jueves, febrero 26, 2026

Una rotura, or break, una ocupación glamourosa

  Feli con la que tuve el honor de hacer el amor durante 19 noches y un montón de días, pero sin especificar, que ya hace mucho tiempo y luego David, mucha broma pero no te da nada.

  El caso es que después de bastantes años Feli, se siente alagada cuando la comento que la sigo celebrando.

  Hablando de celebraciones, y de las grandes y muy exclusivas, son la que no paran de celebrar las familias peperas de Alicante. 

   Sin ningún complejo y con una exhibición de meneos de polla o tetas y en varios casos las dos a la vez, se exhiben y se chotean de sus votantes, que salivan y piensan: me voy a acercar, con la verdad, que les he votado; lo mismo les queda alguna. Mi chico está estudiando, mi mujer en dos trabajos y yo en uno y medio. 

    Le miran, cuando nuestro interlocutor se acerca a ellos, minutos antes de que se distribuyan las viviendas públicas que,antes lanzan ¡oh, dios mío!

         Se quedan estupefactos al percibir que Urelio la lealtad y que es capaz de dirigirse a ellos, aunque se le caiga la baba; en su pecera, aún tienen más respeto a un besugo, ¡al final le importa un pepino, que se lo comerán junto al habitante del mar esclavo.

      Paaaa, son gente adelantada a su tiempo, le dice Urelio, y los pisos, pues claro, se los tienen que quedar esta gente tan estupenda. 

   ¿Mi chico?, ¡uff!, ¡uff! paaaaapa como huelen sus casas. 

    ¿Habrás entrado?

   Si yo, además les doy mi voto, porque siempre he sido un esclavo y les admiro

   ¡no se lo van a creer! pero lo hago con un fervor a fuerza de comparsa. Es más mi chico, mi chico,

 ¿dónde se creen esta? 

    En el gimnasio, coño, en gimnasio ¿Qué para qué? Pues para serviles a dios y a sus representantes en la iglesia, porque no podemos negar que le quieren 

   Uy como le quieren, le nombran todo el rato: dios todopoderoso, único, extraordinario que se ofreció a venir a la tierra, para salvarnos.

   Pues, leches, como esas familias peperas se han sacrificado e incluso, para colmo pagan con dinero negro. ¡negro, tío, negro!

   ¿Me lo llamas a mÍ? 

    Hazme una llamada perdida, pero no, bwana. No ves, yo también tengo resistencia como Zaplana, otro dueño de lo negro; 

    - NO resiliencia, resiliencia.

    Eso digo 

    En esto llega Nida, el broncas desdentado y les monta una rave a esos okupas tan señoritingos, piensa; se ponen, o meten o ven que ya no sabe uno como decirlo todo tipo de cohetes; y en sus ratos libres, cuando deja de ingresas coimas, habla, una y otra vez, de hostias. De hostias de todo tipo, como si fuera un experto, incluso porque la vida le haya dado alguna. 

    Y su madre, cuando le oye por la tele, o esos canales que no sabe nombrar, llora. Lloran porque siempre quiso que se metiera cura y allí, si hubiera tenido la posibilidad de soltar hostias, sin ton pero si a Son; al menos, además, no mostraría esa dentadura tan poco cuidada. A saber que se meterá, piensa ella, preocupada

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