Hola carta a mi carta
Ha pasado alguna semana desde la última carta y, ya, algún año sin respuesta al problema de la violencia en la que te observé, divertido
En este
tiempo, quien esto escribe se ha ido llenando de razones para indicar la
convicción de lo inadecuado de la pared que nos hemos construido
Pese a querer escribirte hace una semana.
El paso de esta última, y el uso de este lugar
por personas que están dado un servicio a esa administración tan constructora de muros, me ha dado
algunas claves que paso a exponer a esta entidad y a cualquier otra a la que me
dirija para pedir amparo
Les he solicitado para que me den el reglamento con el que regirnos, en el uso de nuestras relaciones, para que no haya un menosprecio de uno hacía el otro y viceversa.
Ahora
que ha llegado el verano, podría poner el símil de ir a la piscina municipal,
en pantalón vaquero o en calzoncillos, estoy seguro que sus socorristas o
encargados me indicarían la inconveniencia de ambas ropas para meterme dentro del
agua, o incluso para estar en ella
Podría
pasar que en el uso de la instalación detectará un fallo en la instalación que
podría dañar o crear violencia a alguna persona. A través del consiguiente
aviso, alguien pasaría a solucionar el problema de acuerdo a las normas
de uso de ese lugar.
No dejarían
al albur que nada pasará, retirarían el origen del posible mal y habría una
persona encargada, por encima de esos socorristas que tomaría cartas en el
asunto, para que no se produjera un problema mayor.
Si todo lo que parece ser una relación entre personas, lo trasladamos a una relación con una casa
Desde
hace años, vengo indicando lo inadecuado de esa instalación, el daño directo
que provoca sobre la vivienda y desde hace menos tiempo y dada el
silencio de esta Administración me ha hecho ver que la solución es la
desaparición de dicha pared, pues la variedad de las personas que la han
utilizado, ha sido múltiple y las explicaciones se tienen que repetir de
acuerdo a esa diversidad de personas.
Soy
consciente de la impopularidad que me trae, pero más del derecho a ser
respetado. Los problemas de acoso que pudiera sufrir, serían culpa de quienes
los cometan y quienes los encubren
Se da
que un porcentaje altísimo de quienes visitan están pedanía han oído los
problemas que genera el uso de esa pared como lugar de dar golpes y balonazos y
han respondido de forma positiva, podría decir que en más de un 85%, han dejado
de jugar.
Aún
así, por el grupo que no es consciente del daño generado, ni se han interesado
por el violencia producido, y por otras visitas esporádicas que no tienen
porque saber los problemas de acoso que genera esa pared, la Administración
llama frontón, pero no asume lo que esto supone: reglamento de uso, persona
encargada, cubrir los daños que produce sobre la vivienda, implicada de forma
directa
Hace años un adolescente dio la clave:
Los tiempos han cambiado,
Ya lo cantó, en un corrido, Johnny Cortés
Aquello fue un carta firmada para encuentros, se convirtió en abuso por una parte; ninguna letra para unirnos
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