martes, enero 27, 2026

Héctor, necesidad de ironía ante el bestialismo

  Dice Anne Lindane que no es una opción defender a escondidas a Héctor de Miguel. Ahora,  ya con pocos visionados,  quizás no es de mucha ayuda, pero ahí queda sin ningún atisbo de duda el apoyo a Héctor de Miguel y todo el equipo de "Hora veintipico"

    El equipo que dirigía sintió que tenían que actuar de forma quirúrgica sobre esos cangrenados programas que en nombre de una pretendida acción periodística se está alienando la sociedad. Nada es inocente, buscan con las imágenes escabrosas crear un enemigo "que lo ha producido", que es el odiado que han ido montando con quienes les ha quitado el poder y a ellos, el dinero, aún más espuertas que reciben ya no sólo de las empresas que no quieren límites a sus ganancias, sino de un Estado, que ya en sus Comunidades les mantienen sin ninguna vergüenza.    

   Entre cruces y calle mayor, el digno convecino, lo mismo me lo enfrento,  ahí no utilizará su attrezzo de sufridor sobre esas víctimas que ignora, para mi que es un indigno que va quemando la convivencia, allá por donde pasea

   A eso se enfrentó Héctor, Marina, José y otros compañeros de "Hora veintipico" a quienes generan odio, que no ponen preguntas pertinentes sobre la mesa: 

      Si defienden la privatización, como obligarían a ese servicio a su mantenimiento de los trenes y las vías fueran  perfectas?.

      Durante sus años de gobierno, con ese presidente que parecía no estar y fue cuando más canalladas se hizo a la sociedad, no se renovaron las cabezas tractoras de los trenes y así más.datos del abandono al que sometían lo público. Pero como denunciaba Héctor si pagaron sin parar a esos terroristas mediáticos que incluso han sido recibidos por un rey, ¿neutral?

     ¿Permitirían que utilizarán el simil del cateter, diez veces reutilizado, como hace una servicio de Sanidad privatizado en la Comunidad de Madrid, en las vías?

       Se han sentido ofendidos porque antes esas preguntas sin realizar han ofrecido bilis y primitismo. La ironía de forma descarnada, "a carne viva" de su oportunismo, ha sido respondida con las escuadras que tienen dormidas y alimentadas para exhibirlas como prueba de su fuerza; siempre lo hicieron, Scurati lo dice en M; se dejan utilizar, "ahora les necesitan, se exhiben pletóricos en su violencia"; necesitan separarse de su violencia "les ofenden, estos se revuelven un poco, mientras les dan, sabiendo que es por puro animalismo, pero se callan" y vuelven a las pesas, sus neuronas.

   Que sé yo, me crucificara con sus  con sus ojos de clavo, ¿Macho o Nacho? y sus martillos de pesas sin mixtar con un mínimo de inteligencia, por permanecer puros

  Amenazan los mamporreros; el útil es tonto ¿o es al revés? 

    Estos quieren ser utilizados por quienes tienen una riqueza, apenas sin límites, para poder medrar en una vida que les arrojaría a una vida anodina, mediocre. Se creen salvar un mundo que les ensalza, cuando están permitiendo las grandes ganancias de los pocos.

    Simples, pero útiles, y a cambio una convivencia rota; ellos podrán comprar una casa con un cerco en el que se irán encerrando, mientas ha quebrado una convivencia entre iguales.

lunes, enero 26, 2026

Mi máscara de gafas

 Llevo varios días desfilando con una gabardina nazi, miento sobre la realidad que la hago que me pertenezca y camino con la mirada pérdida en un horizonte de un cuadro copiado; pero, ¡pero! me ponen unas gafas y tranquilizo 

  ¿A quien?

  A esos seres que creen que, sin embargo, soy débil por necesitar unas muletas para los ojos. 

   ¡jo, jo, jo! ¡te has dado cuenta! Mi carro me lo robaron. ¿No llevarás un arma?

   Portar campeón, portar

   ¡Eres malo!. ¿No tendrías alguna mala idea?

   ¿Lo implica? llevar un arma

    Me estás buscando, un revolver puede ser disparado

    Eso dice nuestra Constitución, que nos defendamos; conquistar el Oeste no fue fácil

    Tu permiso, ¡¡ufff!! tenías malas ideas

     ¿Cómo todas personas?. "malas hierbas que van envenenando la tierra

     ¡No vayas por ahí!, Suerte tuvimos que te disparamos cuando te teníamos bloqueados

     Eso se llama

     Sentido común; nuestro sentido común nos ayuda a hacer la ejecución de esa manera; en un duelo sólo nuestro Cliff. se enfrentaría cara a cara

     Era un personaje

     De alguna manera, le absorbio y creyó en nosotros: capitalismo feroz y nuestro orden

     Nada tendrías, sin aquellos a los que sometes. Entonces a latigazos, ahora con verdugos, nuestros yos envilecidos.

      Sociedad empantalladas, con realidades distópicas.

      Grandes programas poseemos para seguir endulzando la destrucción

 Tu eres blanco, yo soy blanco, nosotros somos blancos. Si no te callas, tu eres sucio. Lo sucio se limpia

domingo, enero 25, 2026

Risotadas

   Desde el edificio de Telefónica de Madrid explica Juan José  Millás se han hecho muchas cosas: mirar como avanzaban las tropas rebeldes sobre Madrid, mirar el interior de los libros para emprender viajes interiores.

  A Alex Jeffrey andan buscándole las cosquillas sobre si llevaba un arma. Curioso que se rían se uno de los derechos constitucionales mas defendidos.  

  Sería la excusa perfecta de un gobierno para prohibir las armas por el caos que se puede organizar en una sociedad armada.  El caso es que se hará al revés, les viene de maravilla ese desquiciamiento: a la policía le dará excusas y a los ciudadanos les darán la razón para persistir en un círculo trágico. 

   Echaban en cara desde Podemos que ese sindicato policial que siempre se enoja cuando se muestra en su racismo parece estar esperando su oportunidad para poner en practica sus entendederas sobre "imponer el orden'.

   Nunca pondrán el orden ante la indecencia de las ganancias desmesuradas apoyadas en corrupciones. Ni aparecen, ni se les espera salco para darles honores, porque han podido ejecutar a un migrante,  siempre pobre,  que estaba rompiendo el orden con unas ganancias de 5 euros al día. 

   Les darán una medallas y  una risotada

    Que el orden, muchas votantes de ese tipo de sociedad, lo deleguen en esos seres con tendencia a la violencia es asomarse al abismo. Cuando a Jeffrey, una manada le ejecuta y desde arriba, con mentiras, por desviar la atención de las ganancias desmesuradas de unos pocos. Y que estos mismos busquen la aquiescencia de un dios esclavizado,  en realidad es el asesinato de este ser, ese de amor a la vida, de respeto al diferente, de que serán juzgados después de la muerte, no por jueces tuiteros, autoinvestidos como verdugos.

sábado, enero 24, 2026

Ver música

  Hubo un tiempo en el que se compartieron vidas, experiencias, familias, juegos pero todo quedó enterrado en la vida adulta; unos, fuimos convirtiéndonos en números y otros, se pusieron a manejarlos.

  En una suma o una resta, el último, con el paso de los años, cuando le quisiste saludar, vío la agitación de un número, primo, que no le había cuadrado para alguna de sus restas en la que se había convertido su vida que se elevaba al cubo. A este, el tiempo y cursos de empoderamiento le había dado cuenta de la  insignificancia de aquel pasajero maremoto del pasado: un debe por aquí, un resto por allá, y había desaparecido el problema y aquel testigo de sus otros yo, ya, desrraizados.

  A la gente de New Orleans las veo portando la música en cada paso; las piernas cambian de direccion y si Esther viene por la vereda, ya las direcciones giran en los abrazos. Pe ruge sobre sus zapatos y la tarima se entusiasma.

  Ha empezado un océano a agitar a sus escúalos y Robinson flota por las arenas movedizas.

   Escuchar al profesor Longhair y saber que Alex Pretti, puede ser cualquiera que moleste a asesinos ejecutar su limpieza étnica,  como zombies, mientras sus amos ganan miles de millones con sus maquiavélica especulacioness

  Preservation Hall Jazz Band, acompañando el caer de un dia con el Nido, como salida de un cascarón,  del que estos tiempos te piden compromiso. Sentir que aquellos ritmos lejanos te arropan para ir picando en lo que te encierra

viernes, enero 23, 2026

Los peros de mi señora

  A mí que me acusen de lo que quieran. 

   He fumado en la terraza cuando esta estaba cerrada.

   Le he enviado flores por primavera a Pepa; tu no sabes como se ponía si no llegaban ese día; pero claro que mi señora, me pida marcha, cuando acabo de colgar un cuadro, pues no sé. 

   Será que quiere que me acuerde de ella, pero no es nada fácil. El que yo sea un narizotas y haya encontrado satisfacción, sólo en mi sexo, cuando llevaba años apostando por las cartas del Tarot y mi próxima vida, me reconforta.

    Ahora, por fin, sabe aprovechar mis habilidades y nos crea una alegría mutua

    El pasado fin de semana, en nuestro nido, ahora, de amor en las montañas que han dejado de proteger para, ¡hostias, tú! que unos cayetanos se pongan a emular unos naturales en una carretera comarcal, es que se tiene que estar degradando todo a una velocidad infrenable.

    Vuelves, hambriento, las dos de la tarde y dos parejas, se estimulan ante la visión de una quietud porque el aire ni tan siquiera el mueve la muleta.

    El contar esa visión distópica a mi mujer, pienso, puede haber sido ese cambio de actitud ante el sexo. No ya los cuernos con sus feronomas, que la han llevado a ese estado de catársis. Es la capa y esa mirada entregada, ausente del émulo de toreo, ante un toro que le anuncia corridas por como ve a su chica. Emocionada, entregada.

    A nuestro alrededor pasaba todo esto y en el cielo unos buitres planeaba sobre los restos de una caza que se estaba produciendo. Victoria siempre se había puesto nerviosa, miraba al cielo y contemplaba como esa quietud en las alas no presagiaba nada bueno. 

    Al explicarle la quietud del sujetador de capa, le dió por mirar en un libro lo del sexo tántrico. 

   ¡En buena nos hemos metido!

    Los buitres de forma pausada, iban trazando círculos, cada vez más pequeños; de forma sucesiva parecían mirarnos, cagaban sobre el siniestro y se alejaban un poco más. Allí de forma sorpresiva empezaban un descenso ligero pero constante hacía las víctimas de los otros. Ahí se manejaban bien. 

   Como el diestro, con el fantasma del toro, ellos no homenajeaban a sus propias víctimas, las 7291 personas muertas en medio de sufrimientos y falta de una atención que podían haber hecho obligatorias en un Estado o Comunidad que tiene que poner todos los medios públicos y privados al servicio de la dignidad de las personas. 

     Las dejaron morir entre sufrimientos, porque nunca vieron seres humanos, sólo números con los que jugar para obtener sus máximos beneficios. Las negaron lo más precioso que se le puede dar a una persona que está sufriendo, es hacerlas sentir que eran vidas, en peligro, pero protegidas por quienes han sido votados. Existió tanta inhumanidad, tanta miseria.

     Ahora los muertos, creen que no los ha provocado esa política de dejar todo a lo privado, a lo concertado, que es su seña de identidad.

   Consiguen que sus millones de euros dado a las hienas mediáticas pongan el foco en el gestor inmediato de la infraestructura.

    Ante esto, se lanzan furibundos para crear una narrativa, donde esa iglesia empresarial, les da un soporte de indignidad en los que una sociedad de las apariencias obligan a fotografiarse con quien ha sido una representación, ni tan siquiera animal, con principios, sino monstruosa de la falta de sensibilidad hacia quienes les han ido confiados

jueves, enero 22, 2026

El no retorno tras la verborrea

 Salimos y cuando cometes esa imprudencia, ya no sabes si volverás a entrar. Con el tiempo te das cuenta que fue otro mometno en la vida. No es saludable que lo cierres pero tampoco que te arrepientas de lo que se acabó. 

  El miedo es el enclaustamiento y que una actividad como la del Archivo Histórico en Guadalajara, cnteelebrada ayer, haya sido desconocida en grado superlativo. 

  Existe gente abriendo puertas y siempre, deberás asomarte por lo que descubres y porque en el exterior todas las cosas se enseñan sin profundizar. Puedes llegar a creer a gente como "El Txokas" por su verborrea y no darte cuenta que detrás de su discurso existen banalidades sin la más mínima profundización. 

   Se ha perdido la desvergüenza, incluso para declarar que un lugar donde se ha asesinado a cientos de miles de personas, delante de nuestros ojos, se convierta un resort. 

   Ante esto, como una personaje, investido del traje de lo rompedor con un sistema, no se va a atrever a soltar barbaridades sin un filtro y una responsabilidad. Al día siguiente, serán otras y así, lo importante son las formas, que seas contundente.

   Ya se lo decía Feíjoo a uno de sus monaguillos, lo esencial es el relato. El que te pongan un micrófono y quien te va a creer, que te vea seguro de lo que dices en ese momento; y cuando en lo siguiente, digas lo contrario, también te vean seguro.

    Un día, no lejano se darán cuenta o que no les suben la pensión, o que los medicamentos necesarios, los deben pagar por encima de sus posibilidades o que sus nietos, viven en precario porque aquel colchón, se fue reduciendo. 

    No importa, diles que crees en Dios, ¿Cuál?, el que se deja ceremoniar por unos muertos ajenos y no acude a proteger a los propios. 

    Anuncíales que el acuerdo con Mercosur no es necesario. Aunque 48 horas antes, tu grupo parlamentario, en nombre de libre comercio, de las grandes ganancias de las grandes empresas, haya votado a favor. 

     Dílo con convicción, te van a creer; la desvergüenza de tus actos de apoyo al acuerdo del Mercosur lo tapa tu seguridad en afirmar lo contrario. Ellos no ven, ni escuchan lo que tú no quieres que escuchen. 

     Tienen tu dios, tu patria y tu historia en sus procesiones a las que sigues descalzo y penitente. 

     No sabes el daño que te haces. La pena es que no es a tí, ni a los tuyos quienes lo sufren. 

miércoles, enero 21, 2026

En otros lugares

 Murakami escuchaba jazz en lugares tan dispares como los mundos en los que se exploraba. 

  Había un combo que soñaba con la música de Paul Desmond. Su saxofonista solía estar perdido, pero este autor le centraba hasta iniciar exploraciones en los que perdía noción de su otra vida. 

   En aquella, tenía que lidiar con el seguidismo de una tropa de sumisos que lamían la atención que prestaban a un vendedor de violencias, escondidas en un sentido de estrategias comerciales. 

   Nada era verdad, sólo el éxito inmediato del amo y quienes querían ser ya dueños de sus territorios, por medio habían roto consenso, pero para ello tenían la docilidad de aquellos personajes de "las uvas de la Ira" de John Steinbeck, que habiendo llegado unos días antes, de los que estaban llegando, eran investidos por el poder para que ejercieran de policias a su favor. 

    La semana anterior, no eran menos miserables que aquellos a los que ahora golpeaban, pero se habían colocado en el lado del poderoso, que sólo les miraban y azuzaban por la violencia con las que ejecutaban sus órdenes. 

    Era el signo de aquellos tiempos, después de la Gran Depresión y de estos, la Gran Grieta del Capitalismo que empezaba a sentir que le pisaban los talones en todos los lugares de los que habían extraído sus enormes ganancias, generando gran desequilibrio a la población, hundida en muchas miserias.

   Correr, era volver al mismo sitio, pero entremedias tu mente se había imaginado libre de las cadenas de su espacio y el recorrido, ahora pequeño,  dejaba siempre la impronta de pinceladas que dibujaban un cuadro de un mundo que volvía a tener orden y una chimenea por donde se expulsaban los mas variados humores y nacía la exploración sin las ataduras de la quietud, donde se anclan los miedos.

 Al correr, la música viene de la vista y se recorren sendas que evita la ponzoña de los bocazas, anclados a sillones desde donde eejecutan sentencias, impunes a la responsabilidad. 

  Muchos seguían sus nuevos profetas, estos siempre seguros y con sus tablas de la ley, escritas en tintas pasajeras

    

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y