domingo, mayo 24, 2026

Compas de 12, en bocados de ternura

  Una mamá con un niño adolescente baja a la calle, enfrente una tertulia apagada, contempla el diálogo,  quizás de un Sony temeroso, desubicado, con el sable de culpar al otro, también,  diferente, también desfavorecido, como forma de encontrar empatía; le escuchan la pareja de madre e hijo. 

Lluvia para irrigar la humanidad en el migrante, que se perdió al trasplantar sus raíces, tierras anegadas de la acidez del odio destrozadas las paredes de la contención por brutos amaestrados en monedas que igualan a bestias con  asesinos

  De la tertulia, el horno se llena de reflexiones para no culpar las miserias que contempla en, tal vez, Sony pero las reflexiones tienen guantes profilacticos, mada que ver con ¿Alexia?  y el pequeño ¿Cubarsi?. 

  Le abren el campo y Sony acaricia los trigos de su tierra. Le ofrece las marcas de sus huellas digitales donde se imprimieron los besos de su amada, la confianza del debilitado niño y los consejos de su madre.

  El hombre se derrite y necesita abrazarse a esa pareja que le devuelve el olor de aquellas raices desgarradas en un cerebro que necesito salir para seguir cuando su unica vida en el alambre de un compas de 12 tiempos

sábado, mayo 23, 2026

Pestañas en tinta. Zafios

 Gana una Champion el Barça y sentir la ternura del mundo, entre las mujeres sin dobleces. 

  El fútbol las devuelve lo que le dan. Lucharon por ser ellas. respetadas.

  En mi CCCB, Alicia Garcia gana el Poetry Slam de Barcelona, con la belleza de reivindicar el ser humano, escupiendo al macho, que hemos sido,. A veces, agresor, otras, soberbio. No dejar volver a los bestias. 

  Ellas construyen comunidad

  Como hacerlo cuando un soberbio presidente, enriquecido, es tan pobre que necesita amenazar a bancos para quitarse enemigos. Falsedad es sus postulados, ni creer en el femenino, ni en los aficionados a los que considera estúpidos credulos

  Ha creado alrededor tantos eriales que necesita la sumisión para creerse dios. 

  Hace muchos años, llamaba una pareja de ancianos para seguir controlando su turbia porción en el piragüismo.  

  Gente indecente que van haciendo más feo el deporte.

   No pueden comprender la destrucción que genera su incapacidad para sentirse digno.

  Prefieren ser temidos, como la procesión de canallas que se exhibe, en Madrid, esta mañana  a crear lazos que ensamble sus equipos con la sociedad. 

    Creen que tener televisiones de abducidos mercenarios pueden generar vínculos de respeto y admiración y sólo los crean de fanatismo y odio al contrario, incluso al propio, si ya no sirve y se le expulsa como un apestado.

   Tan rico y tan zafio.

    Molestan, en la gran ciudad, los desheredados, mientras la recorren los corruptos, nunca sus votantes se cuestionarán como golpean a quienes se exponen por los demás,  quienes se amedrentar, ante ¿sus amos?

     Duele sentir la violencia

      y la desmesura de los zafios sinvergüenzas impunes.

Once, ascensiòn en democracia

  Se acaban momentos ficticios parar corroborar los suelos que te sustentan entre rupturas.

  En aquel bar, vuelvo y ya no encuentro ni a José Marti,  ni al fiscal Mena. Alguien observa con igual desprecio, por su superioridad digamos que pecuaria.

   Antes de irse, amaga con vomitar como buen Manolo; un grande el entrenador del Espanyol. Este, ser superior cuando va a potar, le meto en el libro de Kae y le minimizar. 

  Dulce le recuerda que sus compañeros, hoy, permiten que en ladrón,  primero, evasor y mentiroso se manifieste por las calles de Madrid, como un chulapo.

   ¿No le incómoda que su percepción de la democracia se la enmierde tal personaje? Le pregunta agria, Dulce.

  A mi no me incumbe, no le contesta mas que con su mirada de odio.

   Ni eso, ni que las esclavas, maestras, eduquen a sus hijas, ya las colocará él.

   Un pedante le da la razón, ¡joder!  peor es la partitocracia. Mejor los individuos y si es rico pues mejor. 

Algo habrá hecho y se queda mirando a Víctor de Aldama.

   Oh nooooooo!

 ¡Es un juez tio! Proclama el trono del otro

  Existen algunos Moro, éstos traicionan trabajan para ellos y su provecho; otros que saben de los campos de exterminio, para los justos que es salir por peteneras

    ¿A ellos?

    Con uno, vale. Los demás callaran para siempre.

     ¿Subirán a los cielos, a los que dicen creer y querer llegar?

     Antes un camello, José,  atravesara los ojos del Guadiana y Penélope no se quedará esperando, y por lo tanto el traje lo terminará Agustín. 

    Bueno, no del todo, pero, al menos, satisfecha, la persona infame que proclama libertades a los desheredaros. 

viernes, mayo 22, 2026

Los ocho pasos

  Tanta información tiene el riesgo de irse por el desagüe,  si no le pones un filtro que es lo que le ha pasado a mi anillo de boda.

   Ahora decírselo a mi mujer es otra tarea. Me gustaría que tuviera la paciencia de los jueces con Montoro.

  A cambio yo me pongo verborreico que lo he aprendido de Víctor de Aldama, tampoco es mala solución.  Hablo sin responsabilidad pero porque me pongo una pajarita. 

Me puse un vaquero y aquello fue un sinvivir,  el de la limpieza, me dio el mocho. El vigilante de seguridad me puso una cámara como sombrero, ese era el grado de confianza que inunde un vaquero si no es John Wayne. Y no lo soy trabajo en una mercería y siempre digo merci aunque me pongan una cremallera sobre mis torpes ilusiones

  Si empiezo ocho pasos, me han dicho que en el cuarto no tropiece y Pepe me ayuda, mira que va despacio pero me agarro a ello como mi mujer en los tangos.

    Otra cosa es que me revuelva en el cieno. Ni mil pasos me sacarían de ser un Inda y fijate que este ha dejado ciervos hasta el mas mamarrcho de los politicos que llamaríamos basura como los de basquet, que no sirven mas que ayudarte a defecar.

 No me veo, en esos tránsitos. Los pasos no son saltos.

  Salir al escenario sería el del tigre y eso que empujan pero no se ve la red aunque se intuya el ritmo que será blues, pero también night brown, y ahí no siempre las luces esconden las sombras. 

 Y la estrellas están pero dentro 

  Y los golpes, hasta en el Real Madrid y eso ya es destrozar el cielo en el que nos escondían los despojos de los que se alimentan

Vigorexia. Palabras escritas y habladas

 Ken Loach lo dice en Cannes. 

  Lo peor es el silencio del bien

 Las educadoras de 0 a 3 años son apaleadas por querer entrar a defender su trabajo y dejar escritos

  Quienes ejecutan los golpes; en otros momentos contemplan avisos de asesinatos e insultos, eso no está escrito. 

  La escritura como amenaza. 

  El miedo a los golpes y encierros

  Y la capa de agresiones verbales como pastilla para calmar a quienes raudos arrojan al suelo a educadoras.

   Es lo que tiene la vigorexia

  Difícil continuar si no es con apoyo mutuo, frente a quienes controlan amenazas mientras se enriquecen

  Se jacta en un océano, un capitán de su clarividencia como si además de su barco, comandara la nave de la judicatura.

  El miedo existe, y lo saben. 

  Lo generan y algunos disfrutan en esas charcas sean aquí o Bolivia. Cuando la desesperación y veamos que no se está solo nos activen verán que sus porras en la impotencia de sus argumentos. 

   Ser seres para el orden

  El de quienes envían mientras se recopilando en marranos fondos buitres 

  Del  hilo politico argumental de Pablo Iglesias sabemos por su coherencia y compromiso. 

   Que Laura Arroyo, menos canas, nos brinde protección con sus epílogos en el Tablero nos sirve de catavientos para saber navegar en ceñida por la violencia de los huracanes.  En los programas de la televisión española nos lo avisa, luego nos invita a tomar barcos para que no nos ahoguemos en océanos donde las inmundicias se hicieron monstruos.

  Sara, Oscar, Sara Sqntaolalla son capitanes de flotillas de dignidad

jueves, mayo 21, 2026

Escrutar en un cuadro y una firma

 Me pasa que paro muchos días para mirar el propio cuadro de mi vida

  ¡Joder!, lo tengo que soltar, estoy orgulloso. Hay dias que me entrego minutos a su contemplación, que en estos tiempos son horas y en otras, segundos, fijándome en detalles  muy nimios pero que se reviven y me remueven en lo más profundo.

   Uno fue aquel en el que mi padre tuvo que salvar a un desaprensivo que no sabía utilizar la máquina mas elemental del mundo. Ese día, en la familia tomamos conciencia de lo jodio que puede llegar a estar alguien.

   Si vengo de comprar, en el cuadro renace algunas de las carencias por las que pasamos y alguna humillación si quisimos comer algo que en aquel momento no pudimos costearnos.

   Cuando estoy cansado, me balanceo sobre las cientos de horas anclado a una silla, un potro de tortura en el que se clavaban ilusiones y normas. Un dia, igual a miles. Sin perder la esperanza pero duro, a más no poder. Temía convertirme en una bestia o una máquina sin sentimientos.

   También,  estaban ellas ahí, sensaciones de no ser valorada o incluso que me sometiera en demasia a quien pudiera abrirme aquella pesada puerta que queria atravesar con orgullo de servyo. 

  Veo en la esquina superior izquierda, la excelencia que me otorgan.  Incluso ilustrisima

   Buau, lloraba mi familia al ver el grado de reconocimiento hacia mi, ellas.

    Lo firmaba la más alta autoridad del Estado. De puño y letras. Me imagino que no le templaria el pulso. Acostumbrado a disparar a todo bicho viviente, sin excepción. 

      Mira, ¡Mira aquellos dias! Ya había aprobado y una estancia de meses,  compartiendo vida con Cruyff. Un tio que cambio el fútbol en Barcelona.

     Nosotros éramos también la élite. 

     Aquí me tienes, viendo en ese cuadro, ahora el espejo de mi impotencia para cambiar una inercia de seguir gobernando los corruptos. 

     Cualquiera se atreve a aplicarles la justicia para la que tanto me prepare.

    La corrupción de jueces y magistrados es la ruina del Estado. Cicerón

miércoles, mayo 20, 2026

Notas en un trayecto

  Gente camina por un lugar al que no ve. Le llaman de formas variadas.

   Se sienten protegidos y tienen pequeños instantes en los que se sienten desprotegidos. Pero bueno nada que no pueda tapar una buena reunión,  ni un acontecimiento imprevisto que siempre crea cierta expectación

   A Lupe no le sorprende lo de José Luís; cuando viajas con piratas sabes que las reglas son las suyas.

   En las embarcaciones de tierra, estos seres no tienen ni pata palo ni un parche en el ojo derecho. 

   La chaqueta les cae de maravilla, otra cosa es  honorabilidad en la punta de la lengua o como pin en el ojal de la prenda, pero del interior de sus actos,  salen amenazas, traiciones y ser fieles a sus amos que son los que les compran alimentos y les facilitan viviendas,  no de su categoría,  sino de ser humano.

 Son los tiempos

  Lo peor 

  Que en sus trayectos han ido dejando cadáveres y Zapatero, dignidad

 Pero a estos, eso, no les da de comer

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y