de las palabras "lo hizo por salvar a España". Los monumentos erectos permanecen a la vista para señalar a estas mujeres que les revelan en sus actos criminales, que su miembro estará siempre proclamando la grandeza de sus gónadas.

   Colaboraron, también, un corrupto rey huido, la banca pagadora de recursos y las hostias repartidas por la iglesia de los poderosos. 

    A todas estas miserias, y miserables, se enfrentaba Mónica Oltra y si, también al silencio que se imponen los que admiten que el mundo se encuentra contenido entre la cope y la ser, como si las empresas que las sustentan no estuvieran controlando que o las entidades públicas que las sustentaban o la industria de las armas no contuviera parte de los comportamientos de los periodistas que andaban cómodos en esos horizontes marcados.

   Vuelven entonces aquellas palabras dolidas, rasgadas de Oltra, avisando que esos poderes no terminarían en ella. Todos los anteriores "poderes ocultos en un cierto glamour" pero barriobajero quitados sus ropajes, obrarían los milagros de liberar a un Zaplana moribundo, sin que el médico abajo firmante, fuera enviado a las diferentes morgues para revivir a los muertos, siempre que no fuera para ser encerrados en las residencias de Madrid, como durante el covid, exonerados de ayudas médicas, porque eso no daba para Duplex, otra muestra de la tiranía de los poderes agraciados, protegen a sus políticos fieles.

    Sería interesante que esas audiencias que vuelven, una y otra vez, a golpea impunes, a la inocencia de Mónica estuvieran, a la vez, en el disparadero como en México y pudieran ser apartados de sus tronos, porque el poder lo tengan los ciudadanos y estos concluyan que hay mejores personas al frente de ejercer una justicia, no atada a los privilegios.

     Por todo esto, es por lo que se se hace "ghosted" a las personas como Mónica Oltra que son capaces de mostrar la corrupción en la Comunidad de Valencia. 

    Está pasando, lo hicieron con María Goikoetxea en Aragón; lo hacen, para las próximas elecciones, a Miguel Ángel Llamas en la Comunidad de Castilla León. 

     Lo hacen con Podemos, mientras se visibilizan los burkas de los violentos que defienden esos poderes, en nombre de una España que sería saqueada, como lo ha sido siempre, por parte de sus amos.

     A quienes viven en esos marcos se les  preocupan de unas ocupaciones, que apenas existen; con una ruptura de España que sólo es romper las inercias de robo de los de siempre. 

     Cuando luego se les oye quejarse de la sanidad, que va a peor, porque no se la dan recursos, que sin ningún escrúpulo les muestran que se traspasan a la privada o el problema de la vivienda, mientras se meten el dinero a plazo fijo para que lo reinviertan en fondos que compran edificios para la especulación; como decía antes, quizás en nuestra ignorancia no seamos tan inocentes.

lunes, febrero 23, 2026

Un apasionado despecho

  La escribí con toda la fuerza de mis dedos y una dejación en mi corazón. Nada hubiera ocurrido si aquella madrugada, yo no hubiera salido huyendo de su lecho. 

  A cambio, un ruido y las palabras repetidas de un alienígena me hicieron perder la compostura. Ella mientras soltaba mi pie y dejaba que mi salida, cortara mi oreja, pero sin ninguna celebración. Es ahora cuando hago público mi desazón, cuando ella muestra la oreja girándose hacía los tendidos.

  Pepe cree cumplir una misión bíblica y lo más que hace es ser miserable. Un barco navega por un océano donde los horizontes se contemplan en las fosas abisales. Golpean las ausencias y poco a poco van desgastando los caminos por los que te vas encontrando. Meces tu desazón e Igor parece no encontrar un futuro por entre las palabras que salen expelidas desde el plasma.

   A Pepe le vuelven a la memoria esos mundos en los que estaban encerrados sus interlocutores. 

  Igual que la periodista española a la que  disfrazan con un burka con la IA, pero aún asi proclama: ¡qué pasa en nuestro país!, aquellos creían que el mundo estaba encerrado como él lo veía antes del 15M. Le pareció tan revelador de los porqués se aguanta todas las mentiras que se expulsan en las televisiones. 

   No hay futuro, diría el equidistante para justificar el vencimiento en su voto y esconder su repetido alineamiento con los mismos: "los menos malos"

   A Gregorio Morán no lo he leído, que es una de las miles de carencias con las que ando para entenderme en el mundo, se dice Sara.

   Hoy te recuerdan, Gregorio, porque fuiste invisibilizado por todas esas televisiones que enmarcan conversaciones como las descritas.

   Si queremos futuro dice Pepe, debemos embarcarnos en alguno de sus libros y ver que en estos momentos, Alejandra, Laura, Inna, los Pablos, Manu y tantos otros invisibilizados, nos ofrecen subirnos a la nave, que no tiene el misterio de los fantasmas subvencionados, sino los actos de implicación.

   Gregorio, también se lo hemos escuchado a Wyoming, Miguel Monzón, decía que no era cierto que en la muerte del dictador todo el mundo saliera a las calles a celebrarlo. La realidad es que había muchas colas para ver el cadaver y mucho miedo que era el terror que habían ido sembrando por los diferentes pueblos de España.

   Y de aquellos miedos, tantas y tantos conformismos por el que fueron creciendo las semillas de quienes se apropiaron de la sociedad a golpes y sablazos de violencia y de robo.

   Pepe llama y espera, de los errores se vuelve; no sabe si tan cambiado para que le reconozcan

domingo, febrero 22, 2026

Una pared escurridiza

    Enfrente de él se dibuja una historia jamás contada. Sólo vio sus privilegios, sin nada que entregar a cambio.

   Por otro lado, se dieron pasos, no siempre agigantados, pero en su mayoría sin saber hacía donde iba todo porque estos eran cuidadosos con el respeto al otro; aunque, desde fuera, aquellos parecían torpes por los choques que se iban produciendo con algunos postes erigidos como monumentos, que es lo que da el tiempo a lo mediocre, sin que por el contrario, tenga ningún valor.

   Son apariencias de glamour, cuando en realidad, son ejecuciones de actos egoístas porque al verdugo le hacen creerse dios, impune.

    A Perla la vida le ha puesto en el disparadero, ese alegato contra el "cabroncillo o cabronazo";  un año antes, su vida transcurría anodina. Escondía su belleza entre unas coletas nada apropiadas y unas gafas, insertadas por el mayor de sus enemigos.

    Escucharemos muchas versiones acerca de su sexualidad porque nunca tuvo miedo a las sentencias que se practican entre las mentes erizadas, que se asustan cuando se callan y caen en la flacidez. 

   Estos ejecutores de la moral se manosean con el control sobre los demás. 

   Gisele Pericot cambio el sentido de la vergüenza e hizo que el juicio fuera público. La vergüenza no la debiera tener ella, sino todos esos, al menos, cincuenta seres que se animalizaron en el acto sexual.

    Cuando te enfrentas a las convenciones, sabes que estas son una pared por las que resbalan las informaciones.

   Ocurría, aunque parezca que nos vamos, como siempre, por los cerros de Úbeda que no siempre están tan lejos esos muros que te aíslan de las ventanas a las que te invitan a asomarte cuando el nazi del barrio de la Varsovia tomada por Alemania comenta que aquello está tranquilo y, otros, te comentan que allí se está cometiendo un genocidio. 

   En tí, ha florecido una pared de equidistancia que te lleva a asegurar que "claro ya estamos con las dos posiciones radicales" y tú en el medio decidirás a quien te ofrezca el paquete mejor envuelto.

  Un observador, sin más, incluso con coletas que nada le favorece se asusta que exista el mundo real. Le pasa lo que al de la canción, se cree tan estupendo que piensa que la gente será capaz de salir del " yo estoy informado porque abro la pestaña de: el mundo, el pais, la razón, el debate, the objective, la ser, la cope, el abc".  

    Nuestro hombre por mucho que se crea genial se da cuenta que el mundo se reduce a esos marcos, que son privados, con aportes muy importante, del capital privado o del público, mediatizado por el partido que les alimenta, nada de reparto equitativo, sospechoso, pero que más da, en el marco de "todos son iguales".

    Juraría que la gente sabe que existe otros mundos de los trazados por la cope y la ser, que a la postre, son parte de la maquinaria que afianza un poder repartido, por encima de los tronos de odio que parecen defender. 

    No, no les puedes decir que detrás de la "misty morning in Albert Bridge" se desarrollan otros mundos, con gente proclamando su debilidad, pero la contundencia de sus luchas porque los ciudadanos no que quedemos encerrados en esas cárceles de lo inevitable

   A Miguel Ángel Llamas, tal vez por el duro a priori, te digan que no tiene derecho a aparecer en los medios de comunicación. 

   Se le invisibiliza y, ¡vaya!, te está diciendo que te quejas de la vivienda o de la salud y que eso tiene su razón porque a lo primero se le está dando más valor a quienes especulan con ella que a quienes la reclaman para tener una existencia digna. Y a los segundos, que también poseen algunos de los periódicos, se la está precarizando en lo público para que te refugies en el abrazo del oso de lo privado, que mientras le das dátiles se entretiene en su fuerza y cuando se acaban termina ahogándote.

    Miguel Ángel, es del Podemos de Castilla León y tiene un discurso propio, como su partido, alejado de los marcos con muro de quienes escribíamos antes, como Charlie Parker coge una tonalidad, unos acordes y te toca "Perhaps" y si, realidad está ahí, igual para la coja, comprendas los acordes en los que tú te puedas mover, sin que sean marcados por aquellos vendedores y a partir de ahí, crees la belleza de pugnar por un mundo posible, eso si, con las amenazas de que acallen el saxo de Jake Clemons en Drive all nights, porque aparezcan los brazos capadores, meretrices, pese a sus músculos de símbolos sin corazón, preñados por las vergas de sus amos que les dirigen a conveniencia.

    Heart and soul, Don't cry 

    take easy I'd drive all night

  through the wind, through the rain

      And the Tenor will bright the darkness

 and Most of time will walk alone but 

      our acts will discover the hide stars

sábado, febrero 21, 2026

Mi señora y el autobus 4 y pico

  Nos miramos un instante, Janis suena y la montaña se esconde, alguien sale de la cocina y mi mujer me mira con cara de preguntarse que habré hecho. Bajo la cabeza y Sinnead empieza Mother, Sara se eriza y entono el himno y la cantante ata lazos.

  En Sweny, aquel joven seguirá dando vida a los mundos de James Joyce y ahora, será el autobus 47 en el que subamos a nuestra rebeldía.

  Benito, venido de algún hambre, ha montado hace tiempo, va sentado en el medio; se ha puesto cerca de cierto pulsador al que suele recurrir cuando cree que la agonía en la que vive puede sufrir un quebranto. Recuerda a aquella niña que contaba como su familia se había echado en manos de un bocazas para ser encadenada a la desesperación en la que se iba sumiendo su país. 

 Él se aferra a sus cadenas y en cuanto ve un movimiento extraño en ciertos viajeros, apreta el, su, botón para bajarse en la estación desesperanza.

  Hoy, un mano le retiene cuando empieza esa acción condenatoria. Busca los ojos conocidos en los que de forma sorprendente ve un atisbo de esperanza. 

   Baja la mano y todo acontece en breves horas, que son las que pasará retenido en una celda llamada sueños. 

   Mi señora, contara después Benito, le enseñó un pasillo en aquella guagua por donde Félix le indica que avance y no pulse el pánico, donde caer vencido; allí casi escondidos, tapados por masas de brazos alzados hacía la barra de la seguridad; existen cuerpos y, lo más importante, mentes que han roto los relatos clásicos.

   El bus parecía contener el conformismo de los relatos televisivos. 

   En unos, se veía la soberbia de quien se creen dueños de los amos de esa tierra, cuando, a la vez, al mismo puesto de trabajo degradado. En otros, se les contemplaba leyendo un libro, confiados en lo público que te atiende a duras multitudes por no poner todos los medios por los que se viajará en los asientos dignidad.

   Los más voceras, era el tercer grupo, reclamaban lo que en otros lares, descuidaban pero tenían la facultad de no tener ni escrúpulo, ni complejos.

   El grupo que le había integrado, a ratos, parecía ser aplastado por alguno de los anteriores, pero de forma sorprendente se protegían; unas veces, con melés y señalaban quienes eran los culpables de que la vivienda no fuera un derecho constitucional por encima de la especulación, en Méjico, jueces elegidos por el pueblo, habían cambiado la historia para ser respetados por lo que hacían, no por quienes mandaban. 

   En otro momento, cuando aquellos colectivos anteriores le parecían señalar por el color de su piel; todo ese grupo minimizado se erigía en una ruck y protegía a nuestro Benito, mientras aquellos acosadores pateaban el césped porque en ese momento no habían podido deportarle de ese viaje, ahora a una pradera llamada esperanza.

    Las tres masas uniformes, aunque se erigían como diferentes, actuaban al unísono para tapar las acciones de ese grupo. Sus televisiones las invisibilizaban o cogían un problema para minimizarlas hasta el cero. Sus voceros gritaban los cambios para aceptar lo que habían pedido esos numantinos, para apropiarse de lo que ahora es un éxito de uno de los entronables.

    Parecía triste el futuro, más cuando vestían de comunión a los infantes que fueran de la mano del lector confiado en lo público. Incluso, ahora, los cuatro grupos cantaban y gritaban a voz desgarrada para más ruido; que buena en la Constitución que nos saca de paseo por los barrios tomados.

    Benito y aquellos tipos, Podemos se decían llamar, a cambio actuaban y buscaban los propios caminos, donde sí, se cumpliera la Constitución.

    A pesar de sus llamaradas de rabia que manifestaban de las formas más obscenas, burdas y canallas, Benito había compendido que merecía visibilizarse porque trabajar en la otra dimensión donde no eres nada, es la entrega a la desaparición en la propia. Y sí, 

    PODEMOS

viernes, febrero 20, 2026

Un hueco por cubrir

  Ando entre desesperanzado y babieca y a este último no siempre es fácil de entender.  

  Un día cogió las de villadiego y tardó días y barruntos en confirmar que no saldría con Tico tico; un pequeño desastre, para su amante que le creía dueño de una empresa de torreznos y otras variedades cosméticas.

   Es lo que pasa cuando piensas que el mundo está entre una aparición entre sábanas y estas, a su vez, se hallan puestas para aguantar un viento que siempre tendrá la capacidad de romper las normas. 

   Nadie dice que se pueda poner puertas al viento y si encima no les has puesto ni tan siquiera el marco o los goznes entonces, puede ves venir a tu amada sobre esa madera voladora, ya que las sábanas que no nos enrollaron se habrán utilizado para escribir la última reivindicación y ella ya no te hablará de patitos, porque estos ya no saben donde ir, si a los juncos que pueden albergar a un enemigo o a esa caverna en la que sueña decir cua y ella, hasta dentro.

   Tratamos de averiguar si aquella mujer no anclo semejante mundo de tela preparada para tormentas, porque el patio se le quedaba pequeño y añoraba que los acordes de la tonalidad de Ab la habrían dado un capitán con horizontes a lo infinito. 

    A cambio cuando el viento que trae la naturaleza, nada de ángeles acompañados en sus agitadas alas, se postró por los bajos de aquel velador, todo se agitó-

   Los pesados hierros a los que habían condenado a solazarse pero sin recibir nunca ningún rayo, por un instante se sintieron plumas y animaron, solidos, a esa vela a no rasgarse, a no entretenerse con las bombillas que esconden, de sus sombras, las estrellas que les lloran besos.

   En ese instante, único, increíble, universal aquel conjunto salió de su mediocridad habitual y se elevó. Se prometió el cielo, pero cuando ya volaba, 2, 3, 4 metros; vio que desde la garita cercana, un desaprensivo la izaba de un lado y fue por allí, por donde la catástrofe llegó. El viento sintió la libertad de no ser aplastada por esas tela, inmunda, y entonces el velador; su vuelo se convirtió en hundimiento y tuvo el designio de ir a morir su libertad entre plantas que la dieron oxígeno y los últimos colores de su frustrado designio que era escapar a la cárcel cercana, por si podía consolar a aquel joven que había ido uniendo celdas de una ciudad a otra; como el rico recorre libertades de las que se suelta ante cualquier señalamiento

   

jueves, febrero 19, 2026

Exhibiciones tipo

Andamos todos preocupados porque no nos toman el serio cuando decimos que perdemos la patria a manos de los que se presentan como sus apóstoles, que son comerciales de lo privado
  
  Volvemos a nuestros orígenes, como nos señalan los compañeros. "A ver si te entiende alguien a quien le envíes tus ......palabras con mundos inconexos". 
   En nuestro caso es volver a tratar de describir un tipo despreciable, que podría estar en un consejo de administración con sede bajo un puente. 
   Le trataremos de especimen, porque lo cumple; como los grandes jerarcas de las tecnológicas creen que están en comunicación con la grandeza de un cambio en la historia. 
  En realidad son mercaderes que recogen los avances de personas como Gladys West para aplicarlos y enriquecerse. 
  Nuestro tipo cumple con esos parámetros, pero en el periodismo. Alguien hacía reflexionar a Risto, cuando él se pensaba como otro "tipo" ecuánime que estaba al mando de un programa de opinión. Le recordaban que era por como pensaba por lo que estaba en ese programa. Defensor del corporativismo pero sólo con las poderosas. 
    Al periodista, llamaremos "tipo", que convendremos que no es tan despreciable en su acepción, como el "tipa" que él mismo vomita para definir a una ex concejala que se ha salido de su forma de confort para denunciar no sólo a su acosador, sino a "su" anterior partido que tiene la facultad de no tener ningún complejo a la hora de amenazar y cumplir con el Garzón que les investigaba en la cárcel porque los abogados eran los portadores de los mensajes, como Robert Duvall, Tom Hagen, lo hacía en la cárcel a Frankie Pentangeli. A ese periodista, una cadena de televisión privada, pero con licencia pública, le mantienen, 25 años después del caso Nevenka y habiéndose analizado hasta la saciedad, toda la culpabilización que las televisiones la hicieron sentir. 
     Tienen una cosa como cierta, esta gente que les vota, no van a meter a sus parientes en la política y ven lejanos el sufrimiento que causan sobre un ser humano. 
      Es más importante seguir votando un imaginario que sentir la vejación que está sufriendo un ser humano.
      Escribíamos en semanas pasadas que, además, "no existe lo que no se ve" y hoy, aunque existen muchas combinaciones de números en los mandos a distancia de las televisiones, algunos tienen un número que ha sido apretado con un "celo", para que sólo ese número funcione. Me imagino que tantos y tantos lo tenemos así, aunque bien es verdad porque no necesitamos negarnos en nuestra realidad.
      Ayer en canal red, la Base, nos hicieron reflexionar sobre la vida de Franz Fanon. Si no quieres reflexionar te lo presentarán estos "tipos" como uno de los apóstoles de la violencia.
      Nunca te hablarán de las violencias que empiezan por ese "tipo" periodista, el alcalde que se eleva sobre la tipa; las instituciones controladas, manejadas y distribuidoras de prebendas a medios que ningunean a una que "ya no es de las suyas". 
   Los florentinos que consiguen que Vinicius parezca un nuevo evangelista contra el segregación racial pero que quien llamo "mono" y más lindezas a nuestro Lamine Yamal puede seguir siendo despreciable en una esquina en la que ofrece su canallismo, protegida por una masa silente que como en los anteriores párrafos, mientras sean de los suyos "los demás me importan un comino" sin son arrojados a la basura de la negación del ser humano.
    Y si, un día más, entre cruces y calle mayor te puede cruzar a ese "tipo", como arquetipo de la mezquindad y el ascenso del bestialismo, antes de la toma del poder de sus amos

miércoles, febrero 18, 2026

Pitos y kazoos para no ser pasajeros

    Ahora que en las chirigotas de Cádiz nos dicen "verdades del barquero" con tanta acidez como certeza envuelta en ironía, acerca de esas ideas teledirigidas por grandes inversores para  hacer a los viejos culpables del actual momento y amenazarnos con un peor futuro que con el paso de estos días, tiempos entregados al mercado, las padeceremos repetidas y aumentadas que nos ira golpeando desde las ondas durante el resto del año desde los altares de los informativos y tertulias con voces de comerciales "bienpagas" y "todoexpertos "

   En este, sólo instante, de denuncia, nos adormeceremos entre voces, pitos, kazoos, soñando no ser sólo metido en un salón de actos de "días de carnaval", sino proclamar nuestra disconformidad en la calle. 

   Pero la calla ya no existe, o, al menos, nos la hacen temer porque vemos querer robar a una mujer mayor, ahogar para obtener oro o poner señales de clavos y botellas para hacer pensar. 

   Nos refugiamos en las teclas que escriben este texto o el twits en las que apoyamos todas las causas justas, aunque estas se apagan con un enter.

    Ahora la calle es de los desvergonzados, de quienes son apoyados, por los fuertes, por quienes se dicen rompedores, de quienes hablan de motosierras para un estado que no termina de entenderse. 

    No nos aclaran que quienes tienen la empuñadura son los de de siempre. Los que tienen capacidad para comprarlas.

    Nos divierte la visión de lo rompedor; aquella nena estaba feliz con su "nueva" Argentina; pero del gobierno que llegó aquí, nos muestra que los Abascales sólo son servidores de las grandes empresas, como Milei

   La codicia quieren ya el pastel de las grandes ganancias, en las pensiones, señalando a los mayores como egoístas, en la sanidad privada, tomada por la población migrante;  en la enseñanza, que aquí se van dando pasos de forma salvaje a la universidad privada; que tiene la capacidad de vender los títulos de los que tanto gustan adornarse quienes no lo quieren tamizar con el tiempo de estudio.

   A cambio de nuestra entrega y sumisión, el ofrecimiento es de grandes banderas que nos emocionen, sin saber porque y aunque luego se rasguen por grande y falsa; la patria blanca, sin reconocer que es rosácea y que los más firmes son, tantas veces, los más mezclados. Una religión común que nunca se práctico, ni cumplió, como la Constitución y que bajo ese paraguas al que se entrega la grandeza de "La verdad" que pone en trono, se esconde los más mentirosos, los más ávaros y sus más señalados pecadores que, por supuesto, no tienen ninguna vergüenza en traspasárselo a quienes les enfrentan.

   Los emboscados en sus bufandas y gorras, discípulos de la violencia, son mostrados como los escuadristas de Mussolini, como una forma de mensaje que tiene la consistencia de unos puños y unos músculos al que les guía los pitos que siguen

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y