No, al menos que pueda servir para salir de la rutina.
De una pick up guardo unos recuerdos ambivalentes, es la caña para dormir bajo las estrellas y por otro lado, me echaron.
Tuve la culpa; lo que no puede ser es que el coche no sea tuyo y, a la vez, andar invitando a subir hasta a el Tato, que por cierto, aún anda por Valencia, pero en aquellos días, viajábamos por otros país.
La lección fue aprendida, nos bajamos de la pick up, se unió un viajante y ellos pudieron seguir su ruta para ver un bello espacio. A mi me parecieron una premonición de Sumar. Salvando las distancias de un conductor que para nada era de esos parajes.
Ahora no, de la pick up se bajaron bastantes y los andan a su alrededor, hasta le han trucado el motor. Sentado en la tardía madrugada, contemplo quienes se arrojan a lo conocido, para que se gane, pero todo continué igual.
La edad me ha dado una poltrona de la que cuesta moverse. Todo se hace previsible; te agarra a las costumbres y tienes excusas para no estar en la Marea Verde o apoyando a Palestina.
Si, está claro, eres sólo uno más; pero es que es todo lo que necesitan, ahora, mis compañeras; muchos "uno más" que les dé red.
No es el momento de coger aquella pick up, ni de ir montando a todos los que parecía que llevábamos el mismo camino.
Volvemos a andar pero a esa pick up se ha subido la comodidad y el miedo para salir rápido de un tiempo malvado, donde alguien que quiere ser líder, reenvía una foto manipulada.
Esos seres, servidores del capital están ahí; a esos no se les quiere y se le evita, pero se les quitará de enmedio con compromiso hacía la ciudadanía que trabaja para rentistas, para bancos a los que cuando quiebran se les rescata.
Carlos, por el respeto a tu libro "Combo Blanco" t'estimo como dirían en Cornella, pero ir un rato a Sol no vale; acércate a la Ada, especuladora con alianzas oscuras y castigadora, a una Izquierda Unida, maquiavélica no va resultar.
La falsedad les sale de su cuerpo; tu lo conoces bien. A ese Emilio que en el acto con Gabriel daba grima lo que transmitía. Creía que lo sabías, pero si les acepta la Sexta y ahora, esta Primera echada al monte, entonces es no.
Que sabré yo, que no he terminado un viaje montado de la manera conveniente, aún conduciendo y con un sueño que era ir por el filo de la navaja de la vida.
Hace 45 años, nada menos, en un accidente, José Luis se fue. 20 años y una vida para viajar sobre un balón se quebró. Nuestro fútbol ya no fue lo mismo.