Informaciones recibidas para generar emociones.
Roger, por ejemplo, conduce una moto sin manos.
Ni todos los chinos son iguales, pero tampoco todos los libros son iguales por mucho que lo digs un analfabeto, lo último, ni un blanquito lo primero.
Y en ese estado de cosas, tenemos a fascistas que igual defienden un amo con "sin papeles" para tenerlos poco menos que esclavizados, que a un especulador con viviendas que encarezcan las de sus hijos.
A los pobres primeros, además se tiene derecho a pegarles porque han bajado lo que ellos, aspiraban a cobrar. A los que se les cree que les deben expulsar porque sus ídolos deben ganar con sus fondos buitres que reciben privilegios de sus mayordomos políticos.
Y ahí estamos, viéndoles violentos contra el débil y siguiendo en capote de la bandera que lo arrojan a un vacío por el que pierden la razón.
Pero eso si, se creen guerreros o Crispin, personajes de tebeo.
De Roger nos admira que al no tener manos, dirigía la moto con las piernas y cadera y que cuando llega a la tienda, consiga, después de horas que le den un manillar, porque andaba explicando a una efigie de Fugaredo que le diera unas manos para una moto.
La efigie, claro, no se movia excepto para pelar gambones y claro, luego le acercaba las manos, que es lo que tenía más cerca y Roger, por cumplir, le chupaba los dedos y todo estaba en un bucle.
Si no llega a ser porque en el servilletero había un manillar y la cabra, director de comunicación de Fugaredo lo entendió, aquello podía haber terminado en una Abacanal, que es vivir de puta madre, sin dar un palo al agua y follando la mente de renacuajos que te sujetan máquinas de press de banca y otras neuronas en hierro.
Por suerte, Roger recondujo su futuro a través del manillar y periquete no tardo tanto en sacar conclusiones.
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