jueves, febrero 29, 2024

Lo que se puede hacer

  Pepe Rubianes, aquel maravilloso cómico, utiliza un lenguaje ácido y una gestualidad necesaria. Nuestro protagonista se desplaza sobre un espacio viscoso buscando un fin que parece alejarse en cada esfuerzo.      Salió Piranio fuerte, confiado, soberbio a los pies que apenas conseguían centímetros de avances, se unían un cielo que se desplomaba sobre sus ilusiones, con estrellas que parecían dagas. Otro clown se refugia en su gestualidad para levantar con las sonrisas de las niñas esa techumbre tan construida de odios, cosificaciones y venta de armas a los mandamases que utilizan los magos pañuelos patrios y la chistera que silba himnos para destripar al próximo con el que debiera caminar y al que, sin embargo, le escupes como te ha dicho el maldito viento siroco con el que se alimentan cada mañana quienes necesitan veletas monetarias que indican direcciones con el mismo fervor con el que cambiarán cuando las ordenes teñidas de patrocinios les pidan apuntar a otro camino.

   20 años de un horror inmenso, de la confirmación de haber caído en manos del guía de quienes son los demoniacos servidores de los grandes poderes económicos. 

   Algunos quisieron alabar sus apariencias de gran hacedor; olvidan que rompió las claves para mantener unida y respetada una sociedad diversa. Se ofreció dispuesto a no tener límites, el "stuntman" que buscó desde el primer momento, servir a un ego enfermizo, que no de líder, sino sólo de conductor suicida, al que se confían quienes van a vender sus productos de muerte, traiciones, comisiones, para que les muestren tejidos con vestidos con los hilos de los desacomplejados killers que serán conocidos entre los mayores miserables que ha tenido la tierra, pero que en lo inmediato habrán sido recompensados porque han sido capaces de crear odios internos dentro de un país, mientras se nutrían de comisiones y participaciones en conglomerados que empobrecen la sociedad. 

  Anne Boyer, poeta que se sienta escribir para hilar un mundo, donde se puedan ver los ojos de las niñas palestinas, correteando con sus ilusiones en brazos, para que nos vistamos con actos humanos, desechados los materiales corruptos del capitalismo, al que adoran esos Aznares, con rabia en los ojos enfermos de ansia. Sobre la poesía de Anne, la anarquía de los encuentros cercanos que construyen sociedades ilumina la exposición de Precious Okoyomnon en la Montaña de los Gatos. El animal es un símbolo paradójico de sufrimiento y triunfo inspirado en el texto, homónimo a la poetisa Anne Boyer.

   Vivamos la imagen del cordero, que nos muestran, alejadas de la tradicional, se presenta como una criatura intuitiva y sabía, capaz de sobrevivir entre esos josemaris depredadores, introductor a los escenarios apocalípticos, de los que siempre sueñan comerán sus carroñas.

miércoles, febrero 28, 2024

Lo imposible

 Sobre un cajón digital se acumulan links para poder crear un sueño. Los cimientos se han ido construyendo con el paso de los años. El problema parece ser que la dirección de estos han apuntado unas veces para el cielo, otras veces para los infiernos y la mayoría de las veces se han ido echando siestas, tras unos días glamurosos

  Piramio de Namur ha descubierto un nuevo océano; lo diferente de este lugar es que las gotas que lo forman son las personas que emprenden un nuevo proyecto de vida.

   Empiezan separadas, de alguna manera golpeadas y volteadas por algun viento de hoy, otras solidas suciedades o lugares que se desploman sobre ellas, aunque en el último momento, y por sus habilidades se escapan.

   En su huida encuentran a una, a tres, a mil, ya son diez mil y como por arte de magia, consiguen apagar fuegos que las rodeaban, saltan muros que las encerraban y porque se alían con su amigo el viento, crean olas para llegar a lugares antes lejanos. 

   Allí, no invaden, se unen con otras aguas, a veces, dulces, otras ricas en limo, estas últimas son muy cotorras y les dicen "¡chicas no sabéis lo que es convencer a los humanos que me dejen llegar a este estuario que sin agua se moriría!. Ellos que no, nosotras que sí, luego llegan los de ahí abajo y dicen: ¡cómo que sí!, que hasta aquí llegaría, porque tienen un fin!

   Unos días nos calman, otros días, decidimos subir en montañas rusas y con algun humano deslizarnos hasta la playa y allí, algunas se quedan tumbadas junto a aquella pareja o aquella barriga que no se sabe si es de un nuevo humano, o es que otro, se ha tragado todo el bacalado.

   En Fin, es divertido aunque muy raro, llegar a cualquier lado, pero PIranio, en ello, está empeñado

martes, febrero 27, 2024

Pablo González

 Todo para transcurrir; no muy lejos alguien escribe una parrafada, sobre algo que no sucedió. Puede ser una inteligencia artificial (IAr) guiada para dar veracidad a lo que no existe; puede ser una inteligencia amoral (IA) que intenta soportar una narración de algo no ocurrió de esa manera, porque cree tener el poder, piensa aplicarlo desde las amenazas, servirá de domesticación  a quien crea que puede dejar en evidencia, lo que esa élite está defendiendo. 

  A Pablo González, periodista encarcelado en Polonia, por cargos que no han llegado a sus abogados, le escuchamos ayer, con su profunda voz, en el programa que le dedicó La Base, en su programa 94 de esta época. 

  Fue ilustrativo que contrapusieran el tratamiento periodístico que está recibiendo esta decisión de encarcelarle que dura ya 2 años, con el desarrollo informativo que la mayoría de las Medias de nuestro país está dando al caso de un asesino, reconocido por él mismo, que eliminó a su amante de una manera cruel, por premeditada y ejecución. De este caso, ponían ayer, se ha llegado a hablar como si el español ejecutor fuera alguien a quien admirar; mientras que la prensa propagadora han dejado insinuaciones sobre Pablo González que no tienen sus abogados, ni el gobierno. El ser vasco, de origen ruso por ser un nieto de los niños de la guerra que salieron del país durante la guerra civil que produjo la rebelión de una parte del estamento militar. Trabajar para Gara, también le penaliza. Aunque también cubriría la información para el grupo de Antena 3, cuyo rama, la Sexta, en una de las últimas conexiones le tuvieran 45 minutos grabándole, con militares ucranianos detrás.

  Una sociedad empujada por una prisa, sin personas, transcurre como el mejor de los mundos posibles, porque admite que toda una nación, gobernada y dirigida por unos corruptos, que han tirado para adelante, puedan estar cometiendo un genocidio. Ese mágico mundo te cubre los ojos y el ánimo cavando una fosa jurídica en la que quieren enterrar a Julian Assange, porque hizo periodismo y nos dio la oportunidad de conocer a quienes, al final sentimos, que esa capa, sombrero de copa y varita no pertenece a la construcción de un maravilloso mundo, sino que se edifica sobre actos criminales cometidos en otros países. Las fresas envueltas, vendidas por un euro, esconden en sus envoltorios las deplorables condiciones en las que son recogidas por migrantes que son vejadas en su condición humana.

    Aquel periodista que le hizo esperar y le ha dejado en la estacada; ese ministro que nos pide que confiemos en sus palabras tratan de paralizar la necesidad de respeto por cada uno de los seres humanos. Del antifascista que pasará cuatro años, por mor de una construcción que le condena. De los 6 de Zaragoza, que son los chivos expiatorios de una protesta contra un partido que genera odio, y que parece ahora será eliminado porque la función para la que fue creado ya no se sostiene. De Pablo Hasel que en sus letras se hacía eco de lo que se había probado y que ya lleva más de dos años de cárcel.

   Incluso en los pequeños espacios, que muchas veces valoras, que no merece la pena la lucha, se establecen esas acciones depravadas del cambio de una verdad, por una mentira para establecerla como normativo lo que no debiera estar permitido en un centro público, por respeto a tan diversas personas que pasan por estos lugares. 

   Empezar a perder nuestra identidad en las cosas pequeñas.

     A Pablo González, le han encerrado porque nos lo quieren mostrar como aliado de lo que dicen es el lado correcto de la Historia. Esa que ahora se empieza a dar cuenta que había que tener negociaciones, como en su momento defendió, quien fue satanizado por lo que se ahora se abre paso, negociar. Quienes hablaron de esa necesidad era Inna, Manu, Sara, Pablo y otros, como Rafael Poch y sí, ocurrió en La Base

lunes, febrero 26, 2024

Existió una vez

 Erase un lugar tan lejano, tan frio, tan oscuro que pasaba que nadie lo podía alcanzar, ni reconforta, ni entrever. 

  Pasaban años y si te quedabas mirando a la luna, o a algunos que te habían enseñado a descubrir por los telescopios, la niña pensaba que debían ser por allí, más o menos, el lugar tan incierto como el de la Mancha, donde nada debiera suceder.

  Sucedió que un perro guiaba un día a una persona, bueno no, un gigante, grande, de zancadas kilométricas, de bufidos salidos de las entrañas de la tierra; pero por lo que parece, en el tema de saber donde iba, era más bien torpón, más, era capaz de ir hacía el Sol, que nacía y resulta que ya se escondía

   El perro tenía una paciencia infinita, cuando oía por donde echarían el día. Así que desde que salía, empezaba a beber agua, porque seguro que por más de  un risco correrían el peligro de ¡ay!, ¡ay! que se despeñarían.

  En esas habían andado, y a él fuera Turco, Pistón o aquel que atado a una furgoneta, la lengua para adelantar enseñaría, El caso que para salir de aquel atolladero, debieron empezar a atravesar un lugar tan oscuro que las estrellas se confundían, tan frío que las piedras se juntaban para rechinar sus dientes, y tan lejano, porque no sabían el fin donde se hallaría quien había desistido y a otra ladera había ido.

  El perro paciente no encontró otra solución y aquel gigante, que comprendió su zozobra, le habló y le fue compartiendo una luz, un abrazo cuando se junta y una mano con la que le acariciaba para saber que le tenía a su lado.

  Debieron pasar horas, interminables y entre las fuerzas agotadas, los pasos ya tan pequeños y el calor de la santa compaña, entrevieron una luz, tan diminuta, tan tenue, intermitente que sólo atinaron a agarrarse al hilo de aquel brillo, para llegar, después de pasar un canchal, un arroyo y sotobosque, a dar la mano a su aquel otro hombre, arisco, pero del que emanaba una luz, como la de aquel gigante, aunque a este, ahora, le encontramos cruzando cielos 

domingo, febrero 25, 2024

Sigan adelante. No surrender

 AMLO da una entrevista para Inna, para Canal R Red. Entre muchas de las curiosidades que se dice, es que los tres últimos presidentes en Mexico, están viviendo en Madrid, fuera del país que gobernaron, quizás no pensando en el país, sino para unas élites, en algunos más o menos económicas, en otras del tráfico.

  Durante dos horas y cuarto habla de muchas cosas, una de las que está más orgullo es el de haber pasado que gobiernos anteriores dedicarán 7 mil millones de pesos para políticas con los jóvenes a, con su gobierno, dedicar 110 mil millones en bastante menos años, para la juventud, le han creado diferentes oportunidades para quienes, entre cosas, en un momento no puedan trabajar, se puedan formar. A continuación da una serie de datos que con esta parte de la sociedad han mejorado. 

   La entrevista Afinogenova se ha visto en youtube, no en las televisiones, aquí, estás la han invisibilizado, pese a la importancia informativa de muchas de las cosas aportadas por este presidente.

   No, no son campeonas de la libertad; son entes meretrices que se acuestan, siempre, por dinero.

  Os veo siempre en mis sueños. Acabó una presencia, continúo un sueño, de apoyo mutuo, en el Rincón, en la Vereda, en rebelarse contra los aprisionamientos de las reglas con las que te quieren atar quienes están arriba. 

  Os veo en mis sueños, dice Bruce; a mi me toca ver a toda esa juventud, que como, dicen, asesinó Herodes, ejecutadas, ahora, y durante 50 años, por el gobierno israelí, apoyados por unos Estados Unidos, atrapado en la lógica de sus empresas de la guerra. que da rendimientos, a inocentes y piadosos inversores que lanzan sus plegarias, a la vez que financian el genocidio que les realizan soldados, enardecidos por los ríos de sangre que ellos mismos crean, como soñando estar investidos de togas de dioses jueces, sobre quienes les han proclamado que deben eliminar por ser sus enemigos. 

 Mientras miran a sus crecientes cuentas, familias acuden hacía una de las diversas casas de las creencias y el perdón de sus excesos, para que bendigan esos bienes y desear que sus hijos, crezcan con esos réditos y en una sociedad impune, a la que no les salpique la sangre que generan sus inversiones. 

   A veces, nacen seres de luz, eternas porque están en nuestros actos, personas como Rachel Corrie, que se interponen ante tanques, conducidos por un ser objeto que como los Himmler de todos los siglos, aprendió a no parar, porque alegarán que eran funcionarios, y por eso, porque le librarán de su culpabilidad, como también se les protegió por parte de un estado, a los personajes-entes asesinos que alegaron fueron guiados, para que su cañón apuntara al hotel Palestina en Irak y, entre otros, ejecutaron a José Couso.

  No da oportunidades la multinacional de la libertad, de su Prostituida Libertad de los Privilegiados para que quienes ven seres humanos, como Manuel López Obrador, entre quienes les votaron puedan extender un mensaje de reconocimiento hacía los pobres. Exorcizan a la razón, al conocimiento con grandes palabras, grandes ideales, con pies de barros, en una época en la que los océanos de las realidades se les van ablandando y derrumbando. 

  En una época en que la Inteligencia Artificial amenaza con crear realidades. Ellos, el emporio de la ultraderecha, como decía Susan George la lleva creando y regando, años, decenios, siglos. A la televisión llegan los verdugos que ejecutan con su periodismos propagandístico, los que sus ideólogos han llevado al cadalso. Porque son regados con miles de millones de quienes quieren dominar un mundo que favorezca sus dineros.

  Ver a cada uno de las niñas despedazadas, eliminada de la vida, porque según las proclamas de los sacerdotes de las tinieblas podrían ser la semilla de un odio y luego querer entrar en el vientre y en la mente de cada una de las mujeres, es haberse entregado a no ver seres humanos enfrente, sino seres para ser juzgados, sólo enemigos, a los que pueden quitar parte de tu felicidad, de un mundo idealizado, al que nunca te muestra que está sostenido con pinzas, siempre al limitarse de separarse por la parte de un muelle más o menos elástico.

   Quienes te hacen diferenciar a las personas que coexisten dentro de un espacio, porque mercaderes de los imaginarios te hacen odiar a los más débiles, serían "nada, ni nadie" fuera de la burbuja creada por esos adalides de las ventas de armas. 

   Portavoces enfermas, elevadas a la condición de jueces diosas asesinas de quienes no quieren reconocer los rasgos de ser humano de la que estamos revestidos.

    Hoy, en muchos puntos de España, habrá manifestaciones contra los genocidios de Gaza, los otros, como los favorecidos en Congo, para que nuestros coltanes puedan seguir alimentando, unas pantallas donde vemos imágenes pero no reconocemos a los seres, a los que nos acompañan, ahí lado. 

    Se es cuqui, si no nos materializamos. Acudir, No rendirse, visibilicemos a las Inna Afinogenova, que canal R Red, nos respeta para que adquiramos conocimientos de lo que nos sucede

sábado, febrero 24, 2024

La radio entendida

 Anda por la plaza, con su bártulos de fin de semana, y la radio encendida. Aquellos tiempos en los que era la casa el lugar de escucha ha cambiado. Incluso podría llevarla con unos "cascos" que se pone en los oídos, para que sólo sea él quien sigue los diferentes programas. Ahora podcast.

  La inercia le lleva a oírlo "a su bola" y de alguna manera a quien pasa a su lado, le suena como ruidos que guían . Cosas de la Comancheria. un territorio expoliado a sus primigenios habitantes, convertidos ya como unos apestados, por gente migrante, que como una ventaja tenían la cantidad de ellos y las armas, desconocidas por los primeros.

  Por nuestra zona Comanche, desubicada de Nuevo México y trasladada a una imaginaria barriada, vagan los seres vencidos. Existen muchas formas de eliminar a quienes no son más que perdedores; entonces, fueron las armas, el alcohol y las tretas surgidas de las mezclas de los dos elementos. Ahora puede ser una orden firmada, para que los perdedores del tiempo prolongado sean desaparecidos, por la cruel representación de la cruel sirviente idolatrada. Formas a un lado y otro espacio de los mares.

  Don't fall apart of me tonight, hoy no, proclama el abuelo; hoy llegará "el bocas" de Vallés y nos dará toda una disertación sobre la corrupción. Mezclara todo, supondrá todo y a todos conectados y será el bocazas que se hacía eco de las imputaciones sobre Podemos, que no investigaba, pero se subía a la torre de su iglesia púlpito para llevar la buena nueva de la destrucción de su enemigo particular. Nunca se volvió contra aquellos sermones que habían vilipendiado a seres humanos, no partidos. Ni cuando todo se alargaba, ni cuando todo atisbo de acusación había desaparecido. 

   Héroe para los que necesitan sus plegarias; ser con miserias, cuando consciente de sus ejecuciones olvida aplicarlas sobre quienes le pagan y le reconocen. 
    Nunca enfrentó sus certezas con quienes las había cuestionado.

    Vaga escuchando; puede correr el riesgo de dirigirse hacía el precipicio; se asoma a cañones del Colorado, Duratón o cualquier otra caída del Ángel, pero los observa por Este, Oeste, Sur y Norte; da igual se niega a que su caída sea como la de la cabra, por haberse subido a ese campanario, donde el Proclamador no era consecuencia con los datos que ponía en la querella, sino con sus creencias y sus odios.

     Enfrente, mira a los ojos, encuentra a un discípulo del periodista de las absolutas certezas. Se encuentra satisfecho, le han dicho "la Verdad", si esa que ha sido cambiada, desmentida, un número indeterminado de veces. Da igual, cada tiempo, necesita una verdad que explique el instante que se han encargado de poner en la única ventana por la que miran. 

     No quiere cascos, apaga la radio. Hablan, el viento se lleva los pensamientos, las palabras que se cruzan para dibujar soles bajo los que crecen tomates, con semillas compartidas. Llegará, meses después, el instante de abrirlos y ver las pequeñas pepitas que fueron compartidas por quienes no tenían muchas cosas más en común. 

     Escuchar Pandemia para comprender el funcionamiento de los bots que sujetan los ojos hacía la ventana que tiran la lógica, hasta desbocarse contra el duro asfalto de las mezclas de negros presagios. Por el aire, una sociedad entregada, cree volar sin fin. Ni el tiempo, ni los lugares pueden atraparles, aunque la caída sigue hacía su fin, olvidarse de su pertenencia a una comunidad. 

     Felices llegadas a la destrucción de lo público, de una sanidad que cubre a todas, a una educación que da oportunidades a los diferentes, 

      A cambio el momento de Libertad, que te da ese instante indefinido de tiempo, es tan sobrecogedor, tan de Plenitud.

viernes, febrero 23, 2024

Al lado, tirado

 Ahí Anda, Pier, al suelo arrojado

esperando que deje de estar acongojado

lo empecé a leer pero la X es mucha letra

ya, antes y después me posee cada tetra 

sea en política, música o mi anhelado cine

siempre hay excusas para un nuevo alucine

 Me acuesto y me digo mañana, ya no

me desvelo y en As, Aitana, me emociono

  Será otro día, pero Paolo me inspiras

un libro, calla, pero te habla, tu respiras

Bob, disfraza mi carnaval, seré un viento

yo, corsario les escucharé en mi ultimo aliento

 Visito otras carpas y mares, pero en su mundo

encuentro buzos para destapar lo inmundo.

  Os enseña Fernando, en modo Congostrina

diseñáis comics, aprendéis en forma fina 

  Descubrís al Dragonio, de mil temporales

¡a la mar, ser piratas, desconfiar de los morales!

  En aquellos setenta Pasolini desafiaba sirenas

desplumaba las formas, con un lápiz a las ballenas

las maldecía, no sois cetáceos, sino crueles arpías

estas mandaban espías, mentes asesinas, formas pías


Pa mi

 Pa mi que el cura me ha puesto una viagra

después de decirme toma esta hostia enrollada

yo, que salgo ahora de misa

dice mi mujer, chico que prisa

ni quitarte la nueva camisa

No me explico mi reacción

a ella, no le doy pie a confusión

Alabado, dice ella, por confesado

ahora,  a ver si no te quedas adormilado

  Mi señora con mucha visión y ciencia

no se llama Johanna, mas aplica paciencia

  Hete aquí, medio moribundo, brumoso

recordando aquellos tiempos, hecho un oso

  Entre la hostia se escondía un Pogue de fuego

ya danzo PJ, recuerdo Shane, instantes de juego

Naciéndonos, soberbios

vivir entre adverbios

olvidadas las sabanas 

darla placer en las mañanas

gritaba, yo me escondía

hacía varias horas que dormía

 No sé, dudaba, preguntaba, a esta mujer

no la puedo haber dejado con tanto placer.

  Era para que me despertará

hoy yo paseaba la perra Tupamara

                                                          sueño en Cádiz

jueves, febrero 22, 2024

Admiración

 Alguien transparente focaliza su mirada sobre unos jóvenes que en el Raval de Barcelona se entrelazan con brazos y piernas para impedir un desahucio por encima de los grandes esfuerzos de los antidisturbios que bien protegidos intentar cumplir con un orden que es un desorden. 

   ¿Por qué fondos de inversión, buitres tienen más derechos que los ciudadanos a poseer casas para que los primeros puedan dedicarlas a la especulación, perturbando un derecho constitucional a la vivienda?. Nos hemos abandonado en los desiertos de la desinformación para creer que lo demás no nos importa, como si el desequilibrar a una sociedad, no tuviera consecuencias. Creen, los milmillonarios que cuando la violencia les llegue a ellos, ya se abran asesinados los pobres entre ellos, para que quien es el más poderoso de los pobres.

  ¿Seríamos capaces de comprender como sería una sociedad que no dependiera de hipotecas, ni de alquileres impúdicos, para desarrollarse cada uno por lo que le gusta y entretiene?

  Nos impusimos una Constitución y quienes recelaron de ella, o la negaron, dicen ser guardianes de la defensa global de aquella, pero como buenos falsarios: utilizan las letras de esa palabra estabulada y baneada, pero no respetan ninguno de los textos que están contenidos en ella. Así pues, el derecho a la Vivienda lo han convertido en un castigo y una cárcel para jóvenes y mayores, y para que, a la vez, sean para quienes ellos representan, los saquen beneficios mientras ponen cadenas a las legitimas ilusiones de vivir vidas plenas entre esos para quienes las viviendas no es un fin, sino un medio.

  Insistirán y mandarán a más agentes, para separar los brazos; sino llevarán el pulso a plumas para que vayan cansando y derribando mentes; quienes son el engranaje de un capitalismo asesino, tienen la resistencia que les da el dinero, y como se ve ahora en la serie que ofreció TVE, son capaces de alimentar a desestabilizadores para derrocar, entonces, Salvador Allende de su tarea de crear una sociedad que no estuviera siendo expoliada por las grandes empresas norteamericanas. Y ahora son capaces de utilizar jueces, que ya no tienen pudor para reconocer que su forma de enfrentarse a los retos en la sociedad, pudo ser, hace años la mentira y deja pocas dudas, que ahora será lo mismo; de lo cual no dudan, incluso otros jueces, suizos, que no están domesticados, por quienes pueden defenestrar, sin ningun pudor, a togados como Garzón.

   Los corazones y las mentes entrelazados de todos los que aparecen en el video, ponen una esperanza. El "putoproblema", como diría el nieto de una de la sierra de Guadalajara, es que yo pertenezco a la "izquierda cuqui" y a esa se la comen con patatas

miércoles, febrero 21, 2024

La verdad coral

 Me coge mi señora, 

a mi, aquí, tumbado

dispuesto a decirla, mil y una vez

que no se preocupe que ya me levanto

es ella de Cadiz, y ahora en el carnaval

su letra a mi vaguería, es un vendaval.

Yo, que dije a los niños, venid a bar

al salir del colegio, cuidado al pasar

si llego hasta la puerta de cole

seguro que estreso a mi prole

por eso, la cuido, venid sin prisa

el Charly, canta y estaremos de risa

Aquí, solos, llegaron, ya me rehago

no digáis a la madre, que soy un vago

  Ellas me miran y rezuman ironía

a mil kilómetros, ella te reconocía

   ¡Venga nos vamos, hago las comidas!

ya vimos anoche, padre, papas hervidas

Mal ahaje a los profesores, ¡qué enseñan!

a mi, que ya me lo trabajaba, regañaban

 Tu gansería cantarán en calles de Cadiz 

a todos acompañas y nunca coges un lápiz

 Canta la mujer a la feminista blandengue

Ironía fina, le tira al hombre, un merengue

para que vaya disfrazado de macareno

por sus remilgos al esfuerzo, le condeno

 Yo, por aquí, me retiro y acabo

que la mía, me pide si se la .....

 vulgar soy un rato, 

pero, si al fondo escucho Abado

quien me puede reprimir mi entusiasmo

que ella, por años, me tenía por un miasmo

martes, febrero 20, 2024

Daniel

 Sentir el dolor de ser traicionados por los que se aproximan al sueño de otros mundos posibles, siendo asalariados de quienes ofrecen un orden que nos permite una falsa seguridad.

  Correr tupidos velos para quienes quieren ver mundos articulados por los poderosos que se restriegan por las teles, bien sea por ganar un campeonato, bien por ofrecerlo ante un gobierno que le está abriendo todas las puertas para los negocios particulares de unos cuantos.

   A cambio, contemplas, ahora ya con una gran impotencia que te da el saber que la mayoría de la gente cree que sus enemigas son las Isabeles Faraldo ó las Isas Serra, que ofrecen soluciones a los problemas diarios de la gente. 

  Duele la risa que escuchas por un segundo de Angels Barceló, luego ya abandonas su escucha, es posible que para siempre. Quien durante una campaña electoral invisibiliza a un partido, parece canallesco que luego lo meta en su análisis. Si te vas a encontrar en una satisfacción obscena porque sabes que existe un plan para eliminar a un partido que tuvo, casi seis millones de votantes, al menos tienes que tener la honestidad mental de darle la oportunidad para que desarrolle su mensaje. Enric Juliana, si tiene esa decencia moral de reconocer en público que ese proyecto existe.

  Son periodistas como juristas que conocen lo que debería ser su profesión pero se venden a la ideología que les guía. Dos profesiones en los que que las grandes saben de la capacidad de los poderosos para destruir y me imagino que todos son sobrevivientes.

   Javier Crudo analiza el fracaso de Podemos, el mismo que ha dado una hora de programa a Marta Lois, nueva crucificada de los traidores profesionales, para visibilizarla delante de nosotros sus suscriptores. Duele, en exceso, duele, que para el análisis postelectoral, lleve a caníbales alimentados por el bipartidismo, a esos, quienes han escondido los mensajes de una oculta y castigada Isabel  Faraldo. Parecen querer estigmatizar al que no tienen ni la decencia de escuchar, pero si de afirmar que no tienen propuestas para los ciudadano, cuando ha sido eso lo que el equipo de Podemos han estado haciendo durante toda esta época preelectoral. 

   Existe el mito de los muertos que aún sin cabeza siguen luchando. Laura, Rafa , Raúl siguen destripando la realidad para nosotros en la Base. Veo a Ione e Irene en aquella imágenes cuando fue traicionada por el partido con el que compartían gobierno para regodeo cerdo de quienes, al no tener proyecto de país, destruye todo lo que puede. Una ministra socialista mira de reojo avergonzada hacía ellas dos, quita su mirada enseguida. La traición culpable no la puede mantener. María Jesús Montero es más profesional, sabe que tiene un futuro y por eso, permanece impasible, ajena, también culpable, pero no se señala a si misma.

    Daniel, una película de Sidney Lumet, es el hijo de dos ajusticiados en Estados Unidos por haber sido acusados de ser espías para la Unión Soviética. Madre y padre que creen en otro sistema posible para su país, pero que aquella sociedad que ya se alimentaba de los réditos que le daba su intervención en la segunda guerra mundial, de la toma de las producciones en la América del Sur, pensaba que serían a ellos a quienes les quitarán pocos, los muchos que tenían y a la mayoría una libertad que montados en aquella ola de ganancias no empezarían a descubrir que tenía los matices de su falta de dinero.

   Aplasta el poder a quienes les hacen sombra, con sus mezquinos colaboradores en todos los ámbitos. Ejecuta un Estado débil, por necesitar ser criminal, a quienes, si fuera verdad su traición podrían haber asimilado. 

   Siempre, aquí en España, los psoes pajeros necesitan mostrar su fiereza con quien se pone en su camino; allí, su inhumanidad con otros proyectos de vida de seres que no creían en la libertad subyugada a las grandes empresas de entonces, a las tecnológicas de ahora.

   Y al final, quienes creen, para su conveniencia, que la violencia se debe ejercer contra quienes les marcan como fuera de la ley, como si esta, no tuviera mil redacciones

lunes, febrero 19, 2024

El amor

 Escribe mientras en la pantalla se difuminan las efigies de los ególatras, que han tomado los medios. Se diluyen entre las ondas con las que nos ahogan para idolatrarles por los éxitos deportivos, mientras ellos engordan sus negocios particulares. 

  Al otro lado de la línea está el amor, AMOR; una mujer comprometida consigo misma, con su honestidad y empatía hacía los otros y que esparce fragancias de abrazos entre quienes tienen la suerte de poder compartir sus gotas de autenticidad.  

 Unos dedos se entrelazan con su origen y tantos instantes que los vistieron durante la vida. Son los últimos pálpitos en unos de ellos.

  Se escapan suspiros y vida; no se podrán tener los abrazos cerrados por las palmas; siempre la acompañaran los que se derramen desde los seres queridos que siguen deslizándose sobre las olas que se cabalgan por alta mar en la que las orillas se van entreviendo.

  Despedirse de quien te acompaño desde tu engendramiento; líneas de las palmas surcadas por manantiales internos que os crearon lazos de continuos actos de amor.

   Girarte un instante hacía el objeto que mira él, que arreglasteis cualquier mañana de un verano infinito en el que el tiempo se posaba sobre los afanes para encolar ese cuadro, que ahora enmarca aquellas mañanas, sólo vuestras.

    Hace fuerza sobre tí, ese dedo con el que tocaba timbre cuando se deslizaba por el pueblo, con esa bicicleta, con la que bailaba a los años. La agarraba y entonaba un pasodoble y surcando aquellos mares de asfalto o tierra, proclamaba la Mancha, como tierra aventuras, tejidas con las agujas del corazón y del compromiso con los otros. Hace cosquillas ese dedo; te dice que muchos, alrededor, te ven continuar esa danza. Y la necesitan, aunque ahora estés ahí, agradeciendo al ciclo de la vida, los encuentros que te depararon, porque detrás tenias raíces de besos y hojas de caricias. 

    Siguen está mañana bullendo el cariño que vas repartiendo en tantos encuentros provocados. Tienes la madera del cuidado a lo interno de los otros, que da un fuego que no se extingue. Queda la pregunta de si te correspondemos, porque eres tan imprescindible.

    El amor, se apoya en la colcha, mesa de esos dedos que repiquetean la canción de Luis Eduardo Aute, "La Belleza", todo se reviste de un tiempo sin límite, por los rincones del corazón.

domingo, febrero 18, 2024

En un río, rebufos y sifones

 Te pones a bajar; por las orillas ves restos de antiguas riadas. Maleza que has visto en alguna personas, la ves materializada en árboles caídos, con sus ramas que parecen zarpas en las que se pueden desgarrar tus ilusiones de una nueva bajada.

  Más adelante una piedra que no recordabas en aquella cama, parece descansar por si te atrevieras alguna vez, a bajar cuando ya no es tu tiempo. La observas por si cuando te sientes un Goliath enfrentándote a la naturaleza, el pequeño río prepara la onda de su rebufo para que girando sobre si misma la expulsará derecha hacía tu prepotencia hasta que esta se arrodillará ante el reconocimiento a la madre naturaleza.

   Te lo piensas, como hace tres semanas en la que decidiste que aquel río plácido de verano, escondía corrientes en las que pudiera zarandearte aquella sensación de poder, cuando volviste a palear durante tres horas. El mismo día, que el sifón de su vida, que nos había dado la posibilidad de compartir instantes de inmensa felicidad, y risas con Raúl, cerró su salida, por la que sólo había entrado él y no nos lo devolvió para que nos volviera a dar todos los rasgos que daba de inmensa humanidad.

   Seguimos por la corriente que nos zarandea por días de cansancio extremo y encuentros en los que te anuncia que no naciste para la comodidad en la que puedas ser halagado en aguas plácidas, de las que salga el monstruo que te adormezca para girar sobre la nada.

    Son días en los que escribir con el boli del inconformismo de quienes nos despiertan de las malas posiciones cuando ya nos dejamos caer rendidos.

    Por su frescura, por la viveza con que las gotas pugnan con nuestro sudor. Amamos seguir embarcados en exploraciones

sábado, febrero 17, 2024

La tele, Residente e Isabel

 Mi mente la guardan y protegen en una caja

luego una señora, mete el aspirador, y me la relaja

por allí veo un partido de fútbol, y el presi masajea

mientras por sus palcos, vendedores, al dinero le magrean

no seré yo quien desafié a Residente, imponente señor

deja de sacar a su trabajo, respeta a Palestina el ruiseñor

Aquí, le homenajeó, al pueblo palestino, a Isabel, en Galicia

si a esta, teles mercenarias la tapan, cada tecla mía, la acaricia

 Venzo el cansancio, a veces, eterno, 

 llega mi fin, pienso, es el averno

quiero viajar a As Pontes, donde nos metieron muchos goles

a Lugo, con el Lucus, a Umía, lo público, quiero decirles

es lo que nos labramos y faenamos entre multas y cárceles

homenajeamos a los que la sufrieron, no someternos a IAs

mejor, valorar caminar, construir juntos, fuertes en compañías 

a Isabel Faraldo, incluso en el "Avivir", la invisibilizan

otros que restan Díaz, Errejón, se venden y les viralizan

  Me quedo con Isabel y Residente, van de frente

  siempre que les escucho, me siento de su gente

viernes, febrero 16, 2024

La limpiadoras

 Me acuerdo de aquella mujer que pidió a una limpiadora, que rindiera más. La primera había pasado aquellos infiernos, Ahora, vivía en este, pero un poco más arriba, para que el inicio de la llama abrasara a la segunda. 

   Cuestión de grados; defender la iniquidad, cuando intentas salir de ella, pisando el escalón en el que se ha convertido quien busca salir de un pozo. 

   Tratando de surfear una corriente, me vi zarandeado por tantos seres que me rodeaban, no me eran ajenos, nos hacíamos balsas, pero para ello no podíamos dejar de escucharnos.

    Como en todo, las grandes empresas las dispersan, crean otras filiales y allí, ya si es posible, quitarles uniones y derechos laborales. 

    Recuerdo el nombre de aquel maldito hotel, que quiso encarcelar a quien salía de otras celdas interiores. 

    Rabio porque hacen criminales, a quienes, 

    sufrieron discriminaciones iguales

   Me quisieron hacer groupier, porque así podía también servir

   terminé aprendiendo a ser cada día maestro, siempre en un sinvivir

  Me acompañan las limpiadoras, en esa que camina, sin mirar levita

  una suerte de que se descubra, entre quienes la acompañan

  vagamos muchos, nos encontramos, entre días que nos desaliñan

jueves, febrero 15, 2024

Dejad que el río fluya

 Sucedió en Noruega; hoy vemos por nuestras calles, nuestras aulas a aquellos que han debido salir de su tierra, porque su tierra se eligió como entrega para favores de los que mandan a los que muestran sumisión.

  Sin noticias, sólo un dolor para recordar la fragilidad y un cansancio provocado. Allí, aquí, una sociedad anestesiada; mirando por los escaparates para encontrar el penúltimo producto podrido, como el que me llevó a una tarde infernal.

  Repetirán cada nota que les han afinado, porque mercenarios les van dirigiendo hacía la puerta del sacrificio. Les entretendrán con la verificadora periodista que se ofrece para lavar la iniquidad del deportista que no quiere ver lo que está pasando en el país que le patrocinada y al que da su imagen, impoluta, de ganador sacrificado. Se justifica previendo lo que será en el futuro aquel lugar, al que una campeona mundial, honesta no quiere ir porque pierde parte de su libertad; tarde, cuando ya se hayan servido de su imagen; él es parte de unas élites, ensalzadas por los resultados comerciales, porque la riqueza económica las dan las marcas que han considerado este paso como el más factible para llegar a las masas que se creen inexpugnables porque tuvieron una habilidad y, una indudable capacidad de sacrificio que les hizo diferente en un mundo muy particular.

 El pueblo sami en Noruega, una minoría se ve asaltado por la palabrería de siempre. Una presa para asegurar su futuro, cuando en realidad son proyectos que buscan otros rendimientos. A parte de un movimiento de dinero que se escapara por desagües. Mientras lugares de una belleza enorme se sumergen como nuestras mentes, se sumergen en formol, para poder aguantar la exhibición impúdica de un genocidio, narrado incluso por soldados deshumanizados que se creen en un juego y a sus víctimas los "marcianitos" a los que deben ir eliminando.

   Diez segundos, despojados de esa protección de un gobierno que está haciendo criminal a un Estado, les serviría para proclamarse en pánico. 

   Los armadores de las guerras, miran sus cuentas de beneficios, mientras les sangran sus dedos que no son capaces de ver, que su riqueza, no viene de la defensa o ataque, sino de los terrores que ellos mismos crean, entre los seres que por sus actos diarios, tienen en común más del 90 por ciento.

      Mientras unos jóvenes se afanan por crear lugares de alegría, entre niños que pueden ser cazados pronto, por otra hedionda mente.

           Bravo por los crean empatía.

   

  

  

miércoles, febrero 14, 2024

Una estampida

 Me veo por ahí, en medio de una estampida. Esperamos que sea divertida y que todos los animales, pese al caos inicial, vayan ordenándose hacia su lugar de apaciguamiento. No será fácil, existen muchos con pinchos en las puntas de las botas y de los ddos.

  No será fácil, existe la desvergüenza hecha persona y esta cualidad está enardecida, se ha dado cuenta que pueda anidar bien sea en cosas, bien en lo que llamaremos, humanos. 

  La desvergüenza no la podríamos focalizar en tal o cual ser, pero no lo podemos asemejar a una cualidad animal, como se ha hecho siempre. Estos merecen todo nuestros respetos, aunque en mucho de ellos podemos encontrar algo que nos lo achacamos a nosotros con una soberbia exclusividad, la humanidad, una cualidad empática hacía el otro, el diferente.

  Mira en las imágenes de las sábanas y por allí, ves Ñus, Jirafas, entre ellos no tienen ninguna dificultad; van de aquí para allá, comiendo, observando, luego rumiando, mirando con esa vista tan característica que tiene, como pérdida; aunque será el olor el que les empiece a delatar si existen algunas leonas con el suficiente hambre para ir a por ellas.

  A estas las huelen, el ansia les debe delatar en alguna pituitaria. El problema es que han convertido en carnívoros hasta a los que pacían con tranquilidad por aquellos lares.

  Oyen, un pequeño mugido que les despista el sentido olfativo, justo el momento en el que dos leonas, se han echado sobre ese venado, que ya herido de muerte, se vuelve y con una mirada del tipo: tu quoque fili mi", indicando al Ñu, su traición. Este quiere salir enseguida del lugar, han parar al verano, se ha retorcido la pata, hasta romperse, con mucho disimulo da un primer paso para escapar, en el tercero, con la pata quebrada, se va al suelo. Las leonas, nunca pagan a traidores y además parecía que los venados, estaban por ayudar a los suyos.

    ¡Ay, Ñu, Ñu cuando te escuchamos y lo que te recordamos!

  

martes, febrero 13, 2024

Ahi anda Isabel Faraldo

 A Isabel Faraldo la quieren desaparecer los Medios audiovisuales, porque no son medios de información, lo son de manipulación. 

  Eso, para muchos, puede no ser importante. ¡Siempre con lo mismo!, ¡victimismo!. 

  No, 

  Igual que dejar de dar información como se dejó de atender a ancianos y ancianos en centros hospitalarios, si no tenían seguro privado. Pero sucedió por mucho que una comisionista le dé un baño de preguntas vacuas. 

  Igual que convocar a ciudadanos a manifestaciones y bombardear con noticias sobre algo que hubieran estado dispuesto a hacer ellos mismos, la amnistía

  Igual tenemos derechos, porque fueron muchos, somos y serán quienes queremos tener la capacidad de poder cambiar la vida a los ciudadanos, con, entre otras muchas, Isabel Faraldo que están dispuestas a cuidar la sanidad pública, sabiendo y diciendo de donde van a sacar parte de los dineros.

  Existen comisionistas, corruptos que en sus círculos ganan puntos diciendo que asesinarían a la mitad de españoles; lo vemos en Israel, lo vemos con el sometimiento al que han tenido las grandes potencias en el Congo. Son capaces, son asesinos en potencia a los que sólo les falta estar en el contexto adecuado, como ese ser, militar, que dice ha sido parte de los que ejecutan el genocidio en Gaza y que tiene que continuar con los niños. Ponemos cara a la maldad.

   Tenemos derecho a poner cara a quienes proponen un mundo mejor con las personas.

      Isabel Faraldo es una.

     los periodistas que cortan y censuran una intervención de una persona a la que han votado miles de personas cuando va a hablar de lo que ocurrió en las residencias de ancianas-os de Madrid. Son parte de ese sistema que invisibiliza de una manera u otra. No son inocentes periodistas o bustos parlante.

     Isabel Faraldo es una posibilidad de gobierno real, sin control de los corruptos poderes.

   

lunes, febrero 12, 2024

Las cosas del ser

 El agua que no llegué a Tarragona; se la puede meter uno por... las botellas y llevarlas a Barcelona; mientras al campesino de aquel lugar, que inunde con sus sudores aquellos arrozales.

 En ese barco que llevará agua desde Sagunto a Barcelona, no por toda la orilla; da tiempo para hablar de muchas cosas o mejor no déjalo. No vayas a pensar que el dinero que va a dar Pedro Sánchez, para los jóvenes que quieran tener una vivienda, ayude, sobre todo, a los bancos, como siempre.

 Nos decimos enchufa la televisión, desconecta la mente. Secuencias de unos días extraños; el gran orate lleva al presidente que pudo ser a que le sonría sus faltadas, nacidas de su mente mercenaria, a parte de, ya sabemos, podrida. 

  Te extrañas, ese radiofónico faltón y aquel psicópata por el poder, esa increíble pareja; meditas, bueno no, dormitas; algo pasa.

    Bendecido por el silencio comprado; suelta una porquería, porque se tiene que ser muy porquero para lanzar una aceptación de la amnistía, a los mismos que la defienden y a los que lanzaste mierda de cerdo por un tubo.

     Aún más extrañado; se callará el loro. No, se dispone a hablar, su dueño y capo lo piden. Ella acudirá a la televisión a que la masajeen, uh,ah,ajjjjjjj

     Siguiente escenario, horas antes, salen las actas de los policías municipales, lo que vieron en las Residencias en las que la máxima autoridad en ese comento, era la niña parlanchina.

      Uff, comentarios profundos, se ve que nos conoce bien; como en un twit de Miguel guerrapatton la escena culmina con ellas, vagando por los cerros de Úbeda, y el proclamando, a ver si creéis que los viajes en barca era sólo para la cremita; uno estaba por aprender a sobrevivir entre las diferentes familias; quien aguanta y tiene sus cartas, gana.

            Me tiene ganado este hombre con sus cortes cinéfilos

                   

domingo, febrero 11, 2024

Agua

 Genero horrores que no me pertenecen, otros, quizás; nunca fui inocente, ni puro, ni transparente. Formó parte de un mundo que se mezcla en todos los instantes.

 Voy lanzadísimo, he cogido la lengua de agua y encima de la ola cabalgo sobre sus espumosos lomos. No, ahora no quiero parar,  porque aún con el miedo en todo el cuerpo, en el fondo, es un placer: gotas que se desparraman tras golpear la cara para convertirse en pequeñas brisas que me  la acarician;  ligero control imaginado, creyendo llevar las cinchas de la veloz embarcación que golpearía con sus crines, manos y cuerpos avanzando en medio de la olas- 

 Sensación de unión con la naturaleza en su estado más salvaje, ramas enrabietadas que te devuelven la violencia transmitida, escarpadas piedras de pendientes increíbles, ardillas lanzadoras de piñas desde su particular caseta de ferias, toda la alegría de compartir un momento único con nuevos compañeros de viaje.

No sé si durará muchos cientos de metros, quisiera que no se acabara nunca, quiero mirar más y más lejos, el futuro lo encuentro fácil, sin muchas dificultades; aquellas piedras a las que me acercó o aquella espuma, en la que parece bullir el agua, creo que no encontraré problemas en salir adelante, porque siempre parece seguir su camino y por lo tanto confió en que así será; vi que no alguna vez no lo fue

Cuando mi embarcación se acerca a la, ahora, inmensa piedra y a la marmita de aguas de mil burbujas saliendo de cocidos fondos, clama en mi mente una absoluta duda. Hasta entonces había ignorado a los taimados piragüistas que desde la orilla del río me habían arrojado cuerdas como araña ansiosa de presa; aprecié las cuerdas en su último punto de agarre ante un peligro indefinido.

 Atisbo en tierra al último piragüista a pocos metros del lugar de encuentro, entre la piedra, la espuma y mi inabarcable poder. Él está firmemente anclado en una piedra, lleva casco y un chaleco salvavidas, para estar en tierra, los primeros que me había encontrado, me habían parecido demasiado aparatosos, quizás ridículos, ahora en el último momento he decidió agarrarme a la cuerda, soltarme de los puntos de apoyo con las que me había hecho unidad, con la piragua y quitarme el cubrebañeras que tapa el hueco de la piragua por donde ahora salída de la misma. En la orilla un minuto después, observé mi kayak en pleno momento de cocción entre la espuma y la pared, todo se convirtió en un amasijo que ya no volví a ver, tragado por no se sabe que o quien.

Antes, salirme de la corriente, ha sido más duro de lo que pensaba, creía que tenía más independencia pero no, el agua me tenía muy bien atrapado. Me había llevado con la misma fuerza a uno de los momentos más excitantes en mi vida que a uno de los que hubiera podido ser uno de las situaciones más trágica que podría haber vivido; de hecho, me tiemblan las manos al tratar de escribir en qué estado he llegado a la orilla, no me quedaba una pizca de fuerza, las bocanadas con las que tomaba el aire habían descoyuntado mi quijada.

Después de tomar el agua que me ofrecía el kayakista y comer una pequeña pieza de fruta, me he puesto a disposición de mi nuevo amigo, pero este no me ha reprochado nada, sólo me ha pedido que tras cambiar la ropa húmeda por una seca, me quedará unos minutos con él. Allí en aquel instante, en aquel día, hubiera querido que fuera una vida el poder permanecer viendo la destreza con la que me enseño la técnica con la que podría viajar en comunión con las grandes olas, pero también salirme en el momento anterior a entrar en un peligro irresoluble.

Cuando bajaba pletórico en el medio de la ola, no me daba cuenta que a ambos lados de la misma, existía un agua más tranquila; probablemente la veía, pero me parecía tan aburrida que incluso la despreciaba y sin embargo es tan divertido utilizar las dos fuerzas, para quedarse parado, en esta última cuando el cansancio o el peligro se podría incrementar. Era cuestión de conocer y repetir una pequeña técnica. 

  Aprendimos y sobre todo fijamos, lo aprendido con la paciencia con la que nos enfrentamos a la adquisición de pequeños automatismos.

En cada espacio o tiempo de nuestra vida, vemos diferentes lenguajes, sólo necesitamos estar atentos y querer entender sus claves, querer empezar a realizarlo a veces es el mayor esfuerzo. Cuando superados esos inicios, vemos los avances, pasamos a percibir una nueva realidad, más rica, tan profunda que nos asustamos de su poder.
 El poder que nos ofrece empatizar con quienes ponen en funcionamiento los "Open Arms" para paliar la falta de botaduras de naves de los gobiernos para empatizar con los migrantes, quienes, vienen de países que nos dieron lo que somos.
  
Querida noche

No me enciendas, “estoy miedoso”

Creando vínculos que parten ante zapatillas

Con las que me refugio de las realidades.

Soñaba abrazarme

Al enfado de actos revelados

Para caer rendido a la comprensión;

Pero es tan triste la realidad aferrada a su

Desnudez muda, que

Mañana me ofrezco al árbol que envió

Sus ramas al manantial exhausto.

Donde quepa el agua que necesitan los troncos sin raíces

 En tierras poseídas sin germinar.

No pudo esperar mis idas y excusas entre dibujos sin cauces.

Cogeré los inmensos corazones Cristina

El asa es contundente pero se adapta:

Porque, llegar a restañar donde duele…

Está por encima de parar en debilidades.

Late enorme,

Pero no permite derrama..

Les pone las tapas de sus besos  en abrazos.

Y de esa marmita saca sus piernas de vuelo

Sus brazos, incontables, para dar futuros,

A veces tristes, de un día siguiente; mas

Cada instante arrastra aguas a lunas nuevas

Ríos silenciosos, limos recibidos en mareas

Donde trabar lazos para ser fluidos sentidos

Porque a veces, destruidas las cristaleras

Zarpamos para ya no dejar de sernos

                “Open Arms”

sábado, febrero 10, 2024

Isabel Faraldo debajo, el silencio

 Isabel Faraldo se presenta por Podemos a las elecciones gallegas, su valía y conciencia social por encima de una invisibilización pública que llamaremos "cuasi criminal". 

  Sus propuestas son para defender a cada persona que hace sociedad. Sanidad pública, educación pública, la mujer, el empoderamiento del ser humano, al menos por igual a cualquiera con más medios, como podría ser un gran empresario, que no siempre paga lo que tiene que pagar y cambio, conforma a las masas, dando sonoros regalos. 

  Televisiones, incluso públicas, radios, incluso públicas  redes sociales son regadas con dinero y contrataciones con el erario público, se permiten esconder a una candidata que ofrece un modelo propio de crear otro tipo de sociedad, sin tantas dependencias de quienes tienen la libertad del dinero.

  No son prensa, son publireportajes donde evitan nombrar a Isabel Faraldo, bajo la consigna "lo que no se nombra no existe".

  Isabel está, no habría nada mejor que ella y los suyos para que fueran parte importante del gobierno de Galicia. 

  Isabel promete comprometerse con las realidades, abrir caminos para los mayores no desde los miedos y las compras de su voto sino dotándoles para que tengan unas condiciones dignas de atención y cuidado.

  Isabel Faraldo es más real que todas las demás recreaciones mediáticas.

  Ellos no la nombran; aquí tiene todo el respeto porque como decíamos en el post anterior, si no, nos desaparecemos nosotros mismos.

   Aunque sólo llegará este escrito a un gallego, ojalá ese pequeño bohemio del kayak polo volviera a contar con visibilidad entre aquellos jugadores y seguidoras del Lucus, Umia y Xuvenil para decirles que merece la pena una sociedad como la suya, con muchas

   Isabel Faraldo

Cotos y fraudes. 15M

 Entrevelas intuyes la necesidad de otro 15M. 

    El poder de las grandes tecnológicas, la capacidad de un periodismo mercenario para introducirse en las casas tranquilas de seres  a los que lanzan la mentira como cimientos para diseñar una sociedad. Los grandísimos ricos que no tienen ni un escrúpulo para tapar la existencia de la pareja de niños que buscan su escuela entre las ruinas de un Gaza, a la que arrasan como a Cartago con la sal de la ceguera. 

   Todo esto tiene que cambiar, si no habrá poderosos que envíen a su ejército ciego, con la zanahoria del orden, para someter con los palos, a los ciudadanos a su diseño de castillos rodeados de pobreza, en una nueva reedición de la Edad Media. 

   El programa con el que nos desperezamos, Avivir, nos muestra otro ejemplo de esa necesidad de empoderamiento, al mostrarnos como te pueden estafar en la tarjeta de compras con la que la banca a la que le pertenece y el Estado al que nos damos, en nombre de una libertad desprotegida en los débiles, tienen que dejar, la primera de ofrecer sus beneficios como un ideal de buena gestión, sin empatizar con quienes se los dan y el Estado, debe dejar de estar asustados por esos millonarios que pueden pagar para desprestigiarlos.

   Es un primer despertar dulce y la toma de un primer trago de un café, amargo. 

   La pequeña tristeza que no derrota, es porque comprendes que no empiezas a ser derrotado por quienes hemos nombrado. Desaparecemos entre las palabras lanzadas por quienes viajan en el mismo tren, se cambian en el mismo gimnasio o escuchan en una clase de la universidad por la que transcurren enseñanzas humanitarias. 

    Consiguieron eso, que nuestros tiempo de juego, callemos nuestras verdaderas necesidades y nuestras interacciones más personales, lancemos esas proclamas entre quienes escuchan entre los tabiques de quienes nos construimos nuestras certezas. 

     En aquellas plazas, hasta que el tiempo actuó como un agua que diluye un azucarillo, nos preguntamos que iba a ser de nosotros y nos dábamos respuestas; muchas veces, descabelladas, otras para que fuéramos seres empoderados; poco a poco, se fueron marchando mentes brillantes, que querían soluciones inmediatas como si se pudieran destruir todos los profundos cimientos que fueron creciendo en siglos, con las débiles mazas de nuestras palabras. 

   Había tantos ejecutores de nuestro exilio de una muralla en las que vivíamos ajenos a los que nos habían contribuido a nuestros ciegos crecimientos que ya aceptábamos a esos jueces prolongados en generaciones que se dicen tener un conocimiento de leyes y que las aplican con una torpeza y contundencia de un ariete al que torea tu capa de conocimiento de una sociedad en la que los dos vives.      Te llenas de soberbia, cuando ves a alguno de ellos embestir ciego de ideología, dinero y asegurar el futuro para que sus vástagos apliquen la misma falta de ecuanimidad.

   En esas plazas, estos y otros para mercenarios para datos mercadeados tendrían su tiempo, pero no su poder para seguir sometiéndonos a quienes les han comprado. 

   Existe una urgencia para que los chgpt, los fareros de los tecnológicas no nos dejen tirados a las puertas de esas murallas donde pululan los mendigos que paliaban sus hambres, con el estiércol salpicado por las herraduras de servidores y sus caballos.

viernes, febrero 09, 2024

Ilusoria Penny

 A un escaparate se le ha dividido en dos partes. En un lado, un soberbio personaje, se mira en un espejo; en el otro alguien parece pasear por un barrio anodino. En esa parte, el decorado, la iluminación se diluye como el personaje. 
  Magnífico y estrambótico nuestro primer personaje, su ropa es impecable, su seguridad supina, sentado del piano que se dispone a tocar, exhibe un colorido acorde con la decoración del instrumento musical. Momentos antes de tocar la primera tecla, se vuelve hacía los espectadores, les hace un guiño de complicidad, seguro que la  atención de todos esos espectadores está sobre él. Con gran aparatosidad se levanta y hace girar su silla, medía vuelta, en un gesto que sólo puede estar preparado y ensayado, dada la importancia de estar adaptado a su colocación perfecta enfrente a las teclas que en ese instante se dispone a tocar.
   Durante un rato hemos dejado al otro pianista; se difuminó el niño que juega sobre la arena que servirá a construir un nuevo edificio en un barrio que está a las afueras, donde los niños exploran un un barranco, donde un fútbol espectacular, para su gusto, se juega en una calle muerta. Tom Waits canta Waltzing Matilda, una canción antibelicista, ahora que las grandes fortunas han descubierto que tienen que eliminan a gran parte de la población, antes que descubran que son ellos los contaminan el campo, los que especulan con los productos, los que compran a verdaderos psicópatas criminales que pueden defender sin ningun pudor ni rubor, su riqueza extrema. 
  De ese lúgubre escenario empieza a sobresalir el saxófono; con una dulzura exquisita acompaña la voz rota de aquel primer tiempo de descubrimientos del cantante. Mira el instrumentista y descubre para su pequeña vanidad que todos los espectadores le están siguiendo a él; nota que los ojos están clavados en el mar de las incertidumbres que salen del saxo, sobre las que caminan los seres heridos, pese a que no quisieron aquel tiempo. 
El ser se transforma, el saxófono se hace alto y un Clemons hace estallar la pared; conducir toda la noche para encontrar unos zapatos que abriguen los pies descalzos de esos niños abatidos por las armas vendidas para soportar un sociedad esclava de las ganancias y de un silencio cómplice en el que nos vamos diluyendo para sobrevivir sin ser señalados. 
   Niños-as cada una en la luz que parece iluminar un momento mágico; la cuarta pared se rompe para cogernos de la pechera. Las luces hablan, nos recriminan, reclaman la atención de una sociedad, gritan nos matan porque dicen que podríamos ser futuros terroristas; se callan quienes se arrodillan para intervenir en los cuerpos de otras; se persignan y pasan cuentas como quienes pasan monedas con las que venden su mente para que les edulcoren su silencio ante las muertes de los inocentes y sus propias ganancias y privilegios. 
 
   Cogieron a la libertad, la convirtieron en meretriz, como el otro ser desesperado que se hallaba al otro lado de la pared, pagado de su efervescencia, tuvo su segundo de apariencias, mientras entra Bob y nos mete rock and roll con un saxo, que exhibe cabriolas para despedirnos en el día

jueves, febrero 08, 2024

Visionado; hazlo tú

Se prepara un proyecto. Una palabra sale impelida de una boca juvenil; parece ser un desafío, se puede torear ó no; hoy no. Sentado en una parada de autobús alguien con una cara que podríamos llamar desencajada, arremete contra los políticos habituales; dos jóvenes andan sentados en el banco que existe ahí, bajo la marquesina; acaban de jugar una partida a su juego de moda; sin darse cuenta aunque sus cuerpos han quedado posados en ese espacio que acabamos de describir, con una luz ya tenue de un incipiente Febrero, siente como si su mente emprendiera un despegue. 

 Las palabras voladas de ese señor chocan en pleno vuelo con esos valientes que habían emprendido su vuelo al país que había atrapado a su guerrero. Nada sucede, bueno, si que se quedan todos como alelados, idos, estupidizados. 

   La gente de alrededor no lo lo ha visto, o no dice nada. A mi todo esto me consume. Les pregunto porque creen que está todo de esa manera, parecen ignorarme. Persisto, señalo, pregunto ¿pero es que no lo veis? allí en el cielo, aquellas líneas blancas. Las están poniendo y os dan lo mismo. Ayer al atardecer, las quitaron y ahora, otra vez puestas; si, nos van a contaminar; mira, mira a esos tres, ¿no te dan miedo? han palidecido actúan como zombies, vuelan. A mi no me pasará, estoy con una cabra, tienen poderes, el ejército de Estados Unidos ya se confío a ellas como psicólogas de aquellos que regresaban de Vietnam. 

  Hoy la he traído, se puede comprobar que todo vuelve a la normalidad, los espíritus de los chicos se posan sobre sus cuerpos, El hombre que les hablaba, con una cierta ausencia de lógica, se mesa los cabellos, parece recién salidos de los infiernos. Si antes eran sus ideas descabelladas las voladas, ahora es su cuerpo, sube, sube, aspira aquellas nubes; si, lo confirma sólo son nubes, nada de líneas del mal, de rayas para la efervescencia de esa señora, tal vez desquiciada, quizás protagonista de una road movie.

   Nuestros dos jóvenes, extasiados ven ahora un skater que lleva unas trenzas que entrando en ignición provoca que tanto el ser, como la cosa, todos a una se eleven; juegan nuestros protagonistas al guiñote, leyeron que aplicando esta terapia todos los efectos que aparecen como fuera de lo normal, se diluyen. El problema es que ellos parecen también estar sufriendo. Terminan invisibilizados y queda como lo único real ese ser de actos desquiciados. 

   Desde luego, mi señora da gracias a que se lo hayan contado a solas; hubiera temido que en mí  presencia la marquesina hubiera realizado la función altar donde hubiera sacrificado la cabra de aquella señora; debemos reconocer que no es la mejor época para el pastoreo y tenerla estabulada crea tensiones innecesarias.

miércoles, febrero 07, 2024

La pepona

 Pues soy la Pepona 

  Ahí, me veis, con mi mandil, mi Pepe

y su puntero; yo se lo cojo, lo agarro, 

lo manoseo y pa'lla que voy:

  Me pongo al Ramontxu,

El caso es que todo lo he dejado:

  La carnecruda, la base y los ases

de la brisca

  No me digan que no es un lío

La Yoli, como el rapiño, Errejon

Ahí subidos a los altares que me digo

  Pepona, mi alma y al ¿Papa?, ¿Le habrá pedido ser embajadora?

   Y al bulero, ¿Que bula le habrá dado? La tiene por aquí, por allí, con su hermano rezumando; a su padre, besándole la mano, siempre con un don, pero divino.

  El lío es por Juanki, ¿Qué haces Monedero?, si el saco se abre por las costuras¿Aún no has visto quién las cortas, el tal Iñigomanostijeras?

  A mi, la Pepona, que Ramontxu y ahí tuvo el flechazo

   Yo ya me lo pongo que ver a Laura Manu, Sara, Inna, Pablo afanarse por qué yo vea, no sirve, si hasta Juanki, le respondió. No así el Moro, a García le envío a Gandía 

martes, febrero 06, 2024

El expediente

 Se ha hablado mucho del expediente X; yo, en mis viajes por Africa lo encontré en multiples papeleras. Cuando iban saliendo aquellos seres humanos a mundos desconocidos, creían que los países les acogerían porque siempre se hablaba de aquel campo que lo vendía a un señor español, francés, alemán o austriaco. Cuando llegaban a aquellos países resulta que estaban todo el día hablando de libertad, y claro ellos iban a la policía, ¡eh, que hay de lo mío!; algunos de estos miraban de arriba abajo y actuaban, otros, contestaban, no mira aquí, quien compra las manzanas por las que tu te deslomabas para ganar en un día, lo que yo, por contestarte en 10 segundos, es el señor X y en cada supermercado existen muchas de esos símbolos. 

   Claro se ponías en la puerta, les sacaban alguna fruta, se ibas animando entraban, algun cliente le decía con su buena intención, mira manzanas de tu país a 2,50 y tu hacías cálculos y se decían, en esa bolsa llevan el trabajo de todo un día.

   Salía a pasear o a buscar trabajo, ¡so vago, le decían!, pasaba un tractor al lado y le ponían de negro para arriba, que lo era, pero desde luego no el que traía la fruta a precios que a ellos les machacaban en su país. 

    Eso sí, los de los tractores llevaban una bandera gigante y decían que se la iban a arrojar y a ponérsela al cuello a otro que por lo que decían también debía ser español, ¡no me aclaro!; él, más práctico y más perspicaz, estuvo apunto de pedírsela porque venían fríos y decían que estaba tejida de muchos caras y, en ese instante, pensaba en su mama y el calor cariño que le daba cuando se acercaba por la noche a darle un beso.

    Se encontró con un compatriota, iba en el remolque, medio escondido, les contaban que iban conduciendo, lo que en en ese país llamaban señoritos, pero que le había obligado a ir porque no tenía ni idea de como maniobrar con algun artilugio que llevaban allí. 

    Él le dijo a su compatriota, ¡eh, que tengo la solución! les mostramos como los grandes supermercados están surtidos de productos nuestros; si tanto les gusta que nos lo paguen como aquí, y así no venimos a molestarles.

    Caras, muchas caras, a la luna menguante, al Sol, al tomate. 

      ¡Qué lleva tres días sin salir! ni libertad, ni hostias

   Aquí se hecha la culpa a quien los patronos manden, pues no son finos ni na. Fíjate que son tan suyos que no permiten ni que nos asociemos, nos dicen que si trabajamos duro, amanecerá mañana, y chico después de tanto tiempo; algunos lo vemos como un futuro. 

   Son benefactores, les gusta llamarse, o Leonardo da Vinci, que a saber quien fue ese, aunque lo asocian con un tal Musk, que no Marx y el susodicho también afirma que por sus cojones, que tienen forma de Carmen de Mairena, aquí nadie se asocia, sólo se le adora. Eso le cuenta el que lleva más tiempo fuera de su patria. 

   El otro se pierde entre tantas X, como artilugios que manejan los bandoleros

      

lunes, febrero 05, 2024

Lo necesario

 Para ser destruida una persona pública se necesita la participación de instituciones que debieran protegernos.

  Residente nos rapea de nuevo; ahora con sus actos, aunque no queda casi nadie, en la calle, bueno, si Willy y los que siempre están. Ahora, otra sociedad nos necesita. En Colombia, en Perú, unos belicistas se han vestido de jueces y proclaman guerras desde su desvergüenza. 

   Residente calla su música y sale con su actos para pedir

                     Parad el  genocidio en Palestina

  Nada más importante, nada más humano

domingo, febrero 04, 2024

Contenedores contra la invisibilidad

 Existen lugares en el mundo donde votan quimeras y entelequias. Dicen ser felices y creen haber encontrado en la tierra, el circuito por donde podrán acelerar para conseguir el éxtasis de pisar a fondo hacía la grandeza. Siembran espantapájaros como totems en los que confiar, pero nunca oyen hablar de seres humanos. Nunca nombran a Javier que puede opinar diferente a Vicente o diferir de Diego, sólo ponen posibles grandes palabras pero sin avisar que tiene grietas por donde pueden seres absorbida la cordura, a la que con tanta incontinencia se acercan.

 Por los programas vagan personas; no son puestos por sus méritos. En estos momentos, a lo lejos, Bajo la noche no lluviosa, ni fría que se acaba aquí, se oye la entrevista que realiza Jesús Cintora a Fonsi Loaiza; el primero ha tenido que hacer periodismo con sus propios medios porque dar información de lo que pasa alrededor de nosotros no está permitida profundizarla por los que soportan las Medias privadas, pero por desgracia también las Televisiones y radios Públicas. 

 Fonsi Loaiza ha sacado a la luz todo lo que supone la marca Florentino Pérez; confiesa que ha sido amenazado de muerte, casi todos los días. Sus libros no han sido desmentidos en su información. A cambio.

  Isabel Faraldo, en Galicia; Miren Gorrotxategi son invisibilizadas para el oyente o lector medio. 

   ¿Cuántos son estos? millones, la mayoría de quienes forman el cuerpo de los que dan solidez a partidos como el pp y el psoe.

     ¿Admiten la mentira? en teoría no; muchos se refugian en la verdad, como cimientos de la construcción de su vida. 

      Cuando escuchan la disonancia existente entre lo que les han dicho y lo que después se cuenta, no les molesta. Ahora preguntan ellos ¿no te das cuenta que en Cataluña, los seres humanos andan al revés y están todos tristes?

     No le cuadraba a Antonio Maestre, la visita al Papa; Juan Carlos Monedero "me caigo muerta", acude a "El Mundo". Juan Carlos, a el Mundo a contar la poca pluralidad de canal Red, podría ser que le abrieran la puerta "Ferrovial" y caminará por el pasillo "ACS", para dar la basura en la que se reboza siempre ese medio; Monedero ¡qué me has contado lo que significaba "Forrest Gump", ¿Qué necesitas? ¿visibilizar?

    Más limpios, y débiles, al final, eran los dopados atletas y ciclistas, porque se les puso como ejemplo de seres a eliminar para tener una sociedad mejor. 

     Puro escaparate, ellos, eran las tapaderas que arrojaban al publico, para tapar a las verdaderas dopadas; una banca, si privada, pero necesitada de las concesiones, ly los olvidos de cobro, de los Entidades publicas; unas eléctricas que abogan por la libertad, pero la que imponen ellos, para que quienes les mantienen sean sus pagadores y mantenedores.

    Isabel y Miren son tapadas, pero eso significa mucho, con esa acción, se trata de invisibilizar a cientos de personas; no sé si ha llegado a la conclusión Juan Carlos que hay que ceder ante las Medias tomadas.

   Una conversación, la de Fonsi y Jesús, que sería la abertura de la puerta de Alí Baba. 

    Quien no querría entrar en esa puerta que fue el lugar de descubrimiento de nuestra juventud.

    Mientras sigues oyendo, una y otra vez, los mantras que nos lanzan como ese que se ha quedado en eso; suceden muchas más cosas, existen muchas personas que necesitan que nosotros les demos visibilizar, porque nos vamos invisibilizamos

sábado, febrero 03, 2024

Escucho en corro

Existe la tentación de hablar de Sila como aquel que primero subió a la montaña de nuestro pueblo. Él era mucho más, tan actual que cuando empiezan a contarles historias de los horrores de los perdones ajenos, sabía que esos habían existido siempre, menos por parte de los que conmemoraban aquellos sacrificios.  Aunque han pasado 40 años de su desaparición y cincuenta y dos de aquella coronación, los muros siguen devolviendo sus reflejos y absorbiendo las estupideces de los demás como argamasa para dar consistencia a una mente que destruía los estereotipos de entonces y de los como él trazan mismas sendas.

  Cien años después de la llegada de Pat Garret a la entrevista con Billy el Niño, él andaba intuyendo todas las traiciones que harían que el ciudadano que se fía de los grandes emporios, por eso, por enormes, por magníficos, porque se habla de ellos por todas partes, sin que se analizará sus porqués; estos, como agradecimiento a su condescendencia y perdón hacia ellos, le dispararan por la espalda. 

  Sila conocía, ya entonces, impresiones sobre los muros de lugares sagrados en los que se rememoraba a quien había sido la jefa de unas cheerleaders, femeninas porque su valor había estado en las armas, se diría ahora, pistoleros. Cuando rememoraba aquella imagen veía cabalgando por los campos a los señoritos, montados en preciosos corceles árabes, seguidos de pobres que querían mantener el orden de recibir las migajas de aquellos engreídos incitadores que tenían como objetivo mantener sus riquezas, concediéndoles sólo su condescendencia para dejarles existir. Eran ellos, los que picoteaban, mientras asesinaban a quienes les decían que todo ser humano tiene derecho a vivir con dignidad.

  Nuestro héroe cuando subió aquel pico vio que las eléctricas, la banca, los grandes emporios no eran más que él; observó que sólo se preocupaban de nutrir a las nubes que estaban por debajo de él y que tenían como único mérito ser la que de forma más desvergonzada meaba chorradas sobre hordas de ansiosos bebedores de lluvias doradas, soñando encontrar éxtasis, mientras señalaban a los de al lado, sus ellos; criticando su diferente forma de ser. 

  Cuando descendía, satisfecho, tal vez soberbio, de haber sido él mismo quien había superado todas las dificultades, se fue dando cuenta de los pepes, quienes le hablaban de la belleza del camino por recorrer; de las olorosas azaharas de las que recordaba los encuentros que había detrás de cada curva trazada; en la memoria de Iñaki se regodeó por todas las carreras juntos, que le habían mantenido en buena forma física. Por los canchales, Raúl parecía quitarle todas las pizarras que querían rasgarle. Paró tomó aire, soltó su soberbia y por una abierta ladera, lanzó su mirada por la que encontró las miradas amorosas, serías, divertidas de quien le habían acompañado en su vida. Bajó la cabeza como gesto de reconocimiento y más de humillación y quiso recorrer por unos segundos el tiempo compartido con ellos. Había gratitud, escribió aquel entonces, pero la convicción de querer subir otros retos.

    Siguió bajando, hasta mirar a los ojos a aquel petimetre, él mismo servidor de sus amos que concedía regalías porque alguien tenía la suficiente falta de decoro para pedirle dinero por castillos en el aire con cimientos de torres  de miradas falsas y murallas vacías de proyecto, con barbacanas podridas por las que podría caer en el foso de la inmundicia quien ahora le regalaba una bolsa, como se le puede dar al cuatrero, por cruzarse cuatro ojos.

    Entré en nuestro espeso bosque, contó Sila; por allí, cegado del sol, por las espesas copas, trenzadas con las mentiras vertidas, con las que sabían podían trabajar, impunes, sin chocar con la claridad que te muestran los impolutos cielos. Iba entre penumbras, chocando, ahora con Blanca, despojada de su piso, porque una multipropietaria, sin nombre, había decidido aumentar su riqueza, burlándose, todas las que como ella, más fondos de inversión, buitres, subvertían la Constitución que nos habíamos dado y a la que tanto aclamaban, porque se dejaba mancillar por todas sus tropelías de desvergonzados actos.

    Nuestro atemporal, Sila, allí, entre hayas, alcornoques y robles, pero agarrado por los pies por zarzas; zancadilleado por raíces emergentes, engatusado por aligustres que aliviaban sus picores, encontró al inefable Antonio, parecía contusionado por la caída desde el caballo de su soberbia, le había tirado, cual Saúl, e intentaba comprender la luz que le iluminaba; su mente parecía quebrarse entre las excusas que buscaba de seguir un bien último, definitivo y ver que los pequeños pasos de cada día, de su Yoli con mantilla, cristianizada por una papa guay pero que estaba esplendoroso mostrando su cueva más de un Ali Baba, iban en dirección contraria. Aquel hombre, maestre de edificios de compromiso; empezaba a vislumbrar como aquel morada era agujereada por muchas fallas. Él, que había declarado bocazas a los que decían los horrores de una Amnistía para actos sin violencia, permitidos por los que luego serían sus acusadores, cuando entre estos seres falsarios antes se habían sucedido defraudadores, traidores, especuladores, ufanos por su inmunidad. Los dos se mirarían, escrutadores para desentrañar los errores cometidos y valientes podrían enfrentarse a un nuevo futuro.

   Sila y Antonio, cuando siguieron descendiendo juntos, llegando a la plaza del pueblo, buscaron quitar de en medio a quienes se proclamaban mediadores para encontrar la verdad; formaron un corro y decidieron escucharse, fuera de las alharacas de los que te ponen collares, que terminan siendo cadenas en los que apresarte.

  En esos días, aunque comentaban proyectos próximos, comunes, nunca se dieron la espalda. Nuestro héroe porque, estupefacto, habían oído tantas y variadas opiniones expelidas como veneno de quien hasta en aquellos tiempos había tenido un lenguaje común. En el caso del tatuado pirata, nada peyorativo, sus remilgos venían porque siempre había sabido que podía haber seres particulares, pulcros, investidos del conocimiento del derecho, que podían conculcar cada una de las leyes que habían estudiado, por algo tan bajo como su futuro y el de sus vástagos. Estaba orgulloso, por lo tanto de su ecuanimidad,  y parecía vivir muy por encima de las apariencias; en el fragor de su lucha desde aquel su barco, no supo distinguir entre quienes podían ser sus enemigos y quienes podían ayudarle; de tal manera que lanzó andanadas de tintas de ira y odio contra quienes, como él, se enfrentaban a quien él llevaba años y libros denunciando por todas sus traiciones a la sociedad.

  Sila siguió siendo actual, superando los obstáculos que iban sembrando las ambiciones creadas por los creadores de dependencia. Un día, se imaginó a un Javier del Pino, pisando entre las púas sembradas por los creadores de opinión, y hablando de lo real, el derecho Constitucional a la vivienda y ofreciendo soluciones. Sólo nos quedaba actual; en el País Vasco, ese espacio de sublime belleza y seres ecuánimes  que tanto nombraban como un mantra para generar odio; la realidad era muy otra, espacios dotados para abaratar los precios, porque nadie debía especular con un derecho humano.

    Aquel corro del 15M, Antonio, no daba cabida a los chalaneos con quienes impartían bendiciones o traiciones a sus obreros. Sila, te lo escribió en aquellos muros, cuando bajó de aquella atalaya donde vislumbraba las debilidades y los límites de las mentiras de quienes parecían ser la cúspide de los mundos por alcanzar

viernes, febrero 02, 2024

Peroratas y otras formas

 Un experimento sociológico es ponerse a decir chorradas y esperar a ver cuantos creen que han visto la luz.

  Un escéptico me miraría con condescendencia y soltaría: "estas llenos de prejuicios y eres tu a quien te han envuelto en chorradas". 

  Dentro de mi cabra, hemos llegado a montar 10; bueno fue un momento en el cual mi coche se creyó por encima de todos nosotros. No sabemos que nos impulso a esa locura para aprendimos a no repetirla. Sobre todo porque uno de nosotros salió despedido y aún no lo hemos encontrado, seguro que emprendió un vuelo del cual ha considerado oportuno no darnos ninguna información. 

  Por el miedo a que se hubiera desintegrado por la velocidad alcanzada, nos fuimos haciendo más reservados y ya montamos los 5, que ya era una exageración, mientras que los otros cuatro, montaban en la Derbi 49 o en se quedaban pescando.

  En las orillas de los ríos se colocan gente de la más variada. La mujer de nuestra historia se quedó mirando a la gente de la orilla. No la quisimos dar ninguna importancia hasta llegado el momento en la que la observamos que escuchaba con cierto arrobo los sonidos de una trucha al abrir la boca. 

   Nos hizo gracias, acabamos de acudir a la reunión anual de truchas y en las diferencias conferencias que escuchamos, nos dijeron que habían aparecido la trucha anaranjada; aseguraban que daban el pego porque se ponían a hablar de aquellos oyentes habían sentido como su mente se iba en el líquido viscoso de los grandes gestos y de las palabras sin sentido. 

  Ami nos narraba en aquellos momentos como habían llegado hasta aquellas orillas y porque se sentían parte de aquella sociedad.  Afirmó que habían comprendido las flaquezas de los bocachanclas y de todos los grandes seres, que sólo lo eran "enormes" por la estupidez con la que se pavoneaban entre aquellos habitantes de las orillas.

  Amaneció un día en el que hablando en un lenguaje nuevo, desenfadado, desinhibido, todo se volvió como arenas movedizas, cuando estas nos fueron tragando, comprendimos su gravedad, cuando estas nos llegaban a los labios inferiores; demasiado tarde para cambiar el curso de nuestros hábitos

jueves, febrero 01, 2024

Huellas, Isabel

 Se cuentan versos como realidades en las que cimentó lo que no se cree.

  Pocas palabras porque todas serían una cadena de libros

   Isabel Faraldo se presenta en Galicia por el partido Podemos.

   Si, todos los medios obvian ese hecho que  existe, que es una realidad; estáis leyendo basura publicitaria, por mucho que Javier e Íñigo jueguen con los titulares estrambóticos de ese panfleto publicitario que es la Voz.

  Los océanos espesos por donde quieren hacer navegar a Roger Waters, es un "deja vu" de esos poderes que eliminan al disidente de la forma que le viene mejor en cada caso. A Roger, cerrando representaciones; a otros, mandándoles una cabeza entre las sábanas.

  A Isabel Faraldo nombrarla, en cada momento, en los desiertos y conseguir que los granos de arena sean los altavoces que lanzan su mensaje y que le sirven para escuchar lo que sucede a los seres comunes, para atenderles desde la veracidad 

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y