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miércoles, enero 10, 2024

Aquel coche

   Vuelve a ver el número de la matrícula de aquel coche. Dicen que después de quitarlo de la circulación, lo vieron haciendo piruetas por algunos caminos que estaban cerca de un desguace próximo. Pudiera ser que no lo condujera ningun ser humano. 

    Sería, quizás la inercia de todo lo que había viajado, de la fuerza de la juventud que le había dado a un conductor, los intrépidos seres que buscaban hacer tabla en Entrepeñas o aquellos locos piragüistas que viajaron a jugar al kayak polo, dándole el vértigo a la baca de aquel coche de buscar el equilibrio para nueve embarcaciones de esa modalidad.

    El vehículo, como dice Pablo, no de Tarso, podría ser la cabalgadura en la que se dibujó la juventud, hasta que llegó el siguiente auto, no se le debería acusar de haber llamado a la senectud pero si fue un llamada al del anclaje a lo más próximo, al yo que posee a cada uno y en el que se refugia. 

   Se dejó de explorar los espacios, como lugares que nos podían modelar  y darnos las claves de nuestra vida para pasar a descubrirse uno mismo; no se mira a lo exterior, aunque todo lo vivido con el viejo auto volvía a la memoria para ayudar a dar explicaciones de lo que ocurría en el presente.

    Tenía la facultad de arrastrar, de portar, de hacer sentir que nada sería imposible; incluso de meterse en las vacías arenas de una playa, para que no volviera a amanecer insomne como le había pasado en todos las notas que se habían posado sobre cada uno de los granos del albero de las corridas de la Ortigueira. El coche quedó varado como una ballena, la pareja que se hallaba a unos metros, a la que ya había pasado el desorientado vehículos y que desnudos, consumaban su pasión, perdieron toda la magia de aquel instante y se dispusieron a ayudar a quien había huido de los ruidos para provocarlos él mismo.

     Sería toda una serie televisiva todos los momentos que ayudar vivir aquel Escort.

viernes, junio 18, 2021

Idioma sin bilingüismo

 El árbol estaba allí. Alguien piensa que permanecerá para siempre pero muchas veces te gustaría que los Ramos y Robinson nos guiarán por encima de los presidentes dioses, con cámara sumisas para manar cegueras.

 Dos árboles se desgajan de un prado que soñaba poseer la prestancia de un ciervo, la agilidad de un corzo, el empuje de un jabalí. 

 Ahora tiene la amenaza de los chamanes que dicen atraer el agua para que en la vida nuestro porcentaje acuoso aumente a cubrirnos nuestras neuronas sumergidas.

 Empiezan a aparecer carteles, trípticos, cuñas radiofónicas, el agua se someterá a un espacio para convertir la vida en un juego que nos haga soñar con mares translucidos que a golpe de vista de dron nos exhiba nuestro cuerpo desnudo buceando las perlas líquidas del Caribe. 

  Hundido mi cuerpo, anclado en una piragua, abro los ojos para buscar la trucha que zigzaguea buscando acariciar mi cara que no la buscará para devorarla. Es tal la visión que me ofrece que me demoro en mi esquimotaje que sale en el último momento por esa caderita que describrió chachachas con la mano emocionado sobre un cuerpo cimbreante pleno para vivir el entusiasmo de la mutua posesión.

 Los dos árboles amerizan sobre la costa exclusiva en las que los planeadores de sucias húmedas pesadillas. Allí, entre risas de burlas y complicidades de especuladores toman daikiris y exhiben los cuerpos encadenados a billetes. En ese contexto, nuestros dos árboles les comentan

   ¿No pueden ustedes dejar de tocar los cataplines, con edenes, pocilgas?

 

sábado, febrero 01, 2014

Cuando somos la nada

Se acerca, sigilosa, taimada, sus manos resguardadas aunque desde los bolsillos se intuyen garras. Me he levantado, tras estar encerrado. Desde su apenas imperceptible susurro, me lanza a abrir la ventana. Si el horizonte es franco, sin nubes que atrape mi mirada, sin rayos que traspasen mis pisadas. Me dice, como la soñada cómica, compañera elisada que abra la ventana y con el viento que otea los pasos raudos a través de las tierras desposadas, llegué a ser otro, único, con terrazas balconadas a las sendas inexploradas; con sonrisas receptoras de exclusivas pócimas al cuerpo vestudado; con pantallas extasiadas por ofrecernos piedras lanzadas de las tierras esclavizadas por días sin horas.

Mis ojos abiertos, exceso de un sueño. Golpean aún entre tinieblas las horas llegadas. Puede el sueño del azul, exquisitado, por la ventana lanzo el ala para ser acariciado por el batir de viento alado.

Mas la última campanada, me estrella a un inane camino clausurado, su boca se abre para mostrar el origen de las dentelladas y la realidad esta plasmada y entonces, ya sin edificios, veo que las atormentadas nubes habían sido dotadas sólo para el destrozo, que las sonrisas eran carcajadas y que a las piedras, devolvían disparos, inmaculados, mas disparados y si, ahora

La nada había sido entronizadas y nosotros, yacíamos, postrados, incluso diciendo que adorando a esa incombustible nada

jueves, junio 13, 2013

En la esquina

He quedado con mi amigo Leo. Hace tiempo que no venía por nuestra patria. Estos amiguetes que se hacen ricos, te olvidan en seguida. Siempre le digo lo mismo, y el me invita a cambiar de aires, pero uno se hace al lenguaje, a saber donde esta el pan, la peluquería. ¿Qué me ofrecen nuevo?

Además, ojeando por internet, no espiando como mis amigos desnudados en sus vergüenzas que me hablan para que yo me corte, he comprobado que no deben querer mucho por aquellos lares a mi amigo, si el rico que mencioné más arriba; ¿por qué lo digo?, le acusan de esconder cosas públicas a los ojos de los espectadores. Pienso yo, ¿será un mago?

Leo que no tienen muchas pruebas y además alguno hasta le condena ya. ¡joder parecen de periódicos de un pais bananero!, como nos decían a nosotros en tiempos pretéritos.

Leo, llega como siempre, me saluda y como sabe lo que debo a decir, se tira un pedo y me dice, ¿le vas a poner un lazo o lo vas a pintar?, yo ya sé que de mi tema, no vamos a hablar.

Algunos periódicos se hacen sus necesidades sobre sus propias hojas; no les importa, saben que eso vende y además si encima, no se habla de algo transcendental que esta poniendo en periodico de la competencia, pues ya han conseguido su objetivo.

Pero el olor ¿durará?.

No tienes ní idea, sabiendo mi amigo mi obcecado ensimismamiento de los botafumeiros u olores amazónicos que nos ayudan a estar siempre arriba.

Me callo y le dijo si, si que lo sé, en mi pesar.

Y mientras pienso en los Facialni que son atacados, por tantos y tantos "hombres de bien" de las más variadas formas

Herve Falciani y mi amigo Leo

sábado, junio 01, 2013

What tale!, What incredible month!

My coin will be the "henar", why?. It was Dragonio, some days ago, near the landscape of Henares river, when he discovered that, across water, were arriving different people, who he had never seen. He loved that place, it castle, some special oak forets and also his friends, some funny animals. Why these new beings should break his particular balance? what came in those dirty intrusos people for?

He had discovered these unhappy times, when he shared tables, gardens and swimming pools with them. He always saw their happiness actions on with envy.

A day, he unconsciously descends to the river, where the foreigner boat was anchored; why not? Althought he tought that, if he was received by native people in other landscapes, their beings would be more opens than him, and his closed world.

Those days, on kayak, he could talk with Piranio, a funny dragon, that doesn't stop speaking about everything, always making jokes. Our Dragonio hadn't had this capacity, and perhaps, he wasn't primarily prepared to receive it in good feelings. He understood that the problem was him.

He, across the water, connected different rivers, belgiuns, french, deustch river. He had to make new friend, it wouldn't be easy if he waited a wonderful reception but it would be natural connection if he had his own way and he shared some knowledge about his loved country that now, step by step, he saw this old space was raising.

The "henar" would have increased his relationship with foreigner neighborhood, not as before, with common and inhumane coins, it would be only with friendly coin what everybody would know it real value, among other things, the speculators had disappeared and the most important, henar had the beats of the hearts of inhabitants.

An example?

A new language was discovered in a modest house, close to the riverbed. At first, we had only seen a bigger and brilliant tree where everybody tried to arrive but, they had to pay. Finally, different animals understood, that:

ni volas kuiri kun illi, amikos kaj amikinoj; ni, morgaû, parolos esperanto

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y