domingo, abril 26, 2026

Pasodobles o simples

 En estos días en los que los retos se acumulan para un aprendizaje tardío y en eso, tiene una penitencia de ser incompleta e impaciente en la dimensión que se pretende adquirir, se acerca el Cocidito Madrileño, pero con visos de escaparse las notas por la inseguridad, así, como las carnes por la pérdida de costumbres de tomarlas.

   De las primeras, existe un remedio que no tiene que ver nada con brujerías, ni con inspiraciones divinas es leer las dos partituras un número de veces ilimitado y si existe un abismo pues hacerlo más, pero ahora se cogerá el cuaderno, la escuadra, si fuera necesaria y el cartabón, por no dejar sóla a la última.

    Si a los dos instrumentos últimos, tenemos como objetivo, dejarlo en manos de pacientes diseñadores que nos haga un encuadre al uso, en el cuaderno, tenemos que introducir la paciencia, no en él, sino en nosotros mismos.

   Si ya fueron unas cuantas mañanas en las que te acompañaron música y lectura, ahora el boli podrán si es la tonalidad tal o podría ser su menor. y luego, y eso sería la releche, que es mucho más sabrosa que las bebidas de soja, llenas de azúcar que no sabes tú, si hasta te empacharán, incluso a las oscuras golondrinas.

  Decíamos ante el inciso de leches y menudencias que si ya descubrimos los grados que ha producido esa tonalidad y con ello en cada compás descubrimos notas de paso, floreos, etc... ya sólo nos faltará el ritmo y si, 

    no es fácil meterse un morcillo o unas carnes que nunca te gustaron 

    pero el ritmo, si hombre si, no tengas ningun miedo; ayer Edi Pou, en su libro Imparells te invitaba a buscar hasta los 53 patrones musicales que no tienen que ver nada con el manido 4/4 en el que nos han metido, incluso para hacernos creer que una broma ante periodistas, si esos notarios de la verdad, va a tener que ser tratada como un atentado.

    Es el colmo de la impostura, que, por otro lado, no es poca. Tiempos donde las televisiones te muestran imágenes y tu tienes que creer lo que te dicen porque los fragmentos son coreografiados por unos actores mediocres pero traducido y etiquetado "para su exportación", por manipuladores que te harán ver lo que no ha pasado.

    Ver en en fotos la cara entre risueñas y de cachondeo por la burla de los protagonistas, es lo mas infame que te puedes echar a la cara, tienes el recuerdo de asesinatos, no sólo de presidentes, sino de niños víctimas de las cultura de las armas, que se instauró en una sociedad que creció y se expandió con ellas.

   Creo que es la tonalidad de A Mayor, pero no me hagas mucho caso, porque anda por el E vagueando y cuando eso pasa, te haces preguntas y claro las deberás cuestionar

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