domingo, noviembre 01, 2026

Capotazos en E mayor

      Para empezar el día buscas un ritmo sobre el que consolides las notas de un pentagrama. 

 El sudor de la noche en el cuarto compás te pega el brazo para hacerte arrítmico; podría pasar que en esos momentos de calor te haya venido las imagen de sus ojazos y los pechos que se escondían en una camiseta ancha, pero que un gesto suyo volvió turgentes.

   Ante eso, los golpes que debieran quedar impasibles en su ritmo, amenaza con sumirse en un caos, del que vas aprendiendo con el tiempo.

    Sujetas la mano, para seguir, sólo, marcando el ritmo y metes corcheas, café, Ignacio, café, o metes chocolate o chocolate churros que es una manera de meter sextillos. 

    Ahora si, tu cuerpo se desliza en los descubrimientos y te concentras en un ritmo con el que ella se sienta explorada.

    La mente vuelve al ritmo, no son horas, y pasas ponerle los nombres ingleses a las notas, porque pasa como con letras en ese idioma en el que has escuchado las últimas 1000 canciones, o cas,  te has volcado sobre ese idioma, con las voces de Bruce, Bob pero oyes en el sofá sonoro a Manolo García y debes reconocer que este último con su poesía, abre los portalones de la sensibilidad. 

     Casi nunca, sobre todo al principio, no sientes que eso pasará con Dylan o Springsteen.

     Después de este temprano viaje por el universo; por desgracia, te reclama la tecnología,de la que temes haber sido abducido y te llega un vídeo.

      En una comisión de investigación, Feijoo dando capotazos a Oscar Matute, amenazado este último por ETA. 

      Lo sabes desde hace años, este vídeo ya antiguo, de sólo un año, más menos, te lo reafirma, la catadura moral del primero para no contestar sobre la culpabilidad de Mazón por el no aviso de la Dana del 29 de Octubre de hace dos años.

        La estrategia es no dejarse preguntar por alguien de Bildu, acusándole de connivencia con el Batallón Vasco de Liberación, ex presidente del gobierno dixit, este, incluso durante su mandato.

         Oírle ser miserable, no es lo extraño, por lo habitual de sus exposiciones.

      Si, a tí, eso te asusta, a él, nada.

       Sabe que entre sus votantes, tiene a trabajadores, quienes se han encerrado en, ahora, sobrevalorados chalets y escuchan las noticias que les vomitan, multipremiados agraciados de ayudas públicas. Todo va mal, en la sanidad, porque llegaron los migrantes. 

       Y también en las escuelas públicas, por eso ellos llevan a sus hijas a la privada, que repagan, para quitarles las sensaciones de conocer la sociedad en la que viven. 

        Les quitamos sus riquezas, vinieron a buscarlas, en la mayoría de los casos, se les exprimió, también aquí, porque ¿qué hacían? que habían ido siguiendo el rastro de lo robado.

        Aquí, ya hace que perdiste el ritmo; el enojo y embarullamiento te hace acelerarte o meterte en un flamenco 15 por algo, que se lo tengo que preguntar a la interlocutora.

        Así, que no queda, que tirar a lo lejos; a la basura, de la que no huye porque se siente en su salsa, barbacoa, la compara y centrarte en el ritmo

       Si, si será un cuatro por cuatro, un sensual blues para jazz

      si, si, ya me he puesto el metrónomo, acompasa el golpe, en el que mete negras, corcheas y si me entretengo en la eterna redonda en la que tanto le gusta beba su satisfacción. 

     Para recorrer las habitaciones Irene agiliza la limpieza; nos transporta con sus habilidades con el saxofón.

            A la vez, como en un nido que engendraste

      Te sigue invadiendo la misma pregunta, que aflora en estos últimos meses; cada uno de los números que aparecen como lectores

         ¿Son humanos?

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y