La Nueve entró por París. La primera, un honor por haber defendido la República Española. Tantas traiciones, malas compañías que luego perderían y serían arrasados.
Aunque la semilla del mal, siempre la reproduce el capitalismo. El ansia y lis símbolos los tiene esclavizados a sus seguidores.
Es ta difícil entender que una estelada, no es un signo de violencia, sino de opción de convivencia, a la que se puede discutir. Pasar a realizar actos de salvajismo, desde una posición de privilegio elimina la razón y crean contextos de rechazo
Duele el ensañamiento pero sobretodo el odio que se despliega en alguien que sirve a la sociedad.
Deberían evitar sentirse héroes en el " a por ellos", sólo mercenarios de quienes se enriquecen y ellos creen ser parte de eĺlos
La Nueve entra por la nobleza de la entrega por los nadies. Luego están "los otros".
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