martes, septiembre 08, 2026

Dos árboles y un avispero

  Andaba que reventaría las siguientes elecciones. Inmundicia en estado puro.

   Pasó con los GAL, se intenta la venganza con la entronización de las más bajas pasiones y se da poder a los personajes más nauseabundos del hampa. La mezcla es explosiva.

    No ese terrorismo de estado es del bipartidismo. El problema para el socialismo es que hasta ahora no han comprendido que el relato, lanzar y mantener el tuyo es esencial. La derecha, promotora y amparadora de ese misma organización, pedro josé wrote it when that happened, salió inmune y perdonando a sus compinches,  Barrionuevo y Vera.

  Desfachatez en estado puro; ocurrió ayer. 

  Si llamaramos Quintada a alguna de las estupideces que suelta el tal De Quinto, como afirma que los nazis, eran socialistas, porque lo ponía en su nomenclatura, Partido nacional socialistas, como Corea del Norte pone República Democrática de Corea del Norte; podríamos afirmar que ayer se nos coló una Llama sin estar en Perú. 

   Sucedió, y es curioso, cuando sales de las nubes de la noche y buscas la luz de encontrarte con lo que no has sido capaz de tocar.

   Tiempos de recuerdos, tiempo para transformarlos en dos árboles que renaturalicen un espacio que no tienen el mínimo sentido de su existencia. 

    Un árbol en el lateral, no; dos delante y un balcón que los contemple. La oferta está ahí. No vale decir que es que no habla. 

     Bueno, atente; no tienes permiso para controlar una vivienda.

    El caso, y se vuelve al tema que nos atañe. que era él, 

     ¡Cuántos años!, la vida por aquí, por allí. Ah no, pensaba que algo nos unía. 

      Nos hacemos viejos y de jóvenes, los veranos eternos. Algunas noches, llenas de alcohol y aquí estamos.

     Uff, uff, las bebidas de la verdad. 

     Negaré todo lo que afirme a partir de ahora. Así que eh, la puerta se abrió, de par en par

       Socialdemócrata de toda la vida, con 10 años, en plena dictadura perseguido por los golpes ciegos. Ahora, a una mujer desprotegida y a un adolescente comprometido, no sabemos lo que son; él, con vistas al ático. 

    ¡Ah, que ya váis a atacar a Ayuso!, 

     una diosa con edictos para martirizar a ancianos.

     Eso no me dices a la cara; no te amuela, un hermano de un don nadie con carrera brillante como director de orquesta, o parecido, obtiene una plaza. 

     ¡Hostias, no te das cuenta que después ese don Nadie, para Susanita, llegó a presidente del gobierno!; ¿no eres capaz de ver el nepotismo?

          Ni tu desvergüenza, no la había observado, pero gracias, te siento.        

      No, no quiero tampoco que lo juzgue un juez; ya ves, si termina condenado y le tengo que pagar su parcialidad, que no su ceguera, tampoco nos hagamos los irónicos, pues prefiero escribirlo. 

     Te lo dijeron Recesvinto, no creas a la serpiente, pasado su letargo, volverá a tener hambre

     Así que una noche en el que ni tan siquiera buscas un avispero, lo evitas. Tomas un aperitivo amigo, rebates los dimes y diretes que se dicen por la espalda de gente que si tiene responsabilidad; por mucha ceguera y seguidismos a un bando parcial ejecutor que le dé cobertura. 

    De todo ello, quedas como Rosendo, satisfecho y agradecido.

    Las hormigas tiene su hambre, su horario cuando necesitan llenar sus deposito

             Y si, sale todo el argumentario ultra. No falta nada

    Cinismo para defender que los medios de comunicación con su relato, pertenece a la izquierda; aunque no se rebata, todos los medios que se le enumeran en las propias listas de subvencionados, son de derechas y escuchados por el común de los mortales que no por los Mortadelos del doctor Bacteria, mejor sólida, parece que es el futuro de los coches eléctricos.

     Uno no sabe, cuando se sale de una avislaga y termina en un avislagón, pero, quizás fue el milagro de Lucia, que hizo que no levantáramos la voz y que nos hiciera desearnos unas buenas noches. Para alguno, aún más larga y con vistas al cielo, para encontrar la estrella que te lleve al ático de una inocente estrella, protegida por miedo, oro y motor que con su acelerones y pagos tapa toda una carrera de corrupción.

     Mercedes recuerda que su madre y 7290 estrellas más, merecen un bosque del recuerdo que atempere tantos infiernos que son capaces de crear desde la codicia y sus servidores.

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