domingo, septiembre 12, 2021

Un mago en cepa

 Surgen unos días complicados cuando te embarcas en un nuevo año escolar.

 A los horizontes de cada año, les conoces y siempre has podido llegar. Pero esa no es tu satisfacción, porque intuías diferentes colores en los cielos que escondían las siluetas sin luz, el ritmo de tu mirada teñia las notas para colocar las personas en aquellos espacios. Esa angustia existía y la inmediatez de una primera cuesta a la que te enfrentabas te hacía perder aquellas ilusiones lejanas. 

 Cuando llegan estas situaciones, a veces, me viene la sensación de haber sido intercambiado en la cuna y, que descubriéndolo ahora, me pusiera en mi real situación de ser predestinado a actuar como un mago. 

  De estos, dicen, que tienen unas capacidades extraordinarias, nunca explican, con sus trucos. Entonces construyo imposibles de la nada.

  Cojo unas bolsas con la certeza que las llevaré hasta una viña que habiéndola recorrido e incluso cubierto con cuerdas, cinta americana atadas a palos obtenidos de una limpieza de nuestros bosques que me parece milagrosa por la nueva vida obtenida cuando lo recorro; utilizo también alguna ruidosa botella, algún ropaje que vuelve a tener un sentido vistiendo cepas e incluso, un Epi o Blas que no lo he aprendido nunca, pues ya me pillo en una época en que la calle era mi casa. 

  Cada uno de estos elementos, aunque tarde, me pareció que cumplía su función para ese conjunto que parecía perdido en su mitad. Hoy, consciente de lo que en realidad soy, me dirijo al lugar de mi actuación. Dada la premura, tengo un compinche, el gran Alfredo, que me ha cedido alguna de sus bolsas-varita que con las acciones pertinentes y las palabras adecuadas de un "avivir" de Domingo con Juanjo, logrará un conjuro para mostrar lo que existe dentro de una viña. 

  Acudo, con la remora de lo que he tenido que experimentar cuando realizaba otras acciones ajenas a mi ser mago. Abro la viña y de repente lo que parecía ya cubierto, empieza a mostrar la plenitud de mis capacidades. Todo se multiplica y lo que en mi anterior vida de profesor, hubiera sido un desánimo por ser imposible obtener los horizontes, ahora se llena de racimos inexistentes, segundos antes. Como, ya, mago miro cada rincón de mi sombrero, cada arruga de mi capa. Si, siguen saliendo conjunto de uvas, a veces blancas, otras negras, pocas, mestizas.

 Algunas cepas, aprovechadas por otros animales, ahora me mostraban las que habían escondido para mí. 

  Nunca me hubiera imaginado que fuera el mago, en el que debí haber sido criado, quien me daría las varitas que tienen las claves para ver todo lo que me rodea, percibirlo y además, tener la paciencia para ir mostrándolo a mi alumnado con la seguridad que serán capaces de recoger cada uno de los racimos y obtener un mosto que les pueda ayudar a superar las dificultades para conseguir las Itacas que se vayan proponiendo


sábado, septiembre 11, 2021

La suma da

 El tejado no deja lugar a dudas. Había decidido que tomaría un drón y lo llevaría a darle una nueva perspectiva a mi nuevo tejado; de paso el de la Iglesia ha aparecido en la pantalla y desde luego que necesita que se cambien siete u ocho tejas, así de primera.

  Sobrevolando las tierras por un cielo otoñal ni mostraba a Bob Dylan, siendo bailado, ni a las figuras, lanzando gracias.

   No las mismas gracias que son dadas a todas las personas que han acudido a las diferentes plazas de muchas ciudades y pueblos para denunciar el aumento de las agresiones homófobas.

   Si en una sociedad, diferentes seres lanzan certezas sobre los malos olores producidos en su día, la necesidad que en esa ocasión se haga casi a escondidas, su falta de derecho sobre cosas básicas. No ellos, que saben porque lo dicen, pero muchos "zombies", como los que acudían a una pizzeria norteamericana porque un irresponsable candidato a presidente afirmaba que allí se cometían actos delictivos, creerán que son los brazos ejecutores de una verdad universal, como la bandera, el himno y la palabra patria.

  Gentes pretendidamente rebeldes, siendo los brazos ejecutores de élites que lo que si pretende es callar a quien no son encadenados por sus patrañas; la de una bandera, himno que lo venden a los mejores postores que siempre les pagarán bien a esa estirpe de comisionistas.

  En mi ciudad, han hecho acto de presencia, el incombustible Alejandro y Meli; aquí, a esa hora me acordaba de ellos y se me venía a la cabeza, muchas de las malidencias que anidan en los nidos donde se juntan para soltar muchas frescas y me imagino con eso conseguir un cierto calorcito, el que da calentar el ambiente. 

   Podría estar orgulloso de ser parte de un colectivo u de otro. He caminado por la vida sobre todo con gente a la que en cada momento determinado sentía como amigo o compañera. Al llegar a los sesenta parece como si quisieras razonar todo lo pasado, fuera del contexto correspondiente; entonces, había sentido de una cierta amistad y respeto y ahora, parece que vivo queriendo rechazar cualquier acercamiento a quien me puede marcar.

   En eso estaba, cuando he mandado a la mierda a los de entonces, que ni les sentía; y a los que ahora, que desde luego, no son quien me abre puertas y caminos, con sus bocas de puñales.

   Percibo cada vez más a quienes, desde su formación, necesitan que se sientan queridos y queridas por ser seres humanos. 

     Los inquisidores terrenales están más cerca de ser sádicos asesinos que guardianes de unas certezas a las que escuchan, cuando les sirve para obtener sus réditos. Porteros economistas que restan al amor.

viernes, septiembre 10, 2021

Si no fuera por Tedeschi Trucks band

 Me pongo a mirar el teléfono, ¿qué era yo hace 25 años sin él? y me quedo absorto. Cosas banales, pero como para despejar la mente de las anclas que tienes de nuevo en el instituto o en un huerto, ahora visto a lo lejos. 

 Hace tiempo me dí cuenta del dominio de la guitarra de Dereck y la voz increible de Susan, pero ni aún así consigo desengancharme de la futilidad de la pantalla. 

  Me dice ella que tenemos unas relaciones sexuales plenas; yo no le quito la razón, aunque a veces, me insinúa que podría hacer tal o cual cosa como para ser la envidia de los vecinos; buff! desde hace tiempo no llevo nada bien estas cosas de las relaciones sociales.

  Cuando, en otras noches, me dejo envolver por las lazadas  de la música de esta banda que me conecta a los mundos que transmiten y que seguro yo interpretaré de otra manera.

 Deseo que todos los pormenores de nuestras tardes desvestidas de las premuras queden en el butacón donde antes se reconfortaron los recuerdos de aquella maga.Esta última empezó a irse, por la exhibición que hice de algunas carencias.

  Aquel tiempo ella lo labró en el paladar de cada uno de mis poros. El momento de felicidad no lo supe gestionar y enaltecido por ser felicitado por unos y otros; aspire a un más, que sólo tenía la construcción de la palabra, a veces, tan matizada; otras, tan desmentidas, y la más de las veces cambiantes.

   Right on time se ha exhibido para ser presentada en otros tiempos. Soberbio porque en aquellos me parecía pertenecer al grupo de los que me alababan e incluso ser admirado, me lancé a ir a otro pais, tal como ha hecho algun personajillo que dice representar a una oposición patriótica. Allí, yo creo que más orgulloso de todas mis mañas que él de todas sus balandronadas, me dediqué a airear todo lo que podría realizar con una mayor disposición de ella a estar bajo mi dominio. 

  Cuando ella se enteró de mis pueriles andanzas como Tedeschi Truck Band me dijo Tell the Truth; no pude negar cada uno de los pláceres obtenidos y que sólo mi creo que trabajada y dura consecución de una humildad, me ha llevado a la situación de ahora. Dicen que vagando por las estrellas, que en realidad son focos alquilados con dinero negro, sigue hablando, esa es la clave, el electorado zombi valora que su guía no pare de hablar, en público o en un lavabo, frotándose de satisfacción por haber solucionado un estreñimiento. 

  Nada en esta sociedad como los focos. Mientras esta noche tengo

    All that I need, aquí juntos, dispuestos a sincronizarnos como Derek y Susan

jueves, septiembre 09, 2021

Sus uvas para un clarete

 De hace cinco años, no hombre, no, las uvas en la cepa, ¡Que burrada! me llega un vino clarete para ser servido en una mesa donde he invitado a dos seres en diálogo. Me imagino que por falta de ese espíritu, no me han invitado, pero tampoco a Cayetana, no es ningun consuelo.

  Estaba intentando dar una ojeada a los libros que me he tenido que comprar para empezar en la universidad. En ese pequeño espacio de tiempo mira tú qué no siendo aquellas eminencias que iban a los colegios y recitaban 40 números dichos por diferentes niñas, no parece que puedas sacar conclusiones sobre el manifiesto comunista; pero debido a la polémica de estos días, en tres segundos aciertas a ver, al menos, veinte puntos sobre la visión de ese estudio de una sociedad y como resolver esas desigualdades. 

 En torno a la mesa Ignacio Escolar y Gran Wyoming analizan el éxito de El intermedio. Este año, mi atención ha empezado twitera y lo que más temo es que se quede así. 

 No tiene nada de extraordinario darse cuenta que si en el programa es divertido y juega con su propia persona para desarmar a los bellacos que le magnificarían sus debilidades, fuera de ese programa, es un ser capaz de analizar la sociedad española con una brillantez apabullante. En estos días, siempre recuerdo sus 2 fabulosos speeches de 13 minutos cada uno, en Alcalá de Henares.

  Mi apasionamiento y mis carencias de empatía con quien considero zombi de ideas barro, para ese debate, ha limitado mi aprendizaje. En el otro lado, alguien con gran formación, su cuna la ata a una de sus patas, para que en esa inmadurez, pueda enfangarse en decir que el cristianismo ha producido más de mil millones de asesinatos. Pues, es mi reduccionismo que extrae consecuencias de sus afirmaciones. Así lo ha razonado Antonio Maestre. Existe una edad de oro del periodismo, en medio de mucha bazofia.

 Uvas para generar un mosto, que la barrica y el tiempo lo harán más que un clarete. La política no tiene ese tiempo y ese vino, turba.


miércoles, septiembre 08, 2021

Tarsis, eterna

 Lanzándose desde la piedra, tengo tiempo a ver su escultural cuerpo. Se queda grabado como una inscripción romana hasta nuestros días. Me extraña mucho que luego no quiera que se hable de esas formas que parecen talladas por los dioses en la fragua que visten las primaveras y con puerta de entrada a los cielos.

 No, no es nada poética la entradilla. Cuando llegué a Tarsis, encontré las playas como las sábanas que te besan en los dolores, cuando estos llegan en olas que rompen en abruptas pesadillas. En innumerables ocasiones recorrí sus sendas, recibí sus lluvias que aquí son una bendición y pensé que el viento cubriría cada uno de esos espacios para engendrar voces como las de Camarón, o músicas mestizadas por los seres humanos que andan sobre las aguas, vuelan indagando en los rincones de las piedras y andan las nubes de negras pasiones de un mar menor y un océano voraz, sin embargo, domesticado en ese lecho.

Si, en un primer momento, intuyéndolo, no fuí consciente de toda esa grandeza, cuando todo fue asomando y yo asumiéndolo, terminé amando cada uno de sus espacios y momentos.

 Conmigo estaban aquellos que pertenecían a estirpes de antepasados aventureros levantiscos hasta obtener el poder. Viviendo aquel mundo descrito, siempre a ellos les oí, postrarse ante los ricos, vivir alejados de quienes allí habitaban a través de los siglos y, siempre, siempre, siempre alimentar el miedo de estos últimos, con la venida de los otros viajeros que, como se describía en "las uvas de la ira", sólo se diferenciaban estar anclados en el tiempo sucesivo.

  En mis noches en las que la mente se rebozaba por inexplorados tonos, chasis para mil viajes, robados a los espacios, para narrar las historias atemporales con anclas de látido; debía oír sus rabias relampagueantes, que atronaban odios. 

Ante ellos, todo trascendencia a inaguantable: su rabioso clasismo que odiando a unos, los lanzaba contra sus otros, para crear la sumisión de los vencedores. Su victimismo canalla, agrietador de esfínteres emocionales que ellos se encargaban de monitorizar.

  Mientras, en la playa de los dioses, toca Miguel, eterno, puro encuentro con las noches de cante. Si, zapateamos para acompañarnos y ahuyentar

martes, septiembre 07, 2021

Eres un as

 Siempre me ha hecho sentir así. Nuestra relación empezó de forma virtual; tuvimos un primer contacto y de ahi, debo reconocer, fuí yo quien fue insistiendo en llegar hasta ella. Cada vez iba descubriendo nuevos mundos por su transparencia y sensualidad.

 No puedo negar que he hecho todo lo posible tanto por darla todo el placer como por recibirlo. Siempre he tenido dudas de si eso lo he conseguido, pero debo decir que por su forma de actuar y responder tenemos una afinidad que luce, por ejemplo, en el brillo de mis ojos.

 As, me llama as; a veces, las palabras hieren, se lo haga saber, quizás durante mucho tiempo no quise provocar ese tipo de discusiones. 

    Ni ella, que se entrega desde la honestidad, desde la búsqueda, desde la curiosidad por saber; ni yo, empedernido escondido en miedos, que ella me va quitando pertenecemos a nadie.

     Somos dueños de nuestras entrega y si de nuestra compenetración salen cosas dignas, lo siento por los filibusteros, mandados, por pagados para que los demás no se den cuenta de la profundidad de nuestras unión.

    Ni as, ni escritor, sólo juntador de palabras con esencias de emociones; enrevesador explorador que ama a esa revista digital, que poco a poco, va añadiendo matices para que nos conservemos como viajeros fuera de unas carreteras cercadas para que seamos cegados.

    Ahí, siempre fiel, en el tope de mi indice. Siento la dicha de haber sabido leerte casi desde el principio.

lunes, septiembre 06, 2021

Deseos

 Si alguna vez tuviera una lámpara mágica que me concediera el deseo de no pasar vergüenza propia por estar en un sitio que no me pertenece, sería generoso y se la llevaría al Presidente del Consejo del Poder Judicial. 

  Nacho caminó por el mundo durante 4 años, para casi darle la vuelta; no, desde luego no se quedó en un sitio diciendo que ese le pertenecía, es más alguno lo sobrevoló y en otros, salió por patas; pero "casa patas" que ese lo han cerrado y dentro, que sepamos, no ha quedado nadie. Puede que esa aventura le haya fortalecido para si mismo. 

  A nuestro presidente, por ser cumplido con lo que se le ha pedido, le han hecho fuerte, los otros, los beneficiados,  por ese acto de usurpación. Por eso, durante tres años seguidos ha amagado con irse, pero el no es recortador como el hermano de mi parienta; a él le pilla todo y se tiene que quedar, atropellado, con dolores pero cuidando los aposentos a los que parece haberse acostumbrado.

  Mi mando, por ejemplo, es muy de mi cuerda. Me imagino que un año más quiero hacer teatro; lo preparo todo para acudir a la cita; no, por mucho que me lo pidáis no voy a ir con el autollamado payaso, que resultó que era un asalariado de nuestros días con la psicóloga para controlar nuestra agresividad. Si, esos, si "Los Soplanos". Entonces, conociendo esa inapetencia a salir, se activa el silencio cuando sale el mimo Casado o no, y me quedó como el perro de Charly, absorto y meneando la cola. 

¿Acaso no lo harían con alguien que traslada todo su histrionismo para decir una cosa y la contraria?, con esa cara transida de dolor o pena, que es lo que además me da, pero no por él que está en su papel, sino por sesudos seguidores, que han ido reduciendo su capacidad neuronal al mínimo, que por cierto les sirve para tener el poder; raro, raro, tanto los que se enriquecen de modo obsceno, como los que ven reducidos sus servicios. Cuando se dan cuenta, comprenden que sus males que les llegan de uno en uno, les sitúan en una zona de precariedad. Pero a los que adquirieron el poder con sus votos, ya no les interesa, esa persona. Sólo era su sobre, fuera en las urnas o el dinero B.

   Yo, por deseo,no crean que tengo muchos, ni además, tienen importancia, o sí. Tres, cuatro, cinco, séis, siete u ocho personas pueden convertirse en una manada de salvajes; cuando además lo hacen escondiendo su cara ante la persona agredida, parecieran unos chacales que de forma organizada van atacando y retrocediendo hasta agotar a su víctima, pero no por empatía, o por su capacidad de razonamiento; son primitivos, que alguien les ha dejado de mostrar como ser humano, pero con el cuidado de que no puedan verse a si mismo, en un espejo.

 A veces, a los deseos les tienes que dar la posibilidad de exponerlos, por si tú también necesitas contrastar para no ser más que instintos

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y