La Nueve entró por París. La primera, un honor por haber defendido la República Española y haber lichado por la liberación de Paris y la desteuccion de aquel capitalismo salvaje. Siempre se reproduce en el egoismo y las necesidades individuales. Tantas traiciones, malas compañías que luego perderían y serían arrasados.
Aunque la semilla del mal, siempre la reproduce el capitalismo. El ansia y los símbolos los tiene esclavizados a sus seguidores.
Es ta difícil entender que una estelada, no es un signo de violencia, sino de opción de convivencia, a la que se puede discutir. Pasar a realizar actos de salvajismo, desde una posición de privilegio elimina la razón y crean contextos de rechazo
Duele el ensañamiento pero sobretodo el odio que se despliega en alguien que sirve a la sociedad. Tendrá miles de bots aplaudiéndole y gente de orden que calla ante el genocidio y los robos generalizados del partido que votan, pero la humanidad y dignidad las tiene perdida en el uso de la violencia ante un ser desprotegido.
Deberían evitar sentirse héroes en el "a por ellos", sólo mercenarios de quienes se enriquecen y creen ser parte de su mundo: abrazan a sus esbirros y apalean a convecinos
La Nueve entra aclamada por las calles, no la burguesa de las visitas con fotos, la de los adoquines levantados para la nobleza de la lucha y entrega por los nadies.
Luego están "los otros", los Barbón y Boric que que asfixian las esperanzas con las garras de no querer molestar y si, terminan dando el poder ciudadano a quien mas lo desea, los siempre dispuestos Arturo Ui
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