martes, marzo 31, 2026

Cronicas de unas vacaciones: Afirmación

 Ayer cuando te cruzas con quienes horas después no van a ver un partido de fútbol de España sino que van a lanzar inflamadas proclamas de falta de respeto:

  - A una religión 

  - A un presidente del gobierno, elegido incluso en comunidades que se sintieron ajenas a la selección que dices animar.

  - Al himno que representa a todo un país 

Te quedas pensando y preguntando: 

  ¿No sería bueno que cada uno de los que se hacen eco de esos relatos firmarán con sus nombre y apellidos la asunción de responsabilidades de lo que cantan?

  Un ejemplo que dicen que me pierdo

   Pedro Sánchez es un hijo de puta porque ha pactado con separatistas para gobernar un país.

  Razonando un poco estos firmantes podrían sacar conclusiones, si lo que está haciendo es gobernar todo un Estado

  Otra cosa es que dijeran, queremos que sigas favoreciendo a los grandes tenedores de viviendas y por eso te nombramos nuestro hijo de puta.

  Que todo un país asuma el bochorno de esas faltas de respeto no parece lo mas justo.

   Podria pasar que me pidieran el nombre para asumir que yo no quiero esos insultos. Lo tendrían. 

  En lo local, también firmaría que defiendo que un paredón donde se dan balonazos repercutiendo sobre una vivienda es un acto de violencia sobre los posibles habitantes de esta y debería desaparecer.

  Enfrente podrían firmar quienes defienden lo contrario; tienen derecho a golpear esa pared y asumir defender eso con las consecuencias que pudiera tener lo contrario, "que es un acoso y acto de violencia".

 Es muy fácil lo pueden hacer quien lo cree y quienes viéndolo, callan porque les parece lógico ese acoso o por la fuerza de la costumbre. Vaya usted a saber.

  Uno puede perder, pero los ganadores tienen que saber ganar y el mostrar sus fortalezas les hará más grandes.

  Tu te imaginas a un firmante de esto y a uno de los que te cruzaste ayer y te dices: "dios los cría y ellos se juntan", claro no vas a poner: en el amor al prójimo.

lunes, marzo 30, 2026

Cronicas de vacaciones: Perdiste

 Dicen, de una manera u otra, perdiste 

  Les miras, y confirmas,  aprendiste 

"Las cintas blancas" de Michael Haneke

  Una sociedad defiende a los suyos que han hecho una acción execrable.

  Pocos años después,  los peques vuelven envueltos en sudarios y los padres, los que no tienen que ir a combatir, les reciben y les entierran.

  Habla la película sobre una situación que se dio en Alemania, unos años de la segunda guerra mundial. Te produce cansancio pero mas la pena de ver que quienes han visto,  han silenciado, han participado necesitan alejarse de ti, pasar "protegido" por su mayor, caminar en manada. Eso nunca es una victoria,  es comprobar en carne propia como se repiten la historias. 

 En aquellos tiempos, un líder asalvajado, bocazas, histrionico apoyado por un gran capital,  el que siempre quiere más. 

  Aquí el envalentonado, el que necesita alguien que le haga soberbio y siempre, siempre

Los que no toman las medidas que tienen que tomar, los que callan porque a los suyos se les protege, aunque cometan actos que a unos y otros les avergüenzan.

   Criticar y mirar en los demás.

   Perdiste y la rueda sigue. Explorar, equivocarte. Como bestias, libro de Violaine, ganan los que destruyen, aunque siempre haya algun acomplejado que dirá al comisario "¿me protegerá?

  Claro hombre, estamos montados en la rueda y no debe parar 

     Y ver tantos caminos, que te exploren y te hagan como persona 

domingo, marzo 29, 2026

Éramos más de 200 personas

 La última vez que le ví, acudía a plaza de Castilla, donde iban a liberar a algún detenido por ciertas protestas. 

  14 años después, 200 personas van a una comisaria donde está Serigne y otras seis personas que han sido detenidas porque están en el barrio de Lavapies. Comparado gravedad de lo robado, no habría color a favor de barrios de lujo. 

  Es lo que tiene el poder que busca la bronca en lo pequeño para tapar lo grande

   Prepara Rodrigo Cuevas un regalo para los espectadores de la televisión pública que rompería los techos de cristal de cualquier regalo a Broncano que se pudiera intuir

  Te trataremos bien, 

   Si quieres, lo puedes ser

   Pasodoble 

         "Llévame a bailar"; 

      Detrás de todo eso, tal vez, promoción, más es recrear lo que nos une. Nada de imaginarios, nada de banderas de falsos patriotas. 

       Historias de canciones y cantantes que nos unen a lo largo de los últimos años. 

       Bandas, canciones, personas teniendo el empuje de lo cotidiano como nexo de unión.

     Enfrente, asalariados de tantas administraciones públicas, ensuciando la convivencia a conveniencia de su pagador, sea Mónica Oltra, sea Noelia. 

     Son mercaderes vendiendo productos prohibidos que les han fabricado sus amos.

     No tienen complejos ni miedos ni los bannon, ni los negre, ni los quiles, sólo la impudicia de ensuciar todo lo que nos rodea. Pero no olvidar sus amos, los poderosos les pagan de forma generosa para que nos pongan focos. 

    No nos queda ningún consuelo, existe el silencio cómplice de quienes justifican que les puedan estar echando basura porque quizás creen que es abono, por indistintas medidas.

    Después quejas e impotencias y echar a todo el mundo la culpa, menos a uno mismo que durante años dejó de cuidar los campos o creyó historias que les habían fabulado, cambiando culpables. Todo por la supervivencia.

    Allí estaban Alejandra, Laura, Ione esperando al periodista de El Salto, a otros seis; eran, sólo 200 pero, envíamos el arrullo desde estas letras que hemos juntado por si tuvieran algún valor; nunca tanto como el activismo de Serigne, no por los racializados sólo, por nosotros, los blanquitos que nos vamos desapareciendo, entre las violencias ejercidas y calladas

sábado, marzo 28, 2026

Corra el río, Berta y corre, Berta

 Mala hora para escribir tras una noche donde te roban horas y tranquilidad.

   Despiertas y están entrevistando a Karla, compañera de Berta Cáceres. Ahora que se cumple 10 años del asesinato de está, se la recuerda en su compromiso con su país, Honduras. 

   No quiso ser cómoda para quienes extraían las riquezas de su pueblo; ni para quienes sumían a su gente en una eterna migración.

   Empresas extranjeras robaban y aprovechan las riquezas de allí y cuando algunos, por conservar esas vidas que no defiende la secta comercial de abogados de aquí, venían al país de la empresa, entonces se les señalaba porque tomaban riquezas, que, a parte de ser mentira, les ayudaban a sacar adelante muchos de los problemas que acucian a esa sociedad.

    Querer a un país, no es ni llevar pulseras con su banderas, ni servir al poderoso. 

   Un cómic de hace cientos de siglos, que hemos vivido, explicaba, sin embargo, que no se puede aspirar a otra cosa

    Primero existió la ayuda mutua para cazar, para conseguir alimento; cuando dejaron de ser nómadas alguno, pudiera ser por una suerte, empezó a tener más de lo que necesitaba. Entonces se le ocurrió almacenarlo y ante una desgracia, este acumulador, primero tuvo miedo, luego pagó a alguien que le protegiera de sus ganancias.

    La explicación de muchas actuaciones de violencia sobre el débil por mucho que la quieras razonar quizás está en el inconsciente colectivo de esos defensores de la seguridad. Proteger al poderoso que siempre es el que les va a dar oportunidades y le va a justificar en sus actuaciones subjetivas.

    Otra forma de corrupción es utilizar el imaginario de la gente.

     Alguien tiene un problema de acumulación de liquido en la rodilla; no puede ni andar; le hacen una radiografía, le dan para atenderle para un mes y medio

     Tiene que decidir solucionar su dolor; actúa, tres sesiones con un fisio particular: 50 euros, total 150 euros

     La pareja que ha sufrido este episodio parece exigir explicaciones. Sí, nadie quiere asumir lo que ha votado, quizás ellos no lo hicieron; la mayoría de los que votan, si. 

    Ni su dejación de unos terrenos que se han ido deteriorando, miran enfrente, por si está el culpable.

     Mientras, el imaginario de estos días es tocar en procesiones de Semana Santa, impresionante, crear emociones, pasiones.

     Bandas acompañan y atronan al cielo, proclamando mundos controlados, etéreos, un lugar para una paz eterna, fictícia. 

      Las cofradías hacen de puente entre lo terrestre y esos cielos.

      Espectadores arrobados; pagando 150 euros por otras pruebas que no le terminan de atender en la sanidad pública; mujeres que a las falsa mamografías de sus compañeras, las minimizan ante esa subida                                      "¡¡¡vamos al cielo!!!!-" 

      Cofradías, cumplen su función y si, todo muy bonito.

     Escuchas a quienes visten de bellos sonidos las ciudades, todo muy idealizado, todo lleno de glamour. Algo no cuadra, en este comercializado mundo

 Llega la explicación: se les conceden terrenos, se les conceden grandes subvenciones a estas cofradías. En grado, de enormidad 

      El cielo puede esperar, las sumisiones de los piadosos creyentes tienen precio, en lo votos captados.

viernes, marzo 27, 2026

El río

 Es raro no haber visitado el río durante más de 5 meses. 

No está lejos y ha ido lleno por las lluvias caídas, como diría mi pequeña Nerea, "a más no poder".

  A Serigné la corriente del racismo le arrastra. Baja crecida en la sociedad y los políticos irresponsables siguen abriendo las compuertas porque comprenden que ganan cuando los cauces se desbordan.

  Abren paso a las impudicias, con unos rieles muy engrasados; las televisiones analizan pero sobre todo tienen el poder de volcar agujas sobre las emociones primarias para que sangren la emociones y llenen las mentes de plasma coagulado, suficiente para no dejar pensar ni respetar las decisiones de los demás. 

  A la persona, chica, destrozada por el abandono de sus padres; en su decisión, la acometieron las aguas revueltas de los salvajes que llevan su enseñas en cruces, menos cuando hay que respetar las vidas humanas que no pueden utilizar o son destrozadas por quienes les subvenciona.

 Ahí ni entran, ni ensalzan lo vivo. 

  Se arrojan sobre Serigne porque ha defendido a las personas y con ello, darles dignidad. 

  Lo tienen identificado y ejercen la violencia 

  A M. Rajoy nunca Le plancharan ni ahogaran, aunque tengan fundadas sospechas de latrocinio, pueda haber creado una policía que destruya pruebas, para los suyos o las que creerán contra sus oponentes lícitos.

 Puede un pais sobrevivir aplastando a marginados, personas racializadas y soportar,  tener a dirigentes públicos inútiles,  que destrocen hogares sea en Valencia o Madrid, mientras no sean los suyos.

   Rodrigo Cuevas decía tienen Banderas de muleta y ausencia de respeto a las cosas que nos unen.

    Y poder, mucho para silenciar el pensamiento y pagar a mamporreros de toda calaña

jueves, marzo 26, 2026

Un árbol por caer. Como bestias.

  Acabo de pasar corriendo y Elsa me ha silbado; yo le he lanzado un beso, con una de mis ramas y acariciando las nacientes hojas, las he mandado que la cubrieran

  Toco para salir del ciclo y ella canta, para iluminar la ruta.

  Largo viaje y días repetidos, se derriten en los abrazos de voz. 

  Todo está por descubrir y el comienzo es antes. 

   Dejarse guiar, no olvidar coger el callejero y recorrerlo poniendo chinchetas en los lugares donde se impresionaron tus recuerdos.

  Plantearte cambiar las visiones de aquellos tiempos, porque tu no puedes ser la medida de todo lo que hiciste; aprender que tus actos te marcaron y no puedes volver sobre ellos, pero que había gente, saliendo de otras atalayas para confrontar sus mundos, en aquellos espacios comunes. 

   Saber que estás encerrado o por unas rocas que te parecen violentas de superar, o por ideas en las que transcurren tus seguridades, o por unos kilómetros de nieve que te parecen el fin del mundo y a ciento cincuenta metros existe otro mundo, libre de los miedos que el hielo produce. 

   Te rodeas de certezas y has aprendido que detrás de aquella colina, puede quedar un pico al que llegar o un valle por el seguir luchando como las aguas entre piedras que hará romas pero mientras las someterán a giros, saltos, vacíos en las que una parecerán haber entrado en una contra de la que no encuentra salida y se agarrarán a un hilo que las saquen y otras creerán, allí, haber encontrado todas las certezas con las que justificar una vida.

   El libro de Violaine para retomar lecturas, que parecen sencillas, como el comienzo de aquella bajada en Pirineos, que te arrojaba a un prado, donde alguien puede encontrar el sentido a la vida, porque le sea más fácil entender a las vacas que se protegen con los contactos compartidos, desconocidos para nosotros; y por el contrario, está muy por encima de quien suelta palabras, de un lenguaje conocido, pero significados anclados a las fobias de los apriorismos y las verdades infinitas de los que viven encerrados sin ventanucos por donde mirar los mundos que se le están cruzando.

    Por nuestras sendas, árboles desgarrados de sus raíces se sujetan en sus caídas a sus compañeros, pero son conscientes que vientos, rayos y lluvias les quitarán la última unión con la tierra y el esplendor de sus días y de sus ropajes.

miércoles, marzo 25, 2026

Ni el flaco perdón de Dios

Caminamos ocupados entre las indiferencias de quienes fueron arrojados de los aviones, arrancados de los brazos de sus madres y padres. 

  Los héroes de fútbol piensan: Tenemos grandes cosas que ofrecer a nuestra gente, un mundial y callamos porque las victorias siempre se quedará en el imaginario, en el pabellón de las grandes victorias.

  Podemos reconocer que en las entrañas quedan las ausencias; dicen que fueron 30.000,

    ¿qué es eso, comparado si les hacemos creerse elegidos de dios?

   No ve ese ser mítico a esa niña arrancada a los tres meses de los brazos de su madre; hoy en día, además ella, quizás pueda conocer cómo las grandes empresas vuelven a hacerse millonarias con la guerra.

   Impusieron un sistema económico que fracasó y el Estado tuvo que asumir sus deudas; quienes llegaron en democracia no se atrevieron a recaudar de quienes se habían enriquecido de forma impúdica y les pasaron las deudas a cada familia. Aquí, en esta época de guerra, las grandes empresas ganan cientos de miles de millones que se lo pagan los ciudadanos. Los Estados vuelven a colaborar con los privilegiados.

   Cuando no te atreves con las insaciables grandes empresas, a las que un Estado da sustento y equilibrio, estos grandes emporios vuelven a alimentar a los monstruos y sus bufones y la gente ocupadas en sobrevivir, se echan en mano de la indiferencia que es el océano de donde resurgen los pulpos de mil brazos: corrupción, violencia, codicia, represión, creación de falsos imaginarios.

   Escribió Juan Gelman, que aquellos degeneradores no podrían alegar ignorancia "no tendrían ni el flaco perdón de Dios". 

   No les importan, no creen ni en la palabra, ni en paraísos futuros, sólo quieren la riqueza del hoy y para ellos colonizan los medios de comunicación; te arrojan ideas elaboradas por engordados  think thanks, como decía Susan George y te crees que estás en el equilibrio porque desde el otro lado, alguien te diga que todo lo que has buscado y te ha ayudado a la formación de un criterio es violencia, porque ellos han tomado, no dicen prostituido, las palabras dios, justicia, orden que te las arrojan en la violencia de las porras, ciegas, que dicen proteger un orden, y resulta ser el del poderoso, ajeno a los golpes que expanden sus esbirros; con los jueces que sobreviven por encima de la justicia y un dios que calla porque sus ministros creen evangelizar desde sus colegios privilegiados.

    En la Base America Latina, Inna Afinogenova, Estefanía Veloz y, hoy, un más dolido, argentino Marco Teruggi recuerdan aquel golpe militar de hace 50 años. 

    Nunca ningún pistolero vocal podrá hechizar con sus palabras desbocadas e histéricas aquella miserable traición de una parte criminal y egoísta de seres ópacos, ahítos de dinero y carentes de dignidad; incluso cuando tuvieron que ser auxiliados por un Estado, compuesto por todos las ciudadanas que asumieron las carencias provocadas y las deudas contraídas con ese voraz FMI, buitres que merodean cuando muere la humanidad

     Memoria, Verdad y Justicia, siempre

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y