Mala hora para escribir tras una noche donde te roban horas y tranquilidad.
Despiertas y están entrevistando a Karla, compañera de Berta Cáceres. Ahora que se cumple 10 años del asesinato de está, se la recuerda en su compromiso con su país, Honduras.
No quiso ser cómoda para quienes extraían las riquezas de su pueblo; ni para quienes sumían a su gente en una eterna migración.
Empresas extranjeras robaban y aprovechan las riquezas de allí y cuando algunos, por conservar esas vidas que no defiende la secta comercial de abogados de aquí, venían al país de la empresa, entonces se les señalaba porque tomaban riquezas, que, a parte de ser mentira, les ayudaban a sacar adelante muchos de los problemas que acucian a esa sociedad.
Querer a un país, no es ni llevar pulseras con su banderas, ni servir al poderoso.
Un cómic de hace cientos de siglos, que hemos vivido, explicaba, sin embargo, que no se puede aspirar a otra cosa
Primero existió la ayuda mutua para cazar, para conseguir alimento; cuando dejaron de ser nómadas alguno, pudiera ser por una suerte, empezó a tener más de lo que necesitaba. Entonces se le ocurrió almacenarlo y ante una desgracia, este acumulador, primero tuvo miedo, luego pagó a alguien que le protegiera de sus ganancias.
La explicación de muchas actuaciones de violencia sobre el débil por mucho que la quieras razonar quizás está en el inconsciente colectivo de esos defensores de la seguridad. Proteger al poderoso que siempre es el que les va a dar oportunidades y le va a justificar en sus actuaciones subjetivas.
Otra forma de corrupción es utilizar el imaginario de la gente.
Alguien tiene un problema de acumulación de liquido en la rodilla; no puede ni andar; le hacen una radiografía, le dan para atenderle para un mes y medio
Tiene que decidir solucionar su dolor; actúa, tres sesiones con un fisio particular: 50 euros, total 150 euros
La pareja que ha sufrido este episodio parece exigir explicaciones. Sí, nadie quiere asumir lo que ha votado, quizás ellos no lo hicieron; la mayoría de los que votan, si.
Ni su dejación de unos terrenos que se han ido deteriorando, miran enfrente, por si está el culpable.
Mientras, el imaginario de estos días es tocar en procesiones de Semana Santa, impresionante, crear emociones, pasiones.
Bandas acompañan y atronan al cielo, proclamando mundos controlados, etéreos, un lugar para una paz eterna, fictícia.
Las cofradías hacen de puente entre lo terrestre y esos cielos.
Espectadores arrobados; pagando 150 euros por otras pruebas que no le terminan de atender en la sanidad pública; mujeres que a las falsa mamografías de sus compañeras, las minimizan ante esa subida "¡¡¡vamos al cielo!!!!-"
Cofradías, cumplen su función y si, todo muy bonito.
Escuchas a quienes visten de bellos sonidos las ciudades, todo muy idealizado, todo lleno de glamour. Algo no cuadra, en este comercializado mundo
Llega la explicación: se les conceden terrenos, se les conceden grandes subvenciones a estas cofradías. En grado, de enormidad
El cielo puede esperar, las sumisiones de los piadosos creyentes tienen precio, en lo votos captados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario