Ahí le tenemos, pérdida le mirada, pero fijos sus ojos clavados en aquel lugar que llaman mítico, y que sí existió.
Locrio que tienden a la disminución, le guía cuando se le nublan los ojos. Le recuerda que se fije en él que ha tenido que ir siempre a lo mínimo, pero ahí, delante suyo.
Mixolidio siempre ha sido un poco el hermano mayor; se ofrece para subir en la séptima pero luego, a su edad, ya tiene unas obligaciones que le hacen desaparecer durante horas, días y poco a poco, empieza a faltar durante meses. Balketos siempre le ha estimado; al principio esas ausencias le afectaban mucho y le dejaban en un estado de postración muy grande. Poco a poco, en las primeas horas ya se ha olvidado de él, y si aparece en el momento, ya no es una fiesta, sólo lo admite como un mueble más.
Si es chulo, cuando pueden estar junto, pero ya le ve como a los socialistas que prometen mucho con las viviendas pero que está a otras cosas y si, sabe utilizar palabras muy ampulosas sobre el futuro, sobre el cariño por él, Balketos pero esas palabras cada vez se deshacen antes, como si lanzará una barra de hielo, al mediodía del Sahara.
No perder el cariño, eso nunca, por él, pero se lo queda mirando; si tono, vale otro, más, ey, aquí un semitono, cuidado que tiene su "intringulis" sobre ese recorrido tan sinuoso. ¡¡ufff, dos tonos seguidos!! y si otro, semitono por el que apenas podemos pasar, ¡cada vez hacen las puertas más pequeñas! y y vale, si un tono, que es como ya está él, preparado para sobrevolar la ciudad. Encuentra lugares antiguos y si, sabe leer las paredes donde antes hubo balcones y por allí, escaparates donde mirar la naturaleza
¡Frigio!, ¡Frigio!, ¿qué estás haciendo ahora? La madre tiene una preocupación natural por su escala menor. Siempre alocado, siempre haciendo cosas que le puedan hacer aún más pequeño. En estos momentos de la vida, Concha sabe que el cuidado nunca es suficiente. para su pequeño, Si ya es mínimo en un principio, luego el siguiente, también se rebaja y ¡como no vas a entrar en pánico!; por arte de magia todo se estabiliza y si el penúltimo es semitono, pero ella ha comprendido que le tiene que dejar andar sólo, al final existe una armonía que creará belleza, decía el otro día el pájaro Gabriel, que vale puede ser triste pero es porque delante suyo tiene un mundo tan extraño que quien no tendría miedo a todo lo que le acompaña.
Balketos que ha vivido la escena como propia, no tiene aún claro como debería afrontar lo siguiente. Le dicen que es así, pero de un duplex salen voces que distorsionan esa primera percepción y desde luego, duda; las cosas no se consiguen a la primera.
En este espacio de Dominante primaria se puede pensar que está bien, pero los secundarios, tienen su historia y relacionar el segundo grado con su quinto puede ser divertido pero luego alrededor ves a Lina que se quiere acerca por arriba; la otra, Penélope que ¡me gustas!, pero
Puff Tom Baumgartner lo tenía más claro, cuando empezabas a leer alguna de sus novelas, te acordabas a la ventadas, te acomodabas a ese relato y hostias veías a la escala mayor, que tenía una relación con su hermana dominante y que los vecinos, buscaban quemar al menor porque al mayor ya se habían acostumbrado, además que les traía mandanga
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