lunes, julio 07, 2025

El bosque

  Reinvéntate, me dijo Sofía, mirando hacía el bosque del que salía derrotado, cuando dos minutos antes me dirigía a él, soberbio, decidido.

   Me había puesto una armadura, una mascarilla, llevaba una espada y un sortilegio. 

    Todo iba bien hasta que Manu que acababa de salir del lugar donde me dirigía me espetó: nunca me hubiera imaginado que hubiera tal cantidad de desnortados.

    Me hizo gracia porque Guadalupe apuntó la ocurrencia que sería por la enorme cantidad de migrantes.

    Al querer entrar, por fin, al lugar, descubrí que estaba todo privatizado, que no importaba nada si había más o menos extranjeros, lo importante era el dinero que estaba reuniendo quienes poseían los bosques.

 Sofía sabía que aquel camino solo era un embrollo para tapar todo lo que se cocía allí dentro.

  

domingo, julio 06, 2025

O te o

 Vuelve a un espacio con latidos. La música se lanza a crecer y descubre una falla por donde se escurre de la pasarela que le han procurado para deslizarse; siente el peligro, una mirada clavada se lo recuerda, pero sigue descubriendo

  Transformer se ha elevado al gran árbol y desde allí otea. 

  ¿Cómo que si otea?

   - Avista, con una claridad que no había tenido jamás. No necesita binoculares; la luz le vino

    Al fondo, sabe que está el seguidismo; son piezas fundamentales, no tienen ningún reparo, aplauden el trinitario Absurdo

   ¿Su recompensa?

    En sus respectivos lares podrán tirar a la diana y de allí, obtendrán su recompensa, con un sólo: "ábrete, Sésamo, y la puerta la cueva les será franca, como olvidarla

    ¿Por méritos?

    No, por fidelidad; mientras esta sea total, no tienen que tener ningún miedo. 

    Piensen, en su imaginario está el poco miedo que puedes tener a ser expuesto y expulsados; si tienen hasta los apoyos de compañeros que vieron como a uno de ellos le amargaron la vida, y ellos callaron, por custodiar una mochila, que delataba la mentira con las que cubrieron de oprobio a toda una nación.

    ¿Más motivos para relajarse? Siguen en ese estadio de concentración; existen jueces que echan a otro juez, porque ha hecho lo mismo que estaban haciendo con otros abogados, grabarlos en las mazmorras de los malos, pero parece que deben ser diferentes; sobre todo porque unos son los suyos.

     No duden; les aseguran, si cumplen están protegidos; esa masa del fondo, puede aplaudir tranquilo; tras ocho meses de los 228 muertos en una Dana, de la que no se protegió, ni a ellos ni a toda su población, nadie se ha atrevido a averiguar nada ni de los acompañantes, ni de los policías silentes, ni de los dueños del lugar donde se les acogió. Es más..

    Apabullantes aplausos.

    El ave otea mas cerca, reconozco a aquella tan sofisticada y soberbia sin perder la compostura, siendo capaz de mentir sobre aquel mismo atentado. Mentan a un dios silente, perdonador. ¡Y que a este diosecillo, que no tenga la ocurrencia de alzar la voz pidiendo arrepentimiento!; se les incluye en la cuenta de fake e incluso se les deja de dar la enseñanza privada, que eso si que les duele a sus transmigrados cuerpos 

   ¿eh?. Nada que interpretan, sus sacerdotes, que está con nosotros. A otro tema

    Mira Alber, me gusta llamarme Tito, me autoestímulo, ¡no vayan a pensar mal! ese que me he traído de mi tierra. Pobreciño tan de izquierdas antes, como un fanático seguidor faldero mío ahora. No puede imaginar algo que no fuera capaz de hacer por demostrar su fidelidad hacía mí.

      ¡Ponme a prueba!, le carraspea, feliz

    ¿Serías capaz de afirmar que que el Sol sale por donde me mueve?

     A ver chavalín, ¿Qué has visto esta mañana al llegar al restaurante del hotel?

       El amanecer, Tito, tu amanecer. El Sol

       ¿Y?, no te lo decía, confirma satisfecho Tito

       A ver chiquitin, aparta a este preguntón de mi lado.

  Ipsofacto

       Embestida fulminante y destructiva. Cambio de tercio

       ¡Ehh, ehhhhh! ¿Cómo te atreves?

   ¿Quien eres tú?

     Ah! No te había conocido Cid Campeador, lleva cuidado que Nieves Congostrina, te llamo mercenario, sin patria.

     Arrodíllate 

     Uno que ha ido en aquella lancha, sólo para aspirar....., los aires, nunca se postra ni ante el más depravado de los anteriores presidentes.

   Fui Dios y Rey a la vez

    Rodeado de aspirantes a presidiarios, murmura el pájaro oteador

    Haya paz. Ganamos todos y repartimos, pero, ahora, sin hojas, ni martillos; pero siempre con la justicia vencida

      Les hablamos de los mandamientos 

       Si, ¡Que capacidad de aborregar en la tierra!

       No hay nada como tener a comunicadores sin vergüenza,

 Ya y sinvergüenzas

        Oto sale ojiplático de tanta impunidad; de tanto basura arrojada hacía otros, que es la suya propia, para que sus votantes las vayan recogiendo del suelo y deglutiendo embarcados en un ansia.

        Un color de pelo, transformador hacía el oro; un más periodismo dicho sin bizcar por sus fallas; unos killers lanzados preguntas con los micrófonos alimentados por la corrupción, pueden tener tanto poder para que la gente pierda la cabeza, se pregunta Daniel; mientras se pone la manzana en la cabeza para ser abatido. 

        Sab que la excusa es la valentía y la impunidad el resultado de tantos seres arrojados en cunetas.

     

sábado, julio 05, 2025

El destierro de una dictadura. Tic- Tok

 Habiendo fabricado aquel programa que ayudó a desentrañar las claves con las que que se accedía al congreso, pensó que Vanessa, por fin, acudiría a sus brazos. 

  Nada más lejos de sus realidad; emergió Lucas por el débil costado que había dejado en aquel lugar, la última tromba de agua. 

   José es conocido por muchos que leen algunos de sus mensajes comprometidos; teme que su hija sea absorbida por las realidades que la rodean. Resulta que TikTok a toda la generación de esta chica la está ofreciendo imágenes bellas y a través de ella le pone un mensaje. 

    Volvemos siempre a "el pensamiento secuestrado" de Susan George, en él nos describe como esas grandes empresa, innombrables por financiadora, Acciona, en todas las salsas de la corrupción del bipartidismo; El Corte Inglés, con financiaciones y programas espías; y tantas otras no tienen ningún reparo en gastar una gran cantidad de dinero para crear opinión en la sociedad.  

   Por un lado, véase los más comunes, como las Ana Rosa, empresaria y el Ferri, tan burdo como maquiavélico; Terradillos, la comedora de kilos junto con el registrador Villajero. Esos son los más comunes, los que enciendes la tele, o te la encienden en las residencias y van soltando entre buenismo y un glamour, mentiras que son verdades manipuladas dirían los Bannon y compañia.

   A esa hija de José, sin embargo, le entran por otros caminos, como diría aquel, porque los caminos del Señor, y aquí, en ese concepto, metemos a una variada caterva de desacomplejados antiguos presidentes del gobierno, capaz de negar las impudicias y canalladas que cometieron durante sus mandatos. 

   Marisol, pongamos que se llama así, la hija de nuestro José, que no sobrevoló útero, como el espíritu santo. A ella, a tanto jóvenes les dicen que existe una dictadura en España, impuesta por Pedro Sánchez; la canción que acompaña es guay, puede ser la coreana, la electrónica o cualquier otra. Luces, Sol, alegría y el lúgubre Estado que se come tus ganancias. 

   Un enemigo desdentado, con garras coloreadas, quiere robarte tu, tú, tU, TU trabajo, es, por tanto, una dictadura. Se acabó la música, quedó el mensaje, nace la ensoñación de lo que podría ser TU futuro sin esa dictadura.

  Variados mensajes en esa línea; TU serías feliz con ese dinero que es SÓLO TUYO.

  José para el coche, aún lado de la carretera que ha sido construida ¿Cómo? Marisol

  Tiene paciencia, el padre, y le fluyen argumentos porque él, como demuestra en su tweets, tiene conciencia social. A una genérica joven, si se le sublima lo suficiente, tiene la  ilimitada eternidad de la juventud para que la mínima enfermedad, una habitación como lugar de reposo del guerrero y un avión que rompe fronteras, no sean sus tristes horizontes. 

   Ofrecerles la ruptura de una dictadura es una perspectiva que les sucede en su imaginario.

   Mientras un aspirante, teñido en blanco; dos presidentes en negro por algunas de sus ganancias y por las funestas consecuencias de su incapacidad, se bañan en magníficos escenarios manejados por la mercadotecnia y sin ninguna vergüenza y confiando en la indigencia mental de sus seguidores, hablan de un dios, sus mandamientos, sus buenaventuras, confiando que los Toni, glamuroso gurú del tenis, pida que existan desvergonzados sucedáneos de señoros que portan micrófonos, pregunten sobre mentiras patrocinadas por Comunidades autónomas a gente que tejen sociedad; mientras a esos tres impostores, presidentes o aspirantes, se les recuerde o promocione desde la absoluta desinformación que obvian sus mentiras por Irak, el abandono de enfermos por necesitar medicinas caras o sistema de control desde lo público o desde policía patriótica que eso si sería la quinta esencia de una 

   Dictadura, sólo que sin Tik Tok

   A no ser que se les mostrará extasiados, bailando sobre la muerte que provocaron

    

viernes, julio 04, 2025

El amargo brazo

  Se quiere escabullir y se ve forzado a una sonrisa aún más afilada, de las que podrían sajar un encuentro  apenas iniciado.

  Conduzco por la noche; los rayos plantan una fantasmagórica carretera donde Jake clama para unirse a las bestias que la merodean. Las aguas intentan calmar el calor expulsado por violencia desde las calderas de nuestras exigentes intransigencias por el adorar el más.

  Los árboles expulsan sus débiles ramas y con sus ramas amenaza atrapar un peregrino sin dios. Vuelve de buscarse entre los maremotos de sonidos, por si en un recóndito paraje anidase la batalla contra los tiempos y las formas.

  Se hizo el silencio; cuando Manu pronunció la otra orilla, ellos proclamaron que a quienes les corrompían no se les debía mentar.

  Hace años, alguien dijo que claro los bancos como van a pagar sus deuda, y callamos, como en una reinterpretación del poema de Niemöller, años después obtuvieron las máximas ganancias y tú, ahí, como un gilipollas, madre, a ver si tenemos suerte y la hipoteca no nos sube.

   Más tarde eran las empresas, algunas robadas y crecidas por el franquismo estructural que se hundió hasta los tuétanos en el vivir de los ciudadanos. 

    Se repartían y luego obtenían sus licencias, echando del circuito a quien no aparecía por algún palco o en alguna cacería de entre rentistas. Llegaba algun ingenuo concejal y se daba cuenta que el pastel andaba siendo repartido en otras instancias. 

    A los corrompidos se les señalaba si no era de los suyos, pero se le olvida entre ginebras y caídas, si alguna relación había tenido, que más tarde pudiera revelar.

    El público, sería estúpido se preguntaba Anna Magnani que me pudiera inventar, asistía imperturbable ante el quincuagésimo anatema lanzado por el desagradable y rastrero amaestrador de corruptos contra los que no eran los suyos. Su candida cara se posaba en los infiernos para librarse de aquellos coetáneos de la grosería más desvergonzada.

     Desfilaba los más lúgubres ejércitos de las hampas enquistadas en el Estado; lo habían colonizado y cada cierto tiempo se dirigían a él, para extraer hasta la más mínima dignidad que quedará en él. Mientras ellos retozaban alborozados por ser los más despreciables servidores reconocidos como héroes por los Toni, convenida veleta que había olvidado la palabra honestidad. Puedes haber engendrado un mito y haberte convertido en el gallo que se aplica al viento que le abraza.

jueves, julio 03, 2025

Dirigiendo el viento

  La cuerda cayó sobre las cabezas cuando soltamos al viento que la amaestraba. 

  Dos suspiros se unieron a dos besos y se contemplaron huyendo de sus destinos, marcados por familias amigas y deseosas de sellar puertas para sus vástagos.

  Llegaba la semana final y aparecían fisuras por las que se esfumaban los esfuerzos de tantos meses. Hablaban los ritmos como los acantilados amenazaban a Chaplin; podrías caer de forma estrepitosa pero siempre aparecían un palo que se te aproxima, una piedra a la que agarrarse o un pájaro que te recogía cuando ya los ojos del director se habían clavado en el fondo en el que te hundirías. 

  No había otra, cuenta que Charly era perfeccionista hasta la exageración y que muchas tomas las habría repetido como un amante no se cansa de dar a su querida toda la información de una parte que no había sido adorada.

   Existían trucos que te los revelaban un profesor por aquí, otro por Sigüenza, otro en Valladolid; eran valiosos y cuan los comprendías te embarcabas entre las tormentas que te generaban angustias y dudas.         Estaba bien, pero el día a día; la hora que te quedabas desnudo de emoción y triste por sentir que quizás nada sería igual. Esas eternidades te clavaban en un desierto sin salida y sólo te quedaba en los recuerdos el Oasis de los ensayos donde clarinetes te acompañaban, bombos te marcan, trompetas coloreaba los espacios que se habían quedado desvalidos y otros saxos te amarraban a su sonidos para que no te sintieras sólo.

     Enfrente estaba el director; a él no habías aprendido a verle, permanecía oscuro en la mayor parte de la sesión o transparente en la restante.

    - Míralo, míralo; ahí está, 

     Pero aquello era superior; las notas eran absorbentes, querían toda tu atención; creyéndose merecedoras y succionadoras de tu dispuesta mente. 

      En su egoísmo, las notas que llegaban a tí, eran, por tanto, las primeras y por ello, cuando asomaron las sencillas razones de un paciente ser orquesta y descubrieron que el director podía colorear tus notas y ensamblarlas perfectas con las de los traviesos clarinetes o contrastarlas con las de las tubas o los bongos. 

    Sólo entonces, las mismas notas ansiosas y sobre todo, presumidas como pavos reales, desearon que las aprendieras, te enseñaron sus trucos, te avisaron de las repeticiones y de los pasos fronterizos porque su único ansía eran ser tan hermosas como cuando un director las toma de los diferentes instrumentos y las hace música y de ahí, la belleza y para más, un alimento que llena los corazones, y aunque dicen que los saboreaban algunos miserables, habita, ante todo, en el pueblo y ayuda la rebeldía y las revoluciones.

miércoles, julio 02, 2025

Atril

  Surgiendo de las remotas profundidades, golpea el atril como parte de un juego infinito. No tiene dudas se lanzara, si hiciera falta a los infiernos, para recoger de ahí los conocimientos necesarios.

  Mescalina, sentada sobre la pradera cercana a la caída donde el río destroza gotas que se creían eternas cuando recorrían las tersas curvas de aquella mujer, contempla las lágrimas de un hurón qu soñó ser admitido como animal de compañía. 

   Habiendo sido testigo de crecidas, de pesarosos transcursos en veranos de plomo, de exuberancias que diseña una naturaleza explosiva, cogió la madera necesaria y sobre ella diseñó el lugar por el que pasarían las notas de una noche de verano, de don't thing twice, it's all right o las que anunciarán entre truenos a través de las carreteras por las drive all night. 

   Un día desentrañarías el saxo de entrada de, ahora, Jake, siempre de Clarence y por las calles Belfast oirías los rugidos de su León, para comprender que aquella primera apariencia de la salida de la estación de tren, es como la toma de postura de quienes ven los altos muros, coronados por alambrera, como la pantalla en la que incriminar a quien no conocen o les resulta más fácil hacerlo por su antipatía.

   El hurón desaparece entre las corrientes para construir sus presas, con el trenzado de materiales de desecho a los que da vida.

   Allí se posan notas que se deslizan para crear armonías por las desembarazarse de las pesadas fosas sépticas con las maledicencias de los coprófagos 

martes, julio 01, 2025

El mirador en un mercado.

 Irene, cuando se sumerge en el bosque, no tiene decidida su postura acerca de la pintura que pondrá en su estudio. Ha estado revisando todas las que fue acumulando durante años y que en el último traslado, acumuló en el piso de Luis.

  Él ha salido de la ciudad para unos días; pensaba que tendría problemas porque los últimos días todo se ha retrasado, se ha dado cuenta que está arrestado por la colección de imágenes que le muestran como una pócima curativa pero sólo es adictiva y peligrosa. Todo su esfuerzo, tras esos malos momentos se han dirigido a la elección de la ruta para llegar hasta el mar escondido.

  Le han prometido que por allí anda el espíritu de Albert Ayler con su Free Jazz.

Irene escoge una pintura que utiliza un color sólo; por allí se esconden miles de matices y Lou los maneja con su brocha de sonidos, a Jane la ruega que no se vaya pero ella emerge esplendorosa por las deformidades de las piedras a través de las que avanza Luis. 

   Explora el paisaje que se ha parado delante de él; sus miradas se cruzan y en el filo de la piedra que les sujeta, sus dedos se lanzan a encontrar las llaves en el otro que diseñe la otra dimensión que se hayan en los accidentes que van recorriendo. Nada es común, quizás el ansia de dar al otro ser información de un placer eterno que dure este tiempo en común.

  Sube la intensidad de los acordes y la lengua explora el éxtasis en cada una de las armonías que descubrió en ella. Por momentos, la arena le araña y una ola le mece y entonces necesita apartarse un poco para asegurarse que no ha vuelto, que no es aquella tripulante que le guió a los volcanes de los apenas van quedando reminiscencias.

    Existen los satélites para el amor; uno ha amerizado en el mar escondido que les bañó; Irene lo toma entre sus uñas que recorre con suavidad como hacía los recorridos sobre la espalda de aquel, antes que perdiera el sentido amarrada por cada poro hacía aquel que pugnaba porque cada uno de aquellos instantes estuvieron bañados de las gotas de la satisfacción a las que ponía autopistas para que fueran descripciones de una mapa tatuado en su cerebro

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y