viernes, septiembre 11, 2026

Inauguraciones y charcas

  Llega Septiembre, donde las flores, con estos calores han desistido de salir y la que lo intentaron están mustias.

   Por el río nada la rana y en el cielo el sol sale con cierta saña.

   Matilde escribe una carta de amor y Honorato teme que este se acabe de aquí a .....Valladolid; ciudad con playa.

    Empieza a escribir una carta, no vaya a ser tarde. 

      Querido amor te escondiste en un bosque de actos y ocho, no podrían ser menos de ocho, acudieron a apalear a gente del AMA; 

       Razones, decía Bebe; ellos las tienen, odio enseñado desde la cuna. Exclusividad pagada por el Estado para ser diferentes. 

      Nunca lo quisieron comprender, ni aquel Felipe u Honorio, con pseudónimo o qué más da, le prometieron que le iría bien y que le exonerarían de sus tropelías; ni este Emiliano que siempre estuvo presto, con todos sus colocados, a eliminar obstáculos. 

      Es lo que tiene la pervivencia por encima de cualquiera que le opaque su fin. 

      Expulsan la palabra Patria y España con cerbatana para inyectar el veneno que adormezca a los que creen que la verdad la posee la televisión, siendo esta de dueños, con fines.

       Lo ví en la televisión como si por la vista se entendiera y se comprendiera todo lo que haya detrás de algo que nos relata un interesado

        Sed buenos y no os pasarán cosas, avisan, con un desparpajo que es violencia. Lo sueltan delante de un micrófono, luego lo quieren esconder, como a Adèle Haenel, en Francia. 

       Pero son, pero fueron.

          Odio y la violencia engendra odio. Es el círculo que justifica ser violento.

           Todo perfecto, excepto

              Seres humanos asesinados, mayores, niñas, infantes con sueños de ser médicos, de sobre todo a amar a sus gentes. 

               Y en el otro lado

          Niños y niñas como aquellas que tuviste en primero y segundo, eran una delicia de personas y ahora ¿estarán dentro de ese círculo de odio?

           Nunca lo ví en su inteligencia y en su amabilidad.

         Veías de joven, gente bien vestida, semblantes soberbios; ahora se comprende, cuando no tienen el poder pierden toda la compostura. 

          Si el tiempo para volver a tenerlo se alarga, siembran violencia y la inocente Isabel pide que no se les juzgue, lo que ellos no hacen sino que sentencian; 

           Por supuesto que llegan a comprender la violencia que generan, pero más es o sus ansias, o sus miedos, si en algún momento se consideran con capacidad para hacer justicia.

          Todo tan duro, y sin agua.

             Y las uvas en el gaznate de un ladrón que deja su lata de recuerdo. Violencia silenciosa, toma del sudor de los demás, siempre sucedió. Se llama capitalismo

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