sábado, septiembre 30, 2023

Brazilian

 Es un nuevo reto, se ha oído en la vivienda de la vecina. A él le costaba llegar a dar viveza a los sonidos que tocaba. Fue una revelación cuando oyó abrirse la puerta y el sonido llegó con mayor claridad. Cuando con unos nudillos decididos golpeó sobre la puerta y no quiso mirar por la mirilla, está vez; estaba emocionado por haber descubierto el misterio de una canción más tocada por su saxo. Dejarse bañar por ese sonido sin la oposición de la puerta era su objetivo final de ese instante.

 Fue penetrar la tenue luz del pasillo, la juguetona música de Brazilian y ser atrapado por la silueta de ella, en la que se quiso fundirse cuando se iluminaron los carriles del pentagrama y aquellas corcheas se hicieron accesibles, con aquellas negras posadas sobre las salvajes brumas de aquellas encrespadas olas que rompían aritméticas a las que hasta ahora había atado su futuro.

  Primero bailó su cuerpo "brazilian beat, luego su mente recorrió brumosos lugares por donde merodeaban las notas y una superado tantos imposibles. Se desnudó para sumergirse en las aguas brasileñas y ella, cerró su puerta y tras entrar la otra 

viernes, septiembre 29, 2023

La puerta batiente

   El viento se cebaba sobre aquel lugar maldito. Nadie se hubiera atrevido a llegar en aquellas condiciones de tiempo; si alguien estuviera viviendo allí creería estar encerrado en el último anillo del terror

  Silbaban las negras nubes y los vientos se desataban en aguaceros que arrancaban árboles, apenas vivos y destrozaban las ramas nacidas de un apocalipsis podador que confirmaron los negros presagios de años sin frutos y sombras

   Tras las sucesivas migraciones una casa pugnaba por mantener la luz centelleante en medio de una pradera que agrandaba sus fauces para desgarrarla. Una sencilla pero pesada contraventana, orgullosa, trataba de desafiar aquella cruel y ciega fuerza. Al final, la naturaleza la utilizaba de munición contra un interior donde el pánico envolvía a sus tres habitantes. 

  Por allí penetró y embardunó de grasa mugrienta cada rincón, la dejadez y la equidistancia. La virulencia de su lavarse las manos era tal que los canallas se subían a la cima de la montaña rusa para caer, una vez desenfrenadas las vagonetas, sobre el caballito del tiovivo que seguía recibiendo los despojos producidos por esa actitud tan, muchas veces, criminal.

jueves, septiembre 28, 2023

Mantras y nórdicas

 Hablan con alguien que fue amado por una mujer nórdica, sueca para más señas; cuando en el 71, ella se personalizó en una ilusión de convivencia y él, se aferró a lo conocido para no navegar las aguas procelosas de la incertidumbre de comunicarse en otro idioma en un país que no conocia Temió la soledad de un náufrago y no valoró a quien se ofrecía de guia. No fue como el joven, privado del sentido de la vista y se confiaba a su sabio bastón que va  encontrando y superando las trampas que nuestras ciudades les tienen preparadas a estas personas: cortes abruptos en la acera, protuberancias nacidas de un bar, como un muro donde estamparse, cual gato de dibujos animados. 

  Todo para el capital , sus generadores, los demás parecieran unos desorientados receptores sin más derechos que las migajas que les son cobradas, si puede ser en exceso. Ciudades deshumanizadas, ofrecidas a los especuladores y a quienes quedan desprotegidas para los arreglos más nimios en sus casas.

 70 euros por apretar, que no cambiar, hubiera sido lo lógico con una boya, recién puesta, de una cisterna de váter; ese precio para una persona con recursos limitados es un mundo. Quizás sea lo lógico por el desplazamiento y atención de 10 minutos  en una gran ciudad. 

   Hablaban también en ese programa del apoyo mutuo, cosa que no tiene cabida en los anuncios que siguen las texturas comerciales. Ayer, eldiario.es quitaba que era Podemos quien estaba ayudando a personas con pocos recursos a realizar determinados trámites. Para la dirección de ese periódico era más importante invisibilizar quién lo hacía que la oportunidad de dar a personas ayuda. Pedirán luego recompensa como servicio público.

   Oscuridades en una sociedad y tras los sonidos de Chat Baker 

Un ángel

 Me ha escrito un ángel, pero no crean que es de esos, de los de alas, enviados con clarinete, por algun dios que anda por ahí, cuidándonos.

  Me ha puestos unas bellas palabras un ángel; dicen que vienen de la nube, pero no, están aquí dentro, grabadas en mi corazón

  Levantarse, aún constipado, dañado, en el día de tu cumpleaños y que aparezcan esas palabras de felicitación y cariño impresas sobre los muros que me encierran, y a los que ha abierto para ver otro mundo posible, no me vayan a negar que es un lujo.

  No vuela, pero si tiene tantas y tantas halas para sus queridos, que no les deja, a ninguno que permanezca indiferente, a la vida, a la que tanto da, y a los detalles para que cada uno se sienta abrazado y protegido cuando oye ese particular hala

  Tiene pies para acudir a un espacio con libros, para incitar a que los lean los amados, pero también los desconocidos; sabe que es otra manera diferente de quitarles muros a sus cerebros.

   A todo esto, le da alas un corazón enorme para haberse olvidado de sus muchos ellas, que merecen ser cuidados; haberlos entregado a gente con la que ha compartido reflexiones, ilusiones, proyectos, debates e idiomas, a los que se entregó para también poder bañarlos con otras palabras, que al final se bañan de ella.

   Me ha escrito un ángel, me embarga la ilusión y levanto el cuerpo. ¡Venga a trabajar!. Son mercurios que portan palabras, notas, presencias que permanecen en los actos que consigues enebrar.

miércoles, septiembre 27, 2023

La indiferencia

 Bañado por la cruel indiferencia, camino por la sala y me sumerjo en mis hábitos. Los unos me los impusieron cuando entre en aquella secta que me atrapó durante decenas de vidas, que quisieron me duraran aquellos años; los otros son los que me fui imponiendo, unas veces, para vencer mis miedos, otras para adaptarme a la caída en la irrelevancia. Hubiera sido un dios y por ello estuve dispuesto a todo. 

  Proclamé cataclismo, anuncié falsos advenimientos, saludé a quien odiaba, sólo porque un día era oportuno y siempre un puñal que le podía clavar. Vomité odio seguro que no revertiría hacia mí. Señalé víctimas para que vivieran en aquella condición. Dinamité puentes y los escombros los espolvoreé para que a nadie le sirvieran de sustento.

  Fue tan grande mi ego, como el ahora no ser nada, ni un banal hilo de cariño se deshilacha sobre mí. A quien maltraté, me nombra como exorcismo hacia quienes habían sido los que me albergaban, para estos, una traición, es deshacerte como un azucarillo en el océano, que sólo, cuando en las aguas de la muerte me diluyan. Extraerán algún día los granos por si surge hacerme una polvorosa estatua en la que ya no soy nada y las tormentas del paso del tiempo, no me darán ni armazón sobre el que sustentarme.

 Me diluí, la indiferencia revistió mi ser dios

martes, septiembre 26, 2023

Rizos

 Dispuse de rizos durante mi niñez y juventud, tras la mili, hice un intento pero del pelo, creía que me daba mayor poder de seducción si prescindía de aquella enmarañada pelambrera. Todo esto lo dejó escrito él, mi casero, que nunca consiguió seducir el tiempo para que le diera nuevas oportunidades, a menudo fallidas.

 Junto a aquel cuaderno de deseos, dejó un deshilachado cuaderno que por la mugre que había acumulado y por el conjunto de su aspecto, parecía que había conseguido los mismos éxitos sexuales que su dueño.

 Fue un día, un skater, quien, por necesitar un papel duro que no pareciera en el que allí se hubiera podido escribir nada valioso para maquinar ninguna clave ni tan siquiera para entrar en una cueva abandonada, abrió las claves de un crimen cometido unos años antes.

  En una doble tapa, despegada para el anterior propósito, vio los apuntes de unas cuentas que se habían escrito a conciencia.

  El skater dejó su placer porque si fuera era horrendo, por dentro la exquisitez de los trazos eran atrayentes por su pulcritud, por el detalle con la que se había descrito conversaciones muy privadas.

  Estaba él, vamos a llamar el interlocutor, escribiente empedernido, fabulador y extractor de las palabras justas que describieran un hundimiento.

 Contaba como había contactado con los detritus de una sociedad a la que poseían a través de las proclamas lanzadas, las decisiones interesadas de quienes debieran trabajar con la justicia y ejecutores con alma de parcialidad.

  Escribía aquel nigromante cómo era la disposición de aquel tiñoso para expandir cualquier basura. Los dos eran conscientes del dinero que les revestía con una capa de apariencias. Necesitaban un energúmeno, con apariencia de santo; lo habían encontrado a través de líneas blancas, inconfundibles por sus aspiraciones nerviosas.

  No necesitaron convencerle de la iniquidad de sus actos, los asumía y los exhibía.

  Sólo necesitaron, conocer el día, el espacio, que nos lo detallaba con deleite en una meliflua poesía nuestro redactor. Darle las coordenadas al mediador y este cebar al enardecido imbécil. 

  Contaba con la violencia de " el club de la lucha", nuestro redactor, los enaltecedores salivazos que habían arrojado su mastín la víctima que había osado contestarle, la publicadas imágenes, tratadas y trasladadas como una pesadilla a un público equidistante que veía a la víctima de aquel asalto como un participante más de aquel tétrico juego de sandeces.

   Apartada la tapa en su totalidad, cada cifra escrita en ella, fue entendida, según iba avanzando el relato y de firma minuciosa rima letras de actos y cifras de pagos.

   El skater comprendió unas palabras que se habían deslizado por la barandilla de una atención difusa a lo ajeno a sus cabriolas; alguien en la radio había asegurado que los jóvenes le decían que no importaba la política. 

  Aquellos días oía las mismas alabanzas a parecido canalla, travestido en iracundo honrado ciudadano por el tratante de imágenes que había recibido nutrientes de tantos avaros canallas que parecieran nerviosos por recibir sus exterminadores estipendios, antes de que exhalarán sus últimas insignificancias, que por desgracia, hacían heredar y soportar a los de toda la vida

lunes, septiembre 25, 2023

Cojines para un vuelo

 Cogió los hilos, por fin convencida que su única opción era ponerse manos a las obras porque urgía tener todo aquello preparado para cuando llegará el invierno. Todo había sido posible en los meses anteriores, dormir en el suelo, tirarse sobre la hierba de los parques, trazar pasos por entre los acantilados más sinuosos que jamás hubiera visto.

 Ahora era otra cosa; nadie dudaba que podrían venir días de ventiscas, hielos y grandes nevadas que amenazaban que no habría otro mundo posible. 

  Todo se había suspendido, esperando la llegada de los tresillos y semicorcheas. Ellas describirían las escarpadas rutas que les llevan a picos insaciables de ser visitados por los exploradores de límites. Caerían vertiginosas por las cascadas que habían sentido al conocerle en aquel patio a quien atravesó océanos. Sería las alas del vértigo de aquel inocente crédulo que, sin embargo, las seguía batiendo porque veía nuevas llanuras.

  Eran las caballerizas desbocadas con las que te introducias en los jardines de aquella ninfa que unía la mente a su cuerpo entregado a una investigación de las incandescencias corporales. 

  Subía, el ansioso de la belleza, una pequeña colina que le daba el faro suficiente para contemplar una enorme luna que salía desnuda detrás de otro monte enfrentado. Se paraba el tiempo en esos tres segundos que podías apartar la vista de la carretera y recorrías las montañas, y escuchabas las  procacidades de aquellos habitantes lunáticos.

  Todo se soltaba entre los tresillos y las semicorcheas; aún con los pedregosos silencios de corcheas, antes o después, te subías a sus tiovivos y retozabas como en aquella cama que fueron un columpio de descubrimientos, desnudados los límites.

  Por la pasión, de ser en otros seres, se derramaban sonrisas y se convencía a los miedos que los toboganes fueran largos y sinuosos.

 Un tresillo, más otro, e introductor de dos semicorcheas más eran una escalera de subidas a las nubes que te desplazarán para ayudarlas a que se derramarán para el sediento, el moribundo país, o el desnortado trashumante. 

  Llegaba esos tiempos y lo que antes era apuntar al infierno del caos, ahora es paciencia para lo que puede llegar a ser, transformador y sibilino baile con las fuentes de la vida 

 

domingo, septiembre 24, 2023

Aguas para recorrer

 Sentada en un banco, aislada de sus compañeras, contempla otros universos-

  Anuncian una "dana" gigantesca, la han puesto nombre de apocalipsis y creemos que en toda nuestra vida todo eso no lo habremos vivido jamás. 

  Te vienen los recuerdos de los tornados que asolan Miami,  los huracanes de Centroamérica, el de Katrina golpeando en New Orleans y sobre todo a su pobreza, a la que remitió a la indigencia. 

   No puedes sentarte en el porche de tu casa y mirar que lo sueñas, a veces, para contemplar la virulencia que se cierne para hacerte volver a lo que era antes de llegar a tener, sólo por la edad. Si, te metes dentro donde el horno ya es sólo una mesa con kayak y miras al atril para controlar las corcheas que no se vayan a negras y la semicorcheas para que no se adormezcan. 

   La música te hace olvidar la Dana y tocas la música de "El Padrino", es para calentar como hacía Raúl; sabes que otro tipo de Dana, no ella, sino de una instalada cuadrilla, se cierne sobre nuestras cabezas, golpean siempre a la pobreza y se alimenta de la inconsciencia y de muchas voluntades que les ven pasar, siempre, golpeando sobre ellos mismos, pero que no les importa porque, como decía la canción "tienen torta".

   Seres apocalípticos que te habrán del fin de una nación porque alguien, a quien pudieron escuchar, controlar y coartar les puso en el brete de que, en mitad de la corrupción de ellos, quisieran separar una parte de la nación de esta. Le alimentaron porque eso les servía en el resto de el país, y pretenden que les siga sirviendo siempre. Aquella Dana que atacaba a la nación, tenía demasiados intereses y por parte de quienes la dirigían demasiada corrupción también. 

   Quedo en lo que era, y ahora su fuerza se diluyó en lo cotidiano que se vive en "Creu Coberta" o en cualquier ciudad como Girona, que contempla a un madrileño hablando en catalán, para explicar sus éxitos deportivos.

    A aquellos políticos tramposos, huidos, entonces engrandecidos y ahora capidisminuidos les queda pedir la amnistía y no seguir desangrándose en la pérdida de votos. 

    Sólo la Dana de los corruptos, le dan vida; estos la tratan de convertir en un Katrina, cuando sus robos, sus echarse en mano de fondos buitres, sus traiciones a los ciudadanos de la nación siguen siendo la entrega a las empresas privadas de actividades básicas en el estado. Estos y aquellos alimentan la grandeza de algo que hace tiempo dejó de ser, mientras no les desprecien.

   Aquellos que empezaron la privatización, que viven de generosas pensiones, que se dijeron socialistas, idea a la que traicionaron en las armas, en la violencia, en el cuidado de unos ciudadanos que no fueran atrapados en casas hipotecadas de por vida y grandes empresas públicas, privatizadas que suben los precios con la especulación.

   Los unos y los otros promotores de la idea de un "katrina" que no existe en la división de un Estado, que es castigado por tantos y tantos de sus desmanes y sus soberbias, transmitidas por Medios regados de millones de euros y con los bustos de esos "burdos" comunicadores, canallas y destructores en mitad de sus "halos" de más periodismo o medallas recibidas por los santos reyes

sábado, septiembre 23, 2023

Pódium

 Él vuelve al pódium, ella escucha pódium y no sé cómo llegar a fin de mes.

  A ellos les exhiben por todos los medios, a ellas les cuesta hacerse oír y me mareo del guantazo que me acaban de dar.

  Ellos son divinos, ellas luchadoras, pero soy"perro flauta" que solo genera problemas.

  Aquellos generan millones en ganancias, ellas otros tantos porque "se acabo" es simpatía, al reconocernos en errores y me miran hacia mi miseria como si yo fuera el único culpable de mi debacle.

  Empiezo una historia sin cable, con abismos como caminos para el derrumbe y suelos punzantes que esperan pacientes. A veces, siento que Leila Guerreiro en sus píldoras de los domingos andan en esos despeñaderos. Vivimos en ciertos riesgos existenciales, como dice aquel presidente que creyó ser un personaje mítico para un país, siendo, tan sólo, un miserable con casi todos los medios de comunicación a su disposición para tapar todos sus destrozos.

  Desde lo alto les proclaman sus excelencias que les parece innata; de ellas, sudan cada paso y caen olvidadas en Afganistán, un país al que dijimos que fuimos a darlas dignidad; por desgracia a esta última la perdimos por miedo, por miserables cuentas de ganancias que no nos salían; a cambio, atrapado, deshilacho las sogas que me atan para mis quietudes, por si encontrará el hilo al que seguir para activar algo que pareció ser seccionado por el tiempo y la continuidad ciega en un sobreesfuerzo que termina dejándote tirado sobre impotencias de darte en más.

  Hoy se suben a un podium los unos y las otras para hacernos creer que dar dignidad, por una amnistía,  que se podría conceder a un perdedor que huyó para no ser exhibido con saña, y que es recibida como gracia desde un estado poderoso, es más dañino que los sofocas, incertidumbres y terrores que viven como cotidiano, en cada uno de los rincones de Estado, producidos por nuestra vida atrapada en la avaricia de los empresarios que quieren todo el dinero que nos sobra y nos quiebra la vida; los poseedores de casas, cárceles en las que nos quieren encerrar; y negreros que tienen sueños húmedos porque nos ven salir del trabajo a la mazmorra, siempre encerrados, y que como bálsamo, nos arrojan a los grandes festivales donde también nos ponen las cancelas, si es que antes hemos conseguido salir de la pantalla o de las grandes superficies; visiones elegidas para que nos deshagamos.

viernes, septiembre 22, 2023

Un lince atento

 Alfonso, dentro de quienes hemos estado perdidos, fue quien siguió la pista de aquel lince. Había nacido, el hombre, entre bambalinas y nada le acercaba a la naturaleza. Sus primeros tiempos eran juegos entre las mesas de los bares donde su padre hacía interpretaciones de las obras escritas por la mamá que, a veces, le acompañaba, gateando, entre sillas y piernas que se entrecruzaban entre seres que con su tronco hablaban al otro lado, a su pareja.

   El animal había huido a la montaña y los primeros pasos de aquel, ya hombre, le parecieron un juego como aquellos días entre botellas y sillas que aseguraban desequilibrios etílicos. 

  Cuando pasó entre los primeros árboles, los toques de las plantas no le acariciaban sino que les desgarraba la ropa y les atrapa las piernas y brazos, un cierto pánico se apoderó de sus inquietas miradas a un lado y a una lejana oscuridad que era un pozo negro que quería tragarle.

   Decidió, con una exasperante paciencia, porque nunca la había tenido, que iría cogiendo cada planta mano y la iría acariciando o cortando según el caso para que le fuera dando una temporal libertad que se perdía en la siguiente zarza, a la que evitaba con un guante de hierro y unos dedos cuidadosos con su fruto que tomaba con la sonrisa que da el placer.

 Se dirigió entonces hacía las fauces que él creía le harían un héroe; cuando se fue acercando todo lo que vio fue nuevas formas de vida. Serpientes trapecistas que buscaban otro espacio donde balancearse o en su defecto pegar un pequeño mordisco o enrollarse si el hambre apretaba. Algunos miles de hormigas escalaban por el tronco que resultaba ser tu pierna izquierda, siempre susceptible de ser mordida con pequeños bocados que en su conjunto quería crear cráteres para llegar al centro de los huesos.

  Nada parecido a esos maravillosos cuencos, donde un agua transparente servía de lupa para ver los dibujos indescifrables que habían ido labrando con paciencia sobre la planta que le había recibido. 

  Era tanta la fascinación con la que mirabas los diseños y el agua que invitaba a poseer la eternidad que cuando llevabas las manos o la cabeza como fue en el caso de Alfonso, sólo cuando está había sido encerrada por la parte superior de la planta, sentías la impotencia ante la la exuberante naturaleza. Sólo nos lo puede contar nuestro protagonista porque la lince Pitonisa aplicó una certera dentellada sobre el tronco que fue seccionado y provocó que la boca carnívora se abriera para lanzar un último extertor

jueves, septiembre 21, 2023

Dos antiguallas

 A mí, alguien como para no ofender, hace ya años me llamó antiguo; bueno ahora con los años, sin temor a e quivocarse me podría llamar viejo.

 Antiguallas pueden ser Felipe y Alfonso, que les llevan a lo que sería un centro del saber y creen que lo que hace años se les aceptó, ahora podría serlo también.

 Nunca les has oído hablar de lo que no hicieron por la vivienda, y luego han hecho otros, pero para afirmar la dependencia de la vivienda de mucho ciudadanos. Ayer, en Barcelona, en una feria inmobiliaria hicieron más unas personas que creen que se está dando todo el dinero a bancos, con sus fondos de inversores, buitres que a las personas. Nunca les has oído decir nada.

  Hubo una generación grande, exclusiva, en todos los sitios, también en Cataluña, a la que se les alimentó las ganas de, sintiéndose diferentes pero no enemigos, en general, de los españoles, se les iba dando a través de Pujol y su conglomerado corrupto derechos que emplearon allí, para privatizar y concertar tanto medicina, como educación; sabían lo del mandatario, como contemplan indiferentes las privatizaciones. 

  Ahora, algo que no supieron resolver ellos, que alentaron los otros, atacando una y otra vez, sentimientos y banderas que aquí también las agitan nacionalistas españoles nada preocupados con la corrupción, ni con la subida al poder de canallas que antes han pagado al poder mediático para que una gran parte de la sociedad será dirigida, amaestrada y guiada.

  Antiguallas que traicionaron a los que sabían que la violencia, generaba violencia, utilizándola; creen que un gesto político, puede dañar a un país. 

  Mis hermanas del 15M me enseñaron a cuestionarme y con ellos a esos altares, donde exhiben antiguallas

miércoles, septiembre 20, 2023

Sin tomates

 Te vas el pasado fin de semana viendo la esbeltez de los tomates rosas que han crecido en los últimos momentos del verano.  Parece una tristeza que una semana después no haya madurado ninguno, quiero creer ha sido por el aire más frío de estos días.

  Ver la puerta abierta y darte por pensar que alguien ha pasado a tomar alguno que hubiera exhibido su esbeltez durante la semana, podría ser una realidad pero tampoco vas a avanzar mucho con la agria reacción cuando ves a posibles conocedores o tomadores, ya te equivocaste con reacciones ostentosas no hace mucho. 

   Si es por codicia, hasta que muera su putrefacta conciencia, si es por necesidad, pues te sientes bien, ayudar puede ser bello, aunque alimentar la necesitada avaricia tampoco te acerca al karma, que decía aquel ladrón salvado por sus servidores que habían ido sembrando con paciencia infinita por campos judiciales o de millonarios . 

  Otra cosa es la necesidad del miserable, verse poseyendo lo que otros han trabajado, le eleva hasta el altar de su podredumbre. A cambio luce su indignidad vistiendo trajes de camuflaje que les hacen gente común en un mundo que acertó como divinos políticos jarrones a quienes estuvieron rodeados de corrupción e ignominia.

Cuando sobre la mesa de tu casa van madurando esos tomates crees haber llegado a entender la grandeza de los cuadros realistas pintados por la naturaleza. Si en Van Gogh hueles el heno que se mece sobre tus neuronas empapadas por el sudor de tus carreras y en Degás te sobresaltas sobre las palabras picantes que se lanzan las bailarinas entre ellas, en un descanso; en el cuadro de tu cocina aspiras la carnosa jugosidad de esta Solanum renacida en los estertores de un verano, que en nuestro espacio sue nos escapa demasiado pronto.

  A uno de ellos es al que le he tenido que apartar de un cuchillo; con una de sus protuberancias estaba tomando el mango y se lanzaba con inusitada violencia contra quien le estaba apartando de sus hermanos. 

  Sangraba, dañado por picaduras o aguas que la habían rasgado una piel fina que servía para albergar como diría aquel "la belleza". 

  Manuel Ruiz, muchos años después, aún sangran por el asesinato de su hermano Arturo, a manos de un terrorismo de ultraderecha que nunca debiera ser protegido por un Estado, si es que se quiere llamar, democrático. Como tampoco, los ahora apologetas del fin de una nación, la española, tenían derecho a propiciar terrorismo de Estado para parar un terrorismo criminal que nos desangró durante años.

martes, septiembre 19, 2023

Ella, que me amó tanto

 No me quiere y mira que le ofrezco todo, visibilidad, oro, que cumplan su sueño de estar con alguien, al que muchos le consideran maravilloso. 

  Lo soy, porque lo voy a negar; puedo ser el ideal en el que se han plasmado todos los esfuerzos de gente como ella; y sin embargo no, no quiere estar conmigo.

  Si, es verdad, me rodee de gente dispuesta a seguir mis veleidades; me adulaban, me endiosaban y me hacían sentirme más que un dios. 

  Como no me voy a dar cuenta de su puerilidad, ni de sus objetivos; un puesto alrededor mío estaba cotizado. Se obtenían prebendas, podían colocar a familiares, a los que en un simple vistazo, me parecía que eran cuanto menos abyectos y les dejaba actuar de una forma dictatorial, haciendo sentir.

  Si, después de saber lo de ella, se me han acercado alguna, diciendo que YO, soy lo máximo, que están dispuestas a cualquier humillación por mi parte, o por parte de algunos de los que me rodean. Si, como no, me hacen sentir aún más grande, me elevo como todos esos canallas políticos, que tienen una prensa que les ponen, un poco por debajo de mi nivel, por supuesto, pero por las nubes; en las que un corredor se fija, atontolinado, por si tuvieran, estas, algun mensaje.

  Soy consciente de que ellas actuarán ciegas, por lo que yo soy, aunque a mi lado una caterva de secuaces serán capaces de convertirme en el ser más odioso del mundo.

   Ella, sencilla, entregada, capaz de todo cuando es correspondida, bella, exclusiva porque no se ha dejado alagar por toda esos merodeadores medradores; yo estoy triste, y ella, junto con sus compañeras me están demostrando que son capaces de lo mejor, pero que su andadura no las meterá en la cueva de la ignominia.

    Ella es Alexia, otra son Aitana, Mariona, Mapi, Teresa, Patri. 

   Dicen que no me pueden negar. ¡Cómo no!, buscan ser ellas, y correspondidas; ¿puede aspirar alguien a ser más eso ?

    Un día, me sentí tan en el pedestal que olvidé que me limpiaran de tanto polvo que me rodea

lunes, septiembre 18, 2023

Cinco minutos

 Llego al tren, pero no ha sido nada fácil; un momento antes el torniquete no reconocía mi tarjeta; eso no fue lo peor, la bicicleta no había sido muy respetada por un coche, que si, hombre, si es más fuerte que ella, pero tampoco era para ponerse así. 

  Para llegar a ello, al salir de la rampa de casa, la humedad me había hecho caer de forma cómica hacía un lado, tengo el hombro dolorido, debo reconocer que mi poca habilidad también ha ayudado. Al coger la bicicleta me ha demostrado como puede estar un objeto que no se cuida, mal, fatal vamos, menos más que lo preveía y he bajado media hora antes. He tenido que cambiar los puños de agarre de la bicicleta. Inflar las dos ruedas y engrasar un poco piñones, platos. Los frenos que me han ayudado con el mendrugo que creía ser Sansón ante David, también los había ajustado y me han ayudado.

  5 minutos me han bastado para cambiar de opinión, no coger el coche, arreglarme con mi bici y pensar que puedo escribir algo y cambiar el mundo

domingo, septiembre 17, 2023

Oliva fue testigo

 Me dijo Olivia, mujer de armas tomar que no pasaría de aquel día que se juntaran y la dijeran "hasta cuando Montse abusaras de nuestra paciencia". 

  Todo fue en Oliva, aquel país imaginario donde unas piraguas migraron no sé con que fin, aunque otras llegaron con más protección y experiencias en ríos que, siendo casi siempre tranquilos, en algunas épocas se vuelven gigantes que como todo buen grandón da pasos en los que desplaza piedras, arrastra árboles caídos y acelera las aguas porque sus pisadas las desplaza con violencia como cuando el niño, con sus botas, expulsa volando a las gotas. 

  De aquellas piraguas, estas aguas; por eso, cuando hoy, por fín, los kayaks se han librado de las ataduras de ese líquido, por otra parte, muy dañino, han emprendido un vuelo que a todas nos puede parecer increíble, menos a aquel niño que en el patio de su recreo se quedaba mirando sus chemtrails a los que creía que controlaban las autoridades de su país, para realizar extrañas maniobras.

  Necesitamos movernos, ser conscientes de nuestro poder para hacer 500 kilómetros y poder hacer un deporte que nos haga exclusivo. Queremos ir a una nueva ciudad y hacernos fotos, nuestras, con algunos de los emblemas que existen en aquella ciudad tan turística. Nos enseñaron los límites y porque somos unos privilegiados, creemos que los podemos romper, cada fin de semana, cada puente; por supuesto, también, trabajando hasta la extenuación durante un tiempo, saltándose horarios y descansos, para que durante unos meses podamos estar en esos lugares en el que todo nos es más barato, aunque no nos preocupamos de sus porqués. Puede que allí, algun empresario diga que "como toda la vida", en nuestro país no se protesta porque durante ese tiempo "de 12 a 12" han trabajado para servir con pulcritud a quienes nos traen dinero al país. Nunca aclaran que se lo aportan, en su mayoría, a los privilegiados de aquella, con la meritocracia en su mayoría de venir de familias ya establecidas.

   Vimos que en muchas peores condiciones llegan migrantes de países destrozados por guerras que alimentamos o por dictaduras que nos sirven lo que necesitamos para nuestros móviles y concluimos: Si ellos pueden, nosotros podemos.

   Ahí están nuestros aviones rompedores de barreras, expulsando gases que producen condensaciones en el cielo y que, para pena de algunos crédulos, no son caminos por los que nos van inoculando diferentes ideas, diferentes venenos para controlarnos. El niño vuelve a bajar la vista, se centra en el balón y, quizás, ha aprendido que tiene que salir de esas redes que son soportadas por móviles y tablets que también nos han roto fronteras, aunque cree que tiene que distinguir las que le sujetaban para no caer en el seguidismo a interesados grupos que necesitan adeptos o la que le ayuda a ser un poco más sabio, porque comprende que las que le ayudan a cuestionarse es quien le ayuda a crecer.

   Oliva vio  como amanecía con las Olivías que abandonaron las espinacas para lucir su dignidad y su lucha y nos emociona su lucha


sábado, septiembre 16, 2023

Campeonas

 Ganaron, perdiendo parte de su dignidad por amor al fútbol. Hoy, demostrada su calidad, han comprendido que tienen fuerza para, más unidas, ser aún, mucho más campeonas. 

  No puedo estar más orgulloso de ellas. Hace años estuve en una federación y había esos mediadores que perdonaban, por votos, sanciones por dopaje y te llamaban, babosos, por tu padre muerto, a la vez que te pedían el voto y luego, ya en su presencia, te amenazaban con quitarte cosas. 

  Mediadores que se llevarían por delante a quien osara insinuar algunas de sus bajezas

   Toda mi insignificante fuerza para una bella lucha

viernes, septiembre 15, 2023

Estará en el parque

 Salí en su búsqueda después de llegar a la puerta de casa y decirme un vecino que ella había dicho que salía para no volver. No era posible, estaba enferma y me había mandado a la calle a pasear. El ascensor no funcionaba y mis cuatro patas me permitían acciones que a ella le hacían sufrir. 

  Puede que me equivocará cuando cogí la dirección de aquel parque tan peligroso cuando vas solo, pero era el que me permitía una zona de juego donde además podía hacer mis necesidades.

 No llevaría ni tres minutos, cuando mi vida se quebró hasta hace unas horas, en las que pude recuperar mi libertad y volver al encuentro de mi compañera. 

  El tiempo es muy relativo para nosotros y si además te enamoras de un ejemplar tan bello como intrigante, entonces puede que tus ojos no miren nada de lo que hay a tu alrededor, como el compinche de ella que te aturdira con un golpe; ni sabrás cuántas noches has pasado llamando a tu compañera de piso, para decirla que en esos instantes no bajarías a la tienda de enfrente a comprar nuestra comida. A veces, los gemidos eran muy fuertes, pues tu hambre lo pensabas, también, en ella, amarrada a aquella planta, con la puerta clausurada como una celda, ahora sin tí, de castigo. 

  Algunas exhibiciones a las que te arrojaban, eran atroces porque ibas desmembrando cada una de las partes de tu contrincante pero no te permitían parar en una en concreto para alimentarte, era la destrucción de quién te habían hecho tú enemigo. 

  Algunas noches, cuando el cansancio de las peleas y el de los gemidos en busca de ella en tú petición de perdón te postraban en el fango, tus ojos buscaban en el cielo las estrellas que ella te había enseñado a reconocer y a amar. Te introducías en aquel carro en el que ella te paseaba cuando o eras pequeños o habías estado herido en una pezuña por tus juegos incesantes e inquietantes. A veces, en esas lúgubres noches de encierro, creías poder montarla en el mismo sitio y ahora ser tú quien la pasearás. Te dormías agotado, hasta extenuación de no abrir los ojos si no era con el primer palo que recibías. Era como si volvieras a la vida de la que te habías ido. Esta mañana había amanecido diferente, unas gotas habían golpeado tus párpados cerrados, tomaste consciencia de estar despierto pero sin querer abrir los ojos, cuando uno se rebeló contra tu apatía, viste la puerta abierta y recordaste en el momento el aroma del camino de regreso a casa. No paraste hasta oír al vecino decir la frase fatídica: "salía para no volver", tu añadiste lo que tanto te había dicho entre caricias "hasta haberte encontrado".

 Si, tras un mes, en el que los vecinos la habían ayudado, salía por primera vez a aquel parque y la besaste hasta saciar las negruras de aquel tiempo pasado.

jueves, septiembre 14, 2023

Oh Sheila, Sheila

 Sucedió que el lobo habitaba por aquellos roquedales, que los ciervos estaban sedientos y que los corzos siempre tenían la necesidad de salir a cualquier hora, porque sabían que las miradas cruzadas con aquel corredor que no portaba más que la vista cansada y la curiosidad de observarse con un animal, hace años exótico, no les podía producir temor. 

  Llegó la lluvia como por despiste pero en esas mismas razones, manaba a borbotones como no teniendo un sentido de la medida que creías recordar se tenía antes. 

  Sheila acudiría a la selección como quien acude a la Inquisición, porque también era muy española y muy católica.

  Sheila, Sheila aprendí que algunos cogen las palabras porque a otros eso sólo le basta, lo escrito. Dentro ejecutan todo tipo de barrabasadas, muchos tienen a gala llevarse los dineros fuera de esa palabra, España.

 Oh Sheila, en casa una de las miradas, de las acciones de tus compañeras está la determinación de hacer una patria mejor. ¡Qué momento vivís!; no son posiciones políticas, son de ciudadanas que le miran a la cara a ese que se cogió los cojones, porque si, estaba seguro que había derrotado a la dignidad de tus compañeras; que lo habían hecho por sus santos huevos. ¿No te das cuenta? Fue un instante de sentirse dios, estaba en un mundial, las cámaras estaban unas fijas en las jugadoras, otras, en el palco.  Fueron dos segundos de ser Dios, habían destruido y sometido a ellas, volvían a estar de rodillas, como indicaron que estaría una trabajadora.

 Sheila, ni una fisura, están defendiendo a la única España, llena de belleza, esfuerzo, compromiso; sin medradores, sin traidores ni delatores. Una España responsable, profesional. Por aquí, en el suelo, está mi papelucho, de uno que se equivocó mucho de uno que quiere aprender y vosotras con vuestros actos dais esperanzas.

 Oh Sheila, embarca en el Henares, allí existen seres mitológicos Dragonpi, Piranio, Pirandrio; ellos aman también su río, hacen por cuidarlo. Cuando llegan prebostes para construir puentes, presas u otros obstáculos para sus aguas les mandan a paseo. Cuando les dicen que vendrá un ser aún más mitológicos que ellos, para inaugurarlo, como un rey por ejemplo, ellos les mandan a paseo, a uno y a la otra que se bañó en el éxito de tus compañeras y las había dejado que cogieran sus propias medallas. Ese día descubrieron que si se puede y

   Se acabó, aunque tuvo que llegar un mundial que las empoderara aún más.

   Oh Sheila es tan dura la lucha y tan bella contribuir a hacer una España mejor

miércoles, septiembre 13, 2023

Siempre vuelvo a Susan George

Ahora que no encuentro energías para escribir, por la percepción de sentirme agotado por tanta molicie que nos rodea, me viene a la mente Susan George y su libro "el pensamiento secuestro".
  
  Antes de ayer, hace unas horas, empiezo un texto y me pierdo, es como un muro. Pretendo escribir de aves, de pájaros, de mi río, de la piragua, pero nada llega, todo se hunde en la nada. 
 
  Pienso en el Intermedio y la derrota que supone haber dejado de verle desde el año pasado, cuando encima llegó Cristina Gallego que es m ideal de clown. Me viene a la mente como he podido dejar de escuchar la clarividencia del Gran Wyoming, aunque no es ahí, en ese medio, donde la termina de desarrolla.
  
   Tumbado, intentando leer algo que se me escapa, tengo la tentación de poner un móvil y dejar que mi mente se escape, una hora, dos con vídeos preparados, de gracias inmediatas. Ya casi ni siento vértigo por las locuras narrativas de David Fernández o de Pepintre. Podría quedarme subido a un árbol, como el primer primate y escucharles en la creación del mundo; estaría seguro que tendría un frágil equilibrio, pero no menos que este, en el cual habito
  
    Podría recordar los días agradables en los que he podido disfrutar, este verano, algunos de mis mayores con los que he seguido aprendiendo; a otros próximos les vi como invadiendo mi infancia cuando era joven y estúpido, como ahora, y les quise más lejos; por ello, no reclamo nada, no creo merecer estar rodeado en este tiempo en el que me siento bien.

   Retomo a Gerardo Tece, acabo de oír La Base, y más y tengo la sensación de que ni tendría su brillantez, ni debería ser leído lo que escriba de todo lo que nos rodea.
   
   Corro sendas y parecen cerrarse para que ya no vuelva sobre ellas y mirando al cielo busco los dibujos que nunca supe hacer mientras que en mi mente ordeno los pentagramas sobre los que escribir las notas de un mundo al que llegué ahora; no haré los caminos de Jorge Pardo, si los días de, a pesar de una falta de aire, que me mostrarán musicalidades que nunca pensé podrían ordenar mi caos.

  Vuelvo a Susan, le recrimino a Wyoming, recojo a Tece para buscar una brizna de una madera sobre la que no ahogarme porque el mundo sea envenenado por canallas, patrocinados por un capital que se cree más que ese hijo de un pequeño empresario inmobiliario que se ha hecho okupa; porque los poderosos se protegieron entre ellos, en la judicatura, en los medios de comunicación, en una iglesia católica, siempre subvencionada y otras religiones que penetran para enmarcar certezas, desde sus miserias, que aparentan dar seguridades perennes. 

  Nada puedes describir porque quienes te rodean, son crédulos de un ser infame que no sólo nos mintió a los que ya le conocíamos en su maldad, sino a ellos que creen haber oído que todo aquello con aquel ser deplorable, fue a mejor en sus vidas que prosperaron en el dinero y les abrieron grietas en la miseria moral que tuvieron que soportar, esconder de aquellos miserables, que provocaron guerras, atentados, hundimientos.

  Opresores que llaman a inventados apocalipsis, mientras ellos siguen enriqueciéndose a la vez que hacen ricos a los ya poderosos y, al ver tanta aceptación, tienes que mirar a aquel monaguillo ridículo, como aquel con una brecha y una sonrisa que parecía siempre fuera de lugar.

  Por eso, es por lo que siento que las palabras se me hunden, desaparecen como quienes cruzan el Mediterráneo, saliendo de países a los que despojamos. 

  El gran conductor, el de todos los siglos, el de ahora es el ser que tiene las peores entrañas porque está dispuesto a seguir haciendo un altar de sus verdades, aunque los cimientos, y las columnas que las sujetan sean las de sus pasadas "absolutas verdades" que fueron siempre mentiras.

  Al sentir que esos seres, como decía la escritora George, nunca perecen porque para las grandes riquezas son intercambiables y, a la vez, les son aprovechables por su mentalidad killer de despreciar al diferente, seguro, y a sus seguidores por creer sus patrañas. Al tener todo eso en la mente, el teclado se para y la belleza que nos rodea, siente la angustia que la pueda quebrar, gente tan despreciable

martes, septiembre 12, 2023

Proyecto: aprender

 Se nos avecina el mañana. Todo alrededor me aleja de lo que será el siguiente día; existen inercias, que como torrentes desbocados te arrastran y en esos momentos, buscas un cabo al que asirte. El tiempo es el único y la consecuencia, el cansancio extremo.

  Los años transcurridos, implacables, son las losas que te permiten subirte a ellos para poder empezar a preparar lo que te espera, sin que por medio existan los abismos por los que no encuentres una esperanza.

  El río fluye, más o menos sediento; cuando viajas por él, contemplas la flora y la fauna; la geografía e historia que se posó sobre las olas del tiempo que fue modelando los espacios.

  Viajan dragones, pitufos para mostrar nuestras inquietudes, para ayudarnos a conocernos a través de nuestros esfuerzos.

   No renunciamos a ver en el alumnado la fuente de conocimiento que nos ayude a caminar con ellos.

    Un elefante baila, pesado, en una sala mientras alrededor cuatro personas giran y saltan en curvas que se van abriendo y cerrando sobre el foco que tiene ese gran paquidermo.  Se colocan formando una punta como para penetrar en la indiferencia de las personas ante la falta de cuidado de un sitio tan silencioso, pero tan necesario como puede ser un río, que sacia sed, arrastra suciedades y da cobijo a flores variadas y animales que habitan o acuden para refrescar las ausencias de un elemento que parece no queremos cuidar.

    Bailan para erradicar la indiferencia. Gente se une, personas les miran con indiferencia y otros juzgan la poca oportunidad de la danza en temas "demasiado" serios. Estos controlan los pasos.

    Están en mejorar lo que ellos quieren crear, no en responder lo que otros quieren criticar. Avanzar, tropezar, aprender, conseguir ser.

lunes, septiembre 11, 2023

Basta ya, capitagolpistas

No hablan de vivienda, 
no hablan de abusos en los precios, 
no reconocen al otro. 
    Son golpistas, alimentando odios

Mintieron
Robaron
Medragon
     Piden ser seguidos, aciegas

Nacionalistas, alimentando nacionalismos
Canallas que no atienden la calle
Especuladores, con cartas marcadas
     Te llaman a salvarles

  Crees que salva la patria y sólo lo haces a sus ganancias
  Justificas que buscas el orden y sólo es el de siempre; tú, abajo
  Lavas tus manos, de la violencia que no existe
       taimado Pilatos destructor, un Judas, centurión de amos, 
       
         No eres de ellos; 
            ¡only a pawn in their games!

domingo, septiembre 10, 2023

Erase una vez..un gigante

 Llega aquí este pobre viejo, con su tabla-comic donde quiero contarles las vivencias que tuvo cuando un día salió a correr con sus pesadas piernas, su despoblada cabeza y los soplidos de sus pulmones al borde de ser reducidos a un silbato.

Sucedió que iba aún más despacio que el día anterior, que había sido más lento que el que le precedió; su cuerpo nadando por el suelo, iba siendo comido, pensó, por una inmensa nube. Pegó un gran bote cuando se dió cuenta que era un gigante quien se había comido el Sol; poseía un ojo malévolo que desprendía una sonrisa como para proclamar, grabar y remarcar aquella increíble lentitud. 

  Se aprestó el viejo a tomar cumplida venganza cuando comprendió que aquel enorme ser el sólo daba abrazos de ironía para esconder su enorme humanidad.

   - Le cogió una noche de peregrinación a los Molinos, este pobre hombre que les habla apenas le conocía. De repente creía estar viendo un ser sobrenatural, él decía llamarse Héctor, Hectorrrrrrrr, proclamaba con su vozarrón; e iba levantando coches, a uno, no lo conseguía y al otro, tampoco, pero los gritos y las risas que quería provocar y conseguía, eran, también, del tamaño de una montaña.

   - Tocaba el saxofón y también el ánimo de aquel piragüista que puso en riesgo al enorme explorador de las montañas, Castilla,; este, a su vez, ser incansable e indescifrable. Repetía y reprochaba una y otra vez a este ser sin río, en el que me he convertido, la maldad de meter a alguien que "no sabía, no sabía navegar". Hubo días en que tanto atacó que pensó coger un papel, un boli y describir los desgarradores colmillos del malvado lobo feroz, pero la sonrisa que nos venía es una tinta que borra las historias más terribles,  cuando recuerdas como cogía el abducido megáfono con el que proclamaba las "cosas" de este despistado señor.

  Pasamos de viñeta, aquí le vemos andando con verdaderas nubes como montera, ha perdido el rumbo, ha abierto sus ganas y sentado recibe a su gran amigo Manolo, se miran y mientras moja las migas en la yema del huevo, sabe que tiene clavados los ojos sobre la humillada cabeza y prolonga ese instante por si el tiempo, la necesidad de volver, se introdujera como tema de conversación. No pasó entonces, ni cuando nos fue contado, ni cuando nos vuelve al corazón para hacerle sentir abrazado por aquellos dos enormes inconformistas.

  Por hoy se acaba la historia que cuenta este trasto viejo de cómo fue barnizado por los colores que le impregnó aquel gigante que mezclaba los matices con los pinceles de su picaresca  humanidad

sábado, septiembre 09, 2023

Paso a la red

Se ha parado el teclado y, sin embargo, alrededor todo bulle. El comienzo del curso, recordar el agua, el 11 de Septiembre de hace 50 años. Extiction rebellion y Futuro Vegetal, parece que lleva años siendo considerada una organización terrorista por la fiscalía en España. 
 ¿Qué ha pasado para quien lanza pinturas, que no dañan más que la imagen por horas de barcos y aviones de millonarios puedan ser considerados criminales?.
 
  Tenemos alrededor nuestro una herramienta que nos esta parasitando. Si estamos cansados nos ofrece la oportunidad de ver imágenes y perder nuestra consciencia, hasta que se nos hace difícil parar el funcionamiento de ese aparato, notar que nuestra necesidad de dormir se ha pasado y ese cansancio ha pasado a ser llenado de nada, porque eso es lo que te queda cuando esa sucesión de videos han ido pasando a una velocidad de vertigo.
   
   Eso es el éxito; creer que estamos conociendo el mundo e ir abriendo las puertas a mensajes en los que te imponen una visión y tú, que no estás en ello, te ves en la necesidad no de argumentar tus ideas sino rebatir grandes certezas que se han impuesto en medios de comunicación mercenarios al servicio de los grandes capitales y sus servidores, también políticos, como durante, ya, siglos ha sido el país de Kissinger.

   El taxista de Chile, el informático de Madrid admite que tuvo que pasar porque todo iba demasiado rápido. No analiza que las pensiones pasaron a ser privadas; que la riqueza se posó en los que ya lo eran. 
   
   Te sales de esas herramientas, que lo ves como una necesidad y vuelves a leer el título de libro "10 días que estremecieron al mundo" y te dices, necesito eso, leer a John Reed que se sumergió en un país, Rusia que busco liberarse de siglos de zarismo y de élites que jugaban con la pobreza para enviar a quienes la sufrían al esclavismo, a la muerte en guerras.

   Volvemos a esas dos organizaciones tachadas de criminales. Las grandes empresas extractivistas han gastado ingentes cantidades de dinero para limpiar todos sus excesos.
    Han ido saliendo papeles sobre como estos emporios han pagado publicidades, manipulado datos para esconder todo el veneno que están vertiendo sobre este planeta. Los fiscales, fieles al afán de libertad de ser enfermo lleno de cables y agujas, se quieren arrancar todo eso que les molesta en el instante, sin tener capacidad para valorar la perspectiva de ser sanado. 
    Alocados cogen una aguja en forma de salsa y la meten en las leyes de la destrucción; le pues preguntar ¿de qué? 
     
     El fiscal te dirá de la excelencia de su pulcritud en un barco de uso exclusivo; te hablará de lo "feo" que es volar un avión no blanco inmaculado, sino amarillo ¡¡¡¡amarillo!!!!. 
    
    Mientras pasa que la naturaleza parece enloquecida, como si no lo estuviera el ser humano, también cuidadoso de sus privilegios que le lucen y de los que no quieren prescindir; consumo de gases y petróleos que desgarra el equilibrio de la atmósfera.
    
    Señor fiscal nos destruimos y queremos silenciar a quienes nos lo avisan

viernes, septiembre 08, 2023

Resinarnos al giro

 Lo mismo termino yendo al Giro uno de estos años; me compró una bici y a subir las cuestas unas horas antes que los ciclistas. Iré jodió, no me importa; para subir al Stelvio, siempre puedo hacer trampas,  demarro, me pierden de vista; ya sofocado, me escondo tras una fila de frondosos árboles y luego, ya descansado, voy a mi ritmo; cuando llegué el último ¡Que piensen! Lo mismo alguno está seguro que he hecho el recorrido dos veces.

  Tu , escuchas a Felipe y te preguntas ¿tan miserables nos tenemos que convertir para poder vivir tranquilos y que nos pisen los de siempre?

  Una profesora catalana contesta hoy a Alfonso Guerra. El origen de sus padres también es andaluz, como él; lleva viviendo más de 50 años allí, ejerce como profesora. Han contribuido a crear una sociedad en ebullición, diversa, trabajadora. 

  Le reprocha todo, el descubrirle protegiéndose de su banalidad, de su viaje a la irrealidad de sentirse exclusivo; de ser un hombre  elitista ahora y siempre; no ha comprendido, nunca, a quienes se levantan todos los días para trabajar, dar vivienda y alimentación a su familia. Se disfrazan de barro y con descamisada presencia, hablan para el pueblo. 

  Hablan de la tragedia de una amnistía; no la de no haber querido parar aquellas votaciones, no la de haber utilizado siempre lo diferente de allí, para asegurarse su poder en el resto de su España. No el haber vendido un país a empresas extranjeras. 

  No dieron la vivienda al ciudadano, sino al constructor y los especuladores para que estos devolvieran a los trabajadores atados a sus deudas. Tanta y tanta traición a la ciudadanía y ahora que se puede ver que muchas de las mentiras de aquel nacionalismo les ha debilitado; son ellos quienes hablan de nuestro nacionalismo, para que como dos machos en celo, disputen el dominio. 

  Somos quienes andamos por la calle Lerida para recuperar su efervescencia ella y quien se paraliza porque no sabe como aplicar la cola en el gres para la nueva habitación. 

 Paran en un momento determinado y hablan de lo aceptado o no de tener una calle peatonalizada; de las dudas para recoger las patatas. Están separados por 650 kilómetros y los hechos que quieren ahondar las zanjas para dos nacionalismos, que se deben entender y sin embargo, se encargan alimentando las pequeñas diferencias.

  Asco de aquellos que no dejan actuar a quienes ahora buscan puentes. Resinarnos a su indigencia moral no es una opción 

jueves, septiembre 07, 2023

Bandazos

 Mi barco ha dado un bandazo que no veas; me he tenido que agarra a la driza de la mayor y menos mal que el timón estaba firme. sino acabo volando en medio de la marejada.

  Los bandazos están a la orden día; fíjate que hasta uno que dice que ama España, está por todas las empresas privadas que están intervenidas por empresas extranjeras. De la actitud de este u otros de la misma jauría, no te extraña nada; por no sé que cualidad, les calas a la primera. Algunos se tiran vidas pensando que quizás upd; a lo mejor ciudadanos, como no queriéndose dar cuenta que les van poniendo señuelos, cuando, por épocas, el nauseabundo olor a putrefacción del partido mayoritario de la derecha, les da un poco de pudor, reparo o vergüenza propia. 

  Les oyes un día en un bar pontificar y conoces, porque te ha gustado, porque has dedicado tiempo a comprender todo lo que te rodea; muchos días callas, otras como para que el barco de tu lógica no zozobre, te vas a la otra banda y si, te enfrentas; pero no te has acostumbrado a esas disquisiciones con otros y te ves, en modo, un tanto azorado, casi en el papel de energúmeno. Te sienta mal, pero conoces que eso sucede.

  Bandazos es como dice Tortosa en su artículo, es que su amigo de leer, celebrar y emocionarse con Neruda, ha pasado a admitir "tontaaas" como diría aquel, sobre las catástrofes que te anuncian los voceros mercenarios; irresponsables y acanallados.

  Te viene alguien a saludar, te extraña porque te enfadaste mucho, en demasiados momentos;  de estar el año pasado al límite entre la libertad, el libertinaje y el falso anarquismo, este año la han uniformado y hoy la han recordado como tiene que diluirse entre las demás. Estos bandazos son más naturales, entre quienes se están descubriendo y quien, siempre piensa, que lo debiera hacer mejor.

  Más raros son los bandazos de quien te vuelve a gritar, en modo macarra: Españaaaaa! y luego esconde lo que es está nación y cada uno de los ambientes que se dan en diferentes puntos de la geografía. No buscan integrar la diversidad y cuentan anécdotas de malas interacciones en aquellos lugares que les interesa, como si no comprendieras que si tú te acercas dentro dentro de tu ciudad, a determinados ambientes te sentirías como si te estuvieran tirando por la borda. Como esos salvajes, despojos humanos, que contemplan, dicen que en Grecía, también en Italia, y no tan lejos, a seres humanos hundiéndose en el mar y no hacer nada, cuando tienes todos los recursos en tus manos y en tus órdenes. 

  ¿A qué nos ha llevado la deshumanización del otro para verle caer y pisar la mano que asoma pidiendo ayuda?

   Claro que para bandazos ese Javier Milei, animalizado en sus palabras, en sus espíritus, en sus desafueros. Matar por armas, asesinar por omisiones, destruir porque al otro le puedes pisar.

miércoles, septiembre 06, 2023

Mostrarme por quien combato

 John Reed en "diez días que estremecieron el mundo", pone en boca de un soldado la frase "mostrarme por quien combato". Empiezo a leer el libro y doy gracias porque vuelvo a tener en la mano, otro que me apasionará. El periodista norteamericano es concienzudo en dar detalles de lo que entonces pasaba. Va de los detalles sociales a sus vivencias particulares para dar a entender lo que se vivía antes. Chaves Nogales nos habló de un bailarín de flamenco que vivió aquella época entre la miseria, los momentos de un cierto éxito y la más absoluta necesidad, pero no analiza ni los orígenes, ni los porqués de tantas situaciones que se dieron.

  Pasados más de 100 años; en un vagón de tren miras cuerpos cansados, miradas extraídas por los móviles para ser atadas a lo inmediato. Escuchas la Base que organiza analiza el fenómeno Javier Milei, en Argentina liberticida económico con tintes grotescos que da a las armas el valor de ser un mediador social y a los ejércitos y policías quienes protejan los desparrames que da la desigualdad generada. Percibes que Dani Carvajal ha buscado escaparse por la ventanilla de la deshonra a la hora de defender a una compañera de profesión: Ves soltar exabruptos apocalípticos a quienes son parte de quienes nos oprimen con sus corrupciones y mentiras, a la vez que se ofrecen como antisistema. Ves la cara de un policía, que Riechman se justifica hacer actos espurios contra la convivencia en la sociedad, infiltrándose en organizaciones que luchan por una mayor igualdad entre la sociedad. 

 Tienes conciencia de todo eso que está pasando y te reconoces como parte del problema. Lo último, la conciencia de haber establecido contacto con gente que merecía la pena por su compromiso, te hizo alejarte de potenciales seres que están en los estamentos al servicio de un poder político que no es honrado. 

  Concluye la fiscalia que Esperanza Aguirre acudió dopada por ayudas en B, que servían para pagar a mercenarios periodistas y nadie se plantea como se puede revertir esa situación. A Lance Armstrong le descubrieron que había hecho trampa para ganar los siete Tours que ganó y se le ha despojado de ellos y de la dignidad de ser un honrado deportista competido. A este gente no, los Medios siguen dopándose de las publicidades que antes recibieron obras para enriquecerse y a tí lo único que te queda es hacerte pequeño. 
  No existe la efervescencia de aquellos días de cambiaron el mundo; donde los soldados se unían porque querían entender lo que hacían y muchos generales, no le importaba inmolarles porque el mundo que se venía no era el que ellos manejaban y con el que se pavoneaban de su condición de garantes de una sociedad que había sido medieval y al servicio de zares y burgueses.

   Como la financiación a Milei por partes de ricos, propietarios de conglomerados que nunca funcionaban para la sociedad sino para quitarle riqueza a ella, con sus especulaciones y trampas que no dudaron, dudaban y dudan en repetir, ahora, los especuladores sean con el aceite y otros productos.

   Una sociedad que no escucha a los medios de comunicación hablar del asesinato de Manu, en Haro; porque quien entró allí conduciendo allí, con sus diferentes problemas, gritaba contra el gobierno. Esos medios que han puesto una pistola en la boca de Pablo Iglesia, o una llamada a parar a Pedro Sánchez;  pero que no se sienten culpables de nada. Aunque les viene bien que haya esos outsiders que les crean;  cuando aquella obreros, aquel soldado se pregunto a quien estaban sirviendo, estos desaparecen porque a ellos no les viene bien cuando son cuestionados por las ayudas que reciben de los diferentes conglomerados que maneja una derecha necesitada de controlar la ciudadanía.

  Hubo aquel tiempo, se vivió un 15M, creció un Podemos que no era amable con quienes vivían de los silencios que se había ido imponiendo. 

  Todo era muy triste; salía una lectora, hábil y desvergonzada en la interpretación y proclamaba todos días hecatombes, fuera por utilizar la diversidad de lenguajes, por hablar entre fuerzas políticas muy diversas. Se había creado tanto ruido, que a ellos se les escuchaba porque les ponían todo tipo de altavoces, a todas horas y en cada momento, pero nadie quería escuchar al diferente y entonces ganaban los alocados, los desvergonzados, porque estos ponían palabras como altares y sus súbditos no les temblaba el pulso para llevarlos hasta los pies de ellos, para sacrificarles.

  Dicen que es un gran libro, tan lejanos los actos que cuentan, tan próximos en toda la esencia de una lucha por el poder, 

martes, septiembre 05, 2023

La respiración picada

 No quería que se lo tomará así pero la respiración se ha picado. Es muy chula ella, porque va de sobrada porque dice: ¡oh! yo he corrido maratones y medias maratones a un ritmo bastante rápido, me sobrará por la energía que se debe haber guardado. El caso es que no, me pongo a soplar y algunos días, parece como si una navaja hubiera rebanado mi tráquea y entrará el aire justo. La invocó, la digo que la quiero, que me ha sido imprescindible, pero ella me dice que no la debiera haber obviado, que esa capacidad se pierde y ese control quizás nunca fue tan buena, que sólo fue consecuencia de la juventud. 

  Lo dice enfadada y desafiándome; nunca pensé que se hubiera picado tanto con mi desidia. Al final, me recuerda es una tarea de los dos.

  Si fuera gorila, no creo que tuviera esos problemas. Tu te das unos golpes de pecho y como cuando las ferias, los otros, no yo, que pegaban unas "leches" al punch que subía el testigo a tocar la campana; a tí, lo que te pasa es que empiezas a sentir que tus pulmones se despiertan, las notas se ordenan y Chita, la compañera, sabe entonar las notas, los re, son re, los si bemol, pues eso con mucho sabor y que cuando te quedas mirando a la luna llena, de repente se te cruza un dron y miras a los lados por si fuera la ardilla de ayer, aunque sea demasiado tarde para entender que el apedrear de forma continuada la cabeza motorizadas pues hace creer a su dueño que asesinar es defender la unidad de los pies para ser tratados por el callista y aprieta el acelerador y cuando produce una catástrofe, se da cuenta que sus maniqueos embusteros recogen velas y se tumban en la cubierta,  con el barco amarrado a las boyas y sólo se asoman cuando creen que ha pasado la tormenta; si les piden declaraciones las hacen desde el púlpito. Si les piden unidad, la dicen creer porque ha sido su, quizás, criminal; otra cosa, y les jode porque casi nunca pasa es que hubiera sido un abertzale o un independista, le señalaría por la saña que habían entrado en el parking. Claro, oyen lasaña y te sacan su carnet de glovilindo y te pregunta si lo puede, el encargo, esa empresa. Te añade que si le darías los puntos. Le miras, se cree que lo has aceptado. Le odias, te saca la tarjeta donde pegar los puntos. Y si, sabes que algunas veces eres un energúmeno y en este mismito momento en grado superlativo.

  Respiras y les miras y ellos se muestran ufanos. Son macarras con pieles y collares y a ti, te llevan por delante.

  Sueltas aires y picas con la dulzura de aquella tarde en que la despedida se llenaba de nuestros necesitarnos

lunes, septiembre 04, 2023

Bonmati

 Te equivocaste mucho, siempre, cuando hablabas de honradez y dignidad. Pequeño fariseo, hace años, protegido por la desvergüenza de una iglesia con confesionarios en los que sus mandamases defecan sobre sus enseñanzas.

  Te sientes tan protegidos por los corruptos que te financian, los trileros que nos enseñaban los garbanzos y tú, la chaquetilla.   Me ponen tu imagen, entre tus bodrios escritos para atacar a Aitana. Vocero, en tu vida llegarás a tener la dignidad de una vieja bota que ella ha desechado tras haber firmado magisterio con sus pases y goles. 

  Habrás de violencia. Desde tus micrófonos la has engendrado, parido e inoculado siempre con canallismo e impunidad, sobre crédulos y algunos que les resulta gracioso tu vena bufona, delante tus pagadores

  A Bonmati, ¡atarcarla tu, pedazo mercenario! 

  Descubriste que pagan bien a fiel y lo fuiste hasta transformarte en un ser rabioso.

   Aitana Bonmati, comprimido con sus amores 

domingo, septiembre 03, 2023

El lago

 Ella se está bañando en nuestro lago; no la van a grabar como en la película las 8 montañas; está desnuda, la naturaleza la viste, diseña las motas de belleza que se posan sobre nuestra conciencia 

 Sobre una colina empiezo un viaje entre las nieves, para encontrar las huellas del verano. He cogido mi bastón, el saxofón porque me veo torpe y mis sonidos se enmarañan para formar los nudos que le dan consistencia a mi batulo. Soplo con la esperanza de encontrar la nave de las emociones. Ahora ya escucho a Dylan cantar The Man in Me, y un saxofón corona con laurel su incansable andar hacia esas motas de belleza con las que se bañan nuestros cerebros

  Atarse a los días repetidos, cuando las montañas te invitan a ser alguien diferente en cada paso, aunque la cima ahora sea amoldarte a una rodilla con una prótesis 

  Ella aspira a seguir paseando por Consell del Cent libre de coches, los fines de semana. A Ada Colau la demonizaron por enfrentarse a quienes dominan los relatos en radios; a  los que  desde el comercio creen que les quitan el lustro inmediato que desaparece en un "tris"; a las personas que se agitan con las banderas porque creen que exorcizan las impotencias de lo que quisieron ser y cada semana ven como se derrama por las cañerías de los contratos basura.

   Como esos de En Comu, de Podemos rompían los colchones acomodaticios en los que nos hacían tumbarnos, dijeron que fuera todo, también esa calle peatonalizada, bella forma de subir casi hasta el Camp Nou, por donde los coches campan durante la semana laboral de lunes a viernes. Hoy se dan cuenta que el odio generado les perjudica a ellos, siempre así. Piden que no se ejecute lo que pidieron, en realidad exigieron. Ahogarse en el vomitivo odio que les revuelven las entrañas. No hay nada que nos destruyan más que nacionalismos, Agbas especuladoras, eléctricas con exigencias de sobreprecios semanales que nos dirigen a los abismos de la sinrazón 

sábado, septiembre 02, 2023

Abajo

 Allí abajo permanecí por un tiempo eterno de no sé cuántos días. 

  Nada me era vedado: ni el despreciar al otro, ni el oprimirle, ni incluso el hacerle creer que era uno de los míos; incluso me pidió un selfie el desgraciado aquel;² estaba claro que eran momentos para dejar de respirar y sacar la sonrisa insinuante que era un rictus que había heredado de quién dijo que era mi padre. No era consciente que en aquella barriada yo podía ser la semilla fertilizada de un odio.

  El ascensor lo cogía porque tuve la osadía de ofrecerle mi espalda para atarse sus tacones, cuando se agachó me palpó y me mandó seguirla. Me vio tan dispuesto como ella a que las fronteras las tuvieran quienes dudaban de ir un paso más delante.

  Lo di cuando cogí el ascensor y pese a las cámaras que ella sabía que nos grababan,me apretó hasta la asfixia y un poco antes me soltó para que supiera cual era su límite. 

  Si eso era lo que habían visto por las cámaras, se habían perdido como me introducí en ella y como su Fa Mayor en el desafío lo había dado en el momento de mi sacudida primera. Apretó en la virulencia de sus palabras que eran exprimirme; no perdí el rubor. 

  Supo mis límites y me presentó a su chulo, apoyado en la barra, parecía tener estrellas alrededor. Sus ojos, como los de aquel perro,  era de asesino. 

   Me escribió este texto y maquino el abismo por el que debería tirarme cuando ella no quisiera mostrarme como su perro. 

  Agaché la cabeza y me aplicaron una descarga. No es nada a otros les hacemos creer que piensan y son felices. 

  De mí sabían que tenía sus modales, sus odios y las ganas de ser un dios mientras durará el tiempo concedido y para ello, había escrito una portada inmunda sobre asesinar a un presidente. Me sentía tan inmune que me insinué a él. 

  No le pillé en buen momento, está bajando la cuerda, conmigo en el extremo inferior a un mar infestado de tiburones; al primero le he pegado una dentellada y al segundo un cabezazo en la mandibula. 

  Ha comprendido como me las gasto y a continuación me ha izado y mientras medita lo que hace conmigo, ella se acerca, con una excitación mayor a la mía.

  Nos mira, con su enésimo cubata en la mano y un destello de miedo al mirarnos

viernes, septiembre 01, 2023

El descensor

 Esta mañana al coger el ascensor me ha descendido al peor de los infiernos. Creía que iría a coger el coche para acudir al instituto y sin embargo he caído a la peor de las pesadillas.

 Eran tres pisos pero creo que he visitado las tripas de la tierra. Allí he buscado mi efigie, por si me está esperando. No la ví aunque en un hueco intuí que debía estar pero la habían quitado como una deferencia hacia mi precario ánimo. Como diría aquel "es un villano, pero es nuestro villano".

  Nunca entenderé esa animadversión hacia mi, al fin y al cabo sólo soy el vaso sobre el que vierte el alcohol el ideólogo de la emperatriz. Si las personas tienen un rey costumbrista y una reina abrazadera, porque no van a tener a una Sisi, mongotriz y sus baños entre las multitudes que se  abandonaron en el respeto a ellos mismos.

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y