martes, julio 21, 2026

El mandil de Fernanda y música

 A Fernanda, que es una mujer muy a la antigua, en algunas cosas, le toca el coño, lo dice así y lo transcribo, quien soy yo para meterme en las cosas intimas de las demás. Dice Fernanda pero que hostias, le dices a ese por teléfono.  

   Como tenéis tanto cinismo, lo afirma, nada de preguntar.

   Vamos que la culpa es del alcalde, por supuesto de Izquierda Unida Podemos, que ha arremetido contra un acto que está prohibido.

    Claro que nadie va a matar al ciudadano Rubén. Lo que se tenía que eliminar es ese discurso simplista de "siempre ha hecho calor"; "las paguitas para los ecologistas y otros vividores". 

    Fernanda se sube el mandil o la falda y tu te imaginas "vaya a que lo hace".

    Por suerte se limpia las manos del barniz con el que estaba recuperando una madera; pero continúa, "cala el discurso irresponsable de políticos vividores", más que los de científicos como Juan Bordera o Antonio Turiel.

     El del político te pone la bandera como capa y "a ver quien se atreve a no seguirla". Somos mayorcitos por favor. 

     Claro que sabemos que existe gente que nos va a seguir. Y al final, serán ellos los responsables. 

    Y si alegarán miles de cosas y como son de los suyos, se librarán, ¡qué vergüenza el asalto ala Ayuntamiento de Lorca!; agresiones a policías municipales. Querían tener las granjas cerca de núcleos urbanos. 

    Su razonamiento. Podría ser: si ya nos dejan echar purines por manantiales y otros tierras de las que se cosecha, porque no cerca.

     Fernanda se va a lo suyo y me dice de follarme;

    Chica me pillas en un día. 

    Nos vamos con la chica de la Iruela. 

   ¡Qué bello todo!, en el tono de de su voz, aparece el fondo del abismo que se ha abierto. Abajo la sangre de sus sentimientos parece helarse y las ilusiones que corrían a nadar en el amor a esas tierras, se ahogan, bracean y apenas encuentra aire, con el humo que lo ha contaminado.

    Son las aguas, como las de anteayer, te mecían a oscuras mientras algunos transcendían entre balón y patadas. 

    Es el bosque que te protegió en tu ida y vuelta quien lanza resoplidos de ilusiones, piñas para comuniones, recodos protegidos por Fernando para hacer el viaje más seguro.

    Claro que sabemos que no lo quiso hacer, claro que han decidido vivir del campo, sin que nos analicemos en métodos e ideas. Claro se sacrifican y aman aquellos lugares. 

    Pero cuando escuchas el tintineo continúo de echar la culpa a los otros, a los rojos, a los malos, a los terroristas te lo terminas creyendo y minimizando, pero por mucho que te digan; los que reclaman el horror de la agenda 2030, los más macarras, eso no lo hacen y nosotros, con nuestras historias, nos vemos abocados a sufrirlo.

    Tanta tristeza en cada senda que se ha ido trenzando para hacerme suyo.

    Claro que tenemos ideas y estás tienen política y nosotros necesitamos que nos arrolle con su arrullos la ruta nocturna que es el telón de fondo de nuestra existencia

    

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