Ahora que Juan me ha avisado que sólo quedan dos horas para el concierto, recojo los licks que me enviaron hace meses.
Me los quedaba mirando como el gato sueña con poder agitar el contenido que ve en una botella. Sólo lo quiere ahí, subiendo, bajando, haciendo extraños ruidos, cambiando de colores o transformando lo que hay detrás de la botella.
Un mensajero me trajo, al menos, cuarenta licks; esos días andaba intentando averiguar cuando sostenidos tenía el sexto grado de C#menor.
Lucía que había estudiado aquello desde su más tierna edad dijo A C# E G#. Dos, pero me aconsejó que cogiera el primero que era super C# E G# B, pero lo metiera en un blues, C# E F# F## G# B D#.
Si quería lío me dijo ese podía ser uno bueno, como el de las profesoras de la Enseñanza Pública en Madrid. Allí la soberbia era increíble pero ante todo por el dinero que manejaba que era tan inmenso como para tener comiendo de sus manos a las grandes oligopolios mediáticos que minimizaban el problema y no vayamos a negarlo porque había una grupo bastante grande de la sociedad que le venía bien, y podía pagar, los servicios que les daban a familias, casi de guardería no sólo para los más pequeños, sino para mayores que se sentían protegidos incluso para las notas que podían sacar.
No digamos ya se les apartaban a personas migrantes con problemas muy diversos, de adaptación, de comprensión o a los que podían originar situaciones de enfrentamiento. A esos les aconsejaban la pública.
Y los padres aceptaban
Hasta el hecho de estos llevar a unos de los hijos de la familia a un privado concertado, al que no tenía problemas y a una hija a un Público, por poblemas diversos.
Se había alargado Lucia.
No me importaba, empecé a arpegiar los licks que tenía a mano con las notas que me había dado ese primer grado.
Lo repetí una y mil veces, como a la vez me venía a la cabeza la pregunta que me había hecho uno de los hermanos Darton.
Oye ¿tú no leías antes El País?. Mostrabas una devoción grande, añadía mientras me enseñaba las dos portadas que había editado en estos dias
En una, ayer, hablaba de una tal Machado, que había perdido su título de Nobel de la Paz, en alguna cocina americana. La dedicaban cuatro columnas de su primera página. En un suelto, mínimo, ponía que Lula había ganado las elecciones en uno de los países más importantes del globo.
En la de hoy, Darton Jr, mostraba en grandes caracteres que tras ganar Lula, la bolsa se había hundido.
Me miraba, de la vergüenza quería empezar el cuarto grado F# A B B# C# E con la idea que cambiara su crueldad.
No, la mantuvo y tuve que reconocer que sí, que lo había leído, hasta la locura de buscarlo en los barrios donde me perdía de Berlín o Manchester.
Agachaba la cabeza y mi único sueño es que aquellos nuevos licks hicieran comunión conmigo y juntos exploráramos nuestras propias posibilidades.
Celebrar la música y mis compis. Ahhhhh, y quienes fueron las que me ayudaron a amar la enseñanza, con mis limitaciones y sus sueños, miedos o exploraciones.
Contemplo la tiza de una ecuación sin resultado
trazaré ritmos en patios alfombrados de estrellas,
Tiempo de mezcla química, golpes ciegos
se entregaron poderes para sumar derrotas
trazaré líneas infinitas a encuentros posibles
teclas para armonías por un desierto sin fin
altavoces vibran a nuevas tecnologías.
Dame herramientas para liberar lo inmediato
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