lunes, mayo 18, 2026

Sofia, Javier y los ojos de una niña

 Si miramos por varios teleobjetivos, en uno podemos observar a Sofía, su vitalidad y el abrazo en el que vive. 

  Empatizamos con su lucha y nos conmueve su vitalidad porque la expresa en la naturalidad de sus gestos.

   Alguien por otra mirilla, está apuntando a la cabeza de una niña; existe una diferencia, en esta, debajo hay un arma y una bala destrozará la vida de un ser cansado, agotado, que transporta una garrafa de agua para subsistir un día más, sin esperar una tiza donde trazas avenidas para su futuro. 

   Nos ayuda sentirnos ajenos a esta persona y nos agarramos a la piedad por el buen futuro de la pequeña y vital Sofía. 

   Si en el teleobjetivo del segundo le pusiéramos un espejo, veríamos la sonrisa sádica de quien ha sido inyectado con odio al diferente. Puede ser que un día se dé cuenta que quien le ha inoculado ese veneno, vive ajeno a él y su ciego seguidismo.

  No sabemos si en el restaurante vietnamita donde se alimenta del dinero obtenido por ejecutar esos tiros, tendrá ese reflejo de lo que es en realidad; o cerrará su ojo izquierdo para con el derecho focalizar a las personas que les están recriminando ser eso, unos asesinos. 

  Cuando escapan de esa comida reparadora no nos dicen si necesitan volver al escenario del crimen para terminar de saciarse o seguirán paseando entre humanos a los que no sabemos con que ojo les observarán, por si recibieran alguna orden para convertirse, sólo en eso, seres despreciables, sin empatía para comprender los infiernos que desatan.

   Existen muchas Rachel Corrie, a la que arrolló una excavadora, que era conducida por los ojos de odio de un cerebro tomado por las prioridades nacionales que terminan siendo el enriquecimiento de los arriba y el servilismo de quienes en las migajas que comen, se sienten victoriosos porque se las quitan a quienes les han hecho odiar, sin darse cuenta que las echaron en el medio para que se pelearán. 

   A ella, la tenemos en los bellos dibujos que le hicieron, e impregnada en nuestros actos. Javier Bardem homenajea a las que luchan y, ante todo, visibiliza con los prismáticos de su corazón a esa niña que dejará la garrafa de pie, en el medio de la calle, por si el criminal sació su rabia y pudiera servirle, quizás a otra víctima, o a quien un día quizás sea una médica, sin más patria que el ser humano.

  Nunca renegaremos de las Sofía, que atrapan las gotas de alegría para vencer sus males, ni de los ojos de la niña que entran por la mirilla de aquel chico, que pudo ser mi alumno, y le dice, ¿no sería mejor que construyeramos un mundo ajeno a las consignas de quienes nos obligan a odiar, tomándonos como rehenes de una falsa identidad superior?

domingo, mayo 17, 2026

Dando tumbos y escalas

  Si fuera un ser humano le veríamos ir ocupando la autopista por la que viene hacía nosotros. 

   Si fuera un animal, pensaríamos que ya ha caído otro en un espacio tan salvaje como la sábana africana; no le habrá dado un bocado otro depredador, sea hiena, sea leona; habrá sido una bala barriobajera, traicionera, ventajista asestada por algún millonario que ha ejecutado en esa bestia lo que ha hecho con sus trabajadores o víctimas de especulación que le sufren.

   Si fuera un autobús habría perdido los frenos y como Sandra Bullock veríamos que la desgracia puede estar en el siguiente metro, sea a un lado u otro de la carretera. 

    Por desgracia es la Educación en la Comunidad de Valencia (¿está vencida en Madrid?) la que va siendo golpeada para que su deterioro, justifique que: "le tengo que llevar a la privada, que me la paga mi vecino y a la vez, me lo aleja de su hijo". 

    Tumbos también son los jóvenes que son golpeados por la policía en la manifestación por la educación que ha habido allí.

     ¿Dónde llevan a sus hijos?. Pudiera ser que algunos se crean que en realidad fueron puestos ahí, como nos decía el cómic del que se escribió no hace mucho, por los ricos para que les protejan de los pobres. Aunque las diferentes experiencias nos digan que fueron los primeros quienes se han ido apropiando de os recursos que debieran tener los segundos.

     Otra cosa es cuando en vez de dar tumbos, te pones a dar notas y te ilusionas porque conectas varias, pero y eso es lo que nos puede meter en un bucle, que es otra forma de viajar, es que las tengas que dar con una banda. 

     Ahí empieza la llamada de la música.

      ¡Ey tú que te quejas tanto!

      El metrónomo suena como hace dos meses y las pilas, si se hubiera usado ese medidor lo que se necesita, ¡siempre! se hubieran agotado hace tiempo.

      - Bueno, te excusas ante Narciso, es que, es que, a veces, lo pongo en el móvil. 

          Muy bien, muy bien, ¿siempre?

        Es que tengo que oír a La Base

       A la medida se le da el espacio que necesita, ¡todo!; allí no oyes un tic y, a continuación, la reflexión de Laura Arroyo ¡geniales todas, por cierto!. Como te lo voy a aclarar: si estás a setas, estás a setas.

      Lo intento, pero

      Escuchar cuando te envuelves con la música, no sólo es a la partitura; es a quien te marca el ritmo con bombos, es mirar a quien te dirige y es, lo viste ayer, después de escardar, haberte leído las partituras mil, no, no dos; no, no, las veces necesarias para que te sean familiares y si, haber practicado las escalas, otras cientos de veces. Ahí está la clave de lo que luego harás junto con tubas, tenores, clarinetes, flauta y la mano que lleva un cerebro regado en notas y armonías.

    Si a las escalas

     ¡ No me hables, por favor, no me hables!, la mayor, la menor, la pentatónica, también menores mayores, igual que los blues, la mixolidia. Me vienen por las noches y merodean por mi cama.

  La Mixolidia quiere desarroparme. El blues, para mí que quiere hacer el amor. La mayor se pone dulce y la menor, me dice que salga de esa vaguería y nos vayamos a descubrir mundos, muchas veces tristes. Al oído me susurra 

   ¡Que raro que se enfaden quienes se jactan de asesinar niños porque Lamine haya cogido la bandera del pueblo que sufre ese exterminio. Y va y la escala menor también me suelta, porque si estamos a Rolex, pues ya está a Rolex. Las cosas tal y como son, como diría Tarzán, a pecho descubierto. 

     A Sinner, le coge de la mano Sofía, una niña en tratamiento oncológico y ella se pone a botar por fuera y por dentro, seguro que repara tristezas y miedos. A Hijam le podría pasar lo mismo, pero esa pareja que anda de vacaciones por Vietnam, no sabemos que les habrán metido en la cabeza, a parte de miedo al diferente pero prefirieron ser parte de los que disparan, aunque estos no son millonarios, sólo una parte de un sistema de terror. 

     Se van a miles de kilómetros para salir de esa opresión que se han impuesto ellos mismos. A Ahmed también le gustaría estar tocando un instrumento y Kevir que le arrancarán el sueño de estar en "la luna" la mayoría de los días, fue cuestión del disparo, ciego de humanidad, de quien luego la busca en la Patagonia. 

     A tumbos, el que gana ahora, en cuanto a las cosas intrascendentes de la vida, es el Real Madrid, un equipo femenino, sin corazón, ni "alma", que se ha puesto ahí, como adorno, porque "eh niña, ¡¡¡¡tu que vas a saber de fútbol!!!!. 

   Cuando todo es mentira, pasa que a Marta Corredera se la hiciera la vida imposible por querer ser madre. Vas dando puntada, sin hilo porque cogen, luego los del palco, las ferias de los horrores, tienes ovillo y te hacen un traje de fuerza y los periodistas, bueno, los abducidos te hacen creer que es de luces. Así que terminas en jugadores, que son todo lo opuesto a lo que ves en los Gavi, Pedri, Cubarsi, Marc Bernal y cientos más; aquí entre letreros luminosos de un cielo de cartón piedra, ves a soberbios que se han creído que el mundo es el que les ofrecen esa televisión a la deriva que se pone morcillona con ella misma, mirándose en un espejo transvestido. 

         Y al mando un capitán, que se ama a si mismo, convertido en una caricatura de lo que es el capitalismo  

      Nos desprendemos de la tecla y nos narramos en las escalas y de ahí, a sentir, primero el metrónomo, luego tus compañeras y todo transmitirlo a quienes nos escucharán para revivir aquella noche donde bailó con quien fue su compañero y otros, sentirán

     ¡qué arte tiene mis pequeñas! Y entre medias, tomar el volante para recorrer inspiraciones

sábado, mayo 16, 2026

Una vuelta imborrable

  Siempre vuelve el último día en el que un círculo te ha atrapado en una visión negativa de la sociedad. Te planteas si será verdad que una política en las cortes valencianas ha dicho que el pobre no tiene que estudiar porque su función es trabajar, para servir al capitalismo.

   Una mujer conserva las llaves de lo que fue su casa en Gaza; el siete octubre sólo empezó la justificación de un proceso final que había empezado en la Nakba un 15 de Mayo de 1948, para los palestinos. 

    Imágenes de colonos israelíes que llegaron aquellos días, te las ponen en tu mente para describir el salvajismo con el que se empezó a echar a las familias que habían vivido por siglos allí. 

    Dice Laura Arroyo, en su epílogo del programa que dirige El Tablero, "lo que mal empieza, mal acaba". Algo que, por los horrores y pesadillas que habían tenido las élites europeas, por el abandono a los judíos durante la segunda guerra mundial, se quiso solucionar dándoles una tierra que tenía unos dueños y, volviendo a cerrar los ojos ante las injusticias que se cometieron con los que ya vivían allí. 

    Y ahí estamos, perdiendo todo atisbo de dignidad mientras son masacrados gentes que podrían estar haciendo un texto para humanizar a otros seres desprotegidos, con una música como colchón donde reposar horrores

   En otro lugar en una furgoneta de Donosti, se da esperanza para romper ese círculo y que la vuelta a la sociedad de los "marginados" se convierta en algo imborrable para un mundo que necesita gente con esa sensibilidad pero que esta no le derrumbe, por la fuerza de quienes la controlan para su provecho y la sumisión a la que nos llevan,  y anuncia su vocera de ejecutantes, ante los poderosos.

   Otra vuelta imborrable es la de todos los sábados y domingos al "avivir" muchas veces fuera de horario; como tiene que ser de grave y definitorio que estén hablando de fútbol, desde un programa que se niega a darle el valor que ya, todos a su alrededor, le dan. 

   Es tan patético que una sociedad se entregue a seres como ese presidente perdido que derramó una conferencia de prensa para situarnos en como está un club referencia y una sociedad que da soporte a esos seres, sólo investidos de dinero, que son arropados por empresas que sacan beneficio de sus contactos, como el presidente de Estados Unidos, lo saca de una posición que le han dado quienes creen que todo da igual, porque la basura que le dan en sus televisiones le sumergen en una ciénaga de la que es imposible salir.

    Decía ayer, decía el sabio y si, Zohran, Taoré y otros líderes demuestran que si, que la ruptura de los relatos es posible. 

    Sólo es necesario, y no es poca cosa, escucharnos sin los apriorismos que nos hemos puesto de coraza. 

     Volver a ser valientes, como los niños que interrumpen, porque buscan y consideran que pueden aportar algo, cuando todo el mundo espera una indicación para empezar una sinfonía. 

     Con el tiempo se darán cuenta que ese no es el momento pero si el cuestionarse ante los caminos que está emprendiendo.

     Encontrar a ese niño en sus búsquedas, levantándose del sillón donde hemos instaurado un trono que las realidades nos van arañando hasta destrozarlo; el recuerdo imborrable de explorar para no caer atrapado en la aceptación de las decepciones que van llegando y que sólo debe ser una vuelta a la búsqueda, porque somos cuando nos encontramos en lugares que tejen mundos donde somos personas, sin destinos marcados

viernes, mayo 15, 2026

12.000.000.000 y una tiza

    Entrar en un edificio y saber que allí te cuidarán. 

    No faltarán los recursos, sobre todo, los humanos, por una sencilla razón porque quien ha tomado esta decisión ve personas humanas a quienes andan por allí. 

    Y además, sabe de sus necesidades, de sus carencias, de sus miedos. 

     Zohran Mamdani no ha hecho algo extraordinario:

           - Ni ha cogido banderas

           - Ni ha hablado de unos sobre otros

           - Ni ha cogido a un dios para esclavizarlo

    Zohram ve a niñas, padres y madres agobiados dentro de entornos que describe Patrisse Cullors, donde los parques y otras zonas verdes están en la "zona de blancos", donde se crean espacios pequeños, de encierro, para ser que tienen sueños y quieren cielos.

     En los meses que llevan en el gobierno de la ciudad de New York, dicen que ha quitado una deuda de 12.000.000.000 de dolares. 

      Eso libera recursos y quita pago de intereses y lo más salvaje; bestial, descomunal

      A las niñas-os les ha abierto Escuelas Infantiles gratis; ha liberado a las familias de los agobios, de donde dejarles, de dejarles encerrados que les convierten en parte de una rueda que nunca terminarán. 

     Meritocracia, llaman, a seres que subidos en las naves que les donaron planean lanzando migajas de imágenes de grandeza de las que no forman parte quienes las reciben, las mastican y las tragan para seguir buscando suelo en el que agarrarse y no caer por los abismos que les van preparando quienes son los que les consideran piezas intercambiables para generarles riquezas a ellos, "los elegidos".

     No es cuestión de religión, el alimentar y cuidar a las personas; es considerarlos humanos y no receptores de mensajes mercenarios de un dios que estaría cansado de tanta falsedad.

      Mamdani sólo coge la dignidad de cada ser humano y la cuida con los recursos que es capaz de generar una gran ciudad.

       Y una tiza en la mano de cada niño para que en el suelo del patio pueda pintar sueños, es darle la oportunidad de dibujarnos que sus vidas merecen la pena cuidarlas: son seres humanos  y Lamine, ha acertado al no salirse del mundo, pese que en 12.000.000.000 de dolares, se pueden encontrar naves que nos saquen de la realidad

jueves, mayo 14, 2026

Dale alas y volara. Bienvenido

  Prince nos hipnotiza con "Can I play my guitar".

 Estamos a punto de descubrirnos entre las letras de Bienvenido, para los carnavales de Cádiz y entra Menahem Pressler con Chopin. Tal vez, sólo eso, con este último cerremos los ojos, como esa joven, que se deja transportar entre los cansancios de los avatares diarios y creamos estar montados en las teclas que tejen abrazis con quienes nos despertamos en los ritmos cotidianos.

  El Cabrero, José Rodríguez Muñoz, flamenco y anarquista nos inquieta para levantarnos,  "Dale alas y volara", tronaba y muchos días añadía "yo no soy animal que se calla por un pienso porque llevo en mis adentros una disconformidad que me sirve de alimento". 

  Es importante que se acaben los días de las apariencias; saber darte cuenta que sólo se es un escribiente que derrama sus mundos, dentro del que le lleva metido en una rueda que nunca para.

    Pepe, el del quinto, te saluda, pero no te da Bienvenido porque él prefiere seguir las autopistas que le ponen. 

   Si mi vecino y sus círculos de piensos gratis, escucharán al coplista de Cádiz, podría plantearse que sus quejas de no ser atendido con prontitud en la sanidad pública que paga él y, nos ayudamos entre todos, tienen que ver con que esa sonrisa de el emperador del sur que le venden en su tele, que es su "mágico contacto" con la realidad, y la efigie está pagada por las grandes empresas, que si, que si, no te engañes, están creadas para ganar dinero, por mucho que hablen del dios y la patria con banderas que ciegan, y añaden dádivas, sea a la mujer, que casualidad, del emperador, del que no se habla, en corrupción; sea a familiares que llegan a directoras, saltando listones que otras habían superado con creces y por encima de la agraciada

    A Dioni, lo del pienso de El Cabrero, le jode pero desde su butacón y viendo la televisión "¡qué le dan gratis" como un servicio público, maravilloso. 

    No quiere comprender, nuestro Dioni, que las empresas que patrocinan a esas televisiones obtienen más ganancias y pagan menos impuestos, si sus mercenarios políticos son capaces de obtener de gente como él su sumisión.

    La disconformidad, el alimento del ser flamenco con raíces de tierra vivida, con voz de puñales que traspasan el butacón que nos retiene para dar un salto y activarnos porque, repetimos lo de ayer, nuestra Laura Arroyo dixit, si nosotros nos movemos, el mundo puede cambiar.

    Nunca rechazaremos a Noam Chomsky; en una de sus reflexiones nos recuerda que no existen países pobres, ni comunidades como nos vendieron que era Andalucia, "sino sistemas que no han gestionado bien sus recursos". 

    Seguir entregandoselo a quienes se lo dan para su gestión a las glotonas empresa que te crean decorados de cartón piedra, en un momento determinado es tu responsabilidad. La madurez tiene que llegar, incluso a los que se refugian en "es que tuvimos a Susana Díaz", si populista como la que más, y protegida por una red clientelar, pero en la base, uy, he escrito La Base estaba un respeto por lo público, que si se iba abandonando, pero no destrozando como hacen los Milei, aunque sean de sonrisa y patria propia.

    Ay José, dejaste tu voz y tu corazón y esa alma que es el cerebro que piensa, sin cadenas,  para arañar la tierra quemada por las insidias y, de allí, hacernos brotar sueños, como las coplas de Bienvenido.

   Ahora somos nosotros quienes tenemos que cuidar, regando con nuestros actos los mundos posibles.

miércoles, mayo 13, 2026

Verse desnudos

  Nadie quiere verse desnudo. 

  Las familias a las que no les llegan los servicios sociales, se ponen nerviosos y miran a los trabajadores sociales como los posibles culpables de mirarse en el espejo de la precariedad. Hoy lo tratan en carnecruda.es y si, 

   A Belén, en Extremadura, la asesinaron tres menores, en un Centro de acogida. Los servicios que atienden a personas con graves deficiencias están privatizados; eso puede suponer que si la empresa apuesta a que con una persona se cubre el expediente de estar abierto un servicio, pues se ahorra una nómina y si, a veces, se pierde una vida, pero no de los que están especulando con la atención a las personas necesitadas; se pasa de puntillas sobre esa muerte, si esta es de un "inadaptado".

   A ese gente se la puede dejar de atender; a los ricos, se les da ayuda para que vayan a centros exclusivos o se les patrocina hasta la extenuación a un equipo de fútbol para que pueda superar sus carencias.        Cuestión de clase. 

   En este último caso, lo curioso es que se va a debatir durante horas, sobre las excelencias que aporta ese club y persona a la ciudad, al mundo, quizás también el Universo, hasta llegar a sugerir que, quizás, en la creación, ya existían esos seres.

   El asesinato y sus ejecutores es un lumpen del que se dejará de hablar de inmediato, porque no se financia a agitadores mediáticos para que te pongan en el punto de mira, sobre todo si no puedes atacar a tu enemigo político, por tu propia dejación de funciones.

     Otra cosa es que se cuele un virus en un barco y sea el gobierno de la nación, vamos, tu enemigo, quien tiene que acoger a las personas contagiadas. Entonces estás capacitado para decir las mayores gilipolleces y contradicciones. 

      Sabes que no tienes que llevar cuidado, tus seguidores y supporters oirán campanas y siempre será del "enemigo la culpa". No tienes otra función en la vida. Hacer ruido y que se han tapado los ojos con la bandera de Banksy se pongan a deambular por el vacío, que más da, si después de caer y el topetazo se levantarán e irán "ciegos", a votarte.

     Volvemos, siempre a Susan George, y a tantos otros, gastos ingentes cantidades de dinero para crear un relato entre la ciudadanía.

      Decía, ayer, Laura, comprendió hace ya años, entre otros, Pablo Iglesias, lo va comprendiendo después, el puro Pedro, se tiene que tener capacidad para poner tu propio relato en los medios de comunicación. Si es en el propio, al que se ha dicho que no se escuche, pero lo hacen, cada vez más, bien. 

     Si entras como Manu Levin, Laura Arroyo, Irene Zugasti, Alejandra Martinez y otras en las televisiones públicas y lo remarcas sin ningún miedo, mejor; existe un respeto entre periodistas, y eso que no manejan la manguera, para no denunciarse entre ellos, pero algunos como decía ayer Manu, son fascistas y sueltan burradas, como buenos mercenarios que son, tanto como para hacer decir a personas "respetables" que de Zaragoza para arriba, si llega el incendio de la Riba, no les importa. 

   Eso es romper una sociedad, porque a los dioses, no les afectan las burradas ni los desequilibrios que se sufre entre quienes necesitan su sueldo para subsistir, pero los que si lo necesitan, a veces, porque compadrean en el día a día, sus enemigos son los de al lado. Eso les hacen creen.

   Alguien sólo se puede vestir de dignidad, si existe gente a su alrededor que le indica que está desnudo. 

    Ignatius es consciente de eso, en determinados momentos; pero la cruda desnudez de sus argumentos para ayudar a examinar una sociedad en formación, le hace imprescindible porque arropa las reflexiones en las que nos embarcan hacía su isla en la que encontramos Itacas, que nunca son un final.

martes, mayo 12, 2026

Leaves, rain.

  Es difícil añadir acerca del personaje del post anterior. Como humano, ojalá tuviera algo que le quiera; como personaje poderoso, intentar dar grima pasa a convertirse en dar vergüenza ajena. 

  Es fútbol, pero si, es la vida, como lo era, también, un club pequeño de un deporte apenas conocido. Maquetas de los comportamientos humanos.

   A Laura Arroyo la oímos en sus cierres de El Tablero. 

  Si, si pertenece a Canal Red; si, si es el canal que ha creado Pablo Iglesia. Si, si el del chale.

   Si, si con esto te justificas el no escuchar las reflexiones profundas y atinadas de Laura Arroyo, eso ya es tu problema. Y si, nos pasas a nosotros tu ceguera.

    Los primeros momentos, podríamos decir que le podrían reprochar porque lo meteríamos dentro de

                             "es fácil criticar". 

Ella va siempre a más, da esperanzas y anima a formar parte del grupo de quienes se rebelan contra el predeterminismo de aceptar lo que los florentinos nos marcan; y sus marionetas, presidentas de comunidades, ejecutan y sueltan entre espumarajos, que vaya usted a saber se los tragan en las elecciones como obsesos, aunque noten que no son buenos para su salud que cada vez, tarda más y se la tienen que empezar a pagar, porque "¡oh, liberaron de impuestos!, ¡oh vaya usted a saber porque sobre todo y en demasía a los más ricos!. 

    Si fuera eso sólo, pues vaya, pero ¡gracias a los dioses de los parlanchines underground!, y a que tenemos dinero, podemos pagar la escuela infantil de los niños 

  ¡que se ha puesto!

      Eso si, son nuestros espumarajos los tragados, ¡geniales!, no los de los rojeras, que a saber que composición tienen los de La Base esa, que mira como se ha quedado Echenique.

      Así que busquen a Laura hablar, de lo orgulloso que se tienen que sentir los mexicanos y sus representantes que han ido dejando en ridículo toda la verborrea que ha ido expulsando, como aquel que dice ¡soy pepito del río y también alcohólico y voy a emprender un viaje a Marte, con parada en las estaciones del radio a las que voy dando dinero y donde sus sinvergüenzas, me defenderán a capa y puñalada trapera, con una cheira porque sus ampulosos diálogos tienen los cimientos de las coimas recibidas.

     Siempre nos quedará la miniserie, comparada con la estulticia real, de El Padrino que nos dice, no os ofendáis, es "business" y si, como remata Manu Levin, esos fieras, en realidad son fascistas como nos avisaron hace muchos años, cuando artistas catalanes se ataron a verjas cercanas a donde bramaba infiernos y los primeros que llegaron no fueron los policías, sino los fascistas para apalizar. 

     Quedó en la memoria lo abyecto de ese pretencioso napoleón.

      Laura nos dice que cuando se les enfrenta, quedan en ridículo los trumps, isabeles y florentinos, ¡pero, antes, pueden hacer tanto daño!

       Escuchar a Kae Tempest para desconectar, es querer dormir en la nieve y terminar en un glaciar; nos deslizamos, pese a clavar crampones y piolet; nos salvaremos pero, como Gata Cattana y la vida nunca nos será indiferente.

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y