jueves, marzo 05, 2026

Versos rotos

  Movilizados los terrores, se avienen los sueños a cubrir los desamparos.

   Te entregas al arrebato y te haces esclavo de las bridas que le conduce; cuando te das cuenta, miras al suelo y descubres que esos instantes siempre se van camuflando en pequeños descuidos, sazonados de "¡uy!!, en que estaría pensando", girarte, recoger algo que olvidabas, como, a la vez, que no lo habías dejado de forma correcta y sí, ver desparramado el instrumento que te transforma y los daños, que son dolorosos. Tras unos segundos, la vida y el corcel por el que te vas acercando al final, pero que te anima a seguir descubriéndote.

   A un marine, un senador norteamericano le ha roto el brazo; protegido por policías que defendían el orden en una sala, que está contenida en una nación a la que su presidente anima a romper un orden internacional todo el día y sin ninguna consecuencia, añadiendo el picante de razonamientos primarios que es que pretenden instaurar entre sus ciudadanos y los cipayos seguidores de otros países. 

  Así como los maremotos de la indiferencia y del " a mi eso no me pilla" va llevándose por delante el equilibrio en el que vive la sociedad y del que se benefician, los millonarios. Extraer beneficios del caos puede ser rentable una época, su continuidad les generaría una incertidumbre de la que siempre huyen.

  Aprendieron a dar un poco a los demás, creándoles, a la vez, necesidades para que ellos pudieran disfrutar de ganancias siderales. Es el sino en el que se desarrollan los estados y sus alianzas por intereses. 

   Cuando alguien cree haber descubierto ese juego, y en la codicia, ve que las ganancias inmediatas son siderales es cuando todo se empieza a desmoronar, con la pena que ellos no son los primeros alcanzados; sino la vida inocentes, que nunca han respetado, ni conocido su existencia. 

   Dicen defender la vida dentro de las madres; tienen lo que los franceses dicen "langue du bois" porque lo que buscan es un control de estas, y una religiosidad que no tienen con los anteriores, pero si que sabe les sirve en sociedades, donde a las incertidumbre vitales se las trata de dar una esperanza, que amortigüe el inflexible paso del tiempo, que en diez años, te aboca a la vejez y hoy mismo, aparta de la sociedad y encierra en un redil, que ella teme, a la persona que te ha cubierto de cariño en estos últimos años.

   A Brian McGinnis, que ama la poesía de la convivencia entre gente muy diversa, le rompen sus versos de humanidad para en esta pequeña violencia, significar la locura de los enfrentamientos provocados por bestias desatadas en la codicia, a los que tratan de revestir de palabras, sin corazón.

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