Si nos pusiéramos a pedir a los diferentes santos el amparo ante tanto incendio, nos podríamos hacer un lío y pasaría lo de siempre, el uno por el otro y el bosque sin limpiar y los árboles ardiendo.
Ahí que tener mucho ovarios, los de los cojones los tienen muy grandes; para apostar por los símbolos patrios los toros, las banderas, una pared utilizada como lugar de acoso vecinal y luego salir diciendo que este gobierno no está limpiando los campos, ni los bosques, que todo va a los paniaguados que defienden su cuidado y que eso está así desde tiempo inmemorial y es parte de la costumbre del pueblo, que uno no sabe si se refiere a celebrar la violencia sobre un estado democrático o poner por encima la costumbre que el bienestar de una persona; que los habitantes, siempre, estuvieron antes y esperando respeto a la generosidad.
Los rentistas siempre han estado por encima del hecho del derecho a la vivienda. Es lo que tiene les da seguridad; no la de los ricos, sino las de los trabajadores que acuden a su trabajo y que, a cambio, la sociedad le debiera proteger en el derecho a la vivienda para crear una red de convivencia. Esperar que esta la proteja y defienda la policía, es creer más en la violencia que en la capacidad de buscar puntos en común. Las prioridades de los poderosos nunca será estar buscando la convivencia.
Creer como la esfinge que un marqués va a estar por encima de una prostituta, es olvidar toda la violencia que han producido los primeros y todos actos de compraventa que se han generado en esa casta y sus alrededores.
En muchas de las segundas se ha visto más dignidad en su mirada perdida que en la morillas de las escopetas de los primeros.
Dice Echenique algo que produce una detonación en todas las palabras que los dos grandes emporios políticos sueltan. Nunca llegará un potencia extranjera a provocar las pérdidas que nos producen los incendios que si que están en nuestras posibilidades de subsanar.
El gasto infinito en maquinaria de guerra, necesita ser enfrentado por un relato en el que no se tiene que tratar de eliminar alguno de los partido que deberíamos estar en un espacio común.
Eliminar a quienes le pueden hacer sombra, es crear historias falsas paralelas, no confluyentes donde quienes podrían esperar unos mismos intereses, ven enfrentamiento y si, no existe equidistancia, el poderoso trata de eliminar el relato de quien ha sido atacado desde todos los poderes establecidos.
Cecilia: Mi querida España. Y las bestias humanas repitiendo sumisiones que les nombran los amos.
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