A Carolina Wiff, Gilda Gnecco la tuvo siempre, la espero a pesar de saber que se la llevaron y la desaparecieron durante la dictadura miliar en Chile; la homenajeó durante décadas, a la hora de introducir su voto en cualquier elección o plesbiscito que hubo en aquel país.
Por malmeter un poco y por señalar un poco a tantos compañeros-as que no acuden a las votaciones, porque tienen los discursos para su autobombo, donde todos los políticos o partidos son iguales y ninguno me representa; además si la izquierda está dividida, mejor no voy; como si Sumar y la actual Izquierda Unida, lo fueran y más siendo visibilizados por el burdo Ferreras. Tener noción de lo que persigue este mercenario sin complejos de los Florentinos al exhibirte en este momento actual contra Podemos, te podría dar una idea, pero estoy en que en ese punto los egos, debe ser del tipo: Papa he salido en la tele; como aquel que valoraba una entrevista en un periódico provincial a un representante de piraguas y no quedó satisfecho hasta ser entrevistado. Nada hombre, para album de fotos o cromos, de bestias que es donde ponen al primero.
Claro, a muchos aún siendo agnósticos les debe reconfortar que ya muertos, encontrarán el punto perfecto de equilibrio.
Problema
Ya no pueden votar, putadon, que, bueno, al menos, ni lo pensarán.
Asi que honor a Gilda Gnecco por no olvidarse jamás de una amiga Carolina Wiff. A esta, como a tantas otras de Palestina, como a las que visibilizaron la barbarie, una, Rachel Corrie, y fueron arrasadas por los ejecutores de este bestialismo; son nuestras luces por las inmensas noches estrelladas.
Nombrarlas, vivirlas en los actos para que no nunca se acabe el relato que rompe la uniformidad que te imponen.
Fue siempre así; lo es hoy, cuando se concluye que en aquellas horas dantescas, de brazos de muertes alimentados por la Dana, que nos despojaron de 230 personas; en aquellos momentos, al lider de la oposición le preocupaba el relato. Saben que esa es la clave
Lo lleva repitiendo una y otra vez Pablo Iglesias y nos ha llevado a La Base, puedes hacer mil cosas bien, como no lo cuentes, como no impongas tu relato; en frente, siempre habrá quien narre lo desastroso que pasa alrededor tuyo.
La gente tiene la necesidad de creerse las narrativas de "sus primos", por supervivencia, por costumbre, no porque amé la verdad; son ajenos a ellas, se han colocado en un estadio de la sociedad, donde creen que no les afecta que haya especuladores tragándose el trabajo de sus inquilinos, sin apenas mover un dedo; donde el empresario y la banca te provoquen sueños húmedos para que te metas en la cama de los fondos de inversión, donde a tí te roce de forma liviana y te corras precoz en lo mínimo, mientras ellos montan un jolgorio con sus beneficios.
No, no existe nadie ajeno a ese abismo que se va abriendo para engullirnos en una sociedad desequilibrada al borde de explotar.
Gilda tuvo esperanzas con Boric, pero este prefirió que el relato en Chile lo impusieran las familias que tienen El Mercurio y otros medios de comunicación. Gustavo para Carolina fue una segunda muerte de ella; no luchó y volvieron los adoradores de aquella dictadura que la desapareció
No ser valiente, una vez que te has metido en política y te has ofrecido a la sociedad, es la mayor de las desgracias. Cuando como Manuela Carmena, te conformas con que Javier del Pino te llame con el máximo de lo respeto, y otros te entrevisten y tu puedas exponer un proyecto integral muy bello pero
¡Se habían ofrecido los mimbres para hacer un Madrid humano! el que quiere Zohran Mamdani para New York.
Puto personalismo, egoismo; ¡Claro que somos imperfectos! pero, ni perversos, ni nada que ver con un Feijo que le dice a Mazón que lo primero, por encima de todo, es dominar el relato; se lo habrá dicho un asesor, ese no hace falta que sea humano, es un sicario, analista de las debilidades de las personas, pero un aspirante a presidir un país que no pueda exhibir haber sentido que salvaba un abuelo, en un bajo, de haber muerto porque se le avisó para subir a otro piso; sería tan reconfortante y a cambio su inhumanidad, su ansia de poder se presenta tan salvaje
¿Por qué lo son?
Aparecía una lista de las grandes empresa que soportaron al regimen nazi en Alemania. Han pagado con dinero muchas de las desgracias producidas. Nunca por las vidas segadas por la avaricia en sus ganancias que no mermó por los pagos económicos. Hoy financian fundaciones, como la Fundación March en España, posee Securitas Direct; ejemplo de crear la sensación del terror en la sociedad.
El capitalismo protege hasta las nauseas a sus servidores, les libera del oprobio, de las mentiras, de los señalamientos. El ejemplo de nuestro Arturo Ui es el mayor de todos; compañero de narco, no tiene ni un mínimo de remordimiento. A Cristina Cifuentes cuando pidio orden a una de esas grandes empresas, empezó a cavar su desparición política, nunca la mediática porque esta mujer era lo suficiente amoral para defender a sus defenestradores, saben que pagan bien y ya fuera de la cadena de poder, les protegen
Él está ahí, las empresas, para soportarlo, también ¿y nuestro abismo moral? engullirá a tanta gente decente, cumplidora
Un piragüista es visto por el Henares, en una tarde de Enero, languido paleo; arrobador paisaje y momento atemporal, belleza que se clava en el cofre del cerebro que guarda tesoros; la que tuvo Gilda Gnecco recordando a Carolina Wiff cuando se habían las urnas, son un grito para el compromiso, cuando el bestialismo se asoma, sin complejos, sin humanidad.
El relato es tenerlo nosotros, con compromiso, sabiendo de sus ansías desmedidas, apenas retenidas; aunque AMLO, Claudia, Gustavo, Nícolas lo han comprendido y entre sus posibles personalismos estar el ofrecimiento de lo hecho para ser confrontado con el de los medios privados, siempre servidores de intereses partículares.
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