domingo, octubre 11, 2026

Respeto al libro; Aleph se cierra

A la librería el Aleph la visitó de forma circunstancial; ahora ya estará cerrada para siempre. 

    Felipe, apenas lee libros desde hace años. Por iniciativa propia se va quedando discapacitado para prestarles la mínima atención.

    Y es una gran desgracia.

     Ha ganado twitter y los podcasts, si a los que Felipe está suscrito y en los que Canal Red está teniendo un pedestal del que Alejandra Martínez, Laura Arroyo, Inna Afinogenova, Pablo Hurtado, Marco Terruci se bajarían de ese maldito trono y como hizo anoche la primera en "Malas Lenguas", bajaría a la calle y les diría a esos bocazas que no te dejan hablar llenos de contundencia en la voz, de ocupación en no dejarte argumentar que es el capitalismo el que se queda con las casas, es el que te explota, es el que te deja abandonado si no tienes dinero, entre otras cosas porque sus apóstoles se lo han quedado.

    Hizo amago de leer el título de un libro contado y la mente se negó.

    Las siguientes palabras son fruto de lo inmediato, han perdido su historia, su contexto; nada más salir a un estadio de fútbol, una mujer y un hombre tiran del pelo a su contrario. Por la forma de removerse, de violentarse, parecería que es un personaje, no de la Acampada de Sol, como quisiera la presidenta "bocas" y sus terminales mediáticos subvencionados, sino que son ellos, Athenea y Vini Jr. han sido los agredidos. 

   Eso es lo inmediato, la desvergüenza, negar lo evidente como esa Bea Talegón que dejó su impronta en Caja Guadalajara y que de su sonriente "hastaluegoMaricarmen", ha pasado a negarse porque el comer y pagarse sus lujos, tiene la penitencia que cuando se les señala a quienes las mantienen, estas empresas las hacen arrodillarse.

    En el fútbol a esos jugadores-as aún no ha llegado ni las empresas, ni las autoridades públicas que les pongan en entredicho por su deplorable imagen. Al revés, la Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, han enturbiado tanto la convivencia de sus ciudadanos, que utilizar la imagen de un Real Madrid, a la deriva con un presidente, rey sol, creen que les da un barniz para soportar todas las bajezas en las que andan metidos.

    Que todo un auditorio de posibles candidatos a las elecciones peperas, aplauda a una presidenta que era la que regía la Comunidad de Madrid durante el COVID, y prefirió que los que tenían seguros privados si podrían ir a la sanidad privada y los que no, no tendrían sus residencias medicalizadas; la aplauden porque esta señora, envalentonada, por todos los medios a los que subvenciona, amamanta, señala a los de la acampada de Sol, como terroristas; este "sin dios" es un signo de estos tiempos, del desquicie de lo inmediato en lo que nos hemos metido. 

   A Mariano "de poco", su consejero de cultura de la misma comunidad, también gritón le parece mal que censuren a una compañía de Ballet de Israel, que si querido "dios", no es Ucrania, ese país al que han financiado una Europa que, ahora vuelve a ser burlada, por su amo estadounidense. Mariano se enfada y quiere minusvalorar a Nacho Duato, ese que defiende a David Sánchez, por su valía profesional, como la de él que no tiene nada que ver con la de ese marianico que al ser poco también es "el corto".

   Claro que necesita leer "el derecho a las cosas bellas", pero las letras se escapan y 

        vienen 

   un otro porque, es que Felipe intenta descifrar las partituras de el Cocidito madrileño y eso no es poca cosa. 

    Ya serán cuatro años y aún así, en su 1430 mañana, descubre la importancia del 2/4, 3/4, 4/4 u otras más complicadas y a las que no dio todo su valor. 

    Se acuerda por ejemplo de la velocidad y su importancia. No es lo mismo ir a 50 que a 90, que a 120 o 200; uno se puede creer que a la última velocidad el golpe puede ser épico, tétrico en los resultados; pero este viernes, vió que ir a 50, no respetar esa velocidad y caer por esa deficiencia produce un efecto similar, catastrófico. 

    No había nada de "a la muerte de D. Juan", en lo que estaría tocando sería un pedregal donde choca con las piedras grandes y se te clavan las piedrecitas en los tuétanos, lo que produce visiones distorsionadas y miradas reprobatorias. 

    Ante ello,

    A ese libro, que aún eres capaz de abrir, le debes un respeto que es generar 

     música y sentir su belleza

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