Recuerdo a Cuba, vivía a dos cuadras de mi abuela;
venía muchos días al parque y se sentaba
A sus hijas las llevaba con un cuidado exquisito
Ella era exuberante y las pequeñas, ejercían de niñas
si había juegos de saltos, los más difíciles,
si había llovido, al traje moratones y risas
si el Sol pugnaba con ella, el astro perdía
Parecía adormecerse y tú contemplabas el cielo
Aquel lugar tenía trampas al borde de un abismo
Llegaba la prepotencia y ella, se ponía botas y cuchillo
era poco, eran bestias y necesitados de poseer
mercancías y entre estas, gentes.
Ella, tocó su sombrero, blasfemó una nota y un ojalá
no verla, siempre, como una luz cegadora
Encerrada en su patria, ahogada para derribar su dignidad
soñar un unicornio de despertar de los miedos de los cobardes
un quizás no verla siempre, apresada por la opresión
de los que temen mirarse en el espejo de su autodestrucción
A Cuba le llueven preocupaciones y Soho de solidaridad
I'm not singer for future, not for the past,
you're the measure of my dreams, cuenta el extranjero
Ella recoge a sus niñas, las protege y estalla
por los anteriores desamparos, por lo que la robaron
y porque morir a tu lado, es una bella manera de hacerlo
No tengas miedo, canta Cuba, defenderé cada grano de arena
pulido en 60 años de carencias
se encendió una luz que nunca se apaga, Candy juega con el saxo
las terratenientes buscan llevar tu amor a menos cero
pero, mujer, si volaste lejos,
Soñando con tus propios campos de Athenry
antes de quebrar tus alas
para librar a tus pequeñas de las esclavitudes del hambre
Admiramos tu explosión dolorida y armamos a Silvio
Vivimos y amamos a tantos pasajeros en nuestro viaje
que el mañana es un largo tiempo,
hoy te amamos, Cuba
No hay comentarios:
Publicar un comentario