Mi actual mujer, Lola, siempre aprovecha cualquier ocasion para recordar que le sorprende que me pusieran de nombre Mamarracho.
La primera vez que lo oyó, hizo que fuéramos al registro civil y me exigió el libro de familia. C Ese dia comprendi que Nothing compares to you, me lo cantaba a mi Sinnead. Desde entonces, no antes la amo.
Comprenderán que no es para menos. Te asomas al Liffey y te dice: joder como vas mamarracho.
Ella no me ha conocido en aquellas incursiones. Te metías en un pub y al final, la española de turno te cogía de la pechera y te decía anda a casa mamarracho.
¿Me conoces? la preguntaba
Si eres de los que vagabundea todos los 16 de Junio, buscando acompañar a Leopoldo.
No mujer, que me llamo Mamarracho, López, de primer apellido.
Con alguna, incluso ligue.
Me decía: ven aquí Mamarracho, que te voy a ladrar.
Siempre me sorprendió el tipo de especímenes que mandan a aprender inglés.
Ahí me tienes, follando y ladradando. Para grabarnos, menos mal que hace cuarenta años, te imaginas el dúo de albañiles cantando con sus aperos y nosotros ladrando coítos como si no hubiera un volver.
Cuando volvimos, la llamé. La dijeron que la llamaba .Mamarracho.
Alguna en aquella oficina gritó, con modales barriobajeros, colgarle; con esa calaña aquí en España no se puede hablar.
El que sujetaba el teléfono preguntó: entonces ¿Le colgamos?
Fui yo el que colgué. Como diria aquel los polvos los teníamos amortizados en un mundo paralelo.
Lola insiste
¿Por qué? ¿De donde viene el nombre?
¿Los toros como justificar que es la tradición de tener un frontón ilegal?
Al equidistante de no hay pacto de Estado para prevenir incendios.
Haciendo culpable a quien reprocha a los negacionistas la falta de prevención.
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