miércoles, junio 10, 2026

Aquestos días repetidos, ¡esto pasa!

(Un homenaje a Nieves Concostrina)  Desde 1851, la monarquía nos entregó a la Iglesia Católica para que la pudiera salvar y de aquellos barros, estos lodos. Escuchar los "acontece que no es poco" de esta semana

   El cuerpo está  por no responder. Algo pasa con este y el cansancio se lo transmite a una mente que se entregará a una pantalla sin encontrar más significado que evadirse, de los pequeños fracasos de ser humano.

   Son las diez de la noche, enciendes la tele, pensando que estará un momento para el humor la relajación; 

     ¡No! 

      Cincuenta años después y aún recuerdas como apagaste la tele porque había el enésimo viacrucis católico. 

     No es el viacrucis que hacen pasar a los colectivos a los que intentan desahuciar de sus viviendas que reciben como privilegio y de esta manera las mantienen, sin pagar por sus ganancias. No es viacrucis de quitar recursos a la Enseñanza Pública, porque reciben subvenciones para seleccionar y controlar, unas ciertas élites que les devolverán estos días de catecismo y proselitismo.

 Así que como es una "putana" le dijo un obispo al papa, puta pero beata, hablando aquella Isabel, a mí me acucia la necesidad de escapar y si, recibo el último empujón para salir a correr, a liberar todo, incluso de cuerpo, quizás enfermo que navega como un peso muerto, no solo en las piernas, sino como dice nuestra Concostrina en todo lo que nos echaron encima y si, cuando les das la mano, la iglesia toma todo lo demás y la enseñanza con un ahínco que no tiene nada de piadoso.

  Lo dicen de los nacionalistas, aunque es cualquiera, es asegurarse el futuro porque existe una sociedad que se entregó a estas creencias, como una esperanza para vivir en otra dimensión.

 Sobre mi cuerpo, a la pesadez, le echas la paciencia de miles de kilómetros y hemos volado por encima de lo mágico que sólo es control.

  Escuchas en el mismo lugar donde ha dado su mensaje ese enviado, dicen que de un Estado, más bien de una multinacional, a los que dicen que les respetan hablar de corrupción del otro. Lo hace con una mezcla de desprecio, impaciencia y navajismo que asusta: 

    Lo hace, también, cuando su propia vida es el paradigma de la vida de Arturo Ui. 

    Si alguien tiene la desvergüenza de presentarse a gobernar un país, con el pasado de fotos con narcotraficantes y además existe gente que le votará por encima de algo que no les va a pasar nunca, por mucho que lo repitan miles de veces, quitarle lo suyo, entonces este Estado está condenado a la violencia que lleva asociada que se condenará a una parte de la juventud de Galicia, y a sus familias, a una vida en miseria.

    Apagar los aparatos de propaganda y salir a correr, para sentir la pesadez de vivir y hacerla visible para que sepan que no hay resignación, ni abandono

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