martes, julio 28, 2026

Una lengua lagarterana

 Escuchas los análisis de Pablo Iglesias y te animas a no perder el relato. 

   Se están robando elecciones, por parte de quienes anuncian esos robos; es curioso que algunos crean a los segundos. 

La insistencia de Pepe,  el árbol de la derecha, según miras el álbum de fotos, fue enternecedora.  Creció fue y por la insistencia de Rudolf. Este podía ser muy rubio pero no tenía nada de simple; a excepción que se quedaba mirando el cielo, en las noches estrelladas y se daba cuenta que ella ya no estaba.

   A Pepe,  que, a la vez que le regaba le fuera cantando el cuarto grado y el sexto, también de la tonalidad de Fmenor, le hizo mucho bien. Luego se iba a la dominante y si, le ponía tenso pero, y eso reconoceremos que era una importante cualidad de Rudolf, volver de forma sorpresiva a la sexta, era sublime, porque todos, Ivana incluida, se apostaban en el primer y de allí nos les sacaba. 

   A Irache le pasó otra cosa. Tú te piensas: bahhh, el segundo grado nifunifa y ahí,  en esa palabra de forma paradójica, encontró la raíz de la canción que le hizo famosa.

    Pepe, siempre recordaba eso y cuando algun cantamañanas merodeaba por sus alrededores.  Con sus hojas, ahora graciles pero que habian estado a punto de desaparecer, reproducia ka melodia y todo el bosque cantaba look at the bright side of the life.

    ¿Problema? y gordo

   Que Dulceido había pasado una mala racha y mandó todo a tomar por...A mayor de Fmenor y con la dominante de A habiamos topado.

  Fue una época desagradable y Enriqueta lo solucionó a su manera sin que eso quiera decir que Pepe, el árbol,  creciera sano, esos días.  Sólo que quedó con Elvis y se cantaban el Amazing Grace, espectacular. Llora cuando se lo recuerdas. 

   A veces, cuando Norberto sale a contarme sus historias contra los ecologistas, me vienen a la cabeza estas historias, sonrió y a él le veo irse, entre perturbado y satisfecho. Esas cosas ayudan a la convivencia, que reconozcamos, no es fácil cuando sabes que arriban a tu puerto con dos cañones en popa y una lengua lagarterana.

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