domingo, marzo 29, 2026

Éramos más de 200 personas

 La última vez que le ví, acudía a plaza de Castilla, donde iban a liberar a algún detenido por ciertas protestas. 

  14 años después, 200 personas van a una comisaria donde está Serigne y otras seis personas que han sido detenidas porque están en el barrio de Lavapies. Comparado gravedad de lo robado, no habría color a favor de barrios de lujo. 

  Es lo que tiene el poder que busca la bronca en lo pequeño para tapar lo grande

   Prepara Rodrigo Cuevas un regalo para los espectadores de la televisión pública que rompería los techos de cristal de cualquier regalo a Broncano que se pudiera intuir

  Te trataremos bien, 

   Si quieres, lo puedes ser

   Pasodoble 

         "Llévame a bailar"; 

      Detrás de todo eso, tal vez, promoción, más es recrear lo que nos une. Nada de imaginarios, nada de banderas de falsos patriotas. 

       Historias de canciones y cantantes que nos unen a lo largo de los últimos años. 

       Bandas, canciones, personas teniendo el empuje de lo cotidiano como nexo de unión.

     Enfrente, asalariados de tantas administraciones públicas, ensuciando la convivencia a conveniencia de su pagador, sea Mónica Oltra, sea Noelia. 

     Son mercaderes vendiendo productos prohibidos que les han fabricado sus amos.

     No tienen complejos ni miedos ni los bannon, ni los negre, ni los quiles, sólo la impudicia de ensuciar todo lo que nos rodea. Pero no olvidar sus amos, los poderosos les pagan de forma generosa para que nos pongan focos. 

    No nos queda ningún consuelo, existe el silencio cómplice de quienes justifican que les puedan estar echando basura porque quizás creen que es abono, por indistintas medidas.

    Después quejas e impotencias y echar a todo el mundo la culpa, menos a uno mismo que durante años dejó de cuidar los campos o creyó historias que les habían fabulado, cambiando culpables. Todo por la supervivencia.

    Allí estaban Alejandra, Laura, Ione esperando al periodista de El Salto, a otros seis; eran, sólo 200 pero, envíamos el arrullo desde estas letras que hemos juntado por si tuvieran algún valor; nunca tanto como el activismo de Serigne, no por los racializados sólo, por nosotros, los blanquitos que nos vamos desapareciendo, entre las violencias ejercidas y calladas

No hay comentarios:

Siameses y mercader

Siameses y mercader
Zaida, Fernando y