jueves, agosto 31, 2023

Un naufragio

 Sentado antes los restos de un naufragio, bajo la cabeza y me imagino el timón roto en ocho partes.

 Podría mirarlo pero pienso que sería contemplar mi fracaso. No se acostumbra uno a ser tan sincero con uno mismo. La última vez, fue cuando en la despedida me quedé mirando la luna, consciente de no recibir su beso que tanto deseaba yo. Yacía acostado y ella se levantó para fotografiarse con un ciervo que había acudido hasta nosotros. Le acarició me pasó su cámara y me dejó un vacío por el que se hundieron mis ojos, al final estaba la luna y me acogió con sus brazos de miel y su boca carnosa como los tomates de esta época. 

  Cada parte que entreveo puede ser del antiguo timón va cayendo de forma sucesiva.

En la primera encuentro impresa la mano izquierda con la que me dio el primer fruto, la piel que se quedó aún palpita y la acaricia para devolverla su ternura. 

   Se acerca ruidosa la segunda parte, rebelde y con forma de un puñal como el que se me clavó en el corazón cuando descubrí que aquel tiempo no volvería. Sangre hasta quedar pálido y al instante un barreño se me acercó con todo la que había perdido y me dijo tómala, lo viviste.

  Una astilla diminuta buscaba la oportunidad que creía merecía; la desprecie y la quise aparta, pero se incrustó sobre mi dedo meñique. Apenas la podía ver, pero el dolor era intenso. Me parecía imposible el estadio al que me llevó. Asomó su cabeza y me dijo a que a las personas migrantes no las ves desde hace tiempo; pero existen y cuando caen a las fosas marinas, muertos, para ser comidos por el olvido, en el instante siguiente, el dolor que tuvieron al salir de su casa, al ser explotados y engañados, ya no existe. Me salgo, pero te pido que no les olvides.

  Aturdido aún, la cuarta parte llevaba adosada un trozo de tela de la gorra del capitán. Como él, ella no entendía que había pasado y me buscaba para secarme las lágrimas y saber porque entregamos todo a la técnica y nada a la sabiduría de los hombres que habían contado que hacía 30 años, la tarde era igual cuando sucedió la tormenta perfecta, en la que desapareció mi padre y dos hermanos, mis maestros perdidos.

  Como meciéndose por la brisa que queda tras la tormenta, iba y venía la quinta parte de aquella gobernalle. Buscaba sosegar mi mente que parecía querer solo huir. Cada poco tiempo venía una ola más grande como para despedirme pero siempre regresaba y con ella volvían los momentos bellos que terminarían por ser arrastrados por la marea del tiempo que nos arrastra mar adentro hasta las más grandes espesuras. Aún allí, moveremos los dedos como para besar con sus yemas los instantes compartidos.

   La sexta parte, horonda y graciosa por la forma adquirida, triunfó al lado de mi acompañante, el perro que tiró de mi manga hasta la orilla, cuando el cansancio extremo me ofrecía el fondo del mar como la cama en la que reposar mi abatimiento. Me la ofrecía en todo momento, el dichoso can y no me quedo más remedio que prestar atención a la vida.

  Nada parecía llamar la atención en un trozo, embadurnado de aceites y gasolina; fue un golpe de mar quien lo limpio y ofreció la parte del timón donde había tatuado el nombre de Rosa; me sobresaltó todo, incluso sentí que su mirada era la de aquella sirena que me cantaba y estiraba los brazos hacia mi para tomarme. Esa parte, la séptima, me acercaba también Cíclopes, vientos con garras y vides para hacer liviana la travesía de un duro verano que olvidó las aguas y tramaba abrasarnos.

  El octavo, cuando tomé conciencia de mis manos, lo había tenido siempre conmigo. Lo sequé, saqué punta y lo impregne de aquella arcilla con la sané mi rodilla; la añadí un poco de sangre por lo amado y parte de arena, con todo ello, aquella parte fue una batuta y en días como hoy, escribe sobre el pergamino perecedero que es lo puede desaparecer antes de haber llegado hasta aquí, ¡Eh, hola!

miércoles, agosto 30, 2023

Los restos; el mueble viejo, segunda parte

 Eché el resto esta mañana; era lo último, esquinero y unas sillas. 

 El esquinero, me trató de intimidar con el famoso: "con lo que tú has sido"; la silla más deteriorada en su estado de ánimo y en su estructura me habló de cómo me había soportado cuando caía lloroso, consciente de mi poco oído para generar composiciones con el saxofón. Incluso, se inventó que había sacado sus brazos para arrullarme y calmar mis intensos hipidos.

  El esquinero que es muy de ir por ahí, entre vertice y escuadra me recordaba cuando en un momento de mi vida, cuando todo era inseguro y como dicen los pijos, no me llegaban las ayudas para subsanar mi pobreza, tuve que vender mi cuerpo, no a la ciencia, ni a la pintura sino a necesidades sexuales inconfesables, para ellas; yo, hubo un momento que estuve contento con quién era y puedo mirar a lo escrito, sin ningún rubor pero claro a ver cómo lo pongo en el currículum. 

  Los restos son los que estoy echando, pero de mis ánimos, no veas aquí, tumbado en la carretera a ver cómo se nos aparece la luna llena pero en azul. Estoy dando cabezadas y a mi que me parece blanca. Lo que era azul era el queso de mi prima. Me dice que lo ha traído de Asturias, para mí que lo ha traído de las tripas de la cabra de forma directa, como decía el comentarista, sin solución para la continuidad. 

  Igual le debe pasar a Alberto, todo le empieza a oler mal, pero para mí que lo que se pone es morado, no por el marisco que se le indigestó, sino por la penitencia que es tenerla diciendo chorradas y cada vez con más votos 

  

martes, agosto 29, 2023

Nerviosísimo o más

 Me ha dicho que nos vemos. Le he dicho, tirititraum tan Traum, pero me ha dicho que esta vez va en serio.

  Yo me he puesto como un flan, cuando él va como el agua. A mi, al menos, me ponen en un plato, pero a él, ahí, no hay cigüeña que le trague. 

   Lo hace aposta, lo sé; consigue que le miren y luego si lo que dice, no existe Dios que se lo meta entre neurona y nervio; siempre les podrá decir que porque no utilizan una botella. Desde que se metió en una motora, le dieron cremita y tiro, fue para adelante. Nadie en su sano juicio puede dudar que no tiene miedo a nada. 

   Coge tu, hazte un zendal para repartir dinero entre quienes luego van a promocionarte sin ningún escrúpulo y acusa al Cristo de los gitanos, que te ocuparon la decencia. Te caen palos por todos los lados, con razón. Este, el peticionario, te acusa de romper España y a la vez te suplica de tenerla que construir juntos, eso si, tu como peón. Sánchez calvon, trabaja de peón. 

   Mira que pones porte y cara de inocente, incluso en lo de Melilla, (¡chicos como vais a llamar a casa de nuestros bárbaros!), pues nada que te apellida terrorista. También te lo encasquetan sus sicarios mediáticos “bien pagados, se llaman, los bien pagados, se cantan”. Luego se ríe y se abraza con las Azores, que da buena sombra. Y tu te callas:; ¿puedes hacer otra cosa?. Si, ya te contestó Pablo, pero pensaste que el tal “mas periodismo” era honesto. Como tus huevecillos que pusiste como concertinas. 

  Así que estás en la puerta, esperándole, queriendo rifarle tiras de posibilidades a quien siempre le compran todos los números. Lo sabes, aunque decencia obliga

  La indecencia arriba y tu orzas y entremedias el rumbo te ha ido enseñando que si su arma es tu nerviosismo; tu conoces que existe un punto de desvente y ahí, quién ha ido siempre en motora se queda mirándote, como odiándote como en su mirada a Sílvia, porque le descubren lo falso que ha sido en todo, incluso como decía mi tocayo, en la seguridad, en su caso, insocial.

lunes, agosto 28, 2023

El mueble viejo

 Hoy ha tocado tirar muebles viejos. Cuando he llegado al sofá, me ha cogido, me ha sentado y durante una larga hora me ha estado hablando.

  Se ha acercado el hombre del vertedero; cuando ha girado la esquina, me ha mirado, le he señalado, se ha encogido de hombros, se ha dado la vuelta, mientras en voz baja decía: otro que quiere alargar su agonía, y se ha alejado. 

  Yo no entendía nada; un mueble hablando, un trabajador que no se extraña y yo, que parecía atrapado en una maldición de la que no podía escapar.

   El tiempo apremiaba porque detrás mío se iba formando una cola de coches de los cuales no salían sus ocupantes a pesar de las voces que daba el sofá en sus lamentaciones. 

   Me fijaba en el primer coche, con un remolque y allí veía cómo se abría el cajón de los tenedores de un armario de cocina y le imprecaba a quien le llevaba al volquete de los objetos voluminosos. Le decía que no se hubiera atrevido a hacer semejante injusticia si hubiera sido un tridente, de Neptuno, para más señas. Claro, clamaba, en cuanto veis que os podéis ahogar cedeis en vuestras macabras venganzas. Ahora, añadía, como todo debe estar a la luz, y os ha tocado una cubertería en el "rasca" y un botellero os lo ha dado vuestro amigo el vinatero creéis que nosotros solo ocupamos sitios. Como para ablandarle o incluso, destrozarle, le ha empezado a recordar que el vinatero, a lo mejor, no es tan inocente, en el trato con su pareja.

  El conductor, por lo que parece, debe ser un profesional en el arte de tirar muebles, porque sin mediar palabra, se ha bajado del coche, ha cogido una hacha de la caja de herramientas y cuando el cajón ha querido producir una sonrisa o una tristeza, con sus palabras, " ahhhh, muero porque no muero y tan alta vi.." ha desplomado el hacha sobre él, lo cual ha generado un corte tan seco que como un personaje de la tragicomedia, ha dado, de forma sucesiva, primero un alarido, seguido de un suspiro, como "uff" corto y decadente y por último, ha parecido exhalar el olor a whiski de la botella que se derramó sobre la madera, mientras el vaho sobre el cristal trazaba una lágrima de cocodrilo. 

  ¡Como no sonreír, viendo todo aquello a través del retrovisor, además de haber quitado la música de Dylan y escuchar a mi interlocutor cercano y al melodramático de detrás!

   En su perorata, mi casi ya antiguo sofá, pasaba de la burla, por aquella noche en que una visitante bella, salió pitando, cuando me abalancé sobre ella, como una bestia; a la complicidad, cuando, me recordaba, se había ofrecido como el lugar mas sexi del mundo para desplomarme en una siesta, siempre necesaria y que aquel día, por atender a un budista que me dijo, por favor, por favor, no me hagas lo que Faemino; no te burles de mí, aguante el chorreo y cuando caí,  eran las ocho y si, me desplomé sobre él. 

   Cuando clamó piedad por una última vez, me arengó, como en los días en los que escribía mi último libro sobre la Galia. Desde mi silla, ella me narraba algunas de las lecturas que había dejado la noche anterior sobre algún cojín un poco enteradillo. Lo dramatizada muy bien, no lo puedo negar. Ahora uno de los cojines se alzaba y narraba como había construido el cementerio de menhires de Carnac. Luego otro parecía perseguir algún jabalí que se comería el Obélix de turno.

   Al final, me sentí como un rey, pero en este caso consecuente y no mendaz y no dí ninguna esperanza a este mueble que ya no tenía los apoyos necesarios. En la ficción, otros se inventan usos y costumbres pero porque no tiene ni pies ni cabeza, por eso aparece en la irrealidad 

domingo, agosto 27, 2023

Rutas

 Sigo la ruta del gran fuego de Riba de Saelices. Dicen que fue fruto de un exceso de confianza de alguien que conocía la montaña. Años después, no, no la conocemos nadie. Todo parece controlado cuando nos extasiamos con su belleza, sea en noches cómo está, sea en silencio impuesto por el sol del medio día, que parece volcar sus rayos paralizantes.

  A la altura de Ciruelos se desintegra mi cuerpo; mi mente ya lo hace por si sola cuando es cuestión de razonar las rutas que quiero tomar. Lo del cuerpo me ha alarmado más. En un primer momento no sabía dónde estaba, luego ya con las conversaciones en las que me hallaba enfrascado he podido comprender que estaba por Sierra Nevada pero en su cara sur, las Alpujarras. Un grupo muy diverso hablaba de sus viajes por el universo, me ha parecido entender, por lo variado de las propuestas y por el cansancio que se me venía encima. 

  Les he preguntado por las aguas que parecían tan transparentes como las burlas del PP a la democracia.

   Me iba a agachar para beber agua " a morro" del río Guadalfeo, que hace años baje en piragua. Me lo han afeado, ¿dónde vas? Si ya nos lo embotella una empresa para su lucro privado, me parecían sus dueños, y además debemos conseguir que gente como tú sea penalizada.

 ¡Penas os ponía yo! - y mi cuerpo estaba de vuelta.  Parece ser que en la otra dimensión sólo se admiten fantasmas y nada les debe materializar no vaya a ser que un crédulo en UP, y luego en ciudadanos se vaya a tomar con los ladrillos en B

sábado, agosto 26, 2023

Escarlata

 No fue ella, Escarlata, mi primer amor; fue una vecina que luego se hizo astronauta. Por eso ando por las nubes, por si la encuentro. A la que si me encuentro es a su madre. Mira que nos tenía calados, que siempre aparecía como una sombra cuando nosotros ya nos habíamos puesto bajo el árbol que aún sigue teniendo escrito su nombre y el beso que la estampé pero su cuerpo era una nube con los peores presagios. 

  Era un verano vengativo, lleno de azul hasta en el río con sus agua límpidas que nos acogía al final del verano. 

  Si por las mañanas escribía por atrapar mi memoria, ella me traía magdalenas y un poco de cianuro en sus palabras. Las recibía, las escribía y las dejaba posarse sobre la repisa de la ventana. Unas veces, la paloma las recogía, las envolvía y las enviaba sin remite y con direccion al olvido. Allí, en aquel basurero la veía escarbar, pero nunca probó su propia medicina.

  Otras veces, vi que se posaba allí, y que sus heces ácidas que deterioran mi coche, tenía una lucha infernal por ver cuál soltaba más veneno. A mi, cuando todo eso había pasado sólo me quedaba limpiar tanta suciedad, aunque no siempre diera con los productos adecuados.

  Eso sí, lo hacía volando en el tiempo, no fuera que en lo físico no se me desplegarán las alas.

  Escarlata fue otra cosa; en aquellos tiempos no había muros que no pudiéramos saltar, ni malas sombras que nos metiera en cavernas. Siempre soñé que tendría una nave en la que podríamos escapar, por eso, cuando descubrí que mi vecina era astronauta pensé que me llevaría para encontrar aquella estrella. Pero cuando llegué con mi traje, esta había partido y mi primer amor lo encontraba cuando me zambullía en las pozas de un Tajo, antes de que este sea atrapado por las centrales hidroeléctricas, hechas para la codicia de unos pocos y la tristeza de las tierra inundadas, como la sombra de esas madres que se destruyen como seres humanos propios, alejados de los actos ajenos

viernes, agosto 25, 2023

Kara, Lauren y un oso

 Siempre temo que se me aparezca un oso cuando corro por las montañas. En mi cabeza le echo la culpa al plantígrado. Si uno ha sido mucho de ir a su bola, no comprendo porque ahora tengo que compartirlo con el extraño ese. 

  Lo mismo soy como el tal Rubiales, lo perfecto de su gestión deportiva no le permiten machacar a quien le ha ayudado, Luis Enrique.  Eres claro, pero, reflexiona, donde llegaría tu razonamiento. Más, sabiendo por donde ha escapado hoy viernes.

  Yo, por si acaso, me he cogido una mochila y la posibilidad de salir por peteneras.

 En la primera, meto la experiencia y a booboo, el amigo de yogui; siempre me imagino que pueden tener una conversación profunda sobre el desparrame de comida que se hace cuando vas de picnic. Mi osito, Booboo siempre me ha contado que el mayor problemas es que las parejas llegan muy encendidas, entonces se ponen a satisfacer sus deseos y luego quieren comer pero claro Yogui, que se hace el despistado, ya se han zampado la comida o, al menos, lo ha llevado a lugar seguro.

 Lo de por peteneras, me cuesta cada vez más. No estoy en la disposición que tiene Miguel o Jordi, se jubilan y cada día salen como si se fueran a la otra parte del mundo. Al final terminan en las Cortes pero el oso seguro que no lo ha cogido. Ese el miedo que me tengo: me siento, o me levanto para tocar el mundo pero eso de quedarse en el sitio, creo que ayudaría al oso; de todas maneras, entre las peteneras siempre llevo un panal, aunque no sea de rica miel.

   De todas maneras, si escucho a Kara Jackson o Lauren Nine creo que los sonidos fuera del sistema pueden ayudar a percibir a quienes merecen la pena para tener otro tipo de mundo. Imagínate un niño que sueña y consigue ser un gran jugador. Es un juguete y objeto valioso para quienes tienen el poder, pero no ser capaces de empatizar con quienes también aman el fútbol como puede ser Jenni, Aitana o tantas otras, le crea un tipo de minusvalia que tratan de tapar con tanta imagen de glamour, pero bañado el oro de la falsedad

jueves, agosto 24, 2023

Lo que nos pertenece

 Cuando oigo hablar del CCCB o escucho a Itziar González y luego me preguntan por Barcelona, sólo les puedo decir lo que la amo, me enriquece. 
  Nunca me preguntan por los que no muy lejos, fanatizan, roban y hablan a las fuerzas de seguridad en sus plegarias, como si repetir la masacre y sus bendiciones fuera cosa divina y no fruto de mentes criminales

miércoles, agosto 23, 2023

No existe lugar al que escapar, es momento de invertarlo

 Algunas atardeceres llenos de belleza, con el sol cansado de ser cruel y dándonos esperanzas con las alucinaciones que nos crea; sueño que tengo entre mis dedos su cuerpo, mi boca la busca entre sus sabores; tropiezo con una piedra y veo "el regreso de las golondrinas". El caos creado desde el sistema te paraliza y no existe más que el silencio. Dice "sound system" que este último está presto para tomar cualquier rebeldía, apropiársela y convertirla en una consigna para una camiseta olvidada en una estantería a la que nunca vuelves, pero que te hizo sentir bien por unos segundos. 

  En mitad de Temple Bar se hacía estúpido lucir una camiseta de la PAH. Ahora que, casi siempre ganan los fondos inversores, que son buitres, lo parece más. Somos estómagos bien alimentados y nos diluimos en nuestras comodidades.

 Tenemos la tentación cuando alguien intenta que le cuiden un lumbar o que le cubran de una mala época, de repetirles "que os den", porque antes les oíste decir que la libertad se la daban gente como Marcos de Quinto, ese ser que intento hacer una Fox española y alguno de los suyos le robaron. Hoy, ¿Idiotez o maldad? coge una foto, suelta una estupidez sin contrastar y expande la basura. 

   Dice Patricia Simón que todos tenemos la tentación de decir que "os den" cuando no nos dan la razón por algo que consideramos que hacemos para los demás. 

Nos reinventamos, nos queremos existir aunque a algunos les estalle la cabeza cuando hablan de negociar PP y junts, como si fueran diferentes. Un poco que os den, si

martes, agosto 22, 2023

La pelota y sus costumbres

 Me lo dicen en los mejores plazas: eres una pelota y entonces, ufano, me pongo a rodar. A algunos les da por pegarme una patada; a otros, les da por escribirme un poema. 

  Yo me compro un libro "sound system" de Dave Randall, me pongo a leerlo, cojo el saxofón y me quedo en blanco; por mucho que quiera, lo único que me queda es buscar una pendiente que me ayude.

 Lo difícil es llegar hasta ese lugar. Hace años, metían una piedra en una caja para que dieran una patada al cartón y se hicieran daño en el pie. Siempre podíamos decir que no éramos nosotros, los que estábamos con ellos, los de las ideas brillantes. Costumbres

  Dejarse guiar por los viejos tiempos, es coger a alguien, decirle: trinca que yo también lo haré, eso sí, defendiéndote para que nos lo hagamos los dos y te nombro rey; empiezas un día a si, y por la costumbre, sigues siglos y entonces, cuando le llega el turno a tu vástaga, te dices, les dices: mi chica el fin de semana a casa, como todos, pero ella, en helicóptero, rápido, seguro, nuestro retrato costumbrista que todos aprecian con sumisión en nosotros y rechazan entre la plebe.

  Nunca sabes quién es que te va a pegar una patada para que te acerque a la pendiente.

 A Rubiales y Vilda podría ser su machismo y falta de honestidad pero la fuerza de la costumbre de una federación de fútbol, con dos pelotas, les protegerá, en la soberbia de ser cojonudos. 

 Lo fueron, en la ensartacion de la mano presidencial, atravesada con la huevera y su polla. Ellos dos habían ganado por todo ese cúmulo de testorena, traición, canallismo y españolidad. 

  Pasaba que un grupo de mujeres sabían de lo que eran capaces, querían y pidieron una estructura profesional, como la que existía hacía años en la rama de los hombres, que les acercara a la consecución de un gran éxito. Todo lo hicieron con discreción, en una carta respetuosa. Nadie hace eso, dicen algunos; por ejemplo, a los talibanes no les tose nadie.

  Ellos, ambos dos vieron la luz, levitaron, como lo habían hecho en algún club de esos que llaman privados, y prepararon, primero la traición a quienes se habían fiado a ellos. Las dejaron a los pies de las herraduras de algunos periodistas de "raza", los Lamas, Castaño, Ussia. 

  La venganza fue que esas mujeres recibieran las terapias de Twitter: salvajes con corbatas, hienas que atacan en manadas, buitres que desgarran cadáveres.

   Tiraron para adelante porque, listos que no sabios, saben que la historia atrapa el instante en el que teme desaparecerse. Muchas se fallaron porque las esperanzas, como la música, están controladas por la élites.

  Ganaron ellas, porque son buenas, porque les dieron las cosas básicas que pedían aquel grupo de 15, porque el entrenador les fue fiel a su nivel, no al sentido de grupo al que seguía masculinizando, como con miedo a perder los atributos que le envío su entrenador. Si habían vencido, traicionando y como Michael Corleone, le dio un beso a Fredo Hermoso, cogiéndole la cabeza, diciéndole me destrozaste el corazón y te someto a tí, a ellas, porque soy el gran macho del fútbol que es brandi Soberano y toro.

lunes, agosto 21, 2023

Aitana llama a consultas

  En un barrio tan obrero que hasta genera descendencia el mismo trabajadora; ocurre que se acerca Aitana con un barco lleno de migrantes. 

 En un autobús, cansada, una mamá regresa a su país sobre ondas que no la arrullan. Ve a su madre y a su hijo después de haber cumplido un horario que empezó en la habitación que no transpira. 

 Toca la pantalla por si acaricia la barriga en la que todo empezó, el pelo ensortijado que tomó en la sábana las palabras enrevesadas de aquel ser polla, que es lo único que sacó en claro. No tuvo nombre, quizás sólo el catre improvisado de aquel acto es lo que más se le clava en sus carnes.

   No dribla el cansancio, sólo da pases a su hambre, por si soluciona las carencias de ese niño que no sabe si debe salir de una sociedad tomada por los Arturos Ui, que si, que como en Ecuador, como en Colombia crearon un submundo del que obtienen la fuerza con la sangre derramada. No hay esperanza porque todos los candidatos son fotocopiados para el cartel democracia.

  Traerlos con ella, para distribuirlos en una sociedad yunque, corre el riesgo que los invisibilice para ya no ser más que números a los que por ahora permiten vivir.

   Se baja en la parada, Aitana miró, decidió; tenía compañeras que siempre serán ella. Con Claudia, con Patri, con Mapi, se encontrará siempre, aunque hubo unos días que viajó en un autobús y se enfrentó a otro mundo, lleno, incluso de toca cojones. Esos medran y son portavoces de otras clases de mundos

domingo, agosto 20, 2023

Pericles, Mapi, Patri, Claudia y el cielo

 Pericles definió las 4 cualidades que, a su juicio, debía poseer el buen gobernante: primero, tener ideas sobre lo que conviene hacer; segundo, saber explicarlas con claridad para convencer; tercero, ser amante de la ciudad; y cuarto, no aceptar sobornos 

  A Patri Guijarro, la conocí hace una eternidad, cuando destacaba en las categorías inferiores de la selección; siempre me gustó leer quienes iban saliendo. Ella y Eva Navarro fueron unos de los nombres que se me quedaron de aquellos años. 

   Luego enamorarse de la Aitana futbolista y perdona resulta bastante fácil, por lo que veo a lo largo del mundo.

  Patri, Mapi, Sandra, Nerea, Claudia y más jugadoras pidieron ser tratadas como profesionales, que conlleva a la vez ser personas.

   Los ventajistas sacaron a la luz las peticiones y las manipularon para los medios periodísticos, que se suben a este carro, como a lo que venda periódicos, son mercaderes.

   No tenía nada que ver, o si, con lo que ha pasado hoy; el entrenador no empatiza con ellas y sigue hablando de campeones, cuando son Campeonas. El presidente respaldado por los comerciantes del fútbol, los presidentes, se ha burlado del fútbol femenino, cuando ha tenido que explicar la Supercopa de España que se juega en algún país árabe. Hoy, en la euforia, le ha salido, lo que es machista, vengativo, ventajista.

  Los entrenadores del Barcelona y Real Madrid femenino habrán de nosotras; por ahí debe ir el fútbol y ellas, las Patri, Mapi, Claudia, Lola, Nerea, Ainhoa que se renunciaron, a si mismas, para la gloria  porque esa dignidad que pedían en su consideración como futbolistas profesionales, era algo que consideraban necesario para el presente y el futuro, pero el hoy nos ha atropellado a todas 

sábado, agosto 19, 2023

No me ven. Fiestón

 Parezco una parte del autobús, pero soy quien lo conduzco; es por si no me habían diferenciado. Dice el conductor cuando alguien mira a lo lejos

 Me he metido en el tema y para mí, que soy invisible. Entonces, fiestón; es lo que necesito y voy a llevar a cabo aquí, con José Manuel Soto en el escenario. Trae su grupo y antes nos habla, ey!! hijos de la gran puta y de su amante belcebu: bienvenidos, gracias por estar aquí. Le miramos, les observamos a mi vecino, el de las armas, a mi señora que no sé porque le ha dado por el orden, si no lo tenemos en la casa; a aquel señor que se cuadra, a su hija que nos envía fotos que no nos importa en lo más minimo. Por la esquina anda el jovencito de actos "porque me dan la gana", que nos mandan a su guardia pretoriana.

  Están todas; una gran satisfacción nos invade. Las guitarras fuera de sus fundas. Los cajones cerca de la silla; el micrófono a la micro altura adecuada. Las luces se prueban y todas al unísono de pitido de camión se encienden para dar el ambiente que invite a entrar.

  Entonces, detrás del escenario, oímos los gorgoteos del artista, nos activa, abrimos la puerta, dejamos encerrados su arte para que se derrame de forma conveniente sobre sus cabezas, con la certeza que se pose su cerebro y deje un manto de compost muerto, para su crecimiento posterior y nosotros nos incrustamos en la naturaleza y una veces, escuchamos el agua que ruge cuando la liberan de saltos de agua para electrificar las cuentas de sus dueños; el mirlo negocia quitarnos el bocadillo a cambio de una brisa de sus aleteos, siempre más de lo que dan quienes se han quedado en la fresquera con la promesa de un viento que alivie.

 En el fiestón, introduzco varios minuetos de Bach; una estancia en nuestros cuerpos, por tiempo ilimitado, con ella, tierra soñada. Cojo a Bruce y Clemons, to Drive allá Night y cuando llega el saxo, entro en otra dimensión, por si el subvencionado se hubiera escapado y quisiera entrar en tantos y extraños encuentros que le hicieran conocer los sobresaltos de la vida.

  Entre medias, se le manda a paseo y se le niega nuestros impuestos. 

  Que le pague quien con él bote

viernes, agosto 18, 2023

Tocando enfrente

 Estoy enfrente del público. Ha sido una travesía de horas y horas por la nada de los sudores y temblores que produce aprender algo nuevo como puede ser la música de la que no tengo precedentes familiares, ni estímulos en mis sesenta años anteriores. Aunque Bruce, Bob, Leonard y tantos más me bailan las neuronas y en mi cuerpo, por épocas, el hip hop, el mambo, el chachachá y  hasta el pasodoble han creado espacios de encuentro en mi cuerpo.

  Empiezo un pequeño susurro y veo al público bostezar. Es lo que tiene el preparar el escenario con cuatro horas de antelación y que los más adictos siempre quieran llegar a las pruebas de sonido. 

 Me presenté a una prueba y me cogieron por controlar de una manera concienzuda el instrumento, desde ese día como a Amélie, la vida me ha ido llevando a lugares cada vez más bajos, con una frecuencia y una seguridad que parecía predestinado a estas labores.

 El caso es que tras las pruebas me confiaron los instrumentos del grupo que ya iban a desechar. Pensaban sacar un dinero, vendiéndolos a los fans más recalcitrantes, yo por ayudar me los llevé a mi primo el luthier. Este que entendió enseguida lo que pasaba; los recupero y se promocionó con gran virulencia en redes. Tras esto, la bronca me alcanzó hasta propiciar que yo fuera el que conducía los camiones de madrugada, cuando ya todo dormía, yo debía conseguir que el material estuviera a 400 kilómetros a las 12 del mediodía. El asunto es que un coche de la policía, a las 10 de la mañana le dio por encender sus luces,  justo cuando ya estaba tocando su parachoques delantero.

  Poner los cables y recogerlos de sus respectivos lugares, solo me ha llevado dos semanas y un concierto suspendido por la voz del cantante. No quedaba otro remedio cuando ya nadie conseguía que yo explicara que pasos había dado, de los que me ponía en la hoja que me los había descrito con precisión. 

  Hoy, es el día en el que recuperamos aquel pequeño desastre. Todo es más fácil para mí, sólo tengo que salir y cuando está preparado el técnico de sonido de emitir unos sonidos que les informen sobre la corrección en el funcionamiento de los micrófonos.

 Me sale un erupto a modo de presentación y mi primo que es un ferviente seguidor del grupo me reconoce, pero yo no sé, por ahora, quién es el que ha originado una ovación que se convierte en atronadora cuando sus amigos se sitúan y ya saben quién desbroza los sonidos de una canción de su ídolo. 

 No pasan ni quince segundos cuando soy capaz de hilvanar toda la letra de la canción, mi boca se ha desprendido de todas las flemas que me acompañan y allí, a lo lejos, perciben la potencia de mis cuerdas vocales que no delatan mi dentadura carcomida en una muela y un incisivo superior; tampoco a una moquita que me acompaña desde hace días, porque aquella noche de hace dos días, cuando la esperaba desnudo, ella acudió lista para un desfile de moda. 

  No sé cómo tuve agallas a salir desnudo, como un objeto sexual más de aquella divinidad. 

  Y ahora mi voz, que a lo lejos podría ser tan amada, como rechazados mis tropiezos. Me abre una nueva oportunidad. 

  Pero ese gallo se acerca, el Sol golpea con sus últimos rayos y él se reúne con sus fans, sin escucharme.

jueves, agosto 17, 2023

Soñado

 Hubo un momento, entre los sonidos que me habían tomado de aquella música que te sentí entre mis brazos y tu boca habían empezado a hacer surcos en mi piel para sembrar los recuerdos que me sumergen en ti.

  Enfrente tenía el teatro de los sueños, frío, desabrido, nada. Todo sucedía en nosotros, y la música, se diluía como asustada de los ritmos de nuestros gemidos.

   Huimos para que la noche envidiara nuestra armonía 

Mi pension

 Ahora que ya podría estar jubilado, leo en el País que los jubilados funcionarios son los que ponen los números rojos en el Estado.       Vaya, el que estén cotizando sin trampa ni cartón no debe hacer ningún efecto. 

  Debe ser curioso tener toda la información, pertenecer a bancos o fondos de inversión que comercian con lo que no pagan, no nos devolvieron y juegan con las voluntades que compran para que al final del día, olvides lo segundo y tengas que escribir de lo primero.

 El abismo entre lo que escribes y el titular que te ponen debe ser como el de los dueños que juegan con lo que les sobra para hacerse más ricos y el de ser un periodista que tiene que pagar una hipoteca y vestir si autoestima. 

  Existen muchos defectos entre los funcionarios y en muchos casos somos conscientes de ellos y dispuestos a corregirlos pero que el abismo lo hayamos cavado nosotros y que la solución este en penarnos me parece subirse a la ola de la  desvergüenza de esos libertarios que muestran su fortaleza individual en un estado que les está soportando en todo momento, sus apuestas, los desequilibrios criminales, las catástrofes engendradas en el que cada uno se preocupe de si mismo que se rompe ante las consecuencia del individualismo salvaje que quema islas y matas personas, embestidas por llamas. Sólo entonces despiertan, no los salvajes, que calculan como sacar los próximos beneficios, sino quienes creyeron que los resultados a largo plazo, no merecen ser trabajados.

  Mi pensión, que por ahora he renunciado a recibir por seguir trabajando en lo que creo, es una piedra no para ahogar un Estado, sino para ayudar a construir los cimientos de lugares comunes.

miércoles, agosto 16, 2023

Campo en juego

 Cuando he salido a la tierra; el campo estaba muy seco, la hierba la tenía el otro equipo y encima habían empezado el partido. Curiosa sensación de estar con ventajistas. Mi perro, solo perro, no psiquiatra, ni economista como el Javier, se ha reído como “no doy una”. Ha visto en mis contrincantes, sus tetras, de hecho, me ha ladrado, no hablado que es lo que le hacen a Miley. Me ha hecho ver que levitaban sobre plataformas sin tocar tierra. Nada de pobrezas. 

  Así al borde de nuestra área, andaban ya eufóricos. El gol estaba conseguido y algunos de mis compañeros parecían abrirles paso a toque de corneta. .¿Quien conducía el balon? La más desvergonzada. Había conseguido que un pitufo le moviera la bola, por arte de magia, habían dicho ; y ella, con la matraca, a diblar enemigos que no existen, contrarios que no están en el campo. Devorar obstáculos que la iban poniendo, pero sin ninguna consistencia.

   El graderío veía todo ese ventajismo, pero a unos, les hacía gracia, otros, habían ido como si van a una boda de un tal txapote, y otros tenían en el diferente su motivo de odio, que les provocaba un “leit Motiv” vital con el que justifican sus dependencias. 

   Su primer toque, tras el movimiento pitufo era habla de delincuentes, lo soltaba con la esperanza que no existiera el “puto var” que acabaría berreando, si no consigue su objetivo. Pero existía, y como en nuestra antigua moviola  iban apareciendo, primero, Europa que no llamaba de esa manera a los que ella pretendía destrozar; encima, como segunda parte aparecían tantas y tan variadas formas de tomar el dinero público sin ninguna responsabilidad de pagar con cárcel o ser estigmatizados como ladrones.

  ¿La grada?

   Genial; unos celebrando la próxima boda de Juanito, otros, con quien será al que voten a los que no boten.

   Tanto desparpajo, no paraban.

  Veían como se quemaba la isla de Haway. ¿Servicios públicos?,  una mierda o sería posible si se lleva comisión uno de los nuestros. Allí, en Estados Unidos,  la locura había conseguido que las víctimas, apoyarán a sus asesinos. Aquí la reina rana, virgen en todos los charcos donde se metían sus elecciones, era raina años después, sin ningún complejo; hablaba de los demás como separatistas, delincuentes y no españoles. 

   ¿La grada?

    Paquito el chocolatero, tarararara. No te metas con los míos, que tienen la bandera más grande como su desprecio a esos que se les entregan obnubilados. Oh, oh, oh alguien ha matado a alguien; poniendo mi puñal en mi barriga

martes, agosto 15, 2023

Nos hicieron bestias

 Sale por la tele, Javier Milei o Santiago Abascal; dice, el primero, una bestiada, como no ayudar a detectar el problema de las cardiopatías en niños menores de un año, que origina muchas muertes. Le preguntan el porqué y es que son liberales, defeca. Mi interpretación sería si un corzo, una jirafa, un elefante desde el primer momento están andando, que hace ese otro animal, el puto niño, para requerir la ayuda de los demás. Y aman a los espartanos, su leyenda de asesinar a los débiles y seleccionar a los que tienen un aura de seres elficos

  Él es la consecuencia; nuestra caída a los infiernos es lo que no detectamos. Ponernos en manos de indigentes mentales y morales tuvo que ser por algo. 

   El relato es lo importante para estos mercaderes, y lo impusieron porque las políticas que se han defendido en algunos momentos, no llegan, entre otras cosas porque las boicotean quienes están en la posición de privilegio.

   El día a día te arroja a España, desde Argentina, u a otro lugar del planeta, porque los barrios que te rodean están empobrecidos, los salarios no dan más que para confirmar a tu descendencia en la eternidad de la pobreza. 

  Las televisiones te muestran el éxito y tú, explotas con la victoria de tu selección y con el día siguiente que vuelve a ser de mierda.

  Se te retresga la riqueza encarnada en ganadores que llegan en cuadrigas, que les llevará su dinero a otros países que se los rentabilicen. Te preguntarás de pasada porque existen esos países que acogen lo generado en el tuyo, pero que más da si sus montañas tienen nieve y sus habitantes el cielo que se te cayó, dejándoles sus caras impolutas.

 Y entonces llega él, y no confías en los otros, porque la televisión que te hizo comprar una cafetera de mierda te dice que tiene una cuenta en tal sitio. La tele que te vendió una cenicienta que sería princesa, y te aplasta por vivir donde vives, te dices que pagarás menos impuestos. ¡Joder que no los pagas! ¡qué no llegas al mínimo!  y entonces llega un día en que te dicen ¡ que vayas al hospital! y empiezan por cobrarte la tele a uno euro la hora y te da bronca todo y 

 Rezas y aclamas y te confías al que la hace más gorda. 

¡Por si todo revienta a la vez!

lunes, agosto 14, 2023

Apremiaba el contacto

 Lo habían perdido hacia horas. Tiraron cada uno para un lado,  seguros de su personal decisión. Turco, no entraba en esa lucha de egos. Le había comprado con tres salchichas, dos cuencos de agua y un lugar al lado de Teococles. 

  Si no se juntaban en los próximos minutos, se cerraría el cielo con un inmenso telón gris que amenazaba con tragarse tantas certezas que tenía la ignorancia que les habia llevado a separarse.

   Se quebró el suelo de la tierra y ya no existieron caminos, sino sendas paralelas. Michel se sentó tranquilo aunque el estar sentado en aquel bar y pedir unos huevos, unas patatas y una cerveza significara un fracaso estruendoso en sus predicciones pero ¡Que carajo! tenía hambre. En mitad de la copiosa comida, que seguía aumentando en viandas y bebida, llegó Timoteo eufórico, venía como Elías, en un carro victorioso, para recoger a quien había dudado de sus capacidades, harto de comida y ahíto de autoestima. Su sonrisa era hiriente como el macizo en el que se habían separado y su ironía echaba pimienta sobre el postre. 

  ¡Que demonios!, nada era más fuerte que su amistad, pese a que su respectiva cabezonería podría ser la base de una catedral. Se unió a la comida, mientras que Turco empezaba una sinfonía de ladridos, aprendidos de las cornetas del infierno, pensó Michel.

   Sólo hubo tiempo para comenzar nuevos proyectos y cimentar la construcción de sus vidas que se irían separando aunque siempre tendría la riqueza de una piedra filosofal común, la de un respeto mutuo. 

   Saldrían las aguas embalsadas, últimos vestigios de un quererlas encadenar, para apaciguar aquella sedienta montaña, en un verano que quería juntarse con el anterior. Sobraba soberbia y nos iba faltando reconocer al otro, que nos lo habían hecho enemigo sólo para hacernos dependiente de los poderosos. Ellos dos, habían construido un anarquismo sin dioses a los que agradecer nada, sin reyes a los que pagar peajes y sin patria porque el espacio de esfuerzo compartido les daba vistas iguales en visiones diferentes, porque se otorgaban sus esfuerzos y porque edificaban cielos en los que pisaban los sudores caídos que regaban los sueños de hacerse cada día 

domingo, agosto 13, 2023

Un viaje particular

 Cuando he llegado a la Pampa me he encontrado a mi hermano; se fue hace años y no teníamos noticias uno del otro. Él, en Argentina, se había hecho vegetariano y lo tuvo muy difícil porque allí, se desayuna, come, cena un pedazo de carne con algo, que siempre será indiferente. Él, lo consiguió porque les demostró el cuidado que tenían hacia esos animales que él cuidaba desde su nacimiento, siguiendo  con los pastos que cuidaba y equilibraba

 Ahora todo va a peor, se están planteando la ganadería intensiva. No quieren más que rentabilizar el pastizal,  toda la riqueza que alberga, en floral y fauna, no la entienden más que con números.

  En aquel lugar, nuestra hosquedad, nos hace saludarnos, decirnos tres cosas básicas y me dispongo a adentrarme en el corazón de esa extensión que empiezo a avistar en en ese alto en el que nos encontramos.

  Allí es invierno y me avisan que aún deberé abrigarme un poco más. Sigo la ruta de Hudson y me preparan para el gran choque que voy a sufrir entre lo que leí y lo que me encontraré. Aquellos pájaros que eran tan naturales, que se hacían míticos porque nuestras costumbres los ha desaparecido. 

  Como personaje de la inteligencia artificial, voy rompiendo esquemas. Así me han programado. Alguien me pregunta si el cine que han hecho, Fernando Trueba, Miguel y tantos otros sólo ha sido posible porque han vivido de las subvenciones; les destrozó su malévola pregunta porque les digo que no existe nada más apoyado y salvado que la industria automovilística. Se remueven en el sitio, como si estuvieran poseídos por un palo que se les ha introducido. Le comento, como para removérselo, que es curioso que todos los liberales que escriben en los periódicos apóstoles del libre comercio salvaje, donde puede escribir un Manso, bélico porque solo quiere estado para lo punitivo, lo militar, lo policial y lo judicial que fuera un faro guía de los dos anteriores.

  El programa me recupera para mí familiar y lo mete en ese viaje de búsqueda de lo esencial. Él me deja bailar esa noche con nuestra común amante. Ahora vive con él, hubo una época en la que yo la visitaba en sus poros que eran las estrellas de la vía láctea de su cuerpo; podía haber luna, pero con Sol, su cuerpo me deslumbraba tanto que me entregaba a mis otros sentidos para que fueran los dedos y mi boca la que explorará sus sabores. 

  Cojo el caballo que me entregan y cuido sus clines con las yemas de mis dedos que se cruzan con las que se deslizaban por mi sexo. Fue aquel tiempo, que se eterniza muchos días porque hubo sinceridad, y final. Los dedos ansiosos se escapan aunque los recuerdos se engañan.

  El frio me abre su puerta y cabalgo para ver la obra de respeto de mi hermano por aquel tiempo bañado en pastizales, cosmos de vida. Se volvieron enseguida, enlazados por sus hombros. Sobre mi nuca siento nuestras electricidades

sábado, agosto 12, 2023

Nave con misterios

 Dice Rubén que en ocasiones ve fraudes. Eva, de Civio, entresaca las empresas sancionadas en firme. Parecieran que navegan en un barco que no tiene puerto de atraque. 

 Son esas radios encubiertas que tienen unos cientos de fans pero que necesitarían que se bajarán en los puertos de cada ciudad para que fueran tenidos en cuenta quienes sienten que sólo se fía de lo que está en tierra firme. 

  La mayoría parecen aspirar a tener entre sus plantas, sus jardines y los columpios de los parques la seguridad de ser recibidos por un médico o un colegio; dice el nuevo presidente de Aragón, salido de su conjunción con Vox, no habiendo ganado; que entre empujón y frenada para subir al cielo o parar cuando te mareas, la gente admite que, cada vez tarden más en cuidarle la espalda, o en hacer una prueba de un dolor que ya se le va convirtiendo en un acceso más en la vida.

  Veía como se indignaba en la televisión, un correcto y normal presentador que contactaba con un joven que "vive muy bien", porque en esta sociedad le mandan robar, ciudadanos, él lo hace y le recompensan la osadía que sus pagadores no son capaces de hacer. Procedía desde una superioridad moral, como dice Ignacio Sánchez Cuenca que muchas veces cree tener la izquierda, a crear un enemigo público número uno, con el jurado, mercenario, que le iba dando la razón a tan ecuánime hacedor del bien y del mal.

  Algo no me cuadraba, ni el otro día, ni hace mucho tiempo. Programas subvencionados de manera torticera por entidades públicas que buscan quienes les devuelvan los favores recibidos. Televisiones públicas afines a sus dueños políticos, o porque han privatizado la gestión a empresas, con ánimo de lucro, que saben muy bien quienes son sus pagadores o porque introducen a altavoces convencidos, y siempre, siempre, muy bien pagados, que son fieles a los mensajes que interesa en cada momento a su amo.

  Publicidad de empresas que si se ausenta del ciclista o corredor que se ha dopado, pero que nunca tienen ningun problema en mostrarse en televisiones o radios que se demuestra que han mentido para atacar a rivales políticos o para tapar acciones que han sido cometidas por felones que estaban entre quienes les defienden para hacer perenne su línea editorial. 

  Panfletos, elevados al cielo, por quienes no quieren escuchar los mensajes de esa radio encubierta. No se rompen el cuello porque les dan en todo momento masajes y, eso si, les recomiendan los mejores fisios que se publicitan, todo está cubierto en en ese cielo de las apariencias. Se señala al bufón, mientras se alimenta de las inmundicias establecidas.

viernes, agosto 11, 2023

Mecerse por estrellas

 Me entregan Mi idea, pero no pienso que me pertenezca. Puede ser que ya no es la que tuviera ayer, ¿tanto cambio? o que se haya escurrido entre los tejemanejes de otros, entre lo que yo pidiera. Es un tiempo raro.

 Te entregas en cinco minutos a un encuentro que son abrazos sucesivos a Houllebecq, a sus innumerables compromisos ante la tierra, a un reparto más justo de la riqueza, a las injusticias contra seres humanos. Su cuidado por los próximos, por sus amigos, es correr por la noche estrellada, ver una de las perseidas y sentir por que ella da sentido a todo ese interminable cielo que, diferente, también contemplas en un gélido enero

  Su tiempo es darnos un carro en el cual sabemos que ella está delante, magnífica, bella. 

   Es una interminable noche de cualquier diferente trimestre.

jueves, agosto 10, 2023

Hayek, Cuca y Fernando

 No existe Estado social solo individuos que interactúan en relación con el mercado en el que coinciden y que tienen en su libertad individual la máxima de sus acciones. La igualdad y la justicia social es una prisión a la que rechazan. Hablan en nombre de un dios, del que se dicen enviados pero al que venden y ponen en la despensa cuándo no cumplen ni uno de sus mandatos.

   Hayek, al que estudié un poco y no entendí de la forma global que hoy oigo en Juan Carlos Monedero, tiene entre sus discípulas a las Díaz Ayuso y a esa, siempre teatral, visceral, sobreactuada y "bienpaga" (que ese su dios  bien tenga en su gloria al navajaespaldado Casado, ni de su nombre me acuerdo).  

  Individuos inconexos a los que sermonean, desde púlpitos e ira para que oigan, sin comprender, desde esa lógica que entre ciudadanos el que destaca es el que gana, en su enrevesado razonamiento.

   Les ponen un ídolo, libertad, ante quien postrarse, a continuación les dan una patada en Extremadura, Aragón, Valencia, en su momento, Madrid y cuando se vuelven les dicen, ha sido aquel, siempre existen culpables fáciles, Bildu Txapote, Podemos rata, comunismo stalin. En las anteriores comunidades no ganaron, en el Estado, si, en votos; ellos dicen de individuos, sin capacidad de asociarse. 

  El mercado les recompensa, estos necesitan orgasmos rápidos de placer en ganancias, en saquear a esos "libertos" individuos, en un orden en el que ellos controlan las botas y rodillas que asfixian las atolondradas individuas, con tubos donde aspiran su libertad, sin saber que a esos, las gaviotas los pueden tapar y asfixiar.

   Cuca chilla al individuo, su colectivo ha ganado; no se preocupen es de individuos, que existan partidos con capacidad de asociarse para que funcione la sociedad, ante su sobreactuación parece un pecado, una tragedia, el mal, su enviado el diablo.

   Ante tanta sinrazón, egoísmo, denostar y demonizar al otro; como diría Trump, y su visión de asesinar a un ser humano y seguir sin perder votos; unos asaltan Congresos, otros van a ayuntamientos guiados por dimes y diretes, otros asaltan Consejerías que les hablaron del "laissez etre, laisse faire", y otros, o más desesperados, o crédulo hasta el altar de sacrificio, o víctima en busca de recompensa para la familia se inmola a la vez que se lleva por delante a un candidato presidencial en Ecuador, Fernando Villavicencio.

  Mientras desde la macabra inocencia, cantan el "piopio que yo no he sido". Aunque hayas puesto tan cachondo a un armado que dice que mataría a la mitad de su individualista país 

miércoles, agosto 09, 2023

Los ventajistas

 Cuando era pequeño, alguien me daba ventaja sabiendo que enseguida la recuperaría y me ganaría en una carrera, en meter goles. Más grande, mi hermano me demostró que ser mayor en edad no es símbolo de mayor vigor, aunque yo quisiera imponerlo, fue una buena excepción y aprendizaje

 Ventajista le podemos llamar a a un broker con información privilegiada o a la familia que apuesta en bolsa sabiendo que van a obtener un buen contrato y nadie más lo sabe. Compran acciones, en eso caso; y las venden, si saben que la cosa se pone chunga y dejan a los demás rezagados en sus dineros y en sus creencias en un equilibrio de fuerzas, sin trampas

  En historia, Nieves Congostrina nos podría hablar de reyes, nobles y otros que se han aprovechado de las condiciones de sus nacimientos, no de su inteligencia, entre otras cosas, porque el semen,, si no la hay, no va crear sabiduría. En esos casos, se ha visto que están ahí, porque ya estaban los anteriores.

  Si me pusiera a nadar, después de 10 años sin hacerlo; Moro me podría dar 1.400 metros de ventaja para llegar a 1.500 más o menos igualado. ¡Hombre, por orgullo, lo intentaría!

   Me acuerdo que en una cierta competencia por obtener el reconocimiento de Sandrine, tenía el síndrome que Alfonso tenía mejor cuerpo y más conocimientos de marinería. Durante mucho tiempo esa minusvaloración personal ha sido un lastre que yo mismo me impuse. 

   He visto mucho alumnado con gran inteligencia vital que, sin embargo, perdían toda su ventaja porque, o estaban a otras cosas, o estas les iban colonizando tanto que, al final, los estudios pasaban a ser secundarios, ya fuera en primaria o en secundaria, valga el redondeo.

   Con Mari, no pude, no supe, no quise aprovechar el buen sexo que teníamos entre ambos. La vida.

   Lo que no me entra en la cabeza es que la justicia se ejerza desde el ventajismo. No sería porque haya una interpretación diferente de las leyes, que podría ser, incluso legítimo, si se hace desde la honestidad mental y argumental que te da tu esfuerzo por llegar a ejercer el derecho desde los máximos puntos de vista posible.

   Utilizar el Tribunal Constitucional, con muchos de sus ponentes de vacaciones, para imponer el criterio de su Sala de Vacaciones, que no tiene el mismo equilibrio de fuerzas conservadoras y progresistas que dan su veredicto durante todo el año, para rechazar el recurso de amparo de Puigdemont es de tal bajeza moral; que si diéramos por buena la noticia que Billy el Niño fue asesinado a sangre fría por un amigo de infancia, ahora sheriff, Pat Garret; actuar de forma tan fría, tan inmediata y premeditada para lo que es un Tribunal Constitucional, que ventea leyes para que las aireen medios financiados por quienes necesitan que eso no se resuelva y se tenga en el "candelabro" (candelero) es de una bajeza moral, que define nuestra sociedad. 

   Ventajistas en el Tribunal Constitucional, pozos oscuros que se llevan tragando una democracia, años.

martes, agosto 08, 2023

Bus al cielo

 Pensar en el cielo, no es mirarlo y perderte entre las estrellas de la noche. Apuntarte en una lista e ir guiada al cielo por sus enviados, te hace sentir única, elegida. Si tienes conseguido aquel espacio divino que te puede importar que haya un txapote más o menos, entonces para asesinar y ahora para decir que toda la masa lo es.

  Tienes que sentirte única, con las tablas de los mandamientos en tus manos y con el púlpito volando para cantarlo y esparcir el oeoeoe. 

 Si Dios te ha dado la posibilidad de subir al carro de Elías, como te vamos a pedir, que a mí me digas: ¡Eh tu, Félix! a mi prima, ¡eh, Lola! si tú vas al encuentro del señor y también del Pontífice. Serás juez o broker pero en tus actos te guiará el dios que dé edificios a los fondos de inversión. También tu inviertes en caminar hacia el cielo, si, no el físico; no será fácil que veas un container en el ojo ajeno, si en el tuyo no has visto la cárcel a un rapero contundente.

  Entre las estelas de fuego arrasas con tu cántico, la razón, qué te vote, podrías llegar a decir, mi cipote o chocho moreno, pero tú sabes que no estos, ni el tan nombrado, tuvieron nada que ver con los ertes que salvaron la empresa, a lo mejor, de tu papá y de sus trabajadores, esos que cuando te asomas a la casa terraza dices: ¡Animalitos, a lo mejor llegaría a un cielo superior si los cristianizara!. 

   Ya como un acto reflejo, vuelves a vomitar el oeoeoe y te pones a saltar entre feligreses, como Kevin entre lobos, vosotros, eso sí como corderos, con sus pieles finas y adiamantada.

  Te quitas el cinturón, es un carro camino al infinito, te levantas, miras atrás, adelante, exhibes la blancura de tu alma y dentadura para que se las vea eternas, a ambas y se escapa, se escapa entre la inmaculada fila, ese  ¡Que te vote, .....aunque sabes que él no subió ni las pensiones, ni los salarios mínimos. ¡De acuerdo, si te concedemos, a los pobres!.  ¡Si vales por los que rezas y haces caridad!

  Uy, uy, pides justicia. Ya eso cuando sea jueza, pero eso es para los brókers, ¿No? Los pobres ¿La necesitan?, ¿No les sirve la caridad?

  Habiendo autopistas y carros para el cielo, te preguntas para que sirven los carriles bici, molestando a los emisarios al encuentro de dios. Lo que llega fácil, mejor que sudar, con tu traje ¡Joer!, ¿Es que no lo entiendes?

  

lunes, agosto 07, 2023

Tomado por la foto

 Me he asomado a una foto para caerme en su tiempo. Me he golpeado en la nariz pero ha sido con los olores impregnados por aquel lugar. 

  Todo en mi ha revivido; junto a la sal húmeda que pugnaba por sanarte las heridas, apareció ella por aquella calle, su porte era imperial, flotaba su aroma en el ambiente que he intentado que enamorara toda mi mente, como entonces estuvo poseída por ella. Su piel , como la de Molly, necesitaba de ese jabón con esencias de limón con el que se impregnaban todos mis dedos que la exploraban. Ella rebozada toda mi oreja con sus líquidos que llegaban en olas que ahora escucho, como si entonces las hicieran eternas tejedoras de nuestros lazos apretados en las yemas de nuestros dedos que antes se habían hundido en las arenas. Fui un día, cabalgando nubes y me salí de aquella foto y sus caricias 

domingo, agosto 06, 2023

Ligadura

 Mi marido me habla de una ligadura. Yo me pongo haciéndome a la parrilla un obelisco. Él le da por hacerse el Astérix y ya la hemos armado. El chico, el nuestro, el de la pócima, se pone hecho un Shrek y le da por ir al parque. Le veo enganchar una acción con otra. Eusebio, mi marido, que es muy exagerado, se pone a tocar la trompa y yo que aprendí de él a hacer ganchillo, llamo al profesor de yoga y le propongo un menage a trois. Mi chico me mira, Eusebio me coge de la mano, nos despedimos de sus movimientos ligados y el profesor nos recibe

sábado, agosto 05, 2023

El tresillo

 Parece que ya existirá la posibilidad de introducir el tresillo en mi casa. Me pregunta mi mujer si nuevo; después de una rápida mirada, se contesta ella misma: "no sé para que lo pregunto, a saber esta vez de donde lo habrás cogido"; la sienta, nos hace parece pobres, pero luego se acomoda e incluso, alguna vez, bueno más, hemos hecho el amor en el que se fue; y viendo yo la pinta, nos prometemos que iremos al tema. Algunos dicen que ya estamos mayores; yo sonrío y me contesto, hasta que nos ponemos. La cabeza, con su cerebro, tiene mucho que aportar para estos casos.

  La miro, cuando se pone a otros temas, y empieza a dar sus razones. La verdad es que no son las de los políticos; ellos, entre sus neuronas, también tienen maquinaciones, que debe ser un derivado, pordiosero de las primeras. 

  Tu miras fijo a quien te ha dicho, que se abstienen de querer participar en el gobierno de la nación, para que pueda haber un acuerdo entre los de la gürtel y los socialistas y te da el mismo siroco que les ha dado a los militares estadounidenses que certifican que han visto ovnis. 

   Miras al cielo como ellos, ves la maravilla que se te asoma en estos tiempos o en el lado que da a Cifuentes o subiendo la cuesta, mirando para el pleno Alto Tajo. Ves los destellos de algun avión; observas como alguna estrella atraviesa el cielo con premura y cuando te giras un poco, notas un pedo; no es tuyo pero parece que ha rasgado vestimenta y cielo. Delante tuya pasa una piara de jabalíes y el macho, se regodea en los andares; de eso que luego, por chulo, se le sala y come la paletilla con mayor frunció y también deleite, que no debe diferir mucho. Entonces suelta un segundo cuesco y ya entiendes que ni a él, ni a su señora te debes dirigir, menos a los jabatos. 

  Tras el olor, te preguntas si el programa contra el alcoholismo sigue como prevención a tanto abandono de la consciencia colectiva que se ha dado siempre por esos lares, más bien bares. 

 Se confirma, pues, la desvergüenza de quien no ha tenido ni pudor por mentir, sin poner localización, porque tienen como máxima eso; ni se van a parar en conseguir su objetivo, que es el de quienes les dan traje, cubierta y horas de televisión para que en nuestra vaguedad mental, ellos pueden ser aceptados como si les invistiera una cierta capa de oro y plata, aunque por muchos lugares, pero eso no les interesa tanto, se le vea que están desnudos y salvajes, como los jabalíes, cuando han sido heridos. 

  Ir a Europa contra el gobierno de tu nación; no hablar de una economía que no se ha paralizado a pesar de las innumerables ruedas, pandemias, intrigas, guerras que se les ha puesto por medio; mentir sobre quienes son los que componen y hacen que un estado sea más social, humano y posible, es tapado por una pereza mental tan grande que les podrías dar, aún cuatro platos de mierda sobre los que apoyarse y creerían que son las palancas para mover el mundo. 

  Así estoy que quiero tumbarme y poner ritmo con tresillo a toda esta locura y me salen o semicorcheas, o una mezcla de algo, que claro, no es nada.

   Por si acaso y porque ella se ha hecho a la idea de retozar sobre el nuevo tresillo, pues si lo traen mañana, para que esperar al fin de semana; si una, y uno lo que necesitamos son estímulos y tresillos, para cantar por soleares o semicorcheas

viernes, agosto 04, 2023

Camino entre estrellas

Corre como nunca lo has hecho antes. Sin luna, que descansa; con la naturaleza. A vivir celebra a Ramón, como mi búsqueda de sonidos, a Raúl. 
   Lobo fue el osito que nos abraza desde el conocimiento de unas crudas realidades. Golpearnos sin guantes para amar su honestidad. 
   Aitana Bonmati ha hecho de introductora al homenaje que le han a Ramón en el "a vivir" de hoy sábado.
   Siendo madridista seguro que la ama porque Aitana es fútbol y es compromiso social en medio de la irrealidad del éxito. 
   Ella ha ido abriendo el campo, como nuestro compañero temas, para despejar oscuridades. 
   Luego Ramón se ha colocado por todo el campo porque dice Enric González, para hacer un trabajo infatigable, que nunca se cree los halagos de lo que le decían los demás hasta que él no lo había comprobado, visitando el lugar, hablando de las víctimas; nuestras 13 rosas que hoy es Marie de 6 años, que la paran en Tunez, para nuestros miedos que la llaman seguridad y se la entregamos a descerebrados, como en la ciudad de Brecht, se la ceden a Arturo Ui. Maguregui, un amante fiel del fútbol, como Ramón, como esa intensa Bonmati, que, también, llega y golea. Nos hace amar el fútbol, porque ella y Magu lo son y Ramón es periodismo, pero es el sueño de poder estar y hacer lo que amas.
   Las músicas del señor Lobo, que nos limpiaba de apriorismos, queríamos utilizar para seducir a una esquiva Sharon y son las que nos pone una Aitana, a la amamos porque, abandonados en la inmensa mar de la noche, desprotegidos de las luces artificiales, con el bosque del Alto Tajo tramando insidias y trampas, nos ilumina cantando con el lenguaje de su cuerpo y el conocimiento de una cabeza que es fútbol, al que siempre amamos de pequeños cuando Dudo era nuestro faro y nuestra proa para conseguir sus goles que a nosotros nos estaban vedados.

jueves, agosto 03, 2023

El día que murió Ramón

Me da rabia que no pueda sujetar la vida de las personas importantes para mí. Un día en el que haces tres horas en piragua, tras años, y se te pasa por la cabeza que seas eterno, acudes, sin orden ni llave, al encuentro periódico con quienes se me han hecho imprescindibles, paso a menos de un kilómetro donde cae uno de nosotros y se nos escapa su sonrisa, sus soplidos, su ironías, su compromiso, su imagen gigante para una niña que soñaba con osos. 

  El día en el que muere Ramón, una vela es soplada, entre el eco que nos resuena de su voz, más apagada, en mi imprescindible "a vivir". Recuerdo sus libros, su compromiso. No puede precisar mi memoria de sus crónicas para "El Pais", que compré a diario durante más de 25 años pero son las que mandan mis compañeros del curso de Mónica García Prieto, sobre reporterismo de guerra. Todas tan nuevas, todas tan repetidas en África, Asia, y la Europa encerrada para las amenazas externas que se van desangrando en las guerras mundiales, en las del Este de Europa, a la que asistimos no hace mucho; porque, incluso, dejamos y respetamos a nuestros "hijosdeputa", porque, en realidad, somos nosotros espantando nuestros terrores, a los que dejamos crecer. 

   Primero hacemos vagar por los desiertos a Marie, su madre y miles de vidas que no podemos utilizar en nuestras iglesias  para ponernos de rodillas y decir que eso es criminal, porque con nuestro dinero alimentamos a los países que les hacen girar hasta la muerte, aunque en esa rueda dejamos escapar en cuentagotas a quienes nos cuidarán y a los demás les cosificaremos y les llamaremos MENAS, a la que nos introducimos en la vida de las que deciden abortar, no para solucionar problemas, sino para proclamar el control de las personas y el nacimiento de una vida, a la que de inmediato las encarcelaremos en un capitalismo salvaje. 

  Ramón de todo eso era consciente y en los despertares de los domingos mostraba estas contradicciones; con Javier y con algun periodista especialista en el tema tratado desgranaban visiones para que nosotros pudiéramos encontrar los ángulos más recónditos que daba forma a la noticia.

  Se hizo activo en twitter, de esto, nos estamos marchando todos, Ramón; en la Base, Pablo Iglesias, sólo le llevó una vez. Tanto Sara, como Manu, como Anna y Pablo suelen hacer una pregunta sobre un tema. Luego en la red del pajarito se mostró muy distante con este último y empático con periodistas que él mismo podía reflexionar, habían sido corruptos; ese apoyo gremial me desencajó, por considerarlo falto de objetividad; que es la misma cualidad de la que yo puedo estar carente.

  Sucede que en el cono Sur, están en mitad de un invierno y, canal Red, te puede ofrecer la entrevista a un Guillermo Moreno parlanchín, desenfadado, populista; un mediocampista, que no es defensa ni delantero, pero que puede ser la columna vertebral de un equipo de fútbol; le podríamos ver, por otra parte, como si fuera un equidistante, en este caso tenemos un problema, que en un plato de la balanza, para contrastar la verdad, pongan la mentira y a sus mercurios les dé voz, para defender lo que no existe; vamos como un coyote que ha perseguido al correcaminos se pasa del borde del precipicio y esperarás unos segundos, como en los dibujos animados, para entrevistarle, como concediéndole un suelo. 

  En esta época de invierno, un periodista de Colombia lleva a su programa a Pablo Iglesias, en la parte final del programa, con una parte de honestidad, por sacar a la luz un grave problema en el periodismo, como es su dependencia de quienes les pagan y otra mucha, de corporativismo como queriéndose librar de ese estigma de compadreo con quienes les financian; el periodista le hace ver el problema de lo público que puede haber en España; este cree haber triunfado, pero por su honestidad, al enfrentarse a pecho descubierto recibe la respuesta de la última realidad de la televisión española, entregada al partido en la oposición en medio de un acuerdo no cumplido. 

El proclamar la necesidad de un relato ajeno, que se escape a los de  los García Ferreras, Vallés, Herreras, Pastor, ante los que, siempre me pareció que Ramón callaba, por corporativismo; es por lo que levanté una cortina; pero siempre la llevé a un lado, temiendo que pudiera salir un día de la mano con Sharon, después de haber hecho mil y una noche por aquel plano de la vida, el deseo y la entrega mutua.

  En este último año, a toda prisa, preparaba un río en el que volverme a sumergir en las letras que fluían; tengo escuchadas tantas horas en los que derrochaba honestidad, humanidad, debilidad y sabiduría. 

  Se escapa lo que nos podrías haber dado, como nuestro jabato, incansable, celebramos el tiempo que pudimos compartir con vosotros, y amamos la vida, porque fue a la que os entregasteis en cada segundo y en la que nos os pudimos retener; nosotros, infinitos, de lo nimio.


miércoles, agosto 02, 2023

Irrealidades

 Yo, que vivo de irrealidades, recibí ayer una carta muy real; con todo, su sobre, su sello, su remite, señor Adefesio y eso sí, parecía que yo fuera más seres o un interlocutor indefinido; él parecía caído de un caballo y dispuesto a navegar entre vientos. 

   Carta del señor Adefesio a los seres en vacaciones

    En aquellos tiempos, observé un ser que había viajado por varias administraciones con nulo interés por hacerlas funcionar y por su amoralidad por estar, figurar y, siempre, ofrecerse a ir más allá; habiendo pasado por aquellas con mucha pena para los que aguantaron y con desvergüenza como gloria.

    A ese, y a eso, su desacomplejado actuar, era todo lo que necesitaban quienes querían una sociedad de castas, quienes consideraban que su fortuna debía ser empleada para consolidar y eternizar su control de la ciudadanía y de sus recursos.

    Enfrente de una fotografía idílica, la mayoría de una sociedad, atiborrada de pastillas de mentiras expelidas en medios digitales, en parte con financiación pública, estaba dispuesta a deglutir los relatos basura que se les lanzaba desde el glamour negro, las guaridas de hormigas o el pelo platino premiado por ser honesto entre los deshonestos, que le tenían por consecuente.

    En su patera de lujo y para otros usos, nuestro antihéroe ensalzado, había llegado a la orilla para poner la rodilla, gesto muy valorado, sin ninguna consecuencia ni para su extremidad, ni para su cansancio porque el resto del camino lo haría en una flota de Audis de lujo, comprados para celebrar la victoria sobre uno que había osado y se había atrevido con uno, de forma temporal, para ser su crucificado.

   En aquellos, navegaban bribones, barcos e informaciones sobre líquidos, a veces limpidos, otros de inconmensurable belleza y varios ponzoñosos y pegajosos, sobre esto últimos se había tumbado un pueblo que anhelaba tener siempre culpables, vivir en las tumbonas de las certezas y ser amarrados con los lemas que creían serían las llaves para quitarse sus propias cadenas con bolas, con las que algunos desfilaban a ritmo militar, hacia su propio vacío y ruina moral.

   Andaban subiendo montañas, aligerados muchos, por las subidas de pensiones o de sus salarios, pero preferían enfurruñarse con los malditos picos que tenían pasos por el hielo o neveros eternos, sitios por donde no iban a pasar pero le habían cogido el gusto a culpar, en general, a quien les decía el guía; cuando pasaban muy alejados, de aquellos peligros.

   Atraían sirenas, también sirenos, no siempre serenos, a los perros y a los peores malditos, quienes defendían que una sociedad, sin tener resuelto el problema habitacional era un gran agujero en la construcción social; estos eran amenazados por quienes habían enfilado su vida hacia el vacío neuronal en el que parecían estar instalados quienes solo engrosaban músculos de espaldas, cuellos y brazos sin que allí, en los rastreos más minuciosos se hubiera encontrado actividad inteligente.

  Remataba el señor Adefesio su carta a la apacibilidad reinante, con el recuerdo al dios de la mentira, subido en andas por sus manadas de fieles que igual pueden embestir una casa blanca, que la propia realidad en la que viven a la que parecen querer transportar al altar para su autoinmolación.

  


martes, agosto 01, 2023

Un pez

 Un pez me ha comprado está mañana y me ha encerrado en una piscina la mar de bonita. Como única condición la he puesto que pudiera tocar el saxofón. Él, pez, no es consciente del problema que puedo llegar a tener con la humedad del agua; a la vez, creo que da por supuesto, que con un poquito que asome a la superficie del agua, habré tomado el agua suficiente y podré adentrarme en mi burbuja para desde ahí, tocar "drive all night"; sé que cometo un abuso con el pez que me ha adquirido. Lo siento, que no hubiera intentado tenerme controlado. El caso es que empujaré a la pompa allende las aguas y cuando sienta que el frescor del verde es suficiente y que el mar de árboles ampara el enojo de ese pez tan posesivo, me dejaré caer en esa piscina de ramas y hojas y de forma mullida, me dispondré a comprar unos zapatos por si ella quisiera que nos durmiéramos saciados, en el regazo uno del otro.

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y