Unos cubatas y el olvido, así fue como se me escaparon mis sueños de grandeza.
Estaba dispuesto a subir hasta el punto más alto de la montaña que teníamos allí, en las Meriedades; poner bonitas palabras, escuchar a Maestro C y ya lanzarme a la nada.
Pichi, ¡eh, Pichi!
Me vuelvo, Rutinali, siempre con sus cosas. Me ha dado un beso, nada menos que en la boca. ¡Eh y ha abierto su boca y si ha buscado mis labios, con su lengua y claro mi lengua ¡ansiosa se ha lanzado al jugueteo!
¡Venga a la locura! ha debido pensar, Tercía, mi lengua, por aclarar y cuando ha pegado su primer lametazo
¡Eh!, ¡campeona!, pues no va la otra y la quita; y la quita, no creas tú, que poco.
¡no! que la guardado en su boca, ha bajado los dientes, los ha enseñado, al grito de Manoli
¡ Dientes, dientes! para que les joda
y como se ha girado para ver la tele, ha subido el volumen de lo que estaba hablando
Un tío, como dentro de unas rejas y el hombre, que por lo que sea podía ver y percibir dentro la televisión lo que me estaba pasando a mí.
¡Chico!
¡Uffffffffffff, he pensado para mí, este es venelozano!
Pues nada, sigue, alejado de mis pensamientos, he salido a las calles de New York ha celebrar la caída del presidente, si Maduro, si de mi pais.
En eso que llegan las fuerzas panzudas de élice y me detienen. Hablando como cubano, pero ¡cuándo saliera de Cuba! pues chico, gracias, cada tenemos que enviar a 12 migrantes para su país y hoy tocaba a los de Venezuela
Yo, en el parque, recogiendo lengua, avergonzado, como "el manuelitinas" recogiendo cable. Pensando, una vez más: ¡No puede ser!
Echan a quien les apoya.
Así que el chico, en una jaula, en el país de la libertad, le da por pensar:
¡joder a ver si no va un dictador Maduro y si el bocachanclas!
Consciente que mi lengua cuando se pone ansiosa por el gatillazo, se suelta; ya me ha dado más de un disgusto, Apeló a Brios, que se fue a Madasgascar, por no ir a Cuba, ¡demasiada gente bailando!, dijo
Así que, ahí dejamos al chico; pensando: lo mismo en Caracas no me habían deternido. En la tele partida, mientras habla que te habla, porque los que se están enriqueciendo con las muertes, provocadas por las armas vendidas, le han dado rienda suelta, habla, e insulta, necesita cariño, al chico "león" domado, a las bellezas que han salido de Venezuela, incluso a las Miss Mundo, las llama feas a unas y otras.
Claro hay en el parque, te han regalado un libro escrito de un catador de vinos. Es un experto; y se te ocurre, pero claro tu no eres ese ser verborreico, no lo verbalizas, ¿será de verdad este un entendido en saber quienes son guapos?, como dicen, porque aunque en edad casi de recien salidas de las casas de las muñecas, se le vío por más de un fregao.
¡Va, estás pensando!, pero no dicho; además el no ser católico te libras de los "pecados de pensamiento, obra y omisión!
Bueno también los católicos, porque se confiesan, se arrepienten que sino no funciona el sortilegio; pero claro les dan una hostia y quien no se enfurruña al recibirla. Así que se les pasa el sentido de la culpa y ahí les tienes tan flamencos, en un sarao y a robar o a desear la muerte de un enemigo que ya me dirás tú, que le va a quedar a dios el día del juicio final, sin con tanto juez con o sin toga, al final hacen lo que les sabe del rabo, que es lo que, también tenía suelto el susodicho.
Así que Pichi se retira; que se pone a menospreciar y lo mismo me pilla por medio, piensa Pichi Pichón y me pasa como a Macron, ¡qué ya es tener mala suerte!,
¡Queda guapo de apariencias, le ganan las elecciones, la Francia insumisa, por sus santos cojones, dedice que estos no pueden gobernar. Ya ves, hacer lo que hace él; o mejor que es lo que se teme.
Bueno pues no va, pasado de chulo el Enmanuelle sin saber que dos días después le va a llamar don Nadie y se va pa' las Barranquillas, no, pero no andará muy lejos; el caso es que se va a Burkina Fasso, y dice como el Otro, los tesoros para mí, que es como si yo fuera una Isla, se piensa.
Ahora, le dice Traoré "no niño, no"; lo que le dice, también la Madame; el caso que hostía allende los océanos de la zanahoría mecánica, esta sin ningun Cruiff, más gorda en la tierra conquistada que ya no quiere bailar con él porque pisa todo, y bueno, a la Madame, la dejamos tranquila.
Asi que sabe usted, yo me retiro. El Pichi siempre tiene a Ricardita, que nunca desprecía un intercambio que tanto le gusta
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