Así le pusimos a una moneda de 5 pesetas, a la que llamaban duro.
Nosotros decidimos renombrarla, dudo y por ahí, algunos han aprovechado los que tienen las certezas de la codicia, acompañada del miedo; darnos pesetas por dudas
Han mostrado la cara de los cuatro jueces que debieron corroborar la limpieza de las elecciones colombianas.
Durante las últimas semanas se han dado evidencias del fraude que ha habido: interferencias israelíes, pueblos con más votantes que habitantes.
Gustavo Petro dio dignidad al pueblo colombiano. Demostró que el país, no estaba dominado por los narcotraficantes, que la guerrilla tenía sus fines en la política de convivencia. Hubo menos muertes que nunca.
El miedo es libre, dicen; quedarte rico y con poder por haber traicionado a todo un pueblo, tiene que ser un oprobio para tí y tu familia. No pasa nada, se ha banalizado la maldad, y se la ha puesto tronos y se les permite genocidios.
La moneda "dudo" la tengo agarrada a la mente,
¿no se pudo hacer nada más para parar esta canallada, a la que, por supuesto, ha acudido un rey, al que maniataron los votos para estar ahí, en las victorias sonoras, en las que quiere encontrar una legitimidad, com también en la Dana, donde de forma consciente llamo a un fascista para hacerse el preocupado, mientras ¿quien había orquestado un ataque con palos al presidente electo español?
Gustavo respeta la democracia y entrega el poder; si, está bien, en olor de multitudes. Con el reconocimiento de la gran mayoría del pueblo pero que se le haya entregado a una marioneta de Estados Unidos, sin remisión, es, por lo menos, cuel., Cñaerá Cuba, a la que sólo le faltan que la dieran recursos; no la libertad que dan a los asesinos, para que huyan y les maten de forma justificada.
Cómo no va a doler Latinoamerica, representada en esa adolescente que te dice que tiene mucha ilusión, porque ha ganado un bufón y comprendes que las esperanzas las manejan quienes siempre tienen la paciencia de estar ahí, porque el capital, nunca se agota. Los sueños de una patria mejor, sí. Existen tantos imponderables para perder las ilusiones.
Siempre volver a "el pensamiento secuestrado" de Susan George, y ese inmenso dinero y poder que siempre tienen los grandes villanos para alimentar a los manipuladores de opinión.
Dicen que toca a los jóvenes. Se comprendió hacer tiempo que no, que a cada uno, a algunos mirar a los ojos de esos tres jueces y una jueza y ver su riqueza y su responsabilidad por todo lo que está por llegar en esa Colombia que renacía.
A Dudo, le perdimos cuando el cielo era nuestro límite.
Nunca dudamos que le hubiéramos necesitado y a sus cuidados. Le faltó cierta correspondencia.
Por él, para no dejarnos tirados en manos de sátrapas, todo merece la pena.
Habrá descerebrados que llamen terroristas a los Ellacuria, por defender una justicia social. Luchar contra esos chorros que nos envenenan desde su poder y tienen a paisanos con escopeta amenazando a la información. Puede que haga como aquel carnicero que entró en un bar, diciendo que había asesinado a Federico García Lorca.
Nunca olvidar a esos pobres desgraciados que ejecutan los deseos de sus amos.
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