domingo, diciembre 31, 2023

El balcón

 Me acerco al balcón pero no lo suficiente para que crezca en mi la obligación de adecentarlo. El gran día se presiente, sus aromas perfuman las inquietudes. 

  Carter ha salido de su ensimismamiento, ha cogido el tractor y ha arado los campos que dejaron hace tiempo de estar sedientos. Lleva unas horas montado en esa maravilla de adquisición que ha hecho con grandes esfuerzos en lo económico, lo social.

  Una gran multinacional de la alimentación le ha comprado toda la cosecha a un precio muy positivo para él; tras años de vagar por el desierto, con rentabilidades mínimas, con interminables horas cuidando cada palmo de la tierra que tanto ama, pero que había empezado a considerar como su enemiga, ahora sabe que podrá recuperar parte de lo invertido. 

  Toda su atención en lo que se va encontrando delante; aunque de forma mecánica mira a un lado y otro; al primero, para saber como quedó lo que ya había trabajado, al segundo para descubrir si se va encontrar con alguna variación en aquel terreno que pasó el verano abriendo su enorme boca porque la sequía había sido monumental. En este lado, descubre un agujero en el que ha caído un gran ciervo, parece que el contorno tuviera una dentadura de tiburón, por como se va cerrando sobre el animal; este lanza bramidos desgarradores, por encima de la voz de Paul Simonon.

 Me aseguro que todo quede parado y asegurado dentro del vehículo, aunque la noche se va comiendo la belleza del bosque próximo. Cojo unas cinchas de buena anchura para no hacer daño al animal, si al final tengo que ayudarle a salir, he bajado también una polea y me dispongo a bajar la escalera. El animal da un respingo, ha salido libre, sin daño alguno; de las más abyectas profundidades sale un ser uniformado, con mandas los cánones; abre su portafolios como la dentadura que atrapaba al bello ciervo, saca sus fauces para recordarme que si no pago en tres meses, la parte que corresponde del vehículo, el seguro no se hará cargo en caso de pérdidas por una gran tormenta. 

    El cielo se ha cerrado, la oscuridad se precipitó arropada por un manto de nubes. El ciervo se ha vuelto y se precipita sobre la clausulas, las patea.

    Me subo al tractor, enciendo las luces y termino, sólo, un viejo día

Aturdido

 Salí aturdido de la cama. Le había dicho que habíamos echado un polvo cojonudo. Ella calló, consciente de habernos disfrutado con una complicidad no humana. 

  Cogí el móvil, consciente de romper la magia de aquella mutua entrega. Lo hice con tristeza por la dependencia que tenemos de lo externo y por otro lado, porque tenía la esperanza de encontrar unas palabras que me ayudará a describir lo vivido.

   Encontré a Miguel Hernández que siempre tendrá una tumba en mis pensamientos, como dice, más o menos Chuck Palahniuk, escribía: "Aún me estremece el choque de los dos; cuando hicimos pedazos la luna a dentelladas", entonces me senté primero en el suelo del pasillo. Arrojé aquel aparato y agaché la cabeza como para contemplar el cielo infinito en aquella profundidad. Vi todas las estrellas que se me ofrecen en las noches de verano. Besé las palabras escritas a mano con el cerebro y corazón por Miguel.

   La luna que estaba llena cuando empezamos aquel encuentro, habiéndome levantado, se la mostraba ahora a ella; la volví a arropar con las palabras del poeta. Nos quedamos enlazados mirando nuestro destrozo; aquel amor y el nuestro. La plenitud por renacernos 

    Aquella mañana, ultima del año, Patti había tomado mi cielo de sonidos, desgarrados; por desgracia, era un despertar lleno de ruidos que no escuchaba la poesía de Smith y ese rumor bello servía para mecerme pero no para acompañarme en nuevos viajes.

    Apagué su voz, porque el comienzo del "avivir" de sábados y domingos me enfrenta a las realidades sociales del día a día. Alejado de los análisis bunquerizados que luego irán difundiendo en espasmos los políticos de la eyaculación precoz, a los que tanto se admira hoy en día. Un fugaz ¡oh! es capaz de llevar el voto a tramperos, ladrones, especuladores, taimados proyectos de psicópatas, especializados en ¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!¡oh!. 

    Este domingo ha sido un día donde se ha colado ese análisis de lo social. Han llevado a tres personas con capacidad para entrever lo que nos ha pasado, estamos viviendo y podemos caminar. Cuando lo iban exponiendo, me veía visualizando quienes de forma diaria me lo van exponiendo en su programa La Base; sentía la impotencia que arrastra a periodistas de medios que llaman "mainstream" de saber quienes van por ese camino y les tienen que silenciar porque la publicidad de las grandes empresas mandan; grandes poderosos, enquistados en las entrañas de nuestra convivencia para destrozarla y ser ellos, con sus normas, los reparadores, mandan atacar con fiereza y monstruosidad.

   Ofrecen polvos estrambóticos, enrevesados, arrítmicos, más del tipo

¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡aaaaaah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ahhhhhhhh!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡aaaaaahaahhhh!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡aaaaaah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ahhhhhhhh!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡aaaaaahaahhhh!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡ah!¡aaaaaahaahhhh!

   Muchos, demasiados, son satisfechos con esa especie de fuegos artificiales que molestan a los animales, ensordecen a alguno que aún sigue pensando que ojala el petardo que le estalló al lado del oído, le hubiera penetrado en el culo al tarado que lo arrojó y desaparece sin aportar nada.

    Por si llega la lluvia, sea con la aportación de conocimiento que nos transmite, sea porque antes de que el cielo se cubriera, nos despedimos de la luna para volver a recorrer su piel

sábado, diciembre 30, 2023

Si te fuera a perder

 Si para los días futuros, te fuera a perder, preferiría perderme. Parafraseando "a mi bola" a Eddie Veder, era lo que sentía esta tarde delante del libro de Chuck Palahniuk "Plantéate esto" y de la negativa de Pablo Iglesias a que yo pudiera votar en Galicia si nos uníamos a "Sumar yo sola". 

   Con el segundo el cabreo ha sido mayúsculo. Él me decía ¡Inocencio, ¡¡joder!!, esto más fuerte aún, que no eres gallego! Luego viene la señora verificadora de lo que le sale, si, del toto, y demuestra que eres de la Castilla profunda, pero de la del Sur y nos mete en un lio a toda la militancia.

    Le he sacado un albariño y el recuerdo de las 10 raciones de diez platos de pulpo en Melide. Nos la hemos empezado a zampar, y le iba preguntando, "amado Pabliño, ¿pero no ves que acento tengo? si hasta he metido los pies en el congelador de la playa de El Ferrol.

    Ya harto y por paralizarme en mi locura, me ha dicho throw your arms around me. Me he relajado y he gritado su nombre en el cielo azul. 

     Eso si: no he podido votar, carajo.

    Mira que me viene a la cabeza, los recuerdos, con la edad gotean como el pis, aquel egregio enterado, hombre comprometido, mucho más que yo, es verdad y sin acritud que pertenecía al partido del aquí mando yo, y ahora mis tetas, podría decir Yolanda, eso si con el intercambio de cromos con el corrupto televisivo: yo te doy cancha y tú la cabeza, ¡dios! de mi amado jefe y guía.

    Nunca hablé con él, si oí el rumor del sermón del picacho que se marcó para defender los años que había estado al mando de aquella coalición, por el dedazo del anterior también colocado.

    Le escribiría ahora "shed your skin lets get started". 

    No os vais dando cuenta que sois una marioneta en manos del poder; que queréis imponer vuestras condiciones.

  No, no era casi nada allí, en las plazas del 15M, pero era yo. Comprendí algunas cosas aquellos días; con el paso del tiempo, he comprendido vuestra necesidad de controlarnos, cuando todos los pasos que estáis dando van dirigidos por quienes os manipulan, os ensalzan y os arroja, hacía el enemigo, que personalizáis en Pablo, nada de Pabliño, no me ha dejado votar.

    Existe algun compañero de aquel adalid de la banalidad, tiene dos dedos de frente, pero la necesidad del mismo seguidismo que siempre se les ha impuesto.

    Busco la luz de hoy, pero no entre sus imposiciones y peroratas. Se hizo un sacrificio, porque a su soberbia, la de la jefa de ahora, la de aquel vituperante lengua iluminada, se hacía necesario parar la llegada de la noche en los que volvería a ser difícil dormir.

    Ha llegado el tiempo en el que nosotros nos pertenezcamos por encima de tutelas. Comprendamos que el servilismo debe irse.

    El libro de Chuck se abre, sus tatuajes se me ponen delante de la cara y me pregunta, ¿tú que decías de querer tener un mínimo de calidad literaria?

    Bajo la cabeza, encuentro mi saxofón, empiezan a salir las notas de rainy night in Soho; algunas lágrimas por esos momentos de belleza se derraman  en la boca de la campana del saxo. Soplo con ganas y entonces jugamos a hacer la orca, la gota, bien; yo, en tercer giro, me abro la cabeza. 

    Tres puntos y una aurora boreal

Estar roto

 Una sociedad que ha sufrido un criminal período parece que debiera estar vacunada para que todo aquel momento no le vuelva a suceder. 

  Paso a paso, se van repitiendo los silencios, los miedos, el ensimismamiento, el mirar los miles de sucesos prescindibles que anula nuestra toma de posiciones.

  Peridis igual te dice que la monarquía tiene un trabajo ímprobo que no puede dormir por la masacre de Palestina. Me imagino que a lo primero ha llegado por el blanqueamiento salvaje que se hace de esa institución por parte de quienes se ven beneficiados de este estado de cosas. 

   A lo segundo, parece que le puede su intima honestidad y define de una forma muy clara la hecatombe que produce estar viendo televisada una masacre, con soldados que se han animalizado al grado de grabar su destrucción moral, al ir numerando cuantos niñas-os han asesinado. 

   Un niño, adolescente, como se quiera considerar, se esconde entre letras y números en nuestra sociedad, esta aún no se han entregado al miedo, y los dueños de este que lo sacan a pasear para que con sus ladridos, el común de los humanos considere mejor evitar esos "desagradables" ratos. 

   Por lo que sea ha visto un normalito vídeo donde se le ofrece un sonido que intenta vestir un villancico que, al fondo, es cantado por un árabe, un palestino, una italiana y un norteamericano. El resultado del primario montaje es mejorable cien por cien. El mérito quizás, una cierta honestidad. 

   Allí, en el país que nos tiene abducidos, paralizados, horrorizados, sería criticado por una prensa, tomada en su gran mayoría por quienes la financia, mercaderes, instigadores y comisionistas. El autor sería denigrado y considerado como un traidor a la patria. ¿Qué es la patria? la que imponen en esos momentos quienes se han hecho con el poder.

    ¿Es la patria de Milei la que da las propiedades de las grandes tierras a los extranjeros? Tiene el poder, es la nueva patria que mas de un 60% de los votantes han aceptado.

    El niño, al que esos vende patrias españoles, que manejan símbolos pero se deben a las grandes empresas, sean de aquí, sean, si hace falta, marcianas; ese niño no tiene esa cobertura, dicen que por muy poquito, por lo tanto cuando parece que no le ha gustado ese vídeo, por ser de mala calidad, por dar voz a seres humanos tan diferentes, quizás odiados por él, entonces desprecia y animaliza a quienes han mostrado una cierta empatía con el autor del vídeo. Remata, buscando también un idioma críptico que ojalá bombardeen el lugar donde unos y otros coincidimos. 

    Si, Peridis, por aquí, si porque no conocemos el horror de vivir entre escombros, si porque ese adolescente considera que estará en el lado de los vencedores, de los que cogerán un carro de una escuela infantil y se partirán de risa mientras le llevan, no los niños que han sido asesinados, sino sus ejecutores que consideran cumplida su función que les han impuesto e impregnado los propietarios de una sociedad envilecida.

   Ese ser, por lo que sea, escondido en un pretendido anonimato lanza deseos de animalización y de bombas; no comprende el salto al vacío que está dando; no ver al diferente, sólo el muestrario de elementos para el odio que le van impregnando su mente, sus actos. 

  No sabemos cuando se parará su ansia y sus odios tomado de lo que le ha sido dado para ser bebido a grandes sorbos, hasta llegar a la pérdida de la consciencia. 

  Para su desgracia, de ahora, los medios de comunicación le dan muchos motivos y muchos ánimos para que se reafirme en la bajeza moral de desear la muerte a seres humanos, porque si, son seres humanos con tantos sueños e ilusiones, como los hubiera podido tener, quien se ha encarcelado en sus barras de rencor. La sociedad, sin embargo, no ha sido tomada por ese derroche de mentiras y enfervorecidos apriorismos que le son transmitidas, pretendiendo que se instalen en los actos diarios.      La ciudadanía vive la normalidad, con sus pesares y sus alegrías y eso hace que ese niño, adolescente, ser humano se tenga que disfrazar entre números y letras, como si la rotura que pretende de un orden al que no se debiera aspirar a mantener, por tantas carencias que hay, le hubiera roto una perspectiva en la que ser un pequeño tiranozuelo, entre el dolor producido a quienes le rodean, que siempre serán diferentes, pero entre los que debe encontrar las formas de construir una convivencia necesaria, no dirigida por tratantes y falsos brujos con pócimas que son venenos para la destrucción

viernes, diciembre 29, 2023

Carajos de libertad

 Dice Shane MacGowan que ya no sueña con el pasado, ni se ilusiona con el futuro, vivió su vida, los instantes.

  Soy la Mari, perdonen que me dé por escribir algunas de mis reflexiones, bueno, también las de mucho. Mira que me va la marcha pero que hoy me hayan cortado la entrevista que me estaban haciendo, porque he mencionado la bicha, me pone mi toto como un honor.

  No puedo negar que lo esperaba; ya me conozco a estos; libertad todo el rato en su boca, libertad para decir lo importante que es la encamada libertad; pero voy yo, digo que lo que vivo y me cortan la comunicación. Eso sí, con una sonrisa tan falsa que, fijándome, veo como el rímel se deshace sobre sus comisuras y sujetar el derrame la produce extrañas caras.

  Porque digo yo, es su televisión y hacen lo que les da la gana, pero después de colgarme, ponerse a hablar de mí, como unas serpientes cualquiera, no me cuadra. 

   Mira que me ofreció, el Panao que me pagaba unas prótesis para mis tetas, que le gustaban las mías, pero que tenía ansía. Le dije, chico, esto es lo que hay, no aspires a lo que no hay. Disfruta y haz que también lo haga yo. 

   Ese día le agarré de la pechera y sin mediar palabras, le dirigí hacía la cama, allí que nos despedimos de lo que nos rodeaba por un cielo. Hasta decir basta le anduve dando y dejando. 

   Si para lo mío actúo así, a cambio y para algo tan importante como hablar, se lo pido a ellas, por mucho que la maquilladora las tenga que sumergir en maquillaje; qué yo me pregunto ¡pues carajo, hay ahí abajo!.

   Allí, que me han tenido en el sofá, con el Panao en la cocina, con los ¡putos! callos que me provocan unos ardores que, él se lo pierde por dos noches. Yo, llamando, una, diez veces, en una he cogido el teléfono de mi niña, ¡qué mira que me ha dicho la Choni que no lo haga!, pero estaba tan desesperada oyendo a esas golfas que me lo han cogido a la centralita, he pasado los primeros filtros, pero cuando ya me estaba saludando la mala pécora, alguien ha reconocido mi voz, pues ya no podía mantener la otra que había ensayado, y me han cortado. 

  La puta libertad iba a decir, pero como han cortado rápido, han oído, sólo las dos primeras y aquello ha sido como meterme en la marmita de improperios.

   Pues no decía una de ellas que la gente no tenía nivel, como insinuando una cierta carencia intelectual. Ha llegado el niño, 4 le han quedado. He cogido el cubo y la fregona y le he llevado a la puerta. Aquí, no se come hasta que no hayas fregado la escalera que nos toca. Me ha enseñado sus biceps, sus peinados, sus amuletos tatuados y colgados, yo le he enseñado mi toto, moreno y le he dado un portazo. 

  Medía hora que ha tardado el Tito, que se me ha hecho un mundo, porque seguía oyendo a los pendejos parlantes; cuando ha entrado, quejándose de los 10 vecinos que se han sentido con derecho para pisar lo que el acababa de fregar, nos hemos ido a la cocina, primero a cantar "dirty old town", porque mi Panao, cocinar, lo hace, pero sucio es como un cerdo en un barrizal. Nos hemos reído y nos hemos puesto a comer; nos hemos dicho lo que teníamos que decir. Su libertad, que les engorde;

  ¡si todos lo hicieran así!

jueves, diciembre 28, 2023

El día que fuí una bruja

 Salía por las noches, con mis pelos de punta; no había frío, ni viento gélido que pudiera impedir los experimentos que estaba realizando en aquella marmita, con mis hierbas cogidas en las zonas sombrías de ese invierno que por las noches nos tejía trajes con hilos hilvanados con punzadas de temblores. 

  Oía ruidos extraños, ladridos pero ahora pasaba lo que hace años me había paralizado, seguía el camino y aquellas voces de la montaña y el perro se alejaban a una distancia prudente. 

  Yo, llegaba hasta mi cueva y añadía un nuevo ingrediente que, esta vez había encontrado en un pergamino que estaba escondido en un recóndito lugar de un derruido cementerio. 

  Pasaron unas cuantas noches más. Quienes gritaban desde las entrañas de la montaña, el perro y yo empezamos a encontrarnos, dice Phoebe Bridgers que nadie debe ser un extraño. Su música hipnótica presidía nuestras conversaciones.  Habíamos sido enemigos, pero recogimos los restos esparcidos que creíamos eran parte de nuestras diferencias y al mostrárnoslas nos dimos cuenta de las acciones que nos unían.

  Al fondo de aquella cueva, apenas iluminada; había mirado unos días antes, porque un nigromante, viendo mi desesperación, me ofreció la mezcla justa que necesitaba para mi sueño. Me pedía a cambio deshacerme de la escoba; estaba dispuesto, pero no la había encontrado con la que barrer aquel suelo, que tan ufano, parecía, de recibir todas las suciedades de los alrededores.

  No fue ese día, pero en la conversación que manteníamos los tres, el perro me dijo: dame "Katchi"; no puedo explicar el porqué de mi reacción, pero me dirigí al final de la cueva y encontré la escoba.

  Fue él, una extraña forma de la montaña, mitad hombre, mitad árbol, quien me dijo, el ultimo elemento de la poción, lo encontrarás al pie de ese cortado que amenaza con caer siempre sobre el río que transcurre caudaloso, encabritado y hambriento de succionar cuanto se dejé atrapar por sus rulos que saltaban sobre las orillas, con cabriolas de caballo salvaje indomable. 

  Salí de la cueva rápido, ahora quería que mis nuevos compañeros, ellos vieran mi entrega por un Katchi, y los estruendos de los saxofones, en el proceso de doma de la belleza. Monté en la escoba y me dejé llevar por ella, ahora era Nick Waterhouse quien me mostraba, acariciado por una nube solitaria, la armonía de su casa en las aguas.

  Mi medio de transporte me dejo suave sobre el pequeño promontorio al que no tenían acceso aquellas aguas y donde el último producto, necesario para mi pócima se ofrecía generoso y hermoso. 

  Tomé una flor y dejé que parte de sus esporas cayeran para que en un tiempo próximo, germinarán sobre las tierras, a las que habían quitado aquel recipiente de un aroma sin igual.

  Quise descansar en aquel lugar; el día había sido ajetreado, los encuentros sorpresivos y además, pensaba que aquellos dos nuevos compañeros, se habrían ido. 

   No fue ni el caso, ni el descanso; me recogió la escoba, me ayudó a sujetar el producto, entre los también, sus pelos enrevesados que se le habían ido quedando, no se si por modernidad, uso, o un cierto aire de pretenciosa sabiduría, que parecen dar los pelos puestos como alocados

   Volvimos a tiempo; ellos seguían allí, hablando de sus temores pasados y de los presentes, por la codicia que parece anidar en la mayoría de los seres humanos. No se cortaron, tu no eres como ellos, tu eres una bruja. 

    Transcurrió una noche increíble; hablamos, reímos y nos descubrimos cantando. Era una certeza tardía la que nos embargaba de querer cantar una y otra vez. Sonaba Anemone y nos sentimos reales.

   La escoba pareció querer quedarse atrás, apartarse, ser invisible; no se lo permitimos; había sido imprescindible, tan necesaria para nosotros, conseguir remar para  forjar una buena amistad, como lo puede ser para un ser querido, que con dignidad exquisita, cuida de la limpieza y la salud de una comunidad de vecinos.

miércoles, diciembre 27, 2023

Peter y la puerta

   Coges un bulldozer y cumples órdenes; también parte de tí, te ha pedido que dejaras de verte en el espejo; no miras, sabes que te has convertido un monstruo.

  Te dijeron mira mi bufón, como se mete conmigo; escondiste la cabeza, como un avestruz para no ver, ni oír, el artículo posesivo clave: "mi". Era, el bufón, de los ricos y a esos, alimentarles te saldrá más caro que cuando lo hacías a los pobres.

  Cuando Peter fue a abrir la puerta, descubrió que esta era de una calidad superior a lo que le habían dicho. La apariencia era muy similar a las otras que tenía en la casa, pero al hacer presión sobre el picaporte y entreabrir la puerta, una luz iluminó un bocadillo que portaba en la mano. Sin tiempo para recuperarse de la sorpresa, el bocata fue abducido hacía el origen del foco. Él dudó de entrar, lo hizo, pero no buscó el bocata, comprendió que cualquiera tiene derecho a alimentarse. A cambio, camino hacía una escalera que no recorría hacía mucho tiempo. Vio el final, era una ascensión difícil para sus condiciones de aquellos días. 

  Valoró lo que recordaba de aquel espacio; le llegó el recuerdo de su cuerpo que, allí, había soñado ser ingrávido, buscando conectar la música con las acciones de su cuerpo. Ahora no le era posible, se agolpaban el comienzo de un giro, con el dolor de su maltrecha rodilla y el inestable tobillo que sentía el vertigo de derrumbarse y llevar consigo un cuerpo pesado y una mente derrotada.

  Encontró en aquel celestial objetivo y en su posición actual, la quietud, la atrapó como Matt Beninger "walking on a string"; este andaba, 

Peter se fijó en una estrella, ancló allí su mirada y su cuerpo y desde allí, describió olas sobre las que se subía para ir surcando los mares, sin que apareciera la tierra sobre la que estamparse y romperse. Gotas de la espuma que se iban formando, jugando a introducirse por las fosas de sus narices. otras rompían sobre los morros de las orcas que le seguían haciendo piruetas. Desde aquel espacio sin horizontes, una de ella, formó una gran pelota y la llevó tan pegada y tan rápido como lo hacía Messi; la llamó Lionel, por personalizar pero ella corrigió, no Pirorca. Nuestro protagonista se había quedado admirado, primero por la voz, como la de Humbrey Bogart, y segundo porque el origen del nombre le recordó la gran tribu Pirandria que había visitado algunos años pasados ya; le habían dicho que eran muy diferentes en sus espacios, en sus lenguas, pero que tenían unos objetivos comunes: la posibilidad de protegerse y avanzar sin las tutelas de unas élites. 

   Surfeaba la ola enfrascado en esos recuerdos y nuevos pensamientos, como cuando acabaría aquel viaje. Lo creyó finiquitado cuando percibió las formas de una isla. Sintió dos emociones muy diferentes, primero cansancio y ganas de ser arrojado sobre una playa que intuía maravillosa y donde se percibía, por ahora, aguas calmas y esmeraldas; por otro lado, sabía que quería seguir viajando, quizás a un lugar donde pudiera encauzar los sonidos que se acumulaban en la cabeza, ver aquella vieja sucia ciudad, iluminaba para él por lugares especiales que había descubierto.

    Supo balancearse lo suficiente como para evitar la poca profundidad que le hubiera anclado con la orza de su talón a las arenas que le hubiera guiado como en aquel desastre en el Menor, a unas desaprensivas y esporádicas piedras, casi ausentes en todo aquel litoral. Como Ulysses en todos los 16 de Junios, siguió vagando por noches y días buscando la Itaca donde pudiera tejer nuevos sonidos que estaba dispuesto a liberar con el trabajo de entrar en cuevas o bares, para compartir con Cíclopes o músicos los pentagramas de formas sinuosas o sencillas, pero que conectará la cabeza con el corazón que suele derramar el manto en el que se abrigan las noches donde las marejadas, quitan las osas y sólo te queda aferrarte a los delfines que se deslizan como diciendo que en lo más profundo de aquella tormenta perfecta, existe un final.

  Anclado Peter al comienzo de la escalera, la luz, satisfecha después de haberse tragado el bocadillo, le dio la mano para que de forma dubitativa, a veces aterrorizada fuera dando un paso detrás de un otro, al abismo que se abría en su mente. Se avino el haz a doblarse, que pocas veces se ha visto, para seguir dando su brazo contorsionado ahora. Cuando nuestro protagonista, tras cuatro eternidades de escalones subidos, recordó aquellos tiempos, donde el horizonte era el regazo de Dylan y su Murder most foul; en aquellos días su cuerpo se estrechó a la cadencia de la música, y se acoplaron para ser infinitos. Como, unos instantes antes, había viajado en la quietud de la ola, ahora se encontraba recorriendo como un Forrest Gump la historia de los últimos años; los mundos que habían habitado en Bob.   En nuestro primer protagonista, el corredor eterno, dirigido por Robert Zemeckis nos anulaba dentro de una gran maquinaria, nos invitaba a hacer todo lo correcto que nos marcan quienes quieren controlar el mundo. Si era así, podrías recibir multiples recompensas, como la última, la culminación de los bienaventurados, cuidar a aquel, tu amor de una bella mujer, que en un momento determinado, incluso se había rebelado contra las normas y moralidad de su país y había puesto en cuestión la participación en una guerra como la de Vietnam. Ella, parecía decir que por lógica, había tenido una mala vida y tú, la inocencia personificada en ciega Bondad, la acogías en sus instantes finales, como el padre que perdona al hijo prodigo. 

   En la Murder Most Foul, por otra parte, que se te aparece en el descansillo de ese precipicio que remontas, encuentras tantas sendas por las que pasó Mister Tambourino explorando y conociendo otros viajantes a la búsqueda de las estrellas del sonido. Envíame amor, no me envíen, por favor, sus mensajeros, esos mercenarios que comercian con la palabra libertad. La descubrieron bella y sola; la tomaron, nos la arrojaron al suelo, zarandeada, manipulada, arrastrada, enamorados la quisimos levantar y caminar con ella, pero la habían quitado sus esencias y ahora en grandes carteles, nos la anunciaban a la venta. pagado con la desaparición de nosotros mismos, quienes la habían mancillado.

   Como no recordar cuando la luz se había ido y con cada uno de sus descubrimientos musicales que le iba nombrando, salías a un escenario en el que tu incluso podías ser protagonista; entonces con un cuerpo que se engañaba hasta que había descubierto en Edimburg, si no hay trabajo no hay encuentro. Ahora, con el temor que ser demasiado tarde, pero con el convencimiento de que un paso, seguido a otro, darían al cuerpo y mente, una oportunidad que buscaba a los sonidos que salieran de allí para habitar en un saxofón, danzarín, pero ahora, por fin, desde la entrega, el esfuerzo y siempre agradecimiento a las sonrisas en el recuerdo.

  Se siento, llegar arriba, tal vez sea un mal lugar, al no recordar, ya, bajar; son los tiempos de admisión de la barbarie. La luz le levanta, le hace niño, le desliza hasta la puerta. Se había quedado entreabierta, sale, la cierra; ha salido a un nuevo lugar para viajar, no soñando el pasado, no piensa en lo último, sólo estos instantes descritos para descubrirse

martes, diciembre 26, 2023

Un rey en su trono

  Han cogido el amor a lo que sois y vivís, os lo han arrojado al cubo de la basura y os hacen decir lo que no practicáis en vuestras acciones diarios

  Cuando llegué a mi nuevo destino, el primer día vi que por alguna razón extraña y que no alcanzaba a comprender, no había nadie e igual que me podía dar por interesarme por descubrir los mejores métodos para mejor vivir allí, decidí instaurarme como rey. 

   Me vino a la cabeza la canción y la frase: "pero sigo siendo el rey", "¡qué bueno es ser rey!. Debo confesar que fue más fácil de lo que lo ha tenido, en sus inicios algun otro rey; ni me puse macarra, ni me tuve que acostar con la hija del rico del lugar, ni tampoco tuve que ser el más descerebrado ante un ataque injustificado contra un colectivo que hacía los trabajos en común, como nos narran los Monty Phyton; realistas en la exageración.

  Por supuesto, no perdí tiempo, me apropie del mayor número posible de tierras, enviando una paloma mensajera, coja la pobre, por otro lado, inconveniente en el despegue, peor en el aterrizaje. El siguiente paso. Fueron unas horas, puede que algun día muy ajetreado. Poner carteles, desviar rutas, para que cuando volvieran fueran de forma escalonada. Construir bancos en los miradores, unos apuntando a la caída del Sol y otros, a la vuelta del recodo, viendo la luna llena que parecía me había elegido a mi, también como su rey. Cuando fueran volviendo los habitantes les iría entreteniendo con mil y otras tantas artimañas para que se dispersarán.

  En aquellos momentos, fui muy estricto en la meticulosidad de la redacción de las leyes e  impuse unas normas que luego fueron aceptando quienes llegaron primero porque entonces había venados para todos, tierras donde poder plantar lo que nos apetecía. 

  A esos primeros, les pasaba como a los que se iba encontrando Tom Joab en su camino, a la tierra prometida, en aquel caso, California. Ocurría que por haber llegado unas horas antes, creían tener más derechos que los que, engañados, habían sido enviados por rutas más largas. Se armó la marimorena, pero claro, otras de mis primeras tareas habían sido hacer trampas y cavar trincheras. A los primeros, mis aliados, les avisé, a los siguientes, les dejé que cayeran y antes de sacarles de los agujeros, les hacía jurar que acatarían la Constitución, que por supuesto, había copiado de algun país salido de una dictadura, que mantenía todas las estructuras de esta y sí, me convertí en rey.

  Por dos horas, soy Pepe, sigo la crónica del descerebrado que ha escrito lo anterior. Según llegué, se había sentado en un trono, hecho con mimbre y cubierto de polvo de oro. Se levantó para bendecirme, le di una hostia y ahí anda, en el trono, pero el de los niños, meado y cagado.

   No se cansa uno de ver gilipolleces y bufones, a los que han votado a uno de estos, que aprendan que estos siempre fueron, la distracción que daban los reyes a sus súbditos para que se sintieran poderoso, sentados en el suelo.

lunes, diciembre 25, 2023

Assange, lo que somos sin su libertad

 Manan las aclamaciones a la libertad

  Salvajes formas, las que nacen del poder

   Si, si Libertad, proclaman sus voceros

  Mientras nos lanzan miles de sus actos con las octavillas encabezadas por libertad; nos visten con sus sedas de logotipos lloviendo libertad. 

   En ese tiempo a mí, alguien, me hace escuchar en sofá sonora a una persona que aparté de mis gustos musicales, Sinéad O'Connor; su vida, sus compromisos, su coherencia vital, son expuestas durante el programa Me agarré a tres o cuatro tópicos, para evitarla. 

   Amamantaron esos clichés las multinacionales y dejaron que creciera en mi baldío campo de búsquedas.

   Assange nos dió acceso a reflexionar sobre los cielos de libertad que nos deleitan y nos aplastan. Nos abrió paso al conocimiento de sus agujeros negros que nos ocultan, el ozono destructor al que se admira, mientras nos deshace. 

   Visiones lanzadas a seres cegados en su supervivencia. 

    Dueños se jactan de su poder para esconder los cimientos de su Libertad, mientras nos sentamos a admirarla, en un portal en el que nos puede caer una bomba o ser acallados por cumplidores de la ley, sin que reconozcan que es la que les imponen a ellos y nos encierra a quienes no creemos su palabrería.

  A Julian Assange, que abrió las entrañas de mil actos que vivimos.

 Al párroco de Belén que nos dice que lo siente pero no tendremos el consuelo del beso de despedida por haber callado en el genocidio de Palestina. La infancia desmembrada por nuestras rastreras justificaciones. Nos habla el presidente de una fecha del comienzo del horror, desde una equidistancia que no tiene día; la hecatombe se deslizó desde el día que nuestro maldito sentido de la culpa se quiso borrar con el consentimiento de una injusticia.

  A los millones que salen de su propia calefacción para exponer al frío y a los especuladores con armas que "no en su nombre, no tomando su propia libertad". 

Quienes se manifiestan  no les dan permiso para erigirse en guías desvergonzados con sus fratulentas naves sobre sus cielos de una LIBERTAD que arroja plomizas especulaciones, armados odios, comprados vendidos salvapatrias, mercenarios por la riqueza, ciegos a sus horrores producidos que aumentan los ingresos de los ya fanáticos del poder

   Libertad para Assange

   Stop al genocidio en Palestina

   Ser consciente del poder del conocimiento,

 deslindados los márgenes puestos por los canallas servidores que igual aupan al bufón que ataca a la casta que, a su vez, se ha disfrazado de débil cordero, antes de asestar sus certeras dentelladas mientras nos dicen estúpidos.

   Esos menesterosos, por otro lado, son capaces de ofrecer a los Assange, Pablos, subiéndolos a las picotas para que las masas  les crean sus enemigos, mientras sus amos nos siembran una sociedad esparciendo SU MALDITA LIBERTAD DE ELLOS,  PRIVILEGIADOS

  

domingo, diciembre 24, 2023

Oh capitán, mi capitán

 Si nos distéis el poder de encontrar en otros

   humanidad, con sus temores, sus ilusiones,

   sus trampas, con sus aires amamantando odios

   Ayudáis a que miradas desnuden falsos dioses

   Os hemos ido echando a desahuciados belenes

   donde incluso otros sueños os quieren errantes

   Nos subimos a la mesa, cogeremos el momento

  nuevas olas buscan arrojaros, orzamos al viento

  aproados en descanso, empatizamos con Manu

  cocinamos para Sara, miramos horizontes con

   Inna, Laura, Dina

 Oh capitán, mi capitán, ni escuchaste ni temiste

a las sirenas de los Hades. Enfrentaste a Cíclopes

de playas exhaustos de nadas, nos renaciste e  invitaste

 a descubrirnos, para sernos, desliados de nigromantes

    Marejadas sobre pupitres, no bajemos la vista

    somos navegantes, Pablo, naciendo a horizontes

    

sábado, diciembre 23, 2023

Cálcular el valor de un sueño

 Temo que a Alexia Putellas, el cálculo la aleje de su Barça. Este club en femenino es una máquina perfeccionada de fútbol, compañerismo e inteligencia emocional. Ha sabido implicar a las mejores del mundo de ayer, de hoy y de las que van a seguir creando un bello futuro.

  La maquinaria del tiempo es desagradecida con quien creo las condiciones para que este tiempo de luz haya llegado. Expuso su calidad y su enorme trabajo en un cuerpo que tiene sus debilidades. Su lesión la arrojó a un muro silencio que ella rompió con su visibilidad como Balón de Oro y con su lucha para llegar a un Mundial, en el que ella sabía que quienes las dirigían, era desde la dominación y cogerse los huevos porque se les había dado un poder que ellas sabían que era tóxico. Ganaron por su calidad y, entre otras muchas cosas, ella era empática con quienes eran sus compañeras, por encima de quienes las habían tratado de enfrentar. En la convivencia descubrieron que estaban en el mismo barco.

   El real valor de Alexia, para un club, el Barcelona que fue colonizado por parásitos, sería inasumible por todo lo que se ha construido alrededor de ella, Irene, Jenni, Mapi, Aitana, ¡ayyy! y alguna otra jugadora. 

  Si se fuera, porque el mercado no tiene corazón; se sabe que volvería no muy tarde, pero mientras el desgarro que produce el egoísmo de cálculo inmediato en un club en el que esta sección le da un valor añadido, andaría quebrantado porque parte de él, se habría paralizado.

  La directiva ve a Lucia, a Ona, Vicki, Salma, Dragoni, Bruna, y otras muchas, como garantía para un futuro prometedor. 

Es tentador menospreciar a quien ya puede ser suplido en los resultados inmediatos. 

        Una lluvia cae en Barcelona. Alexia riega todo lo que se ha sembrado

               Lloré por todas tus penas

               sonreí por todas tus pequeñas alegrías

               Hay una luz que tengo delante

               Eres la medida de nuestros sueños

viernes, diciembre 22, 2023

El derrotismo y la persona

 Muchas personas, años después de los audios donde se revela la nula catadura moral de Antonio García Ferreras, siguen pensando que la televisión que dirige es de izquierdas.
 Cuando me descarto de un palo, jugando a las carta, me percato que es de un rey, todo sea por el bien del juego o de una sociedad; a la vez, suelto, a modo de sentencia en equidistancia, antena tres es de derechas y la otra, también del mismo grupo empresarial, de izquierdas. Así se conforma una sociedad, con afirmaciones que dejen compartimentado el  mundo. 
  
  Ibrahima es una persona, atravesó durante 3 años todos los infiernos a los que puede ir arrojado un ser humano: desierto, miserables humanos, mares, tragando barcas con agujeros a sus fondos. Ha conseguido los papeles y ya puede ir y volver desde su país, a su país de origen. No sabemos si cuando atravesó ese mar, encontró nadando a un miserable que buscaba dar y difundir una imagen de enfrentarse a todo un país. Ayer, cogió otro contenedor de agua, no unos fondos marinos, sino una botella y la arrojó contra una persona. Él, con modales de orangután; servidor de la riqueza a la que nunca se enfrenta. Adorador de un dictador, que fue un general traidor, que en los primeros momentos de su rebelión, mandó asesinar a quien se oponía a ser un desleal a la sociedad que le había dado armas, pero no derecho a ajusticiarla en nombre de un orden que era y es el de las grandes fortunas que le dieron todos los recursos necesarios para que luego se lo devolviera multiplicado. Ellos, que han hecho que un dios multiplique los peces y los panes, consiguieron que unos felones, a los que recompensaron, por supuesto, les siguieran dando el dinero que es el poder. Entonces, ahora, y por desgracia, siempre.
 
  Ibrahima, ese español, ese español, viajero a Roma, a su país, crece por encima de ese escuadrista, siervo del poder. Transmite lucha por sobrevivir, como nos toca a muchos. Él, como todos, no somos esa idiotez de clase media en la que nos quieren introducir. Somos los que nos tenemos que reconocer para caminar juntos.
   Esa especie de monaguillo, tan ridículo como yo, en aquella foto partiéndome de risa con una brecha, de las que iba acumulando en mi niñez y tanto irritaban al padre, intenta salvar la cara al orangután nadador, en modales y rastrero servidor. Se hace "el longui", no confundir con nuestro admirado "Langui". Gente de muchos apellidos, amamantado en una iglesia que desokupa belenes de gentes sin casa y adoctrinados en centros privados, movidos como una noria, en el que la zanahoria hace que el paga manda. Ese ser es el que abre las puertas a la locura. 
  No olvidemos, jamás, a quienes sentados alrededor de la equidistancia, arrojan seises, cuatro, ases, treses, mientras confunden el mundo que les muestran las teles como el real.
  
  Persona, y no es fácil porque luego en la red obvian la total información, es Javier del Pino, antes de dar paso a Ibrahima, para compartir su alegría, tras años de lucha, habla de las "sosimis" y esos conglomerados económicos que quieren desalojar a inquilinos de toda la vida, porque ahora a esas bestias económicas les han dado ese poder. El de su libertad, que es pisar los derechos de los inquilinos. Javier, habla de esa casta, que se esconde entre la palabrería y las macarradas de los Smiths que les obvían para culpabilizar a los que sufren la agresión. Esa casta de Aguirres y si, Polancos, que son parte importante de la empresa que le permite su "avivir".
  Los nombra porque es honesto, no puede evitar que en las redes, se lo editen y quiten el titular. Pequeñas luchas, para erosionar a los graníticos dueños, que utilizan la degeneración de los tiempos, como afirmó Charles Darwin:
   
   "La progresiva degeneración de la especie humana se percibe claramente en que cada vez nos engañan personas con menos talento".
    
         Ellos, y nosotros, y los agujeros donde esconder la cabeza para ver la realidad en pantallas unidireccionales.

jueves, diciembre 21, 2023

Apretar los puños

 Se nos ha abierto la puerta del invierno. Caminamos imparables hacía sus días. Salimos de un otoño con días de primavera para verano, pero consiguen que luchemos por palabras, sin cuerpo.

  Invita Petra para que te pongas el traje; el único para estos días tan señalados, pero te anima a que luego lo luzcas durante ya todo los días; noches de luna llena, mañana de heladas barras. 

   Ella es una mujer de "armas tomar" y de muchos posibles. Tu miras, buscando por donde la oyes, pero nunca alcanzas a verla. De alguna manera admiras lo que no ves, pero no tienes ninguna oportunidad de estar a su nivel. Y las ilusiones se diluyen o ahogan en el océano de su poder.

   Aquí, sueltan orcas, mejor sueltas que no en un acuario en la que vives engañado de tu poder, porque has sido capaz de atrapar en una piscina, enorme, pero piscina, al fin y al cabo; si lo encuentras en un parlamento, le puedes llamar fascista. Aquí, les oyes,; se te hace difícil escucharle porque lo único que utiliza son clichés, muchos, repetidos, España, orden, policía, libertad, bañarse, bandera; pero no habrán de personas, sólo de masas a las que debes animalizar para que no te resulte tan difícil someterlas y matarlas. 

  Un casi recién nacido niño palestino con un respirador, tan grande como su cara, aprieta el puño. Los ojos cerrados y una intensidad com buscando absorber hasta el último resto de oxígeno que anda despistado por ahí. Un joven vestido con la camiseta de Stop Desahucio habla de todos los fondos buitres que atacan a los más débiles, que lo son, aún más, cuando creen que deben luchar de forma individual; cuando se queda encerrado en su casa, con sentido de culpa, olvidando que en la Constitución se defiende el derecho a la vivienda de cada uno de los españoles. 

   Niño, no mires

   nos escondemos

   añadimos tu imagen

   a nuestro pantalla

   un clic más, sin amor

   deshaciéndonos.

   encadenándonos

   a la catástrofe

   de acusarnos

   entre nosotros

    Mientras

    miramos lunas

    hermosas,

    inalcanzables,

     Sin vernos

    en las sendas

    obligados

    a pasar, sumisos

    fuera del green

miércoles, diciembre 20, 2023

Acelerando el encuentro

 La barbaridad es ser parte de una normalidad, que es mayoría. Los irreductibles son ese pueblo que vocea tener la verdad, mientras sus hechos les niegan en esa pureza que venden. Sucedáneos vociferados.

 La libertad de Milei era la de sus dueños que le alzaron por encima de 6 pisos de lo que era su recorrido común; porque para los demás, el chico al que le han aumentando el autobús un cien por cien el billete,  el sueño choca contra el bulldozer que le envían para percatarse de su verdadera capacidad de acercarse a la libertad. 

  A ese cielo se lo desploman cada día en su trabajo, tantas veces precario, más en las horas extras que resignado sabe que tendrá que hacer, sólo para pagar ese aumente, pero intuye que eso también le minimizan en su valor y aunque lo intenta izar a duras penas con su sudor, siente que ese tiempo que se roba a si mismo, será para aumentar la riqueza de quien la sigue acumulando, que además le oprime si quisiera reivindicar su derecho a considerarse humano.

  Recibes en tu suelo, patrio, sacralizado, a quien es despojado de sus tierras; marcándole sus límites para que pueda aparecer como que haces caridad, pero teniéndole siempre debajo. Establecido. escuchas las torres que te crean enemigos, pensando que los miembros de, por ejemplo,  "Brigadas por la tarde" en Guatemala son quienes no dejan desarrollar un país, cuando, en realidad, luchan por ser lo que tu siempre has querido para el tuyo, que sea de sus ciudadanos, no de las empresas. 

  Allí, aquí esos que te proclaman Libertad, más aún, LIBERTAD, se la dan a las empresas, con cuenta de resultados, con intereses particulares y luego a tí, te dicen cójanla, pero tu te debes a quien te paga, que no tienes sus intereses, sino el látigo del desempleo para que esa magnífica palabra en tu vida, se vaya convirtiendo en aceptación y cuando atisbes, que con otros, puedes reclamar un respeto por el bien común, entonces aparecen la piezas del aparato represor, para recordarte que la LIBERTAD, es de ellos y la tuya es que en tu cubículo vayas empequeñeciéndola, hasta primero intuir libertad, hasta apenas contemplarla libertad; un susurro de lo que perdiste, de lo que tienes en un frasquito para que cuando os queden ganar de follar a la pareja, esos cielos alcanzados, sean los del techo que te amenazan con la lampara que termina en punta y te advierte por donde te puede entrar su mandoble, si te vas a buscarla fuera de esa habitación, abriendo la puerta de tus realidades impuestas, por los "debe" y "haber" de quien negociaron con tus sueños particulares, fáciles de martillear por quien poseen los martillos del poder.

  Todos ellos te señalan el Pico de la Montaña que hay que escalar. Te dicen lo peligroso que es aquello, lo malo. Te repiten en tertulias, en partidas, cuidado Puig de Mont, es el Itaca de lo tenebroso, recházalo, pero no dejes de mirarlo y mientras dejas que las empresas estatales las posean las fortunas que les patrocinan; el control de ese Estado que dicen rechazar, lo tengan quienes fueron izados en sus generaciones anteriores por traidores, timados, canallas, muchas veces, siempre sedientos de la sangre y la sumisión de quienes les creyeron los únicos que podrían alcanzar aquella cimas. 

       No aprendemos porque siempre seguimos la línea que sale del dedo que apunta. Aceleremos el vernos donde estamos, que necesitamos y que comprender que para bien, para mal, para vivir, somos parte de un conjunto que siempre nos va influir; pero que confiarnos en quien quiere resultados, es empezar a dejar de sernos

martes, diciembre 19, 2023

Un personaje

 Sobre una playa, yace el cadaver de una ballena; nadie parece verla y los pescadores hablan de sus viajes por aquellos mares del norte y sus increíbles luchas contra las inconmensurables blancas, como la que está varada delante de sus ojos

Pedagogía

  Sobre una mesa, una jugada; diferentes opciones y como si nada, en medio, un comentario recibido como un cañonazo de cualquier televisión que martillea mensajes.

   Alrededor silencio, unos por asentimientos; otros, porque saben que aquel mensaje no es el que está entre las posibles opciones para tirar a la mesa, la carta con la que cree abrir el cielo oscuro

   Todo continúa; se pierden jugadas. No se toman riesgos ante el vendaval o delatas con las entrañas la impotencia de ir a la luz con cartas que parecen erosionar tus opciones.

    Todo forma parte de un espacio y un tiempo compartido; ausentes los gurús que te lanzan a ver enemigos, en quien te da opciones en el juego, disfrutas de la cercanía y de lo que se construyen entre todos, la real convivencia; sea en aquel bar en los aledaños del Paralelo, donde Juanito, chino él, recibe las chanzas de quienes salieron, también, arrancando sus raíces y ahora todos ellos comparten su nueva raigambre.

 Apelas con un valioso descarte, a tu propia osadía; nada; la derrota no parece tener remedio. 

 Ganas con las peladillas, que acompañan a la cerveza; el compañero con el que hablas días después, no recuerda los resultados de las partidas, sólo el calor del tiempo compartido. Sucede la vida y lees, sea CTXT, sea Ulises, traducido, más tú, aunque siempre con multiples sirenas que despistan.

  Escuchas, excepciones, lo vetado por quienes siguen consignas, la Base, un análisis riguroso sobre los fascismos, sobre como logran introducir los mensajes: ver como enemigos a los más débiles, a quien podría ser tu compañero para no dejarte encerrar en una travesía a la nada. Admiran a quien ven a lo lejos y no se acerca nunca.

    Avisan de esos bufones; nunca dañan al poderoso; quieren un capitalismo y atacarán a la casta; difuminado lugar, generalizar los males de la política, nunca llegar a cuestionar a los inamovibles poderosos.

    Se entregaron a la libertad. Esa que sacan a pasear tomada por un collar, cuando te acercas a ella; te la apartan por una lado y te lanzan cadenas, carreras y barrotes. 

    Raúl Sánchez Cedillo; en el programa de hoy 19/12 te avisa, toca salir a luchar contra quienes han perdido todo recato para lanzar mensajes de odio, buscando  abducidos que se lancen a realizar lo que ellos les inoculan. Pobreza comiendo a pobreza.

    Personaje que sea consciente de sus cartas y sepa que esas y su reflexión son las que ayudarán a enfrentarse a los tiempos de los que quieren dominar, que nunca se van

El disparo

 Hablan sobre un nuevo acuerdo entre partidos políticos. Existe una gran necesidad de obtener recursos de las dádivas por sus regalos; ganas también, exageradas, de controlar la sociedad. Tienen una maquinaria engrasada desde hace años, muchos y parte de ella es sobrealimentar a unos medios de comunicación que no pueden aguantar con migajas, su falta de ética

    Es una excusa, les importa un rábano la muerte de aquellos que nombra de forma obsesiva, casi enfermizo; incluso negociaron con el cuerpo de alguno de los suyos en caliente. No tienen ninguna vergüenza.

  Alguien ha encontrado la solución; nuestro viejo ya no nos sirve y es más, nos crea problemas, de vez en cuanto; si le asesinan podemos alegar que han sido los "zurdos", los de la "izquierda" y tendremos a una sociedad rendida a nuestros pies. Podremos asociarlo con esos izquierdistas, democráticos, que llevan gobernando para la sociedad desde hace años.

    Vamos para adelante, algunas cosas son muy burdas y las nuestras, salvajes; que le asesinen y le hacemos nuestro santo. 

         Horas después

      joder ¡ha salido vivo!, 

             ¡hostias que sí!

       encima ha podido escribir quien ha intentado el asesinato.

             si, joder, los extranjeros, los que tenían que haber apoyado a nuestros enemigos.

        Vaya tela y ¿ahora?

             Silencio, muchas cosas no cuadran a la mayoría de personas; pero sin dar paso más que a nuestro relato; nosotros ganamos, siempre.

             Entonces ¿no tenemos santo?

               Como lo vamos a tener, si va a aparecer que le han asesinado los mismos que nos financiaron,                    ¡qué pareces tonto!

            Y la tierra, ¿es cuadrada?

              Mira te puedo aguantar una eternidad; pero todo tiene su límite. ¿Cuánto aguantarías a una presidenta de una comunidad, autónoma, para tu sorpresa, sin que se te caiga la cara de vergüenza, porque nunca descubres nada que te afecte en tu vida ordinaria, en sus peroratas? Sólo faltadas, por ella, también, pero nada que te enriquezca,  ni apele a la razón. Compáralo con alguna intervención de Ione o Irene. Sabes de lo que te están hablando, apelan a tu condición de ciudadano para que sea protegida por la vivienda, por la negación de la guerra y sin embargo, votas a quienes te convierten en animal, instintivo, primario.

      Volvemos al principio, que se puede romper, si existe en respeto entre todos y quienes se quisieron ir han comprendido sus límites. No habría lugar para el debate

      Si, no tenemos ninguna otra cosa. 

          A veces me pregunto como ser pueden fiar de mediocres a la hora de cometer crimenes.

            Mira que haber fallado y dejado con vida, tras un disparo, a nuestro protomártir. 

              Es que seguir con el tema de Bildu terrorista, ya me cansa hasta mí, leñe, ya, 

                    coño, ya, hostia, ya

lunes, diciembre 18, 2023

Mares

 Tremendos mares de agudos, rompen en el espigón

mi lengua pica sobre olas de palabras en relumbrón

cualquiera desafía a Residente, a cuatro patas pone al osado

busco a los descampados, busco, mi orto no quiere ser atacado

  Subo a la cresta, mis pies son la tabla, mi callo el timón

caigo, no caigo, canteo sin canto; busco besos a alimón

 en un velero, yo narro vientos, velas, mayor, ya acabo

drizas, catavientos, orza, barlovento, sotavento, eres cabo

domingo, diciembre 17, 2023

Cruzar sin música

 Me pregunto cuanto tiempo deberá pasar para intentar crear una música que recoja todas las zozobras por las que se ha navegado. En los días de calma pueden surgir las derrotas más humillantes para los goletas con vergas soñando el Sol

  En la isla de la pesadumbre se abrían paso entre negaciones profundas y odios que tapaban la luz. Llegó un Robinson, nunca podría ser Michael, para quedar allí escorado hacía un hundimiento inminente.

   Busca las letras para enebrar palabras

 Acordó con Residente, no hablar a ranas, 

En esas mañanas le lanza respetos e hilvana

actos de entre corrientes, nombres como mana

no dejará para entonces, porque quién si no

se levantará para arar y sembrar un destino

No espero a la dimisión, prefiero quedadas

de gente, no aprovechada, voces televisadas

me ofrezco a caminar, dicen soy un pendejo

 por los otros, los de arriba, no me juego el pellejo.

  Navegan letras para buscar su pareja

Con música que hice desde la madeja

   Soles de invierno, entre las heladas

 Sonidos soñados, con palabras anheladas

   Y de la batucada, llama al corazón

  la brecha para reponerse de la sinrazón 

Writer in moments

 Se balancea por la playa una barca que no pudo llegar con toda su embarcación. A 200 metros quedó Shalma que instantes antes aún se acordaba del último desayuno que había preparado para sus hijas. Mijo y varios trozos de pescado que sabía les haría ir a buscar agua dulce para quitar toda la sal que se les impregnaría en la lengua. 

  Parecía una treta sucia, pero con su madre, la abuela de las niñas, había quedado que era la única posibilidad. Otros intentos, habían sido intuidos por ellas y la habían obligado a anclarse a una tierra que apenas les daba de comer y a una sociedad dominada, por dos o tres imitaciones de brujos que lo único que tenían era la desvergüenza de hacer creer que en ellos residía un poder que ella sabía que no era tal.

   Cuando quiso aferrarse a la borda de aquella nave que parecía volcaría por las olas cruzadas que la zarandeaban como alguien que descubre en sus estertores que llega la nada y se alza clamando un instante más, asomó la dentadura de un pez, con trozos sanguinolentos de un brazo y la hizo desasirse y empezar a retroceder; enseguida, por la espalda, recibió un empellón y cayó con tal violenta sobre las aguas que a aquel tiburón, aún hambriento, le rompió la dentadura; ella no sabía nada y los que llegaron en aquella barca a la orilla la dieron por muerta.

   Moha es el último al que rescatan de la cubierta. Está tumbado y desorientado; tanto que al verse izado; les indica a sus salvadores, a los que cree sus peones, por donde deben tirar de la red para que no se escapen las capturas que han caído en sus redes. Se desvanece su mente por la impotencia de poder aspirar un poquito más del aire revuelto de este día de ventisca. Su vida, dedicada a la pesca, también perdió pie, cuando el gobernador de su región dio permiso a patrones de otro país, al que había llegado ahora, por otra parte, a que llegaron con sus grandes barcos a pescar. 

   Moha, con tristeza vio como su gobernador entre grandes fiestas, proclamó que les ayudarían; aquel descarado histrión acudió allí vestido de colores chillones. Bailó, sacó sus ojos de las órbitas para hacerles creer que ellos eran los más decentes porque se confiaban a él, hombre feliz. 

    Tiempo después faltó la pesca, tuvo que despedir y sus protestas fueron acalladas, por los golpes que recibió con las cañas que en el día festivo el gobernante exhibió como cañas que pescarían, incluso en el cielo y ahora caían de este para golpear con saña. A Moha le había abierto el cielo, para ver las mentiras y, a la vez, las heridas  del cuerpo por el que ahora la sal de aquella nueva playa parecía querer quemarle las entrañas.

     El pelo de Shalma se mecía por la fuerza de las olas, su cuerpo inerte pugnaba por no romperse entre las amenazas de las piedras que la esperaban como dientes que quieren desgarrar a quienes no temen llegar a ellas. Eve vagaba aquella mañana por la pequeña playa sobre la que amenazaba con desplomarse el acantilado. Vio los primeros momentos de una recuperada inspiración que se asustaba de descubrir los cielos tras vivir en una caverna, con techos que amenazaban comprimirte. Acudió y levantó la cabeza de la naufraga, esta entreabrió los ojos, entrevió un paraíso, si izó en un supremo esfuerzo, hacía la cabeza de su salvadora, percibió la dulzura de su lengua en la que tumbó sobre el colchón de todos sus pesares y descansó, ya segura, su mente tendría una nueva oportunidad.

sábado, diciembre 16, 2023

Homero

 Ciego, ciego he quedado; impregnados mis ojos de los aceites de su cuerpo tallado entre los cinceles de unos dioses, satisfechos, al grado de ser onanista de su apropiación de la belleza.

  Suceden inauguraciones, llamadas al gasto, a la destrucción de un espacio. Los árboles caen porque llega el progreso; no importa que motosierra, ni que brazos la han empuñado. Hubo unas bocas y unos bolígrafos que firmaron la orden y dinero, mucho, en exceso, sobrante, escondidos, huidizo, pagador, dominatrix, poseído por fortunas, la mayoría de las veces silenciosas; en esta época, necesitada de notoriedad, de salir adorada, como dioses a los que no se llega más que para aparecer como donadores de nuestras pequeñas alegrías.

   Palcos que son altares, púlpitos de sus excelencias; quieren aparecer ajenos a esas talas de los pulmones verdes que hacían olvidar a las vecinas, las cadenas de asfalto que les retienen en su afán de pasos libres. Semáforos, bajada al subsuelo les permiten llegar a espacios, escaparates de la naturaleza en la que crecimos, nos fuimos. 

    En el puerto, el espigón es golpeado por olas de salvajes, alimentados por las sobras de una sociedad a las que van dividiendo. Anda por Pamplona, un ser de paz, dice haber votado a quienes se tienen que ir de la poltrona, a los que van a tener que dejar las llaves de las arcas, que también se les da abrir para repartir prebendas entre los poderosos. 

    Dice a los políticos que votó, que paren, que ya está bien de dividir a una sociedad, esta próxima, con ojos que se cruzan por la mañana en la panadería o corriendo. Les habla que olviden sus emanaciones de odios, de certezas que son manipuladas, desde la fábrica de la maldad, de señalar al contrario como un diablo. Allí, en sus torres, los taimados, los maquiavélicos canallas, sólo recuerdan como iban a llenar sus bolsones, las peleas de a quienes lanzan contra el diferente les importa un pimiento.

   Se lo recuerda, ese, su votante; lo señalo porque es una excepción, porque manadas de ansiosos de ser nuevos cruzados se lanzan como arietes contra el diferente. Cogen un estandarte, una cruz y repiten, en algun momento no saben que; sólo que serán santificados, pero, no quieren ver que con la espada que han tomado, cortan el perdón, la base de su religión. Te hacen dudar si su dios, lo encerraron en sus privilegios, en su odio, en sus ansías de riqueza y con otro barrote, el de ser tomado como espada ante el enemigo que, por otra parte, le señalan ángeles, unas veces caídos en alcohol, otro en la marmita del insaciable poder en el que buscan satisfacciones diarias e inmediatas de eyaculación precoz. Adictos, se volvieron. 

   Juan Carlos Monedero es un farero. Hoy, cuando, tras una noche por una pequeña Siberia, se activa la tecnología que nos vigila, aparece una intervención suya; será una de las últimas, una luz lanzada para desgranar nuestro paso entre los estrechos, llenos de arietes pedregosos, de arenas ansiosas y movedizas que se comerían nuestro vagar por las noches y por las negras aguas sedientas de ahogar razones.

   Leo un titular, con el peligro que tiene eso, donde Carlos Bardem dice que cuando oye que esta es una generación de cristal, sale huyendo. Tratan las tintas negras de ensuciar la perspectiva, tenemos una gente con una inteligencia, a la que han revestido honestidad, a la que conviene escuchar, los Monedero, Rufián, Iglesias, Matute, Montero, Belarra, Aizpurua, Serra, asoman con una exposición que asusta a quienes creyeron todo, atado y bien encerrado y, entre empujones, de sus grandes dogos amaestrados mayores y jóvenes descubren la luz, no porque los canallas hayan talado los árboles, sino porque entre las grandes hojas, saben apreciar cada rayo que traspasa el día de las bestias.

  

viernes, diciembre 15, 2023

Un rio en orillas

 Te asomas desde el puente, a punto de ser sobrepasado por las aguas y ves toda una masa de agua que pugna por llenar todo un horizonte. 

  No es el mar, pero es otro cauce, diferente al que he visto estos últimos años. Todo existe en vainilla o le puedes dar un color púrpura. La cúpula asoma, azul, decía él; le dan la razón al tonto. Te has puesto a vocear con él; ya hay dos tontos. Si, era amarilla. Tú, yo, idiota por dar valor a la peor ceguera

  Vence el payaso, no Charly. El bufón verderrana. Divierte con lo inmediato, saco de golpeo para ocultar a quien critica. 

   Camina por las orillas, se hunde la pisada por peso de traiciones.

    No basta ya poner las figuras en portales o en hall; colores grises. Son faros de un gran hermano. Termina- un cielo desplomado. Sus estrellas a las que se ordenar seguir son miserables, ladrones. 

    El barro te agarra la bota, pugna por atarla y que tus pasos sean a cuatro patas. Nick, canta un mundo feliz; a Shane se le fueron deshaciendo desde las aguas de Howth a Sandycove. 

   Pusieron a esa pareja periódica como pacificadores de mundos. Seguidores que no miden por que las guerras siempre son bendecidas y a los muertos del otro, no les ponen nombre, sólo los enumeran como millones de gotas de arena. 

   Casas poseídas que envían a sus ocupantes a belenes. Adormecidas mentes, obvian y aceptan que salgan rayos sin perdón contra nuestra naturaleza que tarifaron como pecadora. 

    Figuras inocentes presiden un hall; por derramar unidad, ¿Quién se podría negar? mientras toman el dinero de unos para que otros seres tengan menos condiciones de recibir educación.

    La dicen "la pareja", sin más, definitiva. Otras, de truhanes, con la foto de aquellos, aligeran sus pies, donan las botas raídas. Vuelan bajo, toman todos tus sueños. Te divierten con sus piruetas, mientras sueltan sus deposiciones, que descubres, tarde que no es mana, sino tu conformidad.

    Elevan su meritocracia, desde su ausencia de corresponsabilidad con la sociedad que les acoge; no, el belén te lo ponen, pero los privilegios los cercan, porque ellos, ya lo urbanizaron, para sus ganancias. Ahora, siempre el auténtico, pero devaluado, masacrado, está en Palestina. 

    A ti, te siguen poniendo figuras, inocentes,  intocables.

       Moya Brennan y Shane MacGowan seres que nos dieron el palpable You're the one; de las tempestades en las que nos bañamos en nuestros días.

        You fill my sweteest dreams

    Q

      

jueves, diciembre 14, 2023

El baño mensual

 Atiborrado en té y enfrentado a una enorme rebanada de mantequilla, se muestra dispuesto a salir a nadar; concentrado  en su rutina mensual, invita a quien le pueda acompañar, a ese rito bautismal de renacimiento.

  No los percibe porque la noche aún no ha soltado la luz, pero varios de estos últimos que llevan palos de hockey, como los asesinos de Julio Cesar, escondieron puñales, acechan, envueltos en el manto espectral

  Ella le acompaña y se lanza a ese chapoteo, mientras los caballeros oscuros entran andando, como un dios, pero penetrando hasta el posible abismo, temiendo que sus palos no aguanten ni su peso, ni el tamaño de sus traiciones

  Uno de ellos, proclama

     ¡Mónica!, ¡Mónica!; como impelido por una fuerza sobrenatural la nombra y un otra vez; sabes que ella no es a quien han condenado. Son mequetrefes, parte de una cacería y buscan su recompensa y el reconocimiento, no es ya social, al que nunca valoraron mucho, sino de sus amos, ansiosos de destruir cualquier renacimiento, de quien reveló tramas corruptas y sus ejecutores. Ellos no la podrán perdonar nunca y el mercurio, convertido en apostata del periodismo honesto, mendigará sus donaciones

    En esa partida, un ser deshonesto, en su deshonesto momento, todo tus carreras por caminos sin luz, las cambias por visibilidad, Roberto, ¿lo haces por visibilidad? por la que no te dieron cuando aspirabas a ser alcalde de tu ciudad, y sin embargo reniegas, porque es el precio que debes pagar, tu indignidad, de los que te habían apoyado e iban contigo con todas las consecuencias. 

    Malas influencias, si, conformarte con ser más que una imagen, ¡qué bonita fotografía!, una piedra para arrojarla a su verdadero enemigo. 

   No, no eres tu. Escucha el saxo de go fishing; desgarra ¿verdad?, es la rotura con parte de tu honestidad; 

piensas que no se puede nada contra su poder. Si, lo sé. 

    Si, si que existe esa rotura, te bañaras en aquel océano del reconocimiento inmediato, pero en el momento oportuno, cualquiera de sus bestias, te hará nada, como ahora, para quienes conocen sus verdaderos enemigos y la persistencia de permanecer unidos.

miércoles, diciembre 13, 2023

Sandy

 No estoy en Sandy aunque la luz parece faltar; las olas de las aguas aquí se han convertido en los hechos que se suceden, con un nivel de agitación que los años te han mostrado, también se van

 Llegan tormentas que arañan la superficie y esta parece revelarse buscando grietas en la cueva. Enciendo la vela para apagar la enorme luz de las pantallas que ciega lo inmediato, lo que me acompañó.

 Me echo sobre la exaltación de quienes todo lo tergiversan, como otros reposan sobre la cama de un fakir. Consigo levantarme d esa fría habitación, para salir por la noche, donde el océano parece querer traer a las orillas las imágenes que ayudaron a componer canciones fuera de los infiernos de las adicciones.

  Meso mis cabellos, mientras he colgado mis botas en el cuello, unidos sus cordones; es luna llena y mi ojos buscan otras playas, donde poder descansar o de donde poder partir para un viaje a no se sabe donde. 

   De forma rítmica el faro lanza su luz; me imagino que está vez, no es para ser referencia de barcos, sino como buscando encontrar caminos por los que salir de su ensimismamiento. 

  La playa es infinita y la noche de Diciembre me ayuda a recorrerla en su totalidad. El cansancio acecha en los últimos pasos, a la vez que una barca parece llegar exhausta con la última palada de uno de sus marineros, que se tumba, consciente de haber tocado tierra, sobre otros cuerpos demacrados, que se hayan en un sopor. 

  Me iba a tumbar, pero dentro de la barca voló un moquero verdemoco, como el tomado por aquel Mulligam para limpiar su acero. Los colores impregnados, me sobresaltan; a la vez que despiertan, primero mi repulsa, intuyo que la vida en ese cascarón ha debido ser una visita por uno de los anillos de Dante.

   Me hago humano, cuando sólo era un espíritu vagando en la oscuridad y atraigo a la luz, con mis brazos al viento, el farero parece firme en su giro primero, pero en el segundo, ya duda, y en el tercero se queda conmigo y abrigando el frío de los nigromantes que atravesaron un océano y parecen haber perdido sus poderes.

   Dedalus duda, no cree en nada, se ha escapado de los abrazos próximos, de cantar cuando el cuerpo de Shane pasó rozándole; pero vienen del mar Thalatta, Thalatta y se sube encima de la barca, aún mal anclada y da palmadas y aguas a los cuerpos que va tocando. Les despeja su boca y ojos cegados de los pelos que se han posado como un sudario sobre su cara y les da agua, traída por quien no duerme, porque ama cada instante que ha embellecido. 

   La agitación que el dulce y milagroso liquido les produce les hace perder todo ese aspecto tétrico que yo les había dado en un primer momento.

  Se desperezan y agitan o viceversa, tal es el pavor que les parece haber dado esa infernal nave que en un momento determinado del viaje, la creyeron con destino a los hades.

  En el primero que abre los ojos, encuentro la dulzura de quien cree haber encontrado ya la paz; en el segundo, su mirada se lanza sobre mi como un puñal como su última lucha rebelde contra mi, que soy la muerte que le acecha. Pongo una sonrisa como escudo y parece descubrir el fin de una lucha que creía hasta el final.

   En una hora, vinieron vendas, conocimientos y corazones y entre todos ellos sacaron y revivieron angustias, desesperanzas, penúltimos estertores. 

   Cuando vi que todo aquel lugar, había vuelto a la normalidad. Los habitantes de la Cueva Oscura habían sido salvados del Cíclope inclemente, me quise recostar sobre la barca, que estaba fuera de los embates de un creciente e impaciente océano. 

   No sé si lo último que percibí fue un beso de Molly, superados los guardianes de sus dientes de marfil  o a un juguetón golpe de mar; con todo caí arropado por ambos, sobre una cama con olor a almizcle perfumado que no era la arena de pepitas de sal que pensé me acogería en ese, ahora si, oscuro mes de Diciembre.

martes, diciembre 12, 2023

Eres unico

 Shy and haunted, sobre un mundo recorrido por los twits de los recrecidos en el pasto de los desconocidos dueños

  Shy and haunted by ghost a los que pusieron aceros en sus bolas que las arrojan sobre la cordura.

  Nada crece, cuando tu shy and haunted recibes y acoges la palabrería de los taimados impostores

  en tu mesa,

 hastiado de horas de coche y viendo una caja infinita en la que metes tu shy and haunted

  regalo, para pintar tu techo de esperanzas. 

    Buscamos la medida de nuestros pasos, pensando encontrar ideales entre palabras falsas

 renegamos de los seres encerrados en sus infiernos.

    No queremos escuchar a quienes desde allí, nos enseñan grandezas

    Nos confiamos a los altares hechos de palabras falsas,

     porque ellos no se muestran ni haunted ni shy

     Nos olvidamos de ser por nosotros,

      y como seres humanos

        Nos desaparecemos 

lunes, diciembre 11, 2023

Las cenizas en Siam

 Todos los colores de la primavera, del verano y de este otoño, se van diluyendo hacia un invierno que, por fin, quiere serlo, pero poco

  Los días apagan antes su luz, la vida se desarrolla entre la oscuridad de las bambalinas, lugar donde medradores y canallas manejan los hilos de los que salen a los escenarios entre luces mentirosas

  Es doloroso, trágico que un mequetrefe al que su mayor poder es que sirve a los poderosos, pueda ir diciendo salvajadas e idioteces como quien defeca sin ningun pudor porque su papa es el mayor zombie que parió una sociedad ocupada por las noticias que la desparraman.

   Debaten en una radio con ética sobre los caminos de quienes ven personas, en una lugar de otras muchas radios y televisiones que ven a sus dueños quienes ofrecen sus productos a clientes para que se vean en un grado de felicidad justo que no perturbe sus ganancias.

   En esa mesa, se sienta desde una equidistancia quien trata de comprender a una mujer, que ha desarrollado toda su identidad política, ya larga, rompiendo lazos que se habían empezado a tejer, por supuesto sin ella y las personas, frutos de ese 15M, de menos de 10 que se ha tenido que enfrentar a una maquinaria despiadada, fagocitadora, desgarradora ante cualquier comienzo de crecimiento. Esta Manu Levin, que esa misma tarde, en otro programa, tendrá tiempo a explicar como el ataque contra esa construcción, viene desde la semántica. 

   La primera tertulia termina con su conductor, intentando repartir equidistancias en la culpa de los fracasos, que parece debe tener un periodista. Pablo y Noelia, reconocen la multiples traiciones y ataques que han recibido los segundos. En la segunda tertulia, con una clara identificación en esta segunda opción, son capaces de dar razones claras, de lo que ha sido la actuación de los Compromis, muchos Sumar y otras izquierdas unidas tan soberbias porque como trata de mostrar uno de sus dirigentes en una plaza mayor de un pueblo, ellos están siempre en política. Te callas, porque tu, no y le dejas crecer en ese asiento-trono, como otros en su sede, se vieron empujados a elegirle, porque las navajas que poseían sus partidarios eran más grandes que la de su contrincante.

   Mientras las huellas de plantígrado se desparraman soberbio, desacomplejado, adalid de la idiotez y la banalidad protegida por sus amos y por su desvergüenza. 

   Cuando durante más de 20 años has vivido de los dineros públicos, no has tenido que dar explicación de tu riqueza, has cogido a un dios al que dices amar, mientras su mensaje lo manipulas, otra cosa es si su Papa dices que en tus actos de xenofobia eres un canalla, entonces a tu dios le atas en corto y a su enviado le nombras ciudadano, pues no eres tu cojonudo, tantos años sin dar palos al agua, te han hecho inmune a la mínima vergüenza.

   Te subes los pies, hasta un cojín, para rascarte los huevos, y porque nunca los tuviste en el suelo de los que se enfrentan a su día a día, en madrugadas sin piedad, en horas de hacer cuentas. 

   Recuerdas a quien como tu defendió las oligarquías como si añoraras su final; por si acaso, bajas los pies y te compras en la boutique de lujo, cosas de campo, por pasearte. 

    Ruidos para que los más degenerados puedan aparecer como salvadores, reyes. Sus tronos se elevan desde la basura mediática de medios comprados y subvencionados, por obras que tienen sus 3% de comisión y el dinero público, descarado, aportador sin ningun recibo de decencia de devolución

domingo, diciembre 10, 2023

La última colonia

 El libro de Philippe Sands muestra la lucha de Liseby y los habitante de Peros Banhos  para volver al lugar donde nació. El pueblo pertenecía al archipiélago de Chagos, una isla de la que fue expulsada en un barco donde iban como animales. Viene a la memoria las condiciones que describe Carlos Bardem en "Combo Blanco". Aquí, pero ya en plena mitad del siglo XX, la lejanía no es tan apabullante, como entonces.

  Cuando Isla Mauricio consigue su independencia, reclama esos lugares, que entre británicos y estadounidenses los han convertido desde bases de aviones a prisiones donde se saltarán todos los derechos humanos posibles.

   Todo se repite con una mecánica perfecta: La inhumanidad de arrancar de su tierra a quienes nacieron en sus respectivos lugares. Nos sucedió a nosotros, hace años o siglos; creíamos que lo habríamos aprendido pero no es así, nos echamos la capa de nuestra propia supervivencia. Igual que vemos las imágenes de los niños palestinos, masacrados después de casi cuarenta días, aceptamos que del Congo venga migrantes, desparramados en indecentes barcos. Nos hemos acostumbrado al mal; su banalización, nuestra justificación porque no podemos hacer otras cosas, nos decimos sin estar nunca convencidos.

  En medio de la lectura de "the last colony, también ha sido la última sesión con un profesor de saxofón. Es lo más próximo, lo que se puede dominar; porque esta en nuestro tiempo. Ya un año y un mes y volver siempre atrás, para saber si lo que dimos por aprendido se descubre mejorable. Se intenta, se descubre que las luchas que no se hacen se pierden; y que será más fácil perder las que no se comienza.

   Matices, siempre esas pequeñas acciones que pueden cambiar percepciones y aquellos actos, maléficos, permitidos por quienes se posicionaron arriba y tanto nos cuesta quitarles del medio. 

  Un rey, al que le ganaron una guerra para que permaneciera con su corona, tan atemporal, como ilógico. Un presidente nombrado, apoyado por los Medios, que habrá de destruir lo anterior, y que termina siendo un lacayo de quienes permitieron y exacerbaron su histrionismo. 

    Roger Waters canta 4:50 go fishing, con su hijo. Sobre el minuto 4 entra un saxo que parece clamar con un estruendoso sonido, por un respeto por los derechos humanos. Lo sigue haciendo en su gira de ahora por Sudamérica. Su contundencia y compromiso recuerda como nos penetra ese sonido en nuestra mente.

   Encontrar esas trompetas para destruir los muros de la insensibilidad

  


sábado, diciembre 09, 2023

La redundancia

  Javier, siempre fino, dice que el banco es estafado por el estafador; añade con toda la maldad y verdad posible: con algunos bancos, valga la  redundancia, o incluso la antigua propiedad conmutativa que tanto me gusto aprender, por si la chica del banco de enfrente, sentía lo mismo que yo; no pasó, se fue con Forrest que le prometía un futuro más plácido y riquezas. Ya lo dice Sixto, el refranes: "quien a buen árbol se arrima, se queda dormido, pero feliz".

   El caso es que me van a permitir una breve interrupción en mi admiración al programa “avivir”; me lo hace ver una persona, en una intervención de Del Pino que parecen querer ser arrastrados por el Zelig de nuestra política.

  Andan por el mismo camino Max Pradera y por allí, se movía nuestro añorado Ramón Lobo.

  En ese breve corte, en la tertulia de Humoristas, vuelve a utilizar el recurso de la equivocación con la dirigente de Podemos, Ione Belarra y empieza a decir el nombre de Pablo Igle y cortan, después la pone durante menos de 4 segundos. 

  Como Gabriel Rufián, Oskar Matute, son gentes a los que es muy fácil descalificar, por alguna extravagancia pasada; aunque no desarrollan todo lo que estos han defendido, y en la anterior legislatura han conseguido. Por encima de presiones, en casos inhumana y psicótica por parte de alguno de los enviados allí.

   Existen "los colocados", gentes reconocidas por la sociedad; que no quieren comprenden que ni aquel, ni ella, están solos. 

   Lanzan a humoristas "de lo inmediato", de lo "correcto" y siguen con la minusvaloración de los representan. Nunca, ni las Pastores, ni Antonios, ni muchos otros sufrieron los ataques de los realmente poderosos; no de esa manada de tuiteros, empesebrados en las mentiras.

   No parecen tener perspectiva, porque se sienten "intouchables" en caso de que lleguen las fuerzas más extremas, como parece que estuvieron a poco tiempo de obtener el poder; esas derechas sirvientas de grandes fortunas y espoleadores de violencias sobre los ciudadanos que toman conciencia de lo que pasa.

   Temieron a Pablo Iglesias como político, porque forma parte de un gran grupo de personas que fueron violentados por la "policía política", que desde el 15M tomaron conciencia de lo que era ser ciudadano.

    Tratan ahora de ningunear a las dirigentes que siguieron en Podemos, sin seguir los venenosos minutos de televisión que les ofrecían los desvergonzados y mercenarios periodistas. Las tratan de reducir a una  especie de grupo de discípulas de Pablo; pero este, comprendió, como sobre él, se iba a atraer el odio porque producía actos, más o menos inmediatos, de enfrentamientos con los relatos admitidos por la sociedad.

    Había estado en la Tuerka y ahora creaba La Base, con problemas técnicos de vez en cuando, pero generando una información trabajada por quienes desde su subjetividad respetan a sus telespectadores con la presentación de los elementos, datos que ayudan a tener el propio relato; para que este no sea el de los lanzados desde la desvergüenza a los sometidos. 

     La duración de su proyecto, muchos no atinamos a conocerle y comprender. Debe asustar los datos de audiencia de algo y alguien al que siempre han buscado reducir a la nada.

      Caminamos, miles de personas, tuitean para mostrar lo vivo que se está

   

Acodado

 Estoy acodado en la barra del bar. Me siento cansado y lucho porque el recuerdo se me limpie. Fui abandonado por lo correcto y aquellas mentes siguen los railes de esa estación. 

   Se me acerca John, silencioso, creo que algo achispado; no comprende como tanta gente se le acerca ahora que ya no vivo por estos lares. 

   Me fijo en él, creo reconocerle y callo. Me dispongo a marchar; estoy en una época en la que creo que no merece la pena empezar nada; ni tan siquiera una conversación con este poeta. Amo su música, dance con ella. En la conversación de al lado, salen palabras que viví, medias maratones, dureza; todo aquello también lo medité y sobre todo lo entrené con una fe ciega en la competición. 

 Ahora dejo que esas ideas se escurran por mi indiferencia; en el pozo donde caen se posan, no se escapan por un desagüe, seguro que en algun momento aflora. Sólo el hecho de seguir corriendo, es parte de lo que se anclaran en las entrañas de lo que soy.

  Me sujeta por el codo, que yo he dejado por esa necesidad de contacto, pese a la armadura con la que me revisto. Nos miramos y pedimos otra ronda, de wiskhey porque ya hemos llenado, otras noches, nos reconocemos riendo, manantiales de  cerveza. 

  Nos vemos unidos por Dublin, su afabilidad y los personajes que siguen vagando por la noche, para que se desgrane y aflore, todo lo que es aquella sociedad. 

  Mi funeral ha sido catedralicio, bien por la grandeza; oscuro por el control de esa permanente iglesia de las Filomena y las cenizas de Ángela que esclaviza y someten al imperio de una mafia, que portan a un dios como estandarte.

  No es nada ajeno a lo que yo vivo, le espeto. Desde el colegio, hasta colegios mayores y sus propias universidades para que sus huéspedes parezcan deberle lo que son. Una dictadura favoreciendo una religión, no en nombre de la verdad, que les da igual, sino de ese control, que si, le digo, es universal.

   Le enseño una foto, le cuesta reconocer lo que sucede en ese momento atrapado. Le digo que a esas personas no les guía el pedir a los ladrones que devuelvan el dinero; ni les entusiasma que la justicia señale a quienes apoyan la venta de armas que ¡matarán!.

 Se me queda mirando; nuestros ojos vidriosos, parece que deforman la realidad, algunos dirían que por el alcohol; quieren que calle, quieren que Forrest Gump siga siendo la vida de una buena persona a la que la sociedad le irá premiando por su fidelidad con lo establecido.

  Le digo que sacan sus cruces, sus rosarios, sus banderas, para negar el perdón al hijo prodigo, al pecador. 

    Nos volvemos a mirar. No llevo por cuenta si hemos pedido algo más; me lanza un puñetazo

 pero ¿nos enseñaron a amar a un dios exterminador?

     A tiempo, le paro el puño y le contesto

      no, son adoradores de ángeles exterminadores; estos son terrenales y sumisos a quienes les ponen las peanas de las calles, a su servicio. 

            Nos vamos; nos devasta una realidad; entonces, ¿no hay perdón?

         Olvídate de ellos, salgamos, emprendamos nuestros viajes y visitemos un nuevo puerto, donde libar. 

viernes, diciembre 08, 2023

Aquel hogar. Those fairytales

 Consequence' s video about Shane MacGowan's funeral, PJ and Sweny

  Soy un tiempo en el que viajar

descubro estrellas entre las nubes

montadas en seres ingrávidos.

  Entre hojas decadentes, caen

 Colores de sentencias,

  se elevan Itziars, de ser atrapadas

  en estereotipos donde yacer.

   Viví a salto de mata, sin nido

el frío cercaba los últimos pasos

   abrí una puerta y descubrí mundos.

 Sweny, y un sabio de la afabilidad

  PJ

    Ronde, ande, merodee, no muy lejos

de allí. Era un libro entre los libros

    Sucedieron chapters, condescendencias,

pintas, no en un cuadro

    Éramos James, furtivos en nuestra larga noche.

    Apoteósicos actores labrando hojas

con las que sembrar cordialidades,

    El olor de la entumecida Molly

tapiado en lemon

    Al otro, al Lennon ser, como

a quienes se van, sólo nos queda

  entrar, y pedir una taza de Te;

la sonrisa ya te había aislado

de los vientos del Norte,

  Puertos, donde añorar nuevos

desembarcos de robinsones 

   

Manantiales

 Close to me, he sang the past dreams; I painted my last wall

    El Dylan de ahora, nos transporta a Eva Cassidy, caemos abrazados en la música.

 Corren verdades por las cañadas, guiadas por pastores beodos en certezas,

Alguna se para, justiciera, ofreciendo su ayuda, mientras es guiada al aprisco

Otras, miran por encima de su hombro, al poeta que fue atado a sus infiernos

 este las ruega que le acompañen toda la noche, les dará una perla entre el fuego

  A lo lejos, suave, casi adormecedor, crece el sonido de un saxofón; 

    las certezas se paran, dudan si quien las guían, pudiera ser un trilero

 las ha dejado entre fieras, mientras acumulaban más cofres, 

 Llovieron dentelladas, que las amoldaron, y les hicieron temer en sus dudas.

   acudieron al abrigo de los tramperos, iluminados, y desacomplejados canallas

    Llamaron titiritero al del saxo, poco fiables, quienes desentrañan amores, afirman

   sacándolas de los pozas de cervezas y los manantiales de wiskhey.

     Esparcen aguas, arrodillan ante imágenes, verdades crucificando entre triquiñuelas

 Acudo al marino que domó las tristezas entre tempestades; gracias robinson Shane

  y tus acompañantes que encontraron caminos de luces entre tus miradas, cuando

   las tinieblas a las que te habían arrojado, aconsejaban acudir al dios Verdad

    apropiado por los prestidigitadores que se beben manantiales de ansias de poder 

 

 

jueves, diciembre 07, 2023

Haunted, El cielo en la cabeza

   Miro el pentagrama como una cabra mira al Empire State; no atino a encontrar la construcción de una melodía que resuena en mi cabeza.

  Estalla el amanecer, cuando ya llevo horas perdido por todas las carreteras que siempre son paralelas.

  Un niño sale a mi encuentro; me tira del pantalón porque no me había dado cuenta de él. Contemplo sus negros rizos y me dispongo a seguir mi camino. De repente, comienza a balbucear impaciencias a golpes, que suben hacía mí, hasta hacerme tambalear.

   El primero me pasa de refilón, por un movimiento reflejo de mi cintura; pero el segundo, es certero, golpea mi mentón con la fuerza de desgarrarme el habla; parece decirme, estamos al mismo nivel, aún a pesar de nuestras desiguales alturas.

   He tomado sus notas para trasladarme por los mares perdidos donde escuchar hablar sobre el Congo. Hoy, en carnecruda.es las velas se desgarran y quedamos anclados ante los horrores de los que queremos huir

     desventados

    Clamamos como sirenas para atraer al silencio con su capa que nos protega

     Hablamos de la maldad de quienes explotan niñas y hacen niños soldados

       Nosotros compulsivos compradores de pantallas para adormecernos

        ´Comic "el cielo en la cabeza", de Antonio Altarriba, Sergio García, Lola MOral

            Estudio de como descerrajarnos imágenes para quedar obsesionados

                     por nuestras inapetencias.

       ¿Dónde están las notas para agarrarnos cuando nos ahogamos en nuestras perezas?

                        Nos pregunta Idoia Moreno, tras sus viajes para ayudar en Congo

           Nuestro Xavier Aldecoa, desnudado de Occidente, para

        Vestir a los silenciados a los que destripan, sajados de sus raíces.

             Y, para todo ello; carnecruda.es. Siempre programas para no dejar

                     Ni indiferentes, ni empobrecido, una vez te suscribas

                       A la República, y la república independiente de la Radio

   ¡Qué la radio nos acompañe!

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y